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Tribuna -Honduras. 27-05-02 Un inclemente sol se posa sobre el Valle de Siria; la temperatura está arriba de los 38 grados centígrados. Siempre fue caliente, es un valle, pero jamás antes el calor había alcanzado los niveles que hoy presenta; de los ríos y quebradas ya sólo queda el recuerdo, ahora parecen carreteras desérticas y polvorientas como resultado de la deforestación y la extracción de miles de metros de arena. Son apenas los efectos iniciales de la explotación minera que realiza la Mina San Martín en el municipio de San Ignacio, situado a unos 70 kilómetros al norte de la capital. Aquí, en este municipio y Propiamente en la aldea Palos Ralos, se comprobó que existe un enorme yacimiento de oro que oscila entre las 600 mil y el millón de onzas del precioso metal. Sólo el año 2001 Entre Mares extrajo más cien mil onzas de oro, para lo cual utilizaron unas 6 mil toneladas de cianuro de sodio, que representan 16.5 toneladas al día para procesar 18 mil toneladas de broza diariamente. Con esos datos, aseguramos que la transnacional tuvo ingresos brutos superiores a los 25 millones de dólares en ese período. Dentro del plantel y más allá del mismo se escucha el ruido ensordecedor de las máquinas que trituran las piedras, de donde se levanta una espesa nube de polvo de varios metros de altura. Un cerco de alambre malla ciclón de más de un kilómetro de largo, con serpentinas de seguridad, encierra la Mina San Martín. La seguridad en el interior de la empresa es extrema. Guardias armados por todos los sectores del plantel, garantizan la normalidad requerida por los ejecutivos de Entre Mares, una empresa subsidiaria de la transnacional Glamis Gold LId. De Reno, Nevada, Estados Unidos, que cuenta con una concesión para explotar la Mina San Martín, situada en el municipio de San Ignacio, Francisco Morazán. Grandes y poderosas máquinas circulan dentro del plantel; allí se observa a la intemperie la broza regada con cianuro. Predomina el color rojizo de la tierra. Antes hubo una montaña en la aldea de Palo Ralo, hoy ya no existe. Ya no hay árboles, ya no hay vida, sólo queda el recuerdo de la montaña que una vez fue. Cambios y promesas El Valle de Siria ha cambiado, jamás volverá a ser el mismo; unos 7 mil árboles fueron talados y muchos miles más están por correr la misma suerte. Las fuentes de agua se agotan y más temprano que tarde, ningún ser podrá sobrevivir al ambiente desértico de la zona, gracias a una compañía minera ya las autoridades estatales, como la Secretaria de Recursos Naturales y el Ambiente (SERNA), que avalan el desastre ecológico que existe. Esto no es un cuento de hadas; tampoco una película de ciencia ficción, es una realidad de muerte que se observa en el Valle de Siria.- Cuando llegó a Honduras, la empresa Entre Mares trajo consigo un saco de ilusiones para los moradores del valle; llenaron de esperanzas a muchos diciéndoles que el pueblo iba a prosperar y que ganarían bastante dinero para resolver sus problemas económicos. Pero no fue así. A dos año del inicio de las operaciones, aún no se ve por ninguna parte el desarrollo prometido; los beneficios son ínfimos comparados a la devastación masiva de los bosques de las fuentes de agua para extraer oro mediante el método de "Cielos Abiertos". Adin Escoto, originario de San Ignacio y conductor de transporte pesado dijo que hace dos años llenó la solicitud de empleo, pero aún no le dan la oportunidad de laborar en la empresa minera, "Cuando ellos vinieron, prometieron que habría empleo para muchos de nosotros; yo prefiero trabajar aquí porque aquí nací y aquí vive mi familia, pero trabajo en Olancho para una compañía maderera y sólo vengo de pasada al pueblo", enfatizó. El conductor, de tez blanca y como de 1.75 de estatura, recalcó que la empresa minera no ha cumplido las promesas que le hizo al pueblo de San Ignacio. "Dijeron que iban a pavimentar las calles y continúan igual; prometieron empleo y sólo para unos pocos hay, en su mayoría de otros lugares y además, han dañado el ambiente", expresó Escoto. ANTECEDENTES MINEROS Los antecedentes mineros en Honduras, se remontan a los tiempos de la colonia española, especialmente durante la segunda mitad del siglo XVII, cuando la explotación minera se constituyó en la principal fuente de riqueza de los conquistadores y del reino de España. Con la Reforma Liberal, de Marco Aurelio Soto, en el último cuarto del siglo XIX, se otorgan las primeras concesiones mineras; las transnacionales extrajeron todo el mineral precioso que pudieron y no pagaron un solo tributo al fisco nacional. En esos tiempos la explotación de los minerales se .hacia mediante túneles para localizar y explotar las vetas de oro que se encontraban por debajo de la superficie terrestre; y aunque siempre se daña el medio ambiente, el impacto es menos severo y hasta controlable. Pasó algún tiempo para que se volvieran a explotar las minas y es hasta en la última década del siglo pasado, que de nuevo se produce un auge en esta actividad. Esta vez, mediante otro procedimiento, cuya rentabilidad es 10 veces mayor que los métodos tradicionales. Entre 1996 y el año 2000, se otorgaron múltiples licencias para la exploración y explotación minera, equivalentes al 31.4% del territorio nacional, es decir, más de 35 mil kilómetros cuadrados. CIELOS ABIERTOS Y SUS CONSECUENCIAS "Cielos Abiertos" es una técnica minera que consiste en afectar la superficie de la tierra, incluyendo los bosques y removiendo diariamente miles de toneladas de tierra y piedra para extraer el oro, el cual se encuentra en partículas microscópicas, según lo explica Juan Almendares Bonilla, médico, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, catedrático universitario y un eminente ambientalista. "La técnica de Cielos Abiertos ocasionará la liberación de metales pesados altamente tóxicos al ambiente y ello aumentará el deterioro ecológico y las enfermedades", asegura preocupado Almendáres Bonilla. Este método -según el ambientalista- lo utiliza la minera porque el oro se encuentra en partículas microscópicas, no en vetas ni concentrado en un sólo lugar, por lo tanto, no puede ser sacado por métodos subterráneos (túneles). De esta manera, la compañía remueve diariamente unas 18 mil toneladas de tierra para extraerles el mineral, bañando la broza con cianuro y con miles de litros de agua. "La empresa taló miles de árboles durante las operaciones de construcción; contaminó de polvo los pulmones de la población y ahora los deja sin agua", lamenta Almendares, criticando a la vez, que las autoridades no hacen nada para detener esa destrucción. Para Almendares, este método es el más dañino para el medio ambiente y para los humanos; primero, por la destrucción de la flora, por el desequilibrio ecológico que ocasiona a la fauna y por las grandes cantidades de agua que se necesitan para la extracción del mineral y finalmente, por el uso en grandes cantidades de cianuro, uno de los venenos más mortales que existen. EL ESTRÉS Para el psicólogo, Daniel Matamoros, el excesivo ruido producido por las máquinas causa varios efectos, tanto para el personal laborante como para los pobladores que viven cerca de la mina. "A nivel fisiológico, el ruido causa estrés, haciendo que la persona no pueda descansar normalmente por la constante tensión. Asegura además, que el polvo produce enfermedades respiratorias, pulmonares, y bronquiales, así como sordera y enfermedades alérgicas, que pueden volverse crónicas por falta de atención médica. "Cuando las personas tienen expectativas favorables, pero al poco tiempo descubren que son falsas, se sienten resentidos, afectados e impotentes porque no pueden hacer nada para volver a su estadio anterior", dijo el experto al referirse al traslado que ocurrió con toda la comunidad de Palo Ralo a otro sector del municipio. "Se sienten afectados porque les han cambiado su forma de vida y roto sus tradiciones", aseveró el psicólogo. UN ESTUDIO MANIPULADO Antes de que se ejecute un proyecto minero, la ley exige la presentación de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual se Constituye en la herramienta técnica básica para la planificación y toma de decisiones relacionadas con la identificación, predicción y evaluación de las futuras consecuencias ambientales, si se autoriza su ejecución. Almendares critica la forma abrupta en que la Secretaria de Recursos Naturales y el Ambiente (SERNA), aprobó el Estudio de Impacto Ambiental presentado por Entre Mares de Honduras. "La ex ministro Xiomara Gómez no consultó a la Secretaría de Salud, a colegios profesionales, organizaciones ambientalistas, a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, ni tampoco a importantes sectores técnicos y sociales de las comunidades afectadas", recalca. Asegura que el EIA no consideró o no tomó en cuenta la situación de Honduras después del Huracán Mitch. "Eso refleja la poca seriedad técnica del estudio y la incertidumbre sobre las consecuencias y peligros del proyecto", argumenta el ambientalista. El EIA fue elaborado en 1999 por la compañía canadiense Hallam Knight Piesold Ltd., a petición de la Glamis Gold Ltd del mismo país y propietaria del proyecto. El documento consta de 500 hojas. "En este estudio sólo se destacan los beneficios y en ninguna página los beneficios", critica Almendares, explicando a la vez, que muchos aspectos del EIA están fuera de foco. En una de sus partes, el controversial estudio indica que "el área retornará a su ecosistema funcional, similar a las condiciones previas a la operación minera", pero el protector del ambiente contradijo lo anterior al señalar que "eso es una falacia y hace perder la credibilidad ética del EIA porque con un impacto ecológico de grandes dimensiones como éste, jamás podremos volver a las condiciones que ya existían." La empresa que hizo el estudio reconoce que en San Ignacio hay escasez de agua potable y que la disponible, a menudo es de mala calidad. Sobre el tema, Almendares nuevamente remete en contra de la ex ministro del ambiente, Xiomara Gómez, acusando que nunca contestó de dónde iba a sacar el agua la compañía minera para sus trabajos y ahora, el líquido en el sector es más escaso que antes y dentro de poco, no habrá nada. Tanto las anteriores autoridades, como las actuales han hecho caso omiso a todas las quejas de los pobladores del Valle de Siria y de su comité ambientalista, por lo que no se descartan tomas de carreteras y otras formas de presión para pedir que se detengan los trabajos de la minera por no cumplir con todo lo prometido. MENTIRAS Y REALIDADES DEL EIA "La operación con cianuro a Cielos Abiertos la usan porque le resulta más económica a la empresa; es un proyecto que vela por los intereses de la minera y no por los del país; y es lógico que así sea, cuando lo más importante es acumular riquezas y no las condiciones ambientales y humanas", ironiza Almendares. El estudio señala que "contribuirá al. crecimiento económico de Honduras". "Eso es mentira, la multinacional lo que quiere es aumentar sus ingresos y en último caso ayudar al país; un país no crece en riquezas cuando se contaminan el aire, los suelos, la vida y se vulneran las fuentes energéticas", replica el ambientalista. "Otra de las mentiras -resalta Almendares- es que ellos dicen que emplearán a más de 130 personas en su mayoría, del sector del valle. 130 empleos para una comunidad de 40 mil habitantes es un reducido número de personal y en donde una minoría de expertos devengarán los mejores salarios. Por otra parte, es un empleo de alto riesgo porque después de 10 años terminarán enfermos o muertos", sentencia. Almendares critica nuevamente a la ex ministro del SERNA, Xiomara Gómez, porque nunca precisó, de dónde iba a sacar el agua la compañía minera y ahora, el líquido en San Ignacio es más escaso que antes y dentro de poco... no habrá agua. Las mentiras presentadas en el informe prosiguen, cuando se asegura que no habrán impactos negativos socioeconómicos entre los pobladores como resultado de la mina; sin embargo, el ambientalista refuta que esa afirmación no tiene base de sustentación, ya que ahora en San Ignacio, hay más cantinas, más delincuencia y el costo de mano de obra es más alto que antes, de lo cual se induce que si hay un impacto socioeconómico negativo. Un dato revelador de Entre Mares, es que después de presentar el EIA en 1999, de inmediato comenzó a construir sus instalaciones, sin antes contar con la respectiva licencia ambiental que le extendería la SERNA. Por esa infracción, únicamente pagó una multa de 5 mil lempiras y pocos días después se le otorgó la licencia para que comenzaran legalmente sus operaciones. EL VENENO El método para separar el oro de la broza es el lixiviado por apilamiento, un proceso que dura de dos a tres meses, utilizándose una solución de cianuro, uno de los venenos más mortales que se conocen. Las proyecciones de la compañía minera establecen que se utilizarán 500 toneladas métricas mensuales del tóxico para lo cual disponen de una bodega que almacena 40 mil toneladas de cianuro de sodio (NaCN). Según David Flores, miembro del Comité Pro- defensa del Valle de Siria, existe un temor generalizado entre los pobladores por el uso del cianuro de parte de la minera. "Se teme que ocurra un derrame como ha pasado en otros países, lo cual puede ocasionar una tragedia ambiental de grandes proporciones", expresa. Flores, dijo estar preocupado por la posibilidad de que la compañía haga algunas descargas no programadas; por ejemplo, la de las pilas mezcladas con cianuro, lo cUal podría afectar al río Playas, contaminándolo y por añadidura, las aguas superficiales y las subterráneas. "Ya hay personas con múltiples problemas respiratorios, con ronchas y granos en la piel, que creemos son ocasionados por la contaminación del ambiente, los más afectados son los niños y personas que viven cerca de la mina" asegura Flores MEDIDAS DE MITIGACIÓN: OTRA FARSA La transnacional, a través de su contratista, el mexicano Héctor Zamora, firmó un contrato de medidas de mitigación con la ex ministro Xiomara Gómez, titular de la SERNA en el gobierno anterior, documento en el cual se comprometieron a cumplir con ciertos aspectos para proteger al ambienta y mantener el ecosistema en condiciones estables. La empresa presentó a la Dirección de Evaluación de Control Ambiental (DECA), una serie de planes pata mitigar el impacto ambiental negativo que produce la compañía, al extraer el oro a Cielos Abiertos. La DECA realiza, supuestamente, dos inspecciones por año a la minera para verificar si cumplen con las medidas de mitigación, pero los resultados de estas visitas a la mina San Martín, si se han realizado, nunca se han publicado; a dos años de operaciones de la transnacional, muchos compromisos no se han cumplido y si es por el contrario, pues no se sabe, por la sencilla razón de que la DECA no publica los resultados de sus inspecciones. Para verificar lo anterior y todo lo relacionado con la mina y la destrucción del medio ambiente, hicimos varios intentos para hablar con los inspectores de la DECA, pero nadie quiso dar declaraciones, aduciendo que estaban de viaje o en reuniones. No obstante, ya despecho de la imposibilidad de hablar con ellos, es necesario dar respuestas a muchas preguntas que el pueblo hondureño necesita saber: ¿Por qué no se hacen públicos los resultados de las inspecciones a la mina? ¿Qué experiencia tienen los que realizan las inspecciones a Entre Mares?, ¿Por qué cierran los ojos ante la destrucción ambiental que padece el Valle de Siria? ¿Qué intereses económicos particulares se juegan para que las autoridades de la SERNA y del gobierno continúe indiferente ante la destrucción del valle? Estas y muchas preguntas más, requieren de respuestas concretas y transparentes, no simples declaraciones como es costumbre, sino pruebas y evidencias consistentes, documentos y todo el acceso necesario a los expedientes de esta concesión para hacer una labor efectiva de periodismo investigativo. ¡DÍOS MÍO, QUE BARBARIDAD, QUÉ DESASTRE ECOLÓGICO! Visiblemente conmovido ante la destrucción del ambiente que contemplaban sus ojos en el Valle de Siria, el cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez, en su visita a la mina el 4 de julio del año anterior, junto a un numeroso grupo de ambientalistas, no paraba de exclamar mientras hacia el recorrido: ¡Dios mío, que barbaridad, qué desastre ecológico! El cardenal recordó la lectura bíblica en que el Judas Iscariote vendió a Jesús por 30 monedas y le remordió tanto su conciencia, que optó por suicidarse. "No con espejismos ni con falsas expectativas, ni con unos centavos es que se van a comprar conciencias de nadie; aquellos que han sucumbido, recuerden lo que le pasó al discípulo traidor; aquel que tenga algo en la bolsa que lo devuelva, porque nunca encontrará la felicidad ni la paz", advirtió el purpurado. En su homilía, excitó a los pobladores del valle para que no desistan de la lucha. "No nos vamos a cerrar los ojos, ni a callar la boca, no permitiremos que esto termine en ruina", dijo en tono determinante. Hizo la promesa de llevar la propuesta de los pobladores al gobierno central, a la Conferencia Episcopal, así como al Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y ante los obispos canadienses para acabar con lo que calificó de "tremendo desastre ambiental. Sin embargo, a diez meses de esa visita, aún no se tienen respuestas concretas para impedir que se siga destruyendo el ambiente y la vida del Valle de Siria. ¿Y QUÉ DICE EL ALCALDE? Julio Rolando Escober, de filiación nacionalista, es el Alcalde de San Ignacio; él respalda totalmente los trabajos de la Mina San Martín. Lamenta que haya personas en la comunidad que estén contra el desarrollo del pueblo. A su juicio, quienes se oponen a la mina, están atrasadas 20 ó 25 años porque no quieren ver los beneficios que trae la explotación minera. Sin embargo, acepta que los trabajos de la mina causan un tremendo impacto ambiental, pero se defiende al asegurar que la Alcaldía no tiene nada que ver en ello, puesto que fue la SERNA, la institución que extendió la licencia para la explotación del mineral. Agregó también que la Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (COHDEFOR) le otorgó a la compañía el permiso para talar los árboles. "La minera hace lo posible por cumplir con las medidas de mitigación y si es en el caso del ruido y el polvo, no hay ninguna compañía en el mundo que pueda evitar en un cien por ciento ese impacto" justifica el edil de San Ignacio. Advierte que si el proyecto se para, vendría una demanda millonaria contra el Estado que no estaría en disposición de pagar. Asegura que el alcalde anterior, Renis Sandoval, estaba dispuesto a parar el proyecto cuando estaba en la etapa de exploración, "ahora es difícil parar los trabajos en la mina por la inversión que han realizado", adujo el alcalde. El alcalde Escober informa que la compañía ya dispone de 10 mil plantas en su vivero, las cuales serán utilizadas para reforestar la zona dentro de cuatro o cinco años, cuando se termine de explotar la primera parte de la mina. La municipalidad de San Ignacio ha recibido unos cinco millones de lempiras desde que la mina comenzó a exportar el oro, en enero del 2001, con lo que deducimos que Entre Mares ha tenido ingresos brutos arriba de los 500 mil lempiras. DEMANDAS JUDICIALES En el Juzgado Quinto de Letras de lo Criminal en Tegucigalpa, está el expediente 00-10-416- 5, del proceso instruido en contra de la Sociedad Mineral Entre Mares de Honduras, S.A. y la Corporación Municipal de San Ignacio por los delitos de usurpación de aguas, daños agravados, delitos forestales, desobediencia de autoridad en perjuicio del Estado de Honduras y la administración pública. El proceso se inició el 31 de octubre del año 2000 a cargo del fiscal Aldo Francisco Santos. El proceso consta de tres tomos en los que se incluyen diversas actas celebradas en cabildos abiertos en la corporación municipal de San Ignacio en contra de el ex alcalde, Renis Sandoval. En los mencionados tomos también aparece la defensa presentada por Minerales Entre Mares de Honduras, presentando sus planes de medidas de mitigación ambiental, plan de seguridad e higiene; aparece también una autorización provisional de la Dirección de Fomento a la Minería (DEFOMIN), en la cual avalan el trabajo de la minera. De forma privada, el Comité Pro-Defensa del Valle de Siria, interpuso otra demanda por los mismos delitos y en contra de los mismos responsables de la destrucción ambiental. Esta demanda no ha prosperado debido quizás, a la burocracia que impera en los juzgados del país o a otros aspectos de índole dudoso. Por su parte, la Fiscalía del Ambiente solicitó en fecha reciente al Juzgado Quinto de Letras de lo Criminal, librar orden de arresto en contra de los miembros de la Corporación Municipal de San Ignacio por facilitar las operaciones de la empresa Entre Mares. La orden de captura se extiende contra el representante legal de la empresa, Simón Ridwide, por los delitos de usurpación de aguas, aprovechamiento ilegal de productos forestales, desobediencia a la autoridad y daños agravados. Este último no admite fianza y la pena es de tres a seis años de prisión. Respecto ala ex ministro del Ambiente, Xiomara Gómez, se investiga si el permiso extendido por la SERNA a Entre Mares está apegado o no a ley. Sin pretender ser escépticos en este punto, es difícil esperar que la Fiscalía realice verdaderas acciones legales que le pongan punto final a la destrucción del medio ambiente en el Valle de Siria y que además, se deduzcan las responsabilidades penales a las personas y funcionarios involucrados en este desastre ecológico. Sólo hay que recordar, que la Fiscalía funciona hace nueve años ya pesar de la corrupción imperante en el país, a nadie tiene en prisión. PRINCIPALES PROBLEMAS EN SAN IGNACIO
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