LOS HUMEDALES DEL PONIENTE ALMERIENSE

Ficha Técnica

Época recomendable de visita: Todo el año.

Kilómetros de recorrido: 50.

Duración del recorrido: Jornada completa.

Medio(s) de locomoción: Con automóvil y a pie.

Calzado y ropa recomendables: Sin especificar.

Otras recomendaciones: Es obligatorio obtener permiso de visita en la Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía). Centro Residencial Oliveros. Bl. Singular 2ª pl. 04071 Almería. tlf: 950/012800.

El Entorno Natural

Flamenco rosado -Phoenicopterus ruber roseus-. José Javier MatamalaA pesar de que el sureste peninsular se enmarca en una región de clima semiárido, en el Poniente Almeriense podemos encontrar un rosario de humedales, que le confieren a la zona una alta y singular importancia para las aves que los utilizan como áreas de descanso en sus rutas migratorias, núcleos de reproducción o localidades de invernada.

Dependiendo de sus características ecológicas, existen dos tipos de zonas húmedas diferenciadas según la profundidad y la salinidad de sus aguas.

Calamón común - Porphyrio porphyrio -. José Javier MatamalaAsí, las Albuferas de Adra y la Cañada de las Norias, de aguas profundas, permanentes y con una baja concentración en sales, presentan, ambas, cinturones de vegetación palustre (Carrizo, Enea, Juncos, etc.) que rodean en su totalidad a las láminas de agua. Mientras que las Salinas de Guardias Viejas, los Charcones de Entinas-Sabinar y las Salinas de Cerrillos, de aguas someras, salinas y con fluctuaciones estacionales, se caracterizan por poseer franjas de vegetación palustre únicamente en sus extremos donde reciben el aporte de agua dulce, estando el resto de los márgenes de las mismas cubiertos por la comunidad botánica de saladar (Sosa alacranera, Siempreviva, Frankenia corimbosa, Jopo de lobo, etc...). En los Charcones de Entinas-Sabinar, además, rodeando el borde sur del saladar, nos encontramos con una interesante y bella formación de dunas estabilizadas, donde el Lentisco y la Sabina cubren con sus entramadas ramas y raíces el ondulante paisaje.

Cerceta pardilla - Marmaronetta angustirostris -. José Javier MatamalaLa diferenciación de las características físicas y de vegetación de ambos tipos de lagunas, también conlleva la existencia de distintas composiciones faunísticas en ellas. Así en los humedales profundos y poco salinos encontraremos principalmente pájaros de carrizal (Carricero común, Ruiseñor bastardo, etc.) y aves acuáticas flotadoras (Zampullín chico, Ánade azulón, Malvasía cabeciblanca, Focha común). Mientras que, en los someros y salinos, aves estepáricas ligadas al saladar (Aguilucho cenizo, Alcaraván, Terrera marismeña, etc.), así como especies asociadas al medio acuático que se alimentan andando, como el Flamenco común y las limícolas (Chorlitejo patinegro, Cigüeñuela, Correlimos común). Estas zonas son también utilizadas como reposaderos para las gaviotas (Gaviotas patiamarilla, reidora o de Audouin). 

Culebra de Escalera - Elaphe scalaris-. Mariano Paracuellos Otras especies faunísticas de nuestros humedales son el Camarón, el Fartet (pez. endémico en peligro de extinción), la Ranita meridional, la Culebra de escalera y la Comadreja.

La acción que el hombre ha llevado a cabo en las lagunas ha sido de muy diversa índole y según la localidad. Mientras que en las Albuferas de Adra, la utilización del suelo para cultivos ha empobrecido la calidad ecológica del medio, en la Cañada de las Norias, la extracción de tierra con fines agrícolas ha dado origen al ecosistema, al superar las excavaciones el nivel del acuífero local. Otros usos antrópicos han sido los de utilización de zonas húmedas someras (Salinas de Guardias Viejas y de Cerrillos) como salinas industriales, donde la tradicional extracción de sal marina se ha desarrollado desde la época fenicia hasta el presente siglo.

La Ruta

Con la realización de un recorrido diseñado a lo largo del Poniente Almeriense, tendremos la ocasión de conocer las distintas localidades húmedas de la región.

Comenzamos nuestro viaje en la Reserva Natural de las Albuferas de Adra, donde, si bajamos a la caseta de observación (a la altura del punto situado entre los kilómetros 395 y 396 de la N-340), previa obtención de premiso oficial de visita, tendremos una visión completa del entorno.

Salinas de Guardias Viejas antes de su destrucción en 1998. José Javier MatamalaContinuando por la carretera nacional en dirección a El Ejido, llegamos a Balanegra, donde nos desviamos por la comarcal que nos conduce a Balerma, ya en el término municipal de El Ejido. Si atravesamos el núcleo urbano, discurrimos por la carretera, paralela a la costa, que nos lleva a la barriada de Guardias Viejas. Al pasar las últimas casas de la localidad, y antes de llegar al camping Mar Azul, nos encontramos con el segundo humedal de nuestra ruta, ubicado en la trasplaya de la Ensenada de San Miguel. Se trata de las Salinas de Guardias Viejas. Efectuamos una parada para contemplarlas junto a unas ruinas abandonas de la antigua factoría salinera, cercanas a las balsas romanas de salazón.

Siguiendo por la vía costera, tomamos el desvío de la misma que hace esquina con el camping Mar Azul en dirección norte. Este camino nos lleva, en ascenso, hasta una llanura superior, desde cuyos bordes, o Alcores, se obtiene una vista panorámica de las salinas y su entorno.

Charcones de Entinas. José Javier MatamalaUna vez nos ponemos nuevamente en ruta, accedemos a la intersección con una comarcal (en el tramo Matagorda-Almerimar), que la cogemos en dirección Este hasta llegar a una rotonda. Rodeando a la misma y siguiendo en la misma dirección, dejamos la carretera para asomamos nuevamente a los Alcores, esta vez situados sobre los Charcones de Entinas. Desde aquí contemplamos la bella imagen que se nos aparece frente a nuestros ojos: una singular Reserva Natural entre charcas y dunas.

Salinas de Cerrillos. José Javier MatamalaProcediendo nuevamente a la consecución del recorrido, siempre en dirección a Roquetas de Mar, volvemos a desviamos, esta vez por la vía que nos conduce al Faro de Punta Sabinar, donde realizamos una nueva parada para descubrir los característicos elementos de su comunidad dunar.

Volviendo otra vez a la carretera costera, seguimos en dirección Este bordeando las Salinas de Cerrillos hasta su extremo de levante. Al final de las mismas y tras coger un camino que nos conduce a la playa, realizamos una parada para visual izar una perspectiva del Paraje Natural salinero. Al otro lado del camino tenemos la ocasión de acercamos a unas charcas de origen artificial donde diversas especies de aves acuáticas, acostumbradas a la presencia humana, pueden observarse muy de cerca.

Cañada de Las Norias. José Javier MatamalaTomando a continuación por la carretera de la Mojonera que nos conduce a El Ejido, llegamos, poco antes de la barriada de Las Norias, a la última de nuestras zonas húmedas a visitar, hablamos de la Cañada de las Norias. En ella y mediante varias paradas podemos contemplar su singular composición ecológica, finalizando de esta forma el itinerario por los humedales de la comarca.