EL RÍO DE ADRA

 

Ficha Técnica

Época recomendable de visita: Primavera-verano.

Kilómetros de recorrido: 6,5.

Duración del recorrido: 4 horas.

Medio(s) de locomoción: A pie.

Calzado y ropa recomendables: Calzado resistente al agua y pantalón corto.

El Entorno Natural

fot. Mariano Paracuellos

«En Asdra se encuentra la desembocadura de un gran río que viene de las montañas de Solair (Sierra Nevada), recibiendo las aguas de Berja y otras comarcas, y se arroja al mar» (Mohamed-al-Edrisi, geógrafo árabe del S. I).

Este cauce fluvial, próximo a la localidad abderitana, presenta un curso permanente de agua durante todo el año, dándole un carácter excepcional en el árido sudeste ibérico. En el tramo bajo, la constancia de su caudal y la formación de un amplio y fértil delta, fueron determinantes para que en él se dispusieran asentamientos fenicios, romanos, musulmanes, etc., en un período que abarca desde el S. VIII a. C. hasta nuestros días.

Enea. José Javier MatamalaEl característico ambiente del hábitat, donde la presencia de agua destaca como factor regulador, trae asociada una vegetación propia de medios riparios (galería de río). Esta actúa como un «oasis» de vida dentro del ambiente seco reinante en la región. La comunidad botánica original, en este caso, estaba representada por plantas de ribera como el Álamo blanco, que daba lugar a extensas formaciones, el Chopo, el Taray y los Sauces. Dicha composición, no obstante, hoy en día ha sido desplazada por la Cañavera. La gramínea, de origen oriental e introducida por el hombre en siglos anteriores, en la actualidad ocupa la mayor extensión del lecho. La gran diversidad vegetal que ofrece el medio se completa con otras especies como la Juncia, la Madreselva, la Zarzamora o la Enea.

Fartet. José Javier MatamalaCon respecto a su fauna, cabe señalar que ligadas a la óptima calidad del agua se presentan especies características como el Escarabajo acuático, el Fartet (pez endémico en peligro de extinción), la Culebra de agua y la Rata de agua. Además, entre la vegetación riparia se puede observar una gran diversidad zoológica.

Los caballitos del diablo, la Ranita meridional, la Oropéndola, el Ruiseñor común y el Lirón careta, son algunas de. las especies más características del biotopo.

Ranita meridional - Hyla meridionalis-. Mariano ParacuellosPara completar la descripción del medio es necesario mencionar que la gran riqueza y fertilidad de su ecosistema, ha dado lugar al uso del mismo por parte del hombre desde tiempos pasados, incluso llevando a cabo desvíos artificiales del lecho. La red de acequias y balsas para riego, los molinos harineros, los cultivos de regadío abancalados y la arquitectura tradicional alpujarreña, son ejemplos de una presencia antrópica desde siempre en equilibrio con el entorno natural. No obstante, hoy en día, el uso masivo de agua y tierras de labranza, han empobrecido enormemente el medio, dando lugar incluso a la desecación completa del lecho.

 

La Ruta

Vamos a descubrir los valores naturales del ambiente ripario, realizando el recorrido por un intervalo de su curso.

La Alquería. José J. MatamalaPara acceder a la ruta que se pretende realizar, comenzamos tomando la carretera comarcal de acceso a La Alquería desde la N-340 en el margen este de Adra (entre los puntos kilométricos 389 y 390). Una vez llegado al punto donde se coge el desvío de bajada a la antigua barriada de Majaroba, habiendo pasado La Alquería y ya en el término municipal de Berja, iniciamos nuestra andadura.

A partir de aquí ya pie, bajamos por el camino de acceso al lecho hasta llegar al margen del río, donde podemos observar un viejo puente colgante abandonado. Siguiendo el sendero nos acercamos a visitar Majaroba, con edificaciones de arquitectura popular y cultivos tradicionales de regadío. Desde su situación panorámica obtenemos una visión abierta del valle.

Álamo blanco. José Javier MatamalaVolviendo sobre nuestros pasos hasta llegar nuevamente a orillas del cauce, lo acompañamos en su descenso por el margen izquierdo. Metros más abajo, cruzamos el caudal hasta la orilla opuesta. A continuación, el trayecto estará dominado, siempre siguiendo el camino, por los sucesivos cambios de margen de río.

Bajando entre la tupida vegetación de Cañas y Álamos alternando con huertas de labranza, nos acercamos hasta una zona donde el curso se dirige hacia el Este, en las inmediaciones del cortijo de Potriles. En el mencionado tramo se impone la vegetación natural, siendo la presencia humana en él, actualmente mínima. Este es el intervalo donde tenemos la ocasión de poder observar la mayor diversidad ecológica de la ruta.

 

Tras recorrer el trayecto mejor conservado, paulatinamente vemos como el río va perdiendo parte de su caudal por canalización del agua para riego. Ello coincide con un empobrecimiento ambiental del medio. A partir de la confluencia de Río Chico con el lecho principal, la degradación se hace más patente y vuelven a aparecer los cultivos, en este caso mayoritariamente bajo plástico. El agua en el cauce desaparece, ya por completo, metros más abajo. Discurriendo en bajada por su lecho seco nos acercamos a La Alquería, antigua Adra La Vieja que en época musulmana acogía a la principal población de nuestra villa. En esta barriada se conserva una iglesia del S. XVI (reedificada en el S. XVIII) y entre sus callejuelas otra muestra de arquitectura popular alpujarreña. En el lugar, aunque dominan los cultivos de invernadero, aún podemos ver el laboreo realizado por bestias de tiro.

Siguiendo la bajada hasta el final del itinerario en la Cuesta del Borrego, se observan, en el margen derecho del cauce, los últimos supervivientes de la amplia alameda que constituía la galería de río original.