CONCEPTOS PREVIOS
PARTES
DE UNA FLOR TÍPICA El
fruto procede del desarrollo de un ovario. Recordemos que el ovario es la
parte de la flor que contiene uno o más primordios seminales. La
flor típica de las angiospermas está constituida por partes estériles,
que son el cáliz y la corola, formados respectivamente por sépalos y pétalos,
y partes fértiles, que son el androceo, constituido por estambres, y el
gineceo, integrado por carpelos.
El
conjunto de sépalos y pétalos de una flor, esto es, el cáliz y la
corola, recibe el nombre de perianto, término que etimológicamente
significa "alrededor de la flor". El
gineceo, cuando está formado por uno o más carpelos libres se llama apocárpico,
y si lo está por dos o más carpelos soldados, sincárpico. Frecuentemente
se utiliza como sinónimo de gineceo el término pistilo, derivado del latín
"pistillum", que significa mango de almirez, aludiendo a la
semejanza morfológica, correspondiendo la parte basal, más abultada, al
ovario. Dado
que el fruto es la consecuencia del desarrollo del ovario, la constitución
del mismo (número de carpelos y de primordios seminales, presencia o no
de tabiques internos, etc.) determinará las características de aquél. DEFINICIÓN
DE FRUTO. Winkler,
en 1939, dio la siguiente definición: resultado del desarrollo del
gineceo junto con las partes accesorias que puedan asociarse con él. La
segunda definición es más completa, pues tiene en cuenta que los cambios
que se experimentan durante la formación del fruto no quedan en todos los
casos reducidos al ovario, sino que, en ocasiones, también afectan a
otras partes de la flor tales como el cáliz, pedúnculo y receptáculo.
No obstante, es preferible utilizar la definición de Gaertner por su
mayor simplicidad. FORMACIÓN
DEL FRUTO Las
angiospermas, para realizar su ciclo de reproducción sexual, precisan que
los granos de polen, producidos en las anteras, queden adheridos en los
estigmas. Este desplazamiento del polen se denomina polinización (anemófila,
cuando la causa el viento, y entomófila, si se debe a los insectos). El grano de polen, cuando cae
sobre el estigma, desarrolla un tubo polínico, finísima prolongación que transporta
los gametos masculinos o núcleos espermáticos y posibilitará el contacto con un
primordio seminal. En
dicho primordio se encuentra el llamado saco embrionario, que consiste en
un conjunto de ocho células, una de las cuales, denominada oosfera, es la
célula reproductora femenina.
La fecundación tiene lugar cuando uno de los núcleos espermáticos, ya en el extremo del tubo polínico, se une con la oosfera para formar un cigoto diploide, que originará el embrión de la semilla. El otro núcleo espermático se une con el llamado núcleo secundario, que procede de la fusión de los núcleos polares del saco embrionario, para originar un tejido triploide que constituye la reserva nutritiva de la semilla: el albumen o endosperma. Las angiospermas realizan, por lo tanto, una “doble fecundación”. A
partir de este momento, el ovario experimenta grandes transformaciones a
la vez que los primordios o rudimentos seminales se convierten en
semillas. Cuando esta serie de transformaciones
se considera terminada, el fruto queda constituido. La pared del
ovario, más o menos profundamente modificada en el fruto, constituye el
pericarpo (término que deriva de "peri", alrededor, y
"carpos", fruto). Los
frutos son, pues, las formaciones de las angiospermas que se originan tras
la fecundación por desarrollo del ovario y que contienen las semillas.
LAS
GIMNOSPERMAS NO PRODUCEN FRUTOS Recordemos
que las gimnospermas no tienen sus óvulos o primordios seminales
encerrados en un ovario, sino dispuestos sobre sendas escamas ovulíferas,
adosadas a sus correspondientes brácteas. Tras la fecundación resulta
una estructura que contiene las semillas, pero que no es un fruto, al no
existir ovario ni pericarpo. Estas formaciones, llamadas estróbilos,
son cónicas en los pinos y globosas en los cipreses (en ambos casos
las escamas son leñosas y en la madurez se separan para liberar las
semillas). Algunos autores llaman a estas formaciones de las gimnospermas,
falsos frutos o carpoides. FRUTOS
SIMPLES, AGREGADOS, COMPLEJOS E INFRUTESCENCIAS Los
frutos simples son los
originados por una sola flor que tiene un único carpelo o varios de ellos
soldados. El presente trabajo recoge ejemplos de frutos simples o
haplocarpos. Los
llamados frutos agregados se
originan a partir de una sola flor que tiene carpelos libres, resultando
un conjunto de frutos simples e independientes en la misma flor. Es el
caso de las frambuesas y
zarzamoras, denominados polidrupas. En
los frutos complejos tiene
lugar un desarrollo carpelar asociado con otras partes de la flor. Peras y
manzanas son frutos tipo pomo, procedentes de un ovario ínfero y del
receptáculo, cuyo crecimiento constituye la mayor parte del fruto. Otra
variante son las granadas, frutos que
presentan el interior dividido de modo irregular en celdillas
jugosas, y que reciben la
denominación especial de balausta. También
puede ocurrir que todas las flores de una inflorescencia contribuyan a
formar una estructura que parezca un fruto, pero que en realidad está
formada por muchos, constituyendo
un
fruto compuesto o infrutescencia. Los frutos de la higuera, o sea, los higos,
son unas estructuras carnosas formadas al engrosar el eje de la
inflorescencia y que contienen numerosos y minúsculos aquenios (tipo de
fruto simple), conjunto que tiene asignada la denominación de sicono. Los
frutos de las moreras, conocidos como moras, constituyen otro tipo de
infrutescencia, llamada sorosis. FRUTOS
SECOS Y CARNOSOS. En
los frutos maduros y secos el pericarpo contiene escasa o nula cantidad de
agua y, a menudo, se encuentra más o menos lignificado. Así, por
ejemplo, las pipas de girasol, cuya cáscara equivale al pericarpo, siendo
comestible la semilla. Otros ejemplos son las avellanas, castañas,
algarrobas, etc. En
los frutos carnosos el pericarpo almacena jugos y alcanza mayor
desarrollo, pudiendo distinguirse
tres zonas: exocarpo o epicarpo (externa), mesocarpo (media) y
endocarpo (interna). En el caso de las drupas (cerezas, ciruelas,
aceitunas, etc.), el endocarpo es una capa leñosa, llamada vulgarmente
"hueso", en cuyo interior se encuentra una semilla. Hay autores
que emplean el término sarcocarpo para designar la parte carnosa. Algunos
frutos carnosos son secados artificialmente para su comercialización,
como las uvas pasas. Las semillas del almendro y del nogal son
partes comestibles de frutos carnosos, que a veces son
confundidas con frutos secos. FRUTOS
MONOSPERMOS Y POLISPERMOS. Cuando
el fruto contiene una sola semilla se llama monospermo. Por ejemplo, la
aceituna, cuya semilla se encuentra en el interior del "hueso".
También es monospermo la pipa del girasol, cuya semilla se separa con
facilidad del pericarpo, lo cual es característico del tipo aquenio.
Tienen gran importancia comercial los cereales (arroz, trigo, maíz,
etc.), cuyos granos son frutos con la semilla completamente soldada al
pericarpo, teniendo asignada en Carpología la denominación de cariopsis
o cariópside. Un
fruto es polispermo cuando contiene varias semillas, pudiendo tratarse de
unas pocas, como los limones (tipo de fruto llamado hesperidio), o de
numerosísimas, como los tomates (bayas). FRUTOS
DEHISCENTES E INDEHISCENTES. Cuando
un fruto se abre en la madurez liberando las semillas, se llama
dehiscente. Si el fruto permanece cerrado y retiene las semillas, se
denomina indehiscente. Los
frutos carnosos son en su mayoría indehiscentes. Los
frutos secos y monospermos suelen ser indehiscentes, y los secos y
polispermos, dehiscentes. FRUTOS
SIN SEMILLAS (ASPERMOS) Recordemos
la sencilla definición de fruto: ovario desarrollado y con las semillas
ya formadas.
Excepcionalmente, el desarrollo del fruto puede tener lugar sin
fecundación previa, no formándose, en consecuencia, semillas. Para
designar este fenómeno se utiliza el término partenocarpia (del griego
"parthenos", virgen, y "carpos", fruto). Por esta razón
pueden encontrarse frutos sin semillas, es decir, aspermos. Uno de los
mejores ejemplos al respecto son los plátanos, razón por la cual se usan
técnicas de multiplicación vegetativa en los platanares. El
desarrollo partenocárpico puede ser provocado artificialmente mediante
aplicación de fitohormonas. Esta técnica permite obtener, por ejemplo,
mandarinas, naranjas y uvas sin semillas, lo cual aumenta el valor
comercial. CARPOLOGÍA. La
parte de la Botánica dedicada al estudio de los frutos se denomina
Carpología. Existe
una amplia diversidad de frutos y, por el momento, no se ha alcanzado
entre los especialistas unanimidad de criterio en las clasificaciones ni
en la nomenclatura. CLASIFICACIÓN
ELEMENTAL (CON EJEMPLOS) Frutos
carnosos -
Drupa
(cerezas) -
Baya
(uvas) -
Pepónide
(pepinos) -
Hesperidio
(naranjas) Frutos
secos Indehiscentes -
Aquenio
(pipas de girasol) -
Cariopsis
(cereales) -
Nuez
(avellanas) -
Esquizocarpo
(Lavatera) Dehiscentes -
Folículo
(Brachychiton) -
Legumbre
(habas) -
Silicua
(Moricandia) -
Cápsula
(Jacaranda)
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