Cartografiado de la Fauna y Flora Almeriense mediante mapas con sistema de proyección U.T.M.

EQUIPO DE CIENCIAS NATURALES «LOS FILABRES» 

Por 

FELIPE PASCUAL TORRES

ABRIL 1980

ALMERÍA

GRÁFICAS GUÍA. C/ LOPE DE VEGA, 7.  ALMERÍA

Depósito Legal: AL - 115 - 1980

EDICIÓN DIGITAL: © ALMEDIAM OCTUBRE DE 2004

 

CARTOGRAFIADO DE LA FLORA Y FAUNA ALMERIENSE MEDIANTE MAPAS CON SISTEMA DE PROYECCIÓN U.T.M. (Ponencia presentada en la Jornada de Ciencias Naturales celebrada en Almería el 22 de marzo de 1980.)

A la hora de realizar un estudio biogeográfico detallado sobre la flora o la fauna de una determinada región, son imprescindibles, por las grandes ventajas que ofrecen, mapas que muestren con la mayor precisión posible la distribución geográfica de las diferentes especies.

En este sentido, el 9 de abril de 1954, tuvo lugar en Inglaterra la primera presentación satisfactoria de una cartografía automática de plantas. Este hecho señalaba el origen del Programa de Mapas de Distribución de Plantas en las Islas Británicas, y fue el principio de un movimiento que condujo a la creación, en 1964, de un Centro de Registros Biológicos (Biological Records Centre), que coordina gran parte del cartografiado de la flora y fauna de Gran Bretaña; como resultado de ello, en este país la flora y la fauna son mejor conocidas y se dispone acerca de ellas más documentación que en cualquier otra región equivalente del mundo. 

¿Qué se entiende por registros biológicos?

En el término registro biológico se incluyen una serie de conocimientos que se obtienen de la simple observación de una especie particular en un lugar o región y en una fecha o intervalos de tiempo determinados. También pueden registrarse otras características, como hábitat, abundancia, especies afines, etc. 

¿Qué objetivos pretendían con estos registros?

El primer y primordial objetivo fue el de obtener mapas de distribución como base exacta para estudiar la historia de la flora y sus relaciones fitogeográficas, así como la fauna y su distribución geográfica. 

El segundo objetivo es mantener un banco de datos para suministrar información clasificada por especies o por áreas a aquellos investigadores que deseen conocer con exactitud la localización de cada especie, bien para estudios ecológicos o bien para estudios sistemático - corológicos.

Un tercer objetivo, que ha asumido ahora mayor importancia inmediata que los dos anteriores, se relaciona con el dominio de la conservación de la Naturaleza. Unos estudios completos sobre la flora y la fauna permiten señalar las especies que escasean y se hallan amenazadas de desaparición. Si las inspecciones se repiten a intervalos regulares de tiempo, puede descubrirse cualquier cambio en la distribución de las especies. 

Como resultado de estos estudios, la Sociedad Botánica de las Islas Británicas, publicó en 1962 un Atlas de la Flora Británica con 1700 mapas de distribución. Y desde que en 1965 se institucionaliza el Comité para el Cartografiado de la Flora Europea, cuyo secretariado permanente está en el Departamento de Botánica de la Universidad de Helsinki, en los últimos 15 años se han creado varias organizaciones internacionales que se ocupan del registro y cartografiado de la mayor parte de los grupos importantes. Entre ellas podemos mencionar el Comité del Atlas Ornitológico Europeo y el Comité de la Cartografía de los Invertebrados Europeos; este último tiene su secretariado permanente en el Biological Records Centre, y tiene como fin primordial promover la creación de centros de registro en cada país, proporcionando ayuda y consejos técnicos.

En una u otra forma existen actualmente centros nacionales de registros biológicos en Alemania, Bélgica, Checoslovaquia, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Suecia y Yugoslavia. Estos centros se hallan vinculados por el uso común de un libro de instrucciones y fichas de registro, así como por compartir con las demás organizaciones el mismo mapa base en que se representan las distribuciones. En España, la Asociación Española de Entomología se ha preocupado también del tema, creando para ello la Comisión de Cartografiado de Artrópodos.

Todas estas instituciones recomiendan hacer el cartografiado de la fauna y de la flora sobre mapas con sistema de proyección U.T.M. (siglas inglesas de Transversal Universal de Mercator).

¿En qué consiste la proyección U.T.M.?

La proyección U.T.M. (adoptada por la Asociación Internacional de Geodesia y Geofísica) es una proyección cilíndrica, secante intermedia y conforme, tipo Gauss-kruger, restringida a husos de 6º de amplitud; de este modo la Tierra queda dividida en 60 husos iguales que se numeran correlativamente del 1 al 60. El meridiano 180° de Greenvich es el central del huso 1 y a partir de éste se numeran los demás de Oeste a Este.

Cada huso se subdivide en 20 zonas de 8º de latitud, designándose cada una con una letra, desde la C a la X (excepto la I y la O), empezando por el paralelo - 80° (sur del Ecuador) y terminando en el + 80° (norte del Ecuador). El resto de la superficie terrestre (la comprendida entre los paralelos citados y los polos) se completa con dos sistemas estereográficos.

La Península Ibérica e Islas Baleares (ver figura 1), quedan incluidas en los husos 29, 30 y 31 y en 6 zonas: 29S, 29T, 30S, 30T, 31S y 31T, que se dividen a su vez en cuadrículas de 100 km de lado, estando las laterales de cada huso más o menos incompletas; estas cuadrículas están definidas por pares de letras y, dentro de cada una de ellas, la designación de un punto viene dada por una serie de números, en función de la aproximación que se quiera dar (p.e., 2 para la cuadrícula de 10 km de lado y 4 para la de 1 km de lado).

Las ventajas de la red U.T.M. son a la vez técnicas y prácticas:

Primero, proporciona unidades de igual área en todas las latitudes comprendidas entre 0° y 80° N y S. Esto no se cumple en una red latitud/longitud, en la que el tamaño de las unidades decrece y su número aumenta hacia los polos. Ello supervalora la frecuencia de especies en estas regiones en relación con la observada cerca del Ecuador.

Segundo, la red U.T.M. proporciona un sistema de cuadrados a escalas diferentes: los datos recogidos en una escala pueden utilizarse fácilmente para localizaciones a cualquier escala menor o mayor.

 Denominación de las cuadrículas de 100 km en la Península Ibérica e Islas Baleares

Figura 1. Denominación de las cuadrículas de 100 km en la Península Ibérica e Islas Baleares

Es ampliamente aceptado que la unidad de representación de un punto dado, debe ser la cuadrícula de 1 ó 2 km de lado para áreas pequeñas (una comarca o una provincia); a esta escala se pueden representar distribuciones relacionadas con factores de hábitat, suelos, urbanización, etc.

Para un país europeo de tamaño medio, la unidad más conveniente es la cuadrícula de 10 km de lado. Los mapas hechos a esta escala proporcionan amplias correlaciones con factores climáticos y edáficos y permiten representar los límites de distribución con precisión.

Para Europa en conjunto, se utilizan cuadrados de 50 km de lado. Los experimentos previos con cuadrados de 100 km de lado dieron resultados poco específicos, y los cuadrados de 25 km de lado daban demasiado trabajo.

¿Qué quiere decir esto?

Simplemente que cada punto dibujado en el mapa representa un cuadrado de 1, 2, 10 ó 50 km de lado (ver figuras 2 y 3).

Para las representaciones que comprenden la Península Ibérica e Islas Baleares existe un mapa con cuadriculado U.T.M., editado por la Asociación Española de Entomología y compuesto por los doctores Ibáñez y Alonso, profesores del Departamento de Zoología de la Universidad de Granada e impulsores en España de estos trabajos faunísticos de cartografiado U.T.M.. El mapa fue confeccionado a partir de las correspondientes hojas, escala 1:1.000.000, del mapa de Europa, quedando finalmente por reducción fotográfica a una escala aproximada de 1:5.000.000 (tamaño folio), muy apropiada para publicación (figura nº 4).

Distribución geográfica del caracol Pomatias elegans en España, mostrando su presencia en cuadrículas de 10 km 

Figura 2. Distribución geográfica del caracol Pomatias elegans en España, mostrando su presencia en cuadrículas de 10 km

Distribución en Europa del enebro Juniperus communis que muestra su presencia en cuadrículas de 50 km

Figura 3. Distribución en Europa del enebro Juniperus communis que muestra su presencia en cuadrículas de 50 km

Para el cartografiado de la fauna y flora almerienses, he compuesto un mapa de la provincia de Almería, a escala 1:800.000 (tamaño folio), con cuadrículas U.T.M. de 10 km de lado, en el que cada punto dibujado represente una cuadrícula de 1 km de lado (figura nº 5).

¿Cómo obtener las coordenadas de un punto?

En España, el Servicio Geográfico del Ejército está realizando una magnífica labor editando, en la nueva cartografía militar, los mapas generales a escalas 1:800.000 (serie 8C), 1:400.000 (serie 4C), 1:200.000 (serie 2C), 1:100.000 (serie C) y 1:50.000 (serie L), de libre difusión. Yo recomiendo las escalas 1:800.000 para buscar las coordenadas a nivel nacional o peninsular, 1:200.000 para trabajos regionales y 1:50.000 para trabajos de campo locales. En estos mapas mencionados, cada lado de la cuadrícula en la escala menor aparece dividida en décimas partes en la escala inmediata mayor. Es decir, en los mapas 1:800.000, las cuadrículas dibujadas son las de 100 km de lado, en los mapas 1: 200.000 las cuadrículas dibujadas son de 10 km de lado y en los mapas 1: 50.000, son dibujadas las de 1 km de lado (figuras 6,7 y 8).

Para la designación de un punto hay que indicar primero la denominación de la zona, seguidamente las letras de la cuadrícula de 100 km de lado que contiene al punto y luego, una cifra de 2, 4 ó 6 números (según la precisión que se quiera dar) que corresponden a la abcisa y ordenada inmediatamente anteriores al punto. Esto es explicado en los mapas de libre difusión editados por el Servicio Geográfico del Ejército (series L y C).

Mapa U.T.M. de la Península Ibérica e Islas Baleares editado por la Asociación Española de Entomología. (Reducido un 50 %)

Figura 4. Mapa U.T.M. de la Península Ibérica e Islas Baleares editado por la Asociación Española de Entomología. (Reducido un 50 %)

Mapa U.T.M. de la Provincia de Almería. (Reducido un 50 %)

Figura 5. Mapa U.T.M. de la Provincia de Almería. (Reducido un 50 %)

Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 2-3)

Figura 6. Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 2-3)

Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 6-11)

Figura 7. Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 6-11)

Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 23-44)

Figura 8. Detalle parcial de un mapa U.T.M. del Servicio Geográfico del Ejército. (Hoja 23-44)

Figura 9

Caso práctico

Escogemos, por ejemplo, la boca del Río Almería.

- Punto: "Boca del Río"

- Designación de la zona: 30S

- Cuadrícula de 100 km de lado: WF

- Coordenadas de la cuadrícula de 10 km: 57

- Coordenadas de la cuadrícula de 1 km: 5074

- Coordenadas de la cuadrícula de 100 km: 507744

- Designación completa: 30SWF507744.

Si buscamos las coordenadas en un mapa a escala 1:800.000 (figura 6), dado que no están dibujadas las cuadrículas de 10 km de lado, tendremos que estimar en décimas partes del lado de la cuadrícula de 100 km la distancia al punto, tanto para la abcisa como para la ordenada, comenzando a contar desde el cero (0, 1, 2, 3, …, 8, 9) pues debemos tener presente siempre que la primera cuadrícula es la 00. Si utilizamos un mapa 1:200.000 (figura 7), las coordenadas de la cuadrícula de 10 km nos vienen dadas; buscamos el número de la línea vertical inmediatamente anterior al punto (5), que nos representa el valor de la abcisa, y el de la línea horizontal inmediata anterior (7), que nos representa el valor de la ordenada; las coordenadas son 57. En un mapa escala 1:50.000 (figura 8) vienen dadas, de la misma forma que en el anterior, las coordenadas de la cuadrícula de 1 km: 5074. Para dar las coordenadas del punto con aproximación de 100 m tenemos que estimar la distancia al punto en décimas partes, según se explica en la figura nº 9.

La ventaja de este sistema de coordenadas, como ya se ha dicho anteriormente, es que se puede pasar fácilmente de una escala a otra. Partiendo de la designación de mayor aproximación, es decir la cuadrícula de 100 m de lado (507744), se pueden dar las coordenadas de la cuadrícula de 1 km, con solo suprimir las cifras 3ª y 6ª (5074) o de 10 km suprimiendo las cifras 2ª, 3ª, 5ª y 6ª (57), es decir conservando tan sólo la 1ª y la 3ª. Lo más recomendable es anotar para cualquier punto de registro las coordenadas de la cuadrícula de 1 km de lado que lo contiene, pues cartografiar con cuadrículas de 100 m de lado no es muy rentable ni muy significativo debido a los desplazamientos normales de las poblaciones de seres vivos, y por otra parte, si queremos cartografiar con cuadrículas de 10 km de lado, basta con suprimir dos cifras para tener las coordenadas.

Para el cartografiado referido al continente Europeo mediante cuadrículas de 50 km de lado, sólo hay que indicar en cuál de las cuatro cuadrículas en que se divide la cuadrícula de 100 km de lado se encuentra el punto que queremos cartografiar. Para ello, las cuadrículas de 50 km tienen una numeración fija, según se indica a continuación:


 

Cuadrícula de 100 km: 30SWF

 

 Cuadrículas de 50 km: WF1, WF2, WF3, WF4

En nuestro caso práctico, dado que la boca del Río Almería se encuentra situada en la cuadrícula número 3, como podemos ver en la figura 6, la designación de este punto referida a la cuadrícula de 50 km de lado es 30SWF3.

Simbología

El símbolo más utilizado es representar cada cuadrícula con un círculo negro inscrito en su área, pero dado que algunos autores emplean una simbología variada, quiero indicar aquí la simbología recomendada por la Comisión de Cartografiado de Artrópodos a la Asociación Española de Entomología.

En principio, la simbología utilizada para la representación de las localidades debe ser muy sencilla: simplemente un círculo negro (●). Cuando se quiera hacer la distinción entre localidades dadas por el autor de la representación y localidades tomadas de la bibliografía, se empleará el círculo negro (●) para las primeras y un triángulo negro () para las segundas.

Cabe hacer la observación de que en otros países se utilizan la cruz (+) para la representación de especies fósiles y el círculo blanco () para designar citas anteriores a una determinada fecha (ver figura 2); por lo que se recomienda no emplear estos símbolos más que para esos conceptos.

Con objeto de no alterar la simbología, se debe de emplear un mapa para cada especie. En el caso de que se tenga la distribución de varias subespecies o especies, cuyas áreas de distribución no se solapen, se puede utilizar un mismo mapa separando estas áreas con una línea negra, una franja blanca, etc.

A) S. cariosula hispanica

B) S. cariosula cariosula

Ejemplo de representación de la distribución de dos subespecies utilizando el mismo mapa

Figura 10. Ejemplo de representación de la distribución de dos subespecies utilizando el mismo mapa

El mejor método para dibujar correctamente estos símbolos consiste en hacer antes un subcuadriculado del mapa base sobre el que se vaya a trabajar (Península Ibérica, Provincia de Almería, etc.), con el tamaño exacto de la cuadrícula de representación (10 km, 2 km, etc.). Sobre este mapa subcuadriculado se superpone la hoja de papel vegetal en la que está impreso el mapa en el que se vaya a dibujar y, por transparencia, se puede colocar cada punto en su posición correcta. Conviene dibujar los símbolos con una plantilla para que resulten todos iguales.

Cuando se trabaja con el mapa de la Península Ibérica, hay que tener en cuenta que en los lados de cada huso, las cuadrículas de 100 km están más o menos incompletas y que dentro de ellas las cuadrículas horizontales se cuentan desde el interior del huso hacia el límite, comenzando por el cero o por el nueve según que estén a la izquierda o a la derecha del límite respectivamente (ver figura 11).

Figura 11

Epílogo

Dado que en España aún falta por conocer con detalle la fauna y la flora de muchas regiones, localidades, etc., hacer el cartografiado a nivel peninsular e incluso regional, puede indicar en la mayoría de los casos, no la distribución de las especies sino la de los recolectores, como podemos ver en el mapa de la figura 12, donde se muestra más que la distribución de los Dermápteros, la distribución de las localidades de captura. Así pues, si queremos obtener mapas reveladores que sean comparables con los que se preparan en otros países europeos (p.e. Gran Bretaña), han de ocurrir dos cosas: primero, que se vaya estudiando detalladamente la fauna y flora en todo el territorio nacional y segundo, que detrás de cada proyecto de cartografía haya un organismo que asegure que todo el territorio sometido a observación se ha investigado lo más uniformemente posible.

Por esto, yo animo a todos los naturalistas y en especial a los almerienses, a que se organicen en equipos distribuidos por pequeñas zonas para el estudio de los principales grupos sistemáticos que pueblan la provincia; estos equipos podrían estar coordinados con investigadores especializados de la Universidad o de otras instituciones dedicadas a la investigación biológica. Si bien desde el punto de vista biogeográfico, el estudio de los animales y plantas de la provincia de Almería no debe considerarse como un fin, puesto que los seres vivos no se distribuyen según divisiones político-administrativas, sí hemos de considerarlo como un medio eficaz y operativo para ir conociendo con exactitud la fauna y la flora ibéricas, ya que los equipos de naturalistas que se establecen en una determinada localidad estudiarán más fácilmente la zona circundante que otras alejadas.

Figura 12

Para terminar, yo recomiendo que el cartografiado almeriense se haga mediante cuadrículas de 2 km de lado, pues su tamaño y número hacen de éstas la unidad más aconsejable, a la vez que más rentable debido a la cantidad de puntos que hay que representar. La provincia de Almería comprende aproximadamente unas 9000 cuadrículas de 1 km de lado, número excesivamente alto para estos trabajos locales mientras que utilizando la cuadrícula de 2 km tendríamos que representar sólo la cuarta parte de puntos.

Hacer la representación mediante estas cuadrículas no es demasiado complicado, basta con registrar para cualquier punto las coordenadas de la cuadrícula de 1 km de lado que lo engloba, y tener subcuadriculado el mapa base de la provincia con un retículo de cuadrículas de 2 km, es decir, dibujar sólo las líneas pares del reticulado de cuadrículas de 1 km (figuras 13 y 14). Así, el punto A que se sitúa en la cuadrícula 3365 es representado por un círculo que ocupa sólo esta cuadrícula en un retículo de 1 km (fig. 13), mientras que en un retículo de dos kilómetros es representado por un círculo que incluye su cuadrícula más las otras tres vecinas, 3264, 3265 y 3364 (fig. 14).

Cuadrícula (36) de 10 km de lado dividida a su vez en cuadrículas de 1 km de lado

Figura 13. Cuadrícula (36) de 10 km de lado dividida a su vez en cuadrículas de 1 km de lado

La misma cuadrícula con un reticulado de cuadrículas de 2 km de lado (líneas gruesas)

Figura 14. La misma cuadrícula con un reticulado de cuadrículas de 2 km de lado (líneas gruesas)