CLAMOR POPULAR. Por Oscar Rivera (25/I/2008)

CLAMOR POPULAR

Omar Rivera 

Los Diputados del Congreso Nacional de la República no han escuchado el clamor popular y han decidido ratificar la Contrarreforma Electoral garantizando una profundización en la ya ascendente y progresiva repulsa del pueblo hondureño a nuestra clase política nacional.

Si en el pasado proceso electoral la mitad de los hondureños se negó a participar en la selección final de nuestros representantes, hoy, de frente a las elecciones internas y primarias de los partidos políticos, y las generales de noviembre de 2009, esperemos un abstencionismo de proporciones nunca antes vistas.

Pese a la solicitud del Presidente de la República, de muchos de sus Secretarios de Estado y otros funcionarios de alto nivel de la actual administración gubernamental, se negaron a dar marcha atrás en su pretensión de asignar mas de mil millones de lempiras a los partidos políticos para financiar el proselitismo electoral, adelantar la fecha de realización de las elecciones internas y primarias de dichas entidades partidarias y modificar la legislación electorales en detrimento de los mas sagrados intereses de la nación y sus habitantes.

Tampoco les intereso a la alianza entre Diputados Micheletistas y Pepistas, que muchos legisladores liberales y nacionalistas disidentes, pinuistas, un democristiano y la bancada del Partido Unificación Democrática pidieran debatir en el proceso de ratificación, solicitar una votación mediante la consignación de nombres y respetar el procedimiento parlamentario; contrario a esto, se atropello el legitimo derecho de los parlamentarios disientes y se procedió a utilizar la fuerza irracional para hacer valer ese arcaico y antidemocrático Reglamento Interno del Congreso Nacional de la República, y aprobar en un abrir y cerrar de ojos la contrarreforma en mención.

Pero como estas pudiesen verse como subjetivas y que conllevan un objetivo subterráneo y malévolo, de intereses sectario, evitaremos referirnos a ellas con profundidad. No obstante, justo es hacer mención de las opiniones vertidas por muchas de las organizaciones de la Sociedad Civil las que se oponen a esta Contrarreforma Electoral, argumentando distintas posiciones de lógica validez.

Revisemos aquí algunas de ellas. 

El 7 de enero el Foro Nacional de Convergencia (FONAC) al Foro de la Sociedad Civil para discutir la Contrarreforma Electoral y este ultimo rechazo la misma, especialmente las que son contrarias al espíritu de los acuerdos políticos de septiembre del 2001, verbigracia, “la ampliación, de hecho, de los periodos de campaña electoral al adelantarse la fecha para las elecciones primarias, la asignación desproporcional del financiamiento público a los partidos, si previsión del impacto en las finanzas públicas y la carencia de mecanismos efectivos y suficientes de control aplicables a los fondos  recibidos, tanto por los candidatos, como por los partidos, que aseguren equidad, parámetros adecuados de asignación de fondos, optimización del gasto y rendición de cuentas”.

De igual manera, el Foro de la Sociedad Civil, que esta integrada por instituciones tan representativas del país como la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) y el Consejo Hondureño de la Empresa privada (COHEP), manifestó su inconformidad por la aprobación y ratificación de la Contrarreforma Electoral sin el debido consenso social y político que requiere un tema trascendental como este, resintiendo el hecho que los diputados no hayan incluido en el debate parlamentario otras reformas electorales de significativo valor, tal es el caso de la despartidización del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la reglamentación de la Ley Electoral y el mejoramiento en los procedimientos electorales relacionados al día de las elecciones.   

Una de las primeras organizaciones que reacciono negativamente ante la aprobación y la ratificación de la Contrarreforma Electoral fue la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) quien en una publicación aparecida en los distintos periódicos del país el recién pasado 10 de enero, reclamó al Congreso Nacional de la República que en las reformas enviadas al Poder Ejecutivo “no se incluyo el tema municipal” que había sido ya concertado en el marco de los esfuerzos de concertación impulsadas por AMHON y la federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo de Honduras (FORPRIDEH).

Los Alcaldes Municipales reclaman al Congreso Nacional retomar los planteamientos sustanciales de la reforma a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas presentada en el mes de noviembre de 2007 y que fueron el  resultado del consenso entre un importante grupo de de representantes de la Sociedad Civil, y que el parlamento obvio considerar. Reclaman la participación de la mujer en los cargos de elección en un 50%, separación de fechas de las elecciones municipales de las nacionales, reducción del tiempo de campañas políticas, crear facilidades para la presentación de candidaturas independientes y que exista la obligación de rendir cuentas en cuanto a cantidad, manejo y procedencia de los recursos utilizados en el proselitismo político. Finalmente la AMHON reitera su “”desacuerdo en cuanto al financiamiento desproporcionado para las campañas políticas” 

El 9 de enero pasado el Movimiento Cívico para la Democracia se pronuncio sobre la Contrarreforma Electoral manifestando que la misma “lesiona el principio democrático y de legitimidad de los y las ciudadanas” ya que no se tomo en consideración las propuestas valiosas que para el desarrollo político democrático del país propusieron muchas organizaciones de la Sociedad Civil.

Esta entidad integrada por organizaciones gremiales, fundaciones, federaciones, ONGs, Foros y otras instancias que conforman la Sociedad Civil organizada de nuestro país, expresó su inconformidad en virtud que se violenta la institucionalidad democrática al excluir instituciones y sectores directamente involucrados. De igual forma, en relación al financiamiento otorgado a los partidos políticos, el Movimiento Cívico para la Democracia ha manifestado que el mismo “no satisface las aspiraciones patrióticas, no satisface las demandas populares, no protege contra la corrupción, no garantiza la continua rendición de cuentas, no evita la participación del crimen organizado y cae en imprecisiones jurídicas que eventualmente favorecerán a las elites políticas que hasta el momento controlan el desempeño de los partidos y han capturado al Estado”.

Finalmente, el Movimiento Cívico para la Democracia se pronuncia en contra de adelantar la fecha de las elecciones primarias de los partidos políticos y hace un llamado para retomar las reformas de segunda generación, específicamente las relacionadas a la separación de fechas para elecciones municipales y permitir las candidaturas independientes a nivel local, darle participación del 50% de las mujeres en los cargos de elecciones populares y los cargos públicos, reducir el tiempo de las campañas políticas a 30 días para las primarias y 50 días para las generales, y transparentar los sistemas de financiamiento de las campañas proselitistas. 

La Red Regional de Comisiones Ciudadanas de Transparencia de Occidente públicamente manifestó el pasado 10 de enero que ”el presupuesto que se están asignando a los partidos políticos es exagerado en relación a las demás demandas de la población en situación de exclusión, lo cual no exime la intromisión de los grupos ilegales o grupos fácticos de poder en el financiamiento de las campañas” ya que esto “depende de la moral de los políticos, una situación que la sociedad civil siempre ha cuestionado”. Asimismo, expresaron su inconformidad con el procedimiento que se siguió para aprobar la Contrarreforma Electoral ya que no existió “consenso entre los organismos interesados” y hubo intentos de “forzar los tiempos para emitir dictámenes”, lo que pone en evidencia el “autoritarismo, la excesiva concentración de poder y la ambición desmedida” de los titulares del Poder Legislativo, quienes no tomaron en cuenta las propuestas ya consensuadas que la Sociedad Civil ha planteado, incluyendo el tema de la participación de las mujeres. 

El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), una de las ONGs más beligerantes en la vida nacional, la que ejerce una acción critica sistemática sobre la temática socioeconómica del país, ha manifestado su oposición frontal a la Contrarreforma Electoral. En un documento hecho público a través de los medios electrónicos el 11 de enero pasado, manifestó –entre otras cosas- que  las reformas se realizaron de forma “arbitraria”, que las mismas van en “detrimento de los contribuyentes y del esfuerzo por construir un efectivo y democrático Estado de Derecho” y claramente establecen que la Contrarreforma Electoral “no profundizan la democracia, simplemente aumenta el poder de los partidos políticos para controlar la débil democracia en la que vivimos”.

El FOSDEH demanda profundizar la democratización del país volviendo efectivos los instrumentos de consulta popular (plebiscito y referendo), aprobando los distritos electorales, estableciendo la figura de revocatoria de mandatos, que las mesas electorales las integren ciudadanos capacitados en materia electoral y escogidos por su comprobada trayectoria política y social, que la auditoria social al proceso electoral sea permanente y no se limite a sus resultados, que se abarate el acceso a los medios de comunicación para los mensajes político-electorales, que se abran efectivas oportunidades para candidaturas independientes y alianzas multipartidarias, que se facilite la existencia de partidos políticos regionales o territoriales, y otras medidas de verdadero espíritu democrático.

Finalmente, hace énfasis el FOSDEH en lo concerniente al financiamiento aprobado a favor de los partidos políticos y dice que “podrá significar para el próximo periodo electoral un total de 1,050 millones de lempiras y que se hablando de “financiar a perpetuidad a los partidos políticos” aun cuando las disposiciones presupuestarias indican que “no pueden comprometerse recursos públicos si los mismos no presentan el respectivo respaldo a nivel de ingresos”. Ante esto, este Think Tank advierte que de volverse efectiva esa desproporcionada transferencia de recursos a los partidos políticos se puede desatar “una ola de desobediencia fiscal puesto que muchos de los que somos puntuales contribuyentes nos negamos a que nuestros impuestos se destinen a financiar costosas y vacías campañas políticas”. 

El Centro de Estudios de la Mujer de Honduras (CEM-H) se pronuncio sobre la aprobación de la Contrarreforma Electoral en un comunicado publicado el 11 de enero pasado. En él, expresan su “indignación y repudio ante el retroceso en materia de derechos políticos de las mujeres y de la ciudadanía en general”.

EL CEM-H dice que “las reformas electorales en las pasadas elecciones fueron un paso importante hacia la democratización del país”, especialmente las vinculadas a establecer una cuota mínima del 30% de participación política a las mujeres, y lo lógico era que se continuara en esa dirección, y se asignara –como lo reclaman- un 50% de cuota como mínimo en alternabilidad de posiciones en las planillas (mujer-hombre-mujer); sin embargo, estas demandas no recibieron el beneplácito de los diputados, todo lo contrario, ni siquiera consideraron debatir esta tan importante temática. Al respecto, el CEM-H pide se rectifique, y se amplié la participación de la mujer, de se le concedan iguales derechos y espacios. 

El 11 de enero el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) en un comunicado público hecho publico en La Esperanza, Intibucá, y el cual fue categorizado como urgente, convocó  al pueblo hondureño a participar en la jornada nacional de movilización en rechazo a las contrarreformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas aprobadas en el Congreso Nacional de Honduras, acción a realizarse a partir de esta semana en los bajos del hemiciclo legislativo. COPINH manifiesta que con el financiamiento abusivo que los parlamentarios quieren asignar a las instituciones políticas “se tendrán menos posibilidades de dar respuesta a las diferentes necesidades del pueblo en materia de educación, salud, infraestructura social y otras; además por el contenido machista –de la Contrarreforma Electoral- que refuerza el sistema de dominación patriarcal dejando  un ridículo 30 % de acceso a las mujeres para  cargos de elección popular”.

El COPINH informó que esta jornada de resistencia civil continuaría de forma indefinida y que lucharían hasta que esta Contrarreforma Electoral sea derogada y se responda de esta forma a las demanda de las grandes mayorías. 

La Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO) fue la primera entidad de la Sociedad Civil en pronunciar su desacuerdo con la Contrarreforma Electoral; el pasado 20 de diciembre de 2007 le hizo ver al pueblo hondureño y a la comunidad internacional las consecuencias nefastas que las reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas le causarían al país. En un comunicado público manifestaron que los diputados  reformaron la legislación electoral “con el único objetivo de someter la voluntad electoral del pueblo hondureño y favorecer los intereses de la minoritaria clase política y económica que despilfarra los poderes de la nación”.

Recientemente, el 14 de enero del presente año, ODECO ha dejada claramente sentada su posición: “Las llamadas Contrarreformas deben ser derogadas e inmediatamente iniciar el diálogo y la concertación nacional para impulsar verdaderas reformas incluyentes y forjadoras de la participación igualitaria, hacia la consolidación de la democracia”. Entre esas verdaderas reformas los dirigentes Garifunas piden la despolitización del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la realización de elecciones municipales separadas, la cuota obligatoria que asegure la participación de mujeres y hombres Indígenas y Afrodescendientes en las planillas electorales y de dirección de los cinco partidos políticos legalmente reconocidos en Honduras, la reducción del periodo de las campañas electorales, la financiación de los partidos políticos de acuerdo a la capacidad económica de la nación, pero que además no se contraponga a las necesidades de las mayorías del pueblo hondureño, con la necesaria fiscalización del uso de dichos recursos. 

El reciente 15 de enero el  Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) se pronuncio en un comunicado público que aprecio en algunos periódicos, sobre la Contrarreforma Electoral; en el mismo manifestó que debe existir la participación de la Sociedad Civil en todos los asuntos inherentes a la administración pública del Estado, y que dicha participación –en el caso especifico la revisión de esta Contrarreforma- “no debe centrarse únicamente en el aspecto financiero de los recursos del Estado que será otorgado a los partidos políticos, sino que debe realizarse en un contexto mas amplio orientado a rescatar el verdadero espíritu de las reformas político-electorales contenido en los acuerdos del 2001, que postulan una reforma político electoral que fortalezca y consolide el sistema democrático del Gobierno que el pueblo hondureño ha proclamado constitucionalmente como la base de la organización política”.

El CNA cree que “el Congreso Nacional tiene el deber ético y jurídico de utilizar procedimientos de consulta previa a la Sociedad Civil y, en este caso permitir la más amplia participación de la sociedad para determinar el sentido y alcance de la reforma”, y señala que si el parlamento hondureño no lo hace, “mas temprano que tarde enfrentara las consecuencia políticas”. 

En un pronunciamiento publico hecho circular a través de la Internet el pasado 16 de enero, el Grupo de la Sociedad Civil del Consejo Consultivo para la Reducción de la Pobreza (CGS-CCERP) se pronunció públicamente sobre la Contrarreforma Electoral, manifestando que las mismas fueron aprobadas sin considerar la opinión del pueblo y en forma inconsulta, lo que no contribuye a “fortalecer la participación ciudadana en la articulación de propuestas, la promoción de la democracia, la equidad,  el dialogo político, la estabilidad económica y la justicia social”.

El CGS-CCERP, constituido por doce sectores organizados de la sociedad y cinco foros regionales, rechazo la intención de acrecentar el financiamiento a los partidos políticos con recursos del Presupuesto Nacional de Ingresos y Egresos de la República “por oneroso y vergonzoso”, y dijo que esta acción “retrata en cuerpo entero la calidad humana de los diputados y diputadas que votaron a favor de las reformas” ya que con esta decisión se afecta “la posibilidad  de mejorar la calidad de vida de los pobres de Honduras, comprometiendo el desafió de reducir su pobreza”.  

La Coalición Hondureña de Acción Ciudadana (CHAAC) en un pronunciamiento publicado en medios de comunicación escritos manifestó que la aprobación de reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas fue “apresurada, sin el debido consenso con la Sociedad Civil y en evidente atentado a los raquíticos recursos del pueblo hondureño”.

La CHAAC dice que “destinar un 1% del presupuesto nacional para el financiamiento de los partidos políticos no fortalece la democracia, al contrario, solo asegura un creciente incremento a la riqueza de los partidos en igual proporción como aumente el presupuesto del gobierno, pues la pretendida reforma no se limita al próximo periodo electoral, sino que como Ley de Estado tendrá cumplimiento obligatorio por años y años. Es decir, a nuestros diputados (as) sólo los mueve el interés de garantizar a perpetuidad el financiamiento para sus partidos y sus desprestigiadas campañas políticas”.

Finalmente, hacen un llamado a los parlamentarios, “particularmente a su Presidente”, a que rectifiquen “sus impopulares decisiones” y rechazan “las imposiciones, la manipulación antojadiza de los recursos legales amparándose en reglamentos antidemocráticos y argumentos absurdos que sólo esconden mezquinos intereses políticos”.

Y muchas otras organizaciones de la Sociedad Civil, gremios y sindicatos, han lanzado su voz de protestas, y sus dirigentes han acaparado los espacios mediáticos independientes para manifestar su oposición a la Contrarreforma Electoral, verbigracia, el Consejo Hondureño del Sector Social de la Economía (COHDESSE), la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito, la Red contra la Violencia de Choluteca, la Coalición Patriótica,  la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), la Central General de Trabajadores (CGT), la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH) y otras muchas mas, que seria imposible poderlas mencionar en este escrito.

Todas estas organizaciones, y muchos ciudadanos de a pie, participaron –como una muestra palpable del repudio popular a la Contrarreforma Electoral- en la multitudinaria Gran Marcha Cívica por la defensa de la Democracia, convocada por el Movimiento Cívico por la Democracia en Honduras, el pasado jueves 17 de enero, en protesta a las reformas establecidas.

Ahí, vestidos de negro, el pueblo pidió marcha atrás a la Contrarreforma Electoral. Marcha atrás al exceso parlamentario. 

Yo no pretendo, haciendo resaltar esta indisposición de las entidades que aglutinan la Sociedad Civil o la posición contraria a las recientes reformas electorales del Poder Ejecutivo, disminuir el derecho que tienen los parlamentarios de actuar de acuerdo a las facultades que la Constitución les otorga; no obstante, resulta chocante y paradójico, que se tapen los oídos para escuchar un clamor popular, un voz que al unísono dice: NO a la Contrarreforma Electoral!

La mayoría de diputados se resisten a escuchar. Se resisten a hacer una revisión integral de la Contrarreforma Electoral. No quieren dar marcha atrás de forma radical como lo pedimos todos. Apenas, han convocado a algunos representantes de la Sociedad Civil para analizar exclusivamente el impacto fiscal de la Contrarreforma, evitando considerar un retroceso a las erróneas decisiones parlamentarias que tanto resiente la gente.

No quieren escuchar. No quieren tratar el tema de la participación a la mujer, el reducir el tiempo de campaña y lo relacionado a la clarificación respecto a como volver efectiva las figuras del Referéndum y el Plebiscito.

Roberto Micheletti Bain y los diputados liberales y nacionalistas que lo apoyan en este despropósito de Contrarreformar la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas, no se dan cuenta que están yendo por un camino diferente al que todos los ciudadanos vamos.

Urge que rectifiquen, urge que escuchen a las grandes mayorías.

 

Tegucigalpa, MDC – 18 de enero de 2008

 

Comentarios: ml_rivera@hotmail.com

 



 
"La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la Libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida..."
Don Quijote de la Mancha.