Cañada de las Norias

La Cañada de las Norias, situada en la depresión existente entre La Mojonera y Las Norias de Daza (El Ejido), es el aguazal más singular de cuantos existen en la provincia de Almería, siendo considerado como uno los humedales de importancia internacional con los que cuenta la Península Ibérica (Fig. 10; Matamala, 2001).

Fig.10.- De origen artificial y sin protección legal en la actualidad, la Cañada de Las Norias se encuentra catalogada como zona húmeda de importancia internacional, junto a otros humedales ibéricos (foto: F. J. Aguilar).

Su génesis reciente, que se remonta al principio de la década de los ochenta, se produjo como consecuencia de la extracción masiva y continuada de arcillas (limos rojos procedentes de materiales sedimentarios del Cuaternario), muy apreciadas como sustrato básico para el suelo artificial de los cultivos bajo plástico y enarenados (Matamala et al., 1993). Estas explotaciones dieron lugar a la formación de extensas canteras a cielo abierto que, en la zona donde las aguas subterráneas son muy superficiales, permitieron el afloramiento hídrico procedente del Acuífero Superior Central, el mayor de los existentes en el Poniente Almeriense, caracterizado por su pésima calidad para el riego dado su alto gradiente de salinidad (ITGME, 1989). Tal situación contribuyó a que sus reservas medias no variasen en los últimos años e incluso fuesen excedentarias en áreas como ésta. El resultado final fue la creación de un humedad artificial de casi 200 ha de terrenos inundables cercanos a la pedanía ejidense de Las Norias de Daza (Matamala et al., 1993).

El carácter permanente de las aguas de la localidad permite el mantenimiento de un denso cinturón vegetal, compuesto principalmente por eneales, carrizales y tarayales (Tamarix sp.), estas últimas formaciones catalogándose como de interés comunitario para su conservación por la Directiva Hábitats (Matamala, 2001).

La población reproductora de Calamón común ha aumentado considerablemente durante el último lustro. JJ Matamala

Estas lagunas fueron colonizadas inicialmente por algunas acuáticas cosmopolitas, como Fochas comunes y Gallinetas comunes, apareciendo en años posteriores otros rálidos como el Calamón común. Entre los Zampullines destacan el común, el cuellinegro (Podiceps nigricollis) y el Somormujo lavanco. Por otro lado, es de resaltar la nidificación en la actualidad de garzas como el Martinete común (Nycticorax nycticorax), la Garceta común, la Garcilla bueyera y la Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), ésta última amenazada globalmente (Matamala, 2002) y que presenta un contingente reproductor cada vez mayor en el área. Los ánades forman importantes grupos durante la invernada y los pasos migratorios, en los que destacan especies como el Cuchara común, la Cerceta común (Anas crecca), el Silbón europeo y el Ánade friso (Paracuellos, 2001; Matamala, 2001). 

Sin embargo, entre las especies con mayor importancia se distingue la Malvasía cabeciblanca y la Cerceta pardilla (Fig. 2), patos en peligro de extinción (Matamala, 2001) que han hallado en este aguazal uno de los escasísimos puntos donde se reproducen con normalidad en España, sobre todo durante los largos períodos de sequía, cuando la mayoría de las lagunas andaluzas permanecen bajo mínimos o se secan (Matamala et al., 1994; Matamala y Aguilar, 1997a). 

La Malvasía Cabeciblanca ha encontrado en este humedal una de las localidades principales de estancia y reproducción desde hace más de un lustro. JJ Matamala La nidificación de la Cerceta Pardilla, otra especie globalmente amenazada, constituye un hecho sin precedentes en el ámbito andaluz. FJ Aguilar.

Otro grupo variado y heterogéneo es el de las limícolas, destacando en la cría la Cigüeñuela común y el Chorlitejo chico (Charadrius dubius). Por último, los láridos y estérnidos también están representados. Entre los primeros dominan la Gaviota patiamarilla y la reidora, que nidifican en el área, y entre los segundos el Fumarel común (Chlidonias niger), o el Charrancito común, el último también reproductor. A este abanico de aves acuáticas hay que añadirles más de 70 especies terrestres.

El Chorlitejo chico es una de las especies nidificantes. JJ Matamala

Pese a la extraordinaria relevancia ecológica de este humedal y de las especies de fauna amenazada que alberga, obligando a la administración competente a realizar una conservación efectiva del mismo, en la actualidad carece de un marco legal que garantice definitivamente su protección. En 1994 se propuso su calificación como Zona de Especial Protección para las Aves de la Unión Europea. Sin embargo, pese a los informes favorables de la Consejería de Medio Ambiente, la solicitud aún se encuentra en fase de tramitación. Situación similar ocurre con el expediente para la declaración del espacio como Reserva Natural Concertada, iniciado en 1996 y que todavía no ha visto la luz. De “lamentable error” y de “atentado contra la normativa ambiental” puede calificarse la decisión de la administración competente de no incluir a este aguazal en la propuesta de Lugares de Interés Comunitario (Matamala, 2001), que van a constituir el marco de referencia legal para la conservación y protección de espacios naturales durante el siglo XXI.

El abandono administrativo de este humedal de importancia internacional y la actuación de ACUSUR, agreden directamente contra la conservación y protección de esta localidad. JJ Matamala.

Aun existiendo escasas acciones encaminadas a la preservación de la zona por algunas organizaciones no gubernamentales o el Ayuntamiento de El Ejido, el aspecto actual que presenta el humedal está dominado por un panorama poco alentador. Vertidos incontrolados de plásticos, de residuos vegetales y urbanos contaminan directamente el complejo lagunar, así como la presencia de un desguace de automóviles que ocupa ilícitamente terrenos de uso agrícola, produciendo residuos de metales pesados procedentes de aceites y combustibles. La presencia lamentable que presenta la laguna situada en el perímetro Norte de la planta de reciclado de plástico, que es propiedad de la empresa pública EGMASA y donde abundan basuras por doquier, es otro foco de contaminación a tener en cuenta. Además de la problemática indicada, existen riesgos añadidos por la propia administración. Las obras que se llevan a cabo en la zona, dentro del programa denominado “Defensa y Recarga de Acuíferos en el Poniente Almeriense”, por parte de la empresa pública ACUSUR y a propuesta del Ministerio de Medio Ambiente, están poniendo en peligro la nidificación y estancia de diferentes especies. Este estudio, basado en el denominado “Plan Contra Avenidas del Campo de Dalías” y realizado a partir de un trabajo efectuado en 1984 por la Confederación Hidrográfica del Sur, está tan obsoleto como su propio nombre indica.  

Las obras de ACUSUR han destruido la vegetación de orla del humedal. JJ Matamala

En ningún caso se ha realizado un informe de evaluación de impacto ambiental, que aunque legal no es lícito a la hora de acometer actuaciones de estas características dentro de un espacio con especies amenazadas a escala global (Matamala, 2001, 2002).

Todas estas situaciones ponen de manifiesto la necesidad urgente de tomar las medidas necesarias capaces de garantizar definitivamente la conservación y protección de este aguazal.