|
Todo ecosistema está caracterizado por dos tipos de factores, que le van a imprimir unas características peculiares y a diferenciarlo de los demás. Estos factores son de dos tipos fundamentalmente: Abióticos o físicos y Bióticos o biológicos. Los factores físicos caracterizan el biotopo del que viven o dependen, las comunidades o biocenosis existentes en dicho ecosistema. Los Bióticos, definen las relaciones entre esas comunidades. FACTORES FÍSICOS Se estudian los siguientes: - Luz - Temperatura - Salinidad - Gases disueltos en el agua: oxígeno, anhídrido carbónico. - Otras sales. Influye en múltiples aspectos en el ecosistema de las Albuferas. Un primer aspecto es la luminosidad, color y transparencia del agua. La luz, al penetrar en el agua va a sufrir una disminución en su intensidad, debido a la absorción y difracción provocada por las impurezas del agua, sales disueltas, partículas en suspensión y microorganismos vivos. Influyen, sobre todo, las algas y otras plantas flotantes, en suspensión o enraizadas en el fondo pero con tallos y hojas que forman masas de vegetación. Todas estas sustancias difunden y absorben el componente "azul" de la luz y, por tanto, la radiación "verde" es la más penetrante y da al agua color verdoso. Probablemente este color se acentúa por los pigmentos que contiene. La transparencia depende de las partículas existentes en el agua, de los pigmentos y de la agitación. Se puede medir con el "disco de Sechi", que es un disco blanco de 20 cm. de diámetro, que se baja desde la superficie hasta que desaparece a la vista. El aspecto más importante de la luz es que, gracias a ella, las plantas superiores y unicelulares van a realizar la "Fotosíntesis". De ellas depende la producción del ecosistema y son el primer eslabón de la cadena alimenticia. Otro aspecto de la luz es el referente a la coloración de los organismos de las Albuferas. En las aves, llama poderosamente la atención el color tan llamativo que presentan, por ejemplo, los machos de ciertas anátidas como el pato colorado, pato cuchara, porrón común, etc, mientras las hembras presentan colores apagados. Esta diferencia está ligada a la conducta reproductora en la que el macho, en el momento del cortejo, llama la atención de las hembras gracias a sus vistosos colores y mediante el canto. Con movimientos de apaciguamiento y sumisión, logra acercarse a la hembra y que ella lo acepte como compañero y así iniciar el período reproductor. Durante la cría, el color críptico de la hembra, de tonos pardos y negros, le confunde con el contexto que rodea al nido, haciéndola pasar inadvertida en ese período tan crítico de la incubación. Por el contrario el macho, con sus colores vistosos, atrae la atención de los posibles depredadores y los aparta del nido, aún a riesgo de su vida, para preservarla de la especie. Finalmente se puede comentar la influencia de la luz sobre la emigración de los animales, inicio y desarrollo del período reproductor, etc. Si visitamos las Albuferas en distintas épocas del año, podemos plantearnos el problema de las migraciones, debido al trasiego de aves de unos meses a otros. ¿Qué son las migraciones?, ¿cómo se producen y cuando?, ¿quién es el indicador o indicadores de ellas?.. Estas y otras preguntas surgen al observador cuando nota la ausencia de una especie, que días antes vió en este lugar. Podríamos empezar por decir que muchas aves de las que encontramos en las Albuferas viven todo el año en ellas, a estas se les llama "Sedentarias", pues completan su ciclo vital en el mismo lugar (nacen, se reproducen y mueren en la misma zona o en próximas). Las aves que no permanecen todo el año en un mismo lugar y que realizan a veces largos viajes, incluso de miles de Km., se incluyen entre las emigrantes. Pero, ¿por qué emigran?, ¿qué las induce a ello? Si nos salimos del contexto de las Albuferas a otros ámbitos muchísimo mas amplios, como puede ser el Hemisferio Norte, las aves migradoras van a criar, generalmente, en las zonas mas frías de su ámbito territorial. El por qué es el siguiente: en la primavera y verano, a medida que nos alejamos del Ecuador hacia los Polos, el día aumenta en número de horas y por tanto el ave tiene mayor tiempo posible de actividad y con ella puede criar a su prole lo más rápidamente posible. En invierno, los días se acortan y además se evita los fríos rigurosos que reinan en esas latitudes, con la consiguiente disminución de la cantidad de alimento, factor primordial para el desarrollo y conservación del ave. El indicador que induce al ave a realizar viajes migratorios es el número de horas de luz que recibe y que impresiona una glándula llamada "pituitaria", la cual modifica el sistema hormonal y pace que empiecen a desarrollarse las gónadas, apareciendo una inquietud en el ave que la hace emigrar, tanto para la reproducción como para la invernada. ¿Cuándo viajan? Algunas veces lo hacen de día y otras durante la noche, y la forma de orientarse es a través del Sol, las estrellas o también debido al campo magnético terrestre, aunque a veces se apoyan en otros detalles como son los topográficos o geográficos para reconocer sus territorios de cría.
Con la llegada del invierno la temperatura va a disminuir en el ambiente y aunque las masas de agua tardan más en enfriarse que la tierra, se van a notar cambios sustanciales en el comportamiento de los seres vivos que viven en ellas. Existen organismos como las aves y mamíferos que son homeotermos, que evitan los rigores del invierno regulando su propia temperatura corporal, independientemente de la del ambiente, y a veces realizando migraciones de las que hemos hablado anteriormente. Así podemos observar la presencia de distintos tipos de patos invernantes (por destacar algunos tipos de aves), como son el pato cuchara, el ánade silbón, el porrón pardo y gran número de fochas, y que a la entrada de la primavera realizarán el viaje inverso y volverán a sus zonas de cría. ¿Pero cómo responden el resto de organismos que viven aquí a estos cambios de temperatura? Los animales sedentarios homeotermos pueden cambiar el plumaje o pelaje, mucho más tupido en el invierno, y con ello protegerse del frío. Otros emigran hacia algunas zonas de África más cálidas en esa época, caso de las golondrinas, aviones, vencejos, etc. Los poiquilotermos no pueden regular la temperatura corporal por sí mismos y, por tanto, dependen de la temperatura del medio que los rodea. Es el caso de los vegetales, peces, anfibios, reptiles e invertebrados. Estos organismos van a cesar todas las actividades reproductoras en invierno (lo que también realizan los homeotermos). Además, responden a estos cambios desfavorables reduciendo su metabolismo. Los peces, por ejemplo, reducen su actividad y se sitúan en aguas más profundas. . Los reptiles más abundantes en las Albuferas: galápago y culebra viperina (Natrix maura), van a entrar en su periodo de letargo que va a oscilar entre 3 ó 4 meses dependiendo de la bondad del tiempo reinante en dicho año. La rana común (Rana ridibunda), va a responder de la misma forma que los reptiles a los descensos de temperatura y se introduce bajo las piedras, fango o entre la vegetación, aunque manifiesta mayor actividad que los anteriores, ya que se han observado ejemplares en los meses de diciembre, enero y febrero en lugares soleados, aunque al menor ruido se introducen en el agua.
Los gasterópodos existentes van a continuar sobre las plantas o rocas del fondo, pero con una actividad mucho menor. En suma, que durante esta época, hay un gran número de grupos que no podemos observar debido a la respuesta que cada uno de ellos tiene al enfriamiento del agua ya la atmósfera externa que en gran parte comparten entre sí, y habrá que esperar al renacer de la primavera, donde se alcanza la máxima actividad que se traduce en un prepararse a la reproducción, etapa fundamental para la continuidad de las especies. OXIGENO.- El oxígeno se va a encontrar disuelto en el agua y depende de la temperatura, salinidad y presión. Su origen va a ser bien incorporado del aire atmosférico o producido por la fotosíntesis de las plantas sumergidas y vegetales planctónicos. Considerando el primer caso, este oxígeno pasa a capas mas inferiores de la superficie por la agitación debida al oleaje producido por el viento, sobre todo el poniente, que es el mas corriente durante la mayor parte del año, produciendo olas de gran envergadura. El oxígeno disuelto en el agua es utilizado por los organismos que viven en ella para su respiración y, por otro lado, para la oxidación de la materia orgánica existente en ella. La forma de obtener ese oxígeno por los distintos habitantes es muy diversa. Los zapateros (Guerris), que se encuentran en la superficie del agua, respiran el oxígeno del aire por medio de tráqueas, otros en el seno del agua obtienen el oxígeno a través de la piel, como es el caso de las sanguijuelas, gasterópodos (Planorbis, Linnea, etc.) Los peces lo van a obtener a partir de las branquias, pero a veces cuando tienen una necesidad mayor, ascienden a la superficie y lo toman del aire con la boca y después es absorbido por las paredes intestinales como en el caso de las "lisas".
En el primer grupo incluimos al escorpión de agua (Nepa cinerea) y las larvas de los coleópteros acuáticos (Ditiscus, Hidrous).
En el segundo caso podemos destacar el hemíptero Notonecta que nada con el cuerpo invertido, y los coleópteros adultos Ditiscus, Hidrous, etc., que suben a la superficie y toman una burbuja de aire, valiéndose de una superficie poco mojable, la cual está revestida de pelos hidrófugos que mantienen la burbuja unida al cuerpo y en contacto con los estigmas que comunican con las tráqueas del animal. DIÓXIDO DE CARBONO.- Es, junto con el oxígeno, otro gas disuelto en al agua y posee, al igual que él, una gran importancia, para que por medio de él las plantas acuáticas puedan realizar la función clorofílica. Por tanto es la fuente del carbono orgánico que constituye los seres vivos que habitan las Albuferas. Se origina a partir de procesos respiratorios de las plantas y animales y, por otra parte, de la descomposición de la materia orgánica por los microorganismos. El agua de las Albuferas es salobre. Se ha medido su salinidad por un método comparativo con respecto a la salinidad del Mediterráneo, considerando la de éste de 35 gr/l. El método ha sido tomar agua y por medio de un picnómetro, pesarla y comparar la medida con el agua del mar. La salinidad que hemos obtenido ha sido de 5 gr/l. en la Albufera Grande y Honda y 16 gr/l. en la Albufera de nueva formación, próxima ala playa y conectada al mar cuando los temporales de poniente producen grandes olas que superan la cresta de la playa y alcanzan las aguas de la citada Albufera, mezclándose con ellas y aumentando su salinidad. En las Albuferas existen organismos que soportan grandes cambios de salinidad, llamados EURIHALINOS, como es el caso de las anguilas y lisas. Estas últimas están presentes en la Albufera Grande y en la de nueva formación, aunque hay una diferencia de salinidad grande entre las dos. En cambio los reptiles y anfibios, y la mayor parte de los insectos presentes en la Grande y Honda, no lo están en la de nueva formación, excepto en una zona muy concreta situada en el extremo Este de dicha Albufera, en donde existe una salida de agua dulce y en la que se ha observado una culebra viperina (Natrix maura) y algunas ranas comunes (Rana ridibunda). La salinidad debe ser en este punto muy baja, ya que es utilizado como abrevadero por muchas aves granívoras de los alrededores. Sí está presente en dicha Albufera un gásterópodo de tamaño pequeño (varios milímetros), parecido a las Linneas, abundantísimo entre las algas cladóforas existentes en dichas aguas. En cuanto a los carbonatos disueltos en el agua, tienen gran importancia para los organismos con concha y esqueletos, pues con esas sustancias construyen los mismos. En cuanto a los silicatos disueltos, también tienen su importancia ya que forman parte del caparazón de las diatomeas, organismos productores de los que se van a nutrir muchos seres de las Albuferas. Estos silicatos van a fluctuar en su proporción según las estaciones, con el aumento y disminución de dichos organismos. |