Carta para mi madre ausente . Por Elena Arévalo (04/V/2008)

“Carta Para Mi Madre Ausente”    

                                                                   

                             Por: Elena Arévalo                  

Escribí una carta ha Dios Celestial para mi madre ausente,

Pedía en ella un día su amor encontrar lo encontré a través del hijo para llegar al padre,

Me convertí en un personaje ambulante imaginando su rostro en un espejo.

Querida mamá, quiero decirte lo mucho que te amo,

Un día partiste de mi lado a un lugar desconocido,

Estaba tan pequeña que solo lloraba y sentía mucho frió,

Pedía mirando al cielo que algún día te encontrara,

El tiempo transcurrió y fui creciendo con aquel sueño imaginario,

Sintiendo aquella necesidad de tu amor y quería tener tus cuidados,

Darte todo de mí pero fue inútil solo soñaba y en las noches lloraba.

 

Te he extrañado al querer sentir tus manos en mis cabellos,

Al querer vivir tus cuidados y mimos inconfundibles,

Pedía viendo al cielo; soñarte y poder ver aquella imaginación,

En una realidad y escribía y convertía, “Mi poesía para ti en una canción”

Logre verte una noche tendiendo tus manos hacia mí,

Sonriendo feliz de ver a tu hija que te estaba clamando,

Pude verte a través del sueño vestida de blanco con una sonrisa hermosa en tus labios,

 Que me llamaban tendiendo tus manos como diciéndome acá estoy hija mía,

Jamás me aparté de ti y estoy contigo hoy aquí.

 

¡Que linda fuiste mi chiquita madrecita!

Madre mía lo escrito esta cumplido; he sido la hija que tú querías,

Me enseñaste a través del recuerdo que podía sentir amor,

Amar y dar lo que tú me enseñaste en mis primeros años del recuerdo,

Cual formaste una mujer y una madre a través de ti mi bella madrecita,

Luchaste hasta los últimos momentos por tus hijos amados,

Estamos separados por la pared del destino al adelantar tu camino,

Pero mi amor ha sido tan grande que ha traspasado y cruzado fronteras,

Y allí siempre tú has estado con tu amor a través del sueño.

 

Te amo madre mía y no habrá otro amor que te reemplace,

Soy tu hija que pudo amarte aun en la imaginación,

Pudo verte y tocarte a través del sueño cumplido a la petición,

He soportado ver pasar el tiempo pero se cumplió lo deseado,

Mayo; mes de las flores, mi natalicio y de las madres mas bellas,

Felicidades madrecitas en su día,

Gracias Dios Padre Eterno; por haberme dado a mi madre,

Por haberme formado como tu lo has querido,

Con mi corazón golpeado y herido he amado  siempre,

Mi madre es la deseada y añorada ancianita que yo más quiero.