“No se
puede dar la espalda a la verdad, dejar de
anunciarla, esconderla, aunque se trate de una
verdad dificil, cuya revelación lleve consigo un
gran dolor”. Juan Pablo II
Tenía intenciones de escribir sobre los
últimos acontecimientos suscitados en el
Congreso Nacional (Congrezoo
como lo llaman los compañeros del Foro
Hibueras y y nunca mejor elegida la
alegoría) ; sin embargo, y como me ha
ocurrido en otras ocasiones, en el ínterin
recibí el artículo de opinión que adjunto
(del que he tomado el título de este post),
que hubiese podido firmar yo mismo y que por
supuesto suscribo íntegramente.
El
Congreso está introduciéndose en aguas muy
turbulentas saliéndose de las competencias
que le son propias y propiciando una guerra
de Poderes, que por su propia génesis es
fratricida y por ello más peligrosa para el
devenir de Honduras. La descomposición del
Estado se ha venido agudizando en las
últimas fechas y su desenlace es
imprevisible.
Todos los movimientos que se están
protagonizando en él (en el Congreso) dejan
muy claro, por si todavía había incautos que
creían en los diputados, que ahí no se
discuten los intereses de Honduras, sino que
los de unos pocos privilegiados que han
hecho del país su rancho particular con
“derecho de pernada”, que en latín vulgar
significa que la clase dominante tiene el
derecho de “coger” a los demás cuando les
venga en gana.
En
esta foto podemos ver a las dos cabezas del
Congrezoo … Roberto Micheletti y Carlos
Flores Facussé. El primero aspira a seguir
“aspirando” lo que quede de Honduras y para
ello quiere ser Presidente (me pregunto para
que quiere ser Presidente del Ejecutivo si
con lo que está haciendo como Presidente del
Legislativo no le van a quedar atribuciones
al Poder Ejecutivo ya que el camino que está
siguiendo es el de una dictadura
parlamentaria) aunque tenga que defecarse en
la Constitución y el segundo a seguir
violándola (a Honduras, ¡claro!, ya que la
Constitución hace tiempo que no tiene
importancia para él), pues parece que le ha
cogido gusto al asunto.
Aquí
un ejemplo:
El
Congreso dice: … en uso de sus facultades
constitucionales de establecer los
impuestos, contribuciones así como las
cargas públicas”, fijó un techo al valor de
la llamada internacional.
Yo
pregunto: ¿Desde cuando las tarifas de un
servicio son impuestos, contribuciones o
cargas públicas?; ¿y si no lo son, porque se
inmiscuye el Congrezzo?
Por
otra parte, nombra para dirigir la
Transparencia a los menos transparentes que
han podido encontrar ya que dos de los tres
elegidos (de la tercera persona no conozco
nada), Chiuz Sierra y Echenique Santos, son
“lagartos” de categoría. Esto es, como ha
sido norma en la querida Honduras, poner al
zorro a cuidar las gallinas
Es
evidente que el pueblo hondureño ha sido
nuevamente burlado, … ¿y van?
En
fin, cosas veredes … amigo Sancho.
Les
dejo con este excelente artículo en el que
las marcas, los subrayados y las negritas me
he atrevido a ponerlas yo sin contar con el
permiso del autor, que ojala me perdone por
ese atrevimiento.
Además, tras el mismo, inserto una
entrevista a Monseñor Luis Alfonso Santos
por si Usted, amable lector, no la ha leído.
Es muy interesante y esclarecedora de la
situación que se vive en Honduras. Yo estoy
completamente de acuerdo con Monseñor y
apoyo su lucha sincera por los hondureños.