CONTAMINACIÓN
La contaminación es un cambio
perjudicial en las características físicas, químicas o biológicas de
nuestro aire, nuestra tierra o nuestra agua, que puede afectar o afectará
nocivamente a la vida humana o a la de especies beneficiosas, nuestros
procesos industriales, nuestras condiciones de vida y nuestro acerbo
cultural o que puede malgastar y deteriorar o malgastará y deteriorará
nuestros recursos de materias primas. Los elementos de contaminación
son los residuos de cosas que hacemos, utilizamos y arrojamos. (De la introducción a
"Waste Management and Control", informe del Comittee on
Pollution, National Academy of Sciences, 1966). Tomado de "Ecología", Odum. Editorial
Interamericana.
La contaminación existente en
las Albuferas se debe a:
- Pesticidas.
(Fungicidas. insecticidas y herbicidas).
- Abonos.
- Materiales
sólidos. (No degradables como plásticos y otros, y degradables:
materia orgánica).
PESTICIDAS
Se reciben a través del
"lavado" de las tierras de labor circundantes o del vertido
directo. intencionado o no. Como ejemplo puede citarse la limpieza de máquinas
que se usan para fumigar los cultivos o el vertido de restos vegetales que
llevan en la superficie o en sus tejidos dichos productos.
Se dividen en tres grupos:
Fungicidas: Destinados a tratar las
enfermedades criptogénicas de las
plantas de cultivo. La mayor
parte de ellos advierten su peligrosidad para la fauna acuícola.
Insecticidas:
Destinados contra plagas de insectos. Pueden ser perjudiciales e incluso
letales para los habitantes de las Albuferas. Aunque llegan a éstas en
cantidades pequeñísimas, se demuestra que se van acumulando y
concentrando en cantidades mayores, a medida que se asciende en las
cadenas
tróficas o pirámides alimenticias, pudiendo llegar a causar la muerte de
algunos organismos.
Herbicidas:
Destinados a eliminar las "malas hierbas" de los cultivos. Sus
efectos también pueden ser perjudiciales a la flora y fauna.
ABONOS
En los meses de primavera y
verano se observa que las plantas sumergidas y las algas cladóforas
aumentan considerablemente su extensión, ocupando áreas cada vez
mayores. Este fenómeno se aprecia. sobre todo. en la Albufera Honda
debido a su menor extensión. Se forman gran cantidad de plataformas
vegetales flotantes ocupadas por limícolas y cigüeñas que pastan
sobre ellas. Este crecimiento desmesurado se debe al exceso de nutrientes
que hay en el agua y que proceden, por una parte, del aporte de abonos
inorgánicos lixiviados de las tierras próximas, y por otra parte, de la
materia orgánica que arrojan a las aguas los agricultores.
Este excesivo crecimiento de
dichas plantas puede provocar una progresiva colmatación si no se dan
fenómenos de subsidencia progresiva del fondo, similares a los observados
en la Albufera de nueva formación.
MATERIALES
SÓLIDOS
NO DEGRADABLES

Es lamentable el aspecto que
presentan los bordes de las Albuferas. Todos los productos de desecho de
los agricultores de las tierras adyacentes son vertidos en ellas. Se
observan plásticos par todas partes, a veces trozos muy grandes,
botellas, botes metálicos y de vidrio, de insecticidas, fungicidas. cubos
viejos, etc.
Dan una impresión al
visitante, de poca cultura y civismo por parte de las personas que
utilizan una zona de sumo interés y que es patrimonio de todos, para uso
exclusivo de sus propios intereses.
MATERIALES
SÓLIDOS DEGRADABLES

Este es otro aspecto de la
dejadez por parte de los agricultores y del poco interés de todos,
incluyendo a los organismos oficiales competentes que tendrían que
haber tomado medidas hace mucho tiempo. Se trata del vertido de los restos
de vegetales sobrantes de las plantaciones. Algunos agricultores los
queman pero la mayoría los arrojan al agua, a veces en tan gran cantidad,
que constituyen verdaderas avanzadillas dentro de ella, que,
posteriormente, se irán afianzando con tierra con la consiguiente reducción
del volumen de agua.
En condiciones normales los
restos de materia orgánica que caen al agua, o las plantas que viven en
ella y mueren, son atacados por microorganismos que los oxidan y
descomponen, originando sustancias que sirven como nutrientes para los
organismos productores del ecosistema.
Ahora bien, si la cantidad de
materia orgánica es excesiva, las bacterias encargadas de descomponerla
consumen todo el oxigeno existente en el agua y se establece un ambiente
reductor donde proliferan bacterias anaerobias. El fango del fondo toma un
color azulado o negro y emana olores desagradables. En la superficie
aparece una apátina blanca, llamada de "hongos de albañal",
que consiste en una asociación de hongos microscópicos, bacterias y
ciliados.
Estos fangos malolientes y
reductores y los "hongos de albañal" se encuentran presentes en
la mayoría de los bordes de las Albuferas, con el consiguiente perjuicio
para los vegetales y animales existentes en ellas, a los que la falta de
oxígeno puede causar la muerte.
Si comparamos las Albuferas
con los lagos se observa que tienen gran semejanza con los "lagos
eutróficos". En efecto, en ambos está desarrollada la zona litoral,
con presencia de vegetación de carrizos, eneas, etc. y de potamogeton en
zonas ya sumergidas.
Igualmente coinciden el color
del agua, con tonos verdosos a pardos.
Si seguimos la comparación,
se ve que las Albuferas están sufriendo un proceso de eutrofización
bastante rápido, debido al aporte de materia orgánica y nutrientes
inorgánicos (citados anteriormente), en especial de fósforo y nitrógeno
que, además de provocar un empobrecimiento de oxigeno, (que en los lagos
eutróficos coincide con parte del verano y otoño) hacen que el fondo
tenga un ambiente reductor y se produzca dióxido de carbono procedente
de las putrefacciones. El nitrógeno se encuentra, no en forma de
nitratos,
sino como amoníaco y el azufre forma sulfídrico que, reaccionando con el
hierro disuelto en el agua, forma sulfuro ferroso que se deposita en el
fondo.
Además esta eutrofización
progresiva puede provocar un crecimiento desmesurado de ciertas algas
microscópicas, ya de por sí tóxicas, al igual que las algas macroscópicas
que, al caer al fondo, mueren y se pudren uniéndose a los restos
vegetales arrojados y causando sus mismos efectos.
Es posible que todos estos
efectos, junto al de los pesticidas, sean la causa de la mortandad de
peces que viene observándose varios años, al final de primavera y
principios de verano.
Hay que recordar que la época de desinfección,
para fungicidas y plagas en general, se realiza en los cultivos
circundantes en los meses de julio, agosto, y a veces, en diciembre.
