“No se puede dar la espalda a la verdad, dejar
de anunciarla, esconderla, aunque se trate de
una verdad difícil, cuya revelación lleve
consigo un gran dolor”.
Su lucha es totalmente legal ya que
toda nación democrática que se
respete debe permitir la
confrontación entre el poder del
Estado y el poder ciudadano.
Honduras hasta este preciso momento
es una hacienda privada de una
oligarquía elitista y corrupta que
en forma de clubes se reparten con
alevosía y ventaja, en perjuicio de
cada miserable hondureño, los
despojos de todo aquello que les
resulte rentable.
Ud, mi querido Carlos, lo describe
como mercantilismo y estudiando las
leyes comerciales y de la economía
descubrimos como toda la estructura
político-económica hondureña esta
concentrada en pocas manos para
beneficio extraordinario de ese
pequeño sector mafioso que durante
187 años de falsa independencia se
ha emborrachado con las riquezas de
nuestros humildes compatriotas.
El corrupto Congreso Nacional,
centro porquerizo de engorde, sirve
a los intereses mas obscenos de
enriquecimiento rápido y de
condonaciones de deudas que hunden
cada día más a los organismos del
Estado, que completamente quebrados
pasan a las manos privadas de los
mismos corruptos que estafaron al
pueblo hondureño.
La crisis energética hondureña tiene
nombre y apellido.
El desastre de Hondutel tiene nombre
y apellido.
La deforestación hondureña tiene
nombre y apellido.
La estafa educativa superior tiene
nombre y apellido.
La devaluación constante de una
moneda famélica tiene nombre y
apellido.
Las quiebras bancarias tienen nombre
y apellido.
En fin, la escasez de granos y
alimentos tiene nombre y apellido y
también la destrucción del agro,
etc. ….
Es el Congreso Nacional de Honduras
y su cria de capones cerdos los que
durante los ultimos 28 años fueron
construyendo un lodazal histórico
que disfrutan sin ningún escrúpulo
en medio de sus propios excrementos
llamados leyes, nominaciones,
elecciones, adjudicaciones, etc.
La culminación corrupta hondureña ya
llego a su máximo contexto cuando
los clubes tanto de Palmira,
Coyolito y de Palmeras acompañados
por una falsa empresa privada, que
no es mas que una mampara mercantil
de lo improductivo, hoy por hoy
mantienen un férreo control sobre
cada engordado diputado que marcado
con el fierro del propietario sirve
a los intereses mas purulentos de la
corrupción.
Su lucha es valida Carlos Urbizo y
ella no quedara en los aires porque
es la semilla sembrada en buena
tierra y su honestidad y
transparencia le acreditan los
requisitos de legitimidad para
exigir un cambio.