Salud y Medio Ambiente

El cambio climático y el movimiento de las comunidades afectadas  Por: Juan Almendares (14/VIII/2007)

(Honduras C.A.)

Hay que 'mover' el movimiento de la vida planetaria!

El análisis  de las políticas relacionadas con los cambios climáticos
y  la salud toma como marco de referencia el desarrollo sustentable
integral, los derechos humanos y la justicia ambiental; dado que estos
tres aspectos deben ser  inseparables de las estrategias, las
condiciones y calidad  de vida, la salud  y la realidad  económica,
política y social de toda la nación.

Según el informe anual del coordinador de Residencia de las Naciones Unidas, Honduras 2005: 47 % por ciento de la población vive en condiciones de extrema pobreza, 71 % por ciento de pobreza en las áreas rurales y el 60 % por ciento en las áreas urbanas.

Los desastres ecológicos llamados impropiamente naturales tales como estaciones de lluvia, tormentas tropicales, huracanes, cambios sísmicos, épocas calurosas, frentes fríos y sequías tienen su mayor impacto en las regiones deforestadas, los monocultivo sultinacionales de banano, piña y en las zonas mineras, camaroneras, con la consecuente pérdida de la biodiversidad, incrementando el dengue, la malaria, la desnutrición y afectando la salud mental y otras enfermedades.

Los cambios climáticos afectan la producción agropecuaria, menoscaban la calidad de vida, agravan la desnutrición existente y causan múltiples enfermedades. La desnutrición severa alcanza cifras del 80 por ciento en las poblaciones garífunas e indígenas.

Honduras es una nación en una situación de emergencia permanente
debido a la dependencia económica y política articulada a las
estructuras de poder corruptas y violentas.

El huracán Mitch colocó al país en una unidad de cuidados intensivos.

Los daños materiales ocasionados por el citado huracán fueron de dos mil millones de dólares además de las pérdidas humanas irreparables.

Inmediatamente después del huracán Mitch varias multinacionales
tomaron ventaja del desastre ecológico, social y político.

Entre ellas, la industria minera influyó sobornando a algunos diputados para modificar la ley minera y ponerla al servicio de sus intereses económicos.

El crecimiento fue tan rápido que las concesiones mineras
bochornosas lograron un mes después del huracán ocupar un tercio del territorio hondureño destinándolo  a la   exploración y explotación
minera  foránea y eximida de impuestos.

El resultado ha sido grave. Contaminación de metales, cadmio, plomo, níquel, aluminio: mercurio, arsénico; la construcción de múltiples lagunas artificiales a base de cianuro.

Otras empresas privilegiadas son las bananeras, monocultivo que deforesta, destruye la biodiversidad  y utiliza en forma masiva plaguicidas tales como los organofosforados, órganoclorados, y las dioxinas.

Se suma a la deforestación de las cuencas de los ríos y de las micro
cuencas, la severa destrucción del bosque por parte de las empresas
madereras.

Esta alteración de la biodiversidad  contribuye a la proliferación de
viejas y nuevas enfermedades infecciosas, parasitarias, respiratorias,
 mentales, del sistema nervioso.

Todas estas industrias, causan una contaminación histórica que se
acumula en el suelo y el agua y en las estructuras de las plantas,
animales y seres humanos, alterando la cadena alimentaria  y los
procesos genéticos a lo largo de  varias generaciones y  cáncer.

Para sus operaciones, las empresas depredadoras del capital
multinacional requieren de enormes cantidades de agua y extensiones de tierra; causan modificaciones genéticas en las especies, menoscaban la producción agrícola de la alimentación cultural básica de los pueblos: el maíz, los frijoles, la yuca; vulneran la soberanía alimentaria, aumentan los costos  con el control a través de los organismos modificados genéticamente e incrementan los impactos cuando ocurren los cambios climáticos.

El resultado final es el desplazamiento de campesinos e indígenas, enfermedad, pobreza y muerte.

Después del huracán Mitch, los gobiernos hondureños fueron obligados a firmar con el Norte tratados desiguales e injustos.

Fueron sometidos al ajuste estructural de la economía, a las políticas de privatización y a onerosos  tratados de libre comercio.

Estas políticas no sólo han aumentado la pobreza sino que han generado condiciones de violencia estructural, corrupciones en los aparatos policiales y militares, tortura, pánico y terror en las familias y comunidades.

Más de 2000 niños, niñas y jóvenes han sido asesinados por cuerpos paramilitares y policiales que actúan con toda impunidad.

Considerando las condiciones históricas sobre la calidad de vida y el
bienestar social las políticas económicas y ecológicas no son
congruentes con un modelo de desarrollo integral sustentable; por
consiguiente, la generación de cambios climáticos ha dejado de ser
natural y tiene un sustrato basado en la acumulación histórica del
capital multinacional articulada a  los sistemas  estructuralmente
violentos a nivel local y nacional.

En consecuencia con lo anterior se requiere el desarrollo de la
resistencia local y nacional, regional centroamericana y
latinoamericana y la movilización social para lograr transformar las
políticas que generan la injusticia ambiental y la violación de los
derechos humanos.

La organización de las personas, familias y comunidades afectadas es
una condición esencial para la participación social en la toma de
decisiones y en las estrategias y políticas que contribuyan a la a
solución inmediata  de los problemas más emergentes  y en el
desarrollo de procesos sustentables, no solo locales sino también
mundiales, bajo una óptica planetaria de  la vida, la dignidad y la
soberanía alimentaria  que prevenga el impacto de los cambios
climáticos.

Comentarios

Por: MANUEL MATAMALA 27 Aug 2007 03:51 pm

Las cifras se aproximan algo a la realidad. Fui voluntario durante el Mitch ya denostado; según recuerdo más de 3.000.000$ de ayuda internacional se invirtieron en Miami y otros, por políticos corruptos.
Lo que necesita Honduras son menos mentiras y más honradez. wink