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Salinas de Cerrillos Las Salinas de Cerrillos, situadas en la parte más oriental del Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar, fueron hasta hace poco el humedal más importante en extensión de Almería, con casi 700 ha de terrenos inundables (Fig. 11). La paralización de la actividad salinera en la localidad a finales de la década de los 80 provocó la pérdida de más de un 70% de la superficie que procedía de agua bombeada desde el mar. Actualmente los charcones del Hornillo y del Flamenco, que mantienen niveles freáticos positivos a lo largo del ciclo anual, son los que concentran la mayor parte de la avifauna acuática, al contar con agua a lo largo de todo el ciclo anual por su dependencia directa de los acuíferos del área (Paracuellos, 1997; Paracuellos et al., 2002).
Las Salinas de Cerrillos concentran una gran abundancia y diversidad de especies orníticas, probablemente por la elevada complejidad estructural del hábitat que debe de ofrecer una amplio espectro de microhábitats disponibles a las diferentes especies. Además de las larolimícolas y otras zancudas enumeradas en las Salinas de Guardias Viejas y en la Cañada de Las Norias (Figs. 6 y 9), también sobresale la presencia de dos aves que aparecen a lo largo de todo el período anual, como la Avoceta Común (Recurvisostra avosetta) y el Flamenco común (Fig. 8), aunque éste último no nidifica en la localidad, así como de Chorlitos dorados comunes (Pluvialis apricaria) y grises (Pluvialis squatarola) en la invernada. Otras especies que crían con cierta regularidad son el Charrancito común, el Charrán común (Sterna hirundo), el Chorlitejo patinegro, el Zampullín común, el Rascón europeo, el Ánade azulón, la Focha común o la Malvasía cabeciblanca (Fig. 2), que concentra en estas salinas el tercer núcleo de reproducción e invernada en importancia de la especie dentro del ámbito provincial. Las garzas están ampliamente representadas en estos saladares, destacando las Garzas reales (Ardea cinerea), las Garcetas comunes y las Garcillas bueyeras.
Por otro lado también merecen mencionarse las notables concentraciones que se producen algunos años de Tarros blancos (Tadorna tadorna). También aparecen aquí aves ligadas a los medios esteparios como el Sisón común (Tetrax tetrax), el Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) o la Canastera (Glareola pratincola), llegando las dos últimas a nidificar en el área. También aparecen distintos paseriformes adaptados a este tipo de hábitats, como la Lavandera boyera (Motacilla flava), estival, el Buitrón (Cisticola juncidis), de carácter sedentario en la zona, y el Pechiazul (Luscinia svecica), que aparece durante los inviernos.
Además de las anteriores merece la pena resaltar la existencia de unas pequeñas lagunas originadas por la extracción de arenas en el Paraje y que se sitúan junto al Campo de Golf Playa Serena, en la urbanización de Roquetas de Mar. Estas canteras abandonadas han dado lugar a la formación de un rosario de pequeñas lagunitas, donde habitan multitud de especies de aves acuáticas y marinas, habiéndose convertido, por un lado, en un aviario natural y, por otro, en un importante recurso para la educación ambiental en la comarca, siendo visitado casi a diario, tanto por adultos, como por niños. Entre las especies presentes habitualmente en este pequeño aguazal y que llegan a criar en él destacan el Cisne vulgar (Cygnus olor), procedente de parejas asilvestradas en la propia urbanización de Roquetas, y la Malvasía cabeciblanca (Fig. 2). Entre los peces destaca la presencia de la Gambusia (Gambusia affinis), fuente de alimento para diversas aves. Por otro lado, visitar las lagunas artificiales de los campos de golf de Almerimar o de Playa Serena puede deparar sorpresas, como el asentamiento de importantes contingentes invernantes de malvasías y otras especies (Matamala, 1986; Paracuellos, 2001). La mayor parte de las zonas descritas anteriormente se encuentran incluidas dentro del Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar, declarado por la Junta de Andalucía en 1989 (Matamala, 1996). Por otro lado, la Unión Europea declaró al espacio como Zona de Especial Protección para las Aves y está propuesta su inclusión como Lugar de Interés Comunitario (Matamala et al., 2002). Pese a estos distintos estatus de protección legal, destaca la ausencia de infraestructuras de uso público que permitan desarrollar ordenadamente la demanda turística, científica y didáctica en la zona (Matamala, 1997). La reciente elaboración de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales para este espacio constituye la base legal sobre la que se podrán desarrollar distintas medidas y actuaciones tendentes a armonizar las actividades en el mismo. En este sentido, cabe destacar el desarrollo de un Plan de Excelencia Turística, promovido en el ayuntamiento de Roquetas de Mar, que contempla y define las actuaciones dentro de la zona protegida, como la construcción y diseño de senderos peatonales, a caballo y en bicicleta, la realización de observatorios ornitológicos y de un centro de acogida de visitantes, la rehabilitación de infraestructuras en desuso o la creación de un centro de rescate de fauna amenazada, entre otras muchas acciones puntuales, aunque hasta la fecha solo se ha plasmado en un documento de buenas intenciones. Sin embargo, pese al acierto de este tipo de medidas, es necesario establecer un marco de actuación más amplio en el Paraje, que no encuentre frenos en la propia delimitación de los territorios municipales y que implique, tanto a los distintos municipios colindantes, como a la administración andaluza o a las empresas privadas que deseen participar y apoyar este ambicioso proyecto.
La mayor problemática actual del Paraje es la emanada de la especulación del suelo que afecta a la mayor parte del litoral almeriense. Invernaderos al Norte y sendas urbanizaciones turísticas a ambos lados (Roquetas de Mar al Este y Almerimar al Oeste), siempre han codiciado los terrenos de este espacio natural. En este sentido no se debe obviar aquí otro problema que mantiene este espacio, como es la ocupación ilegal de Vías Pecuarias. La pretensión de poner en marcha un plan parcial de urbanismo en el municipio de Roquetas de Mar afecta directamente al Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar y a la Cañada Real de la Costa que lo atraviesa. A este respecto, en diciembre de 2001 se procedió al cierre mediante vallado (bajo el pretexto de un “plan de seguridad”) de la pista que limita este espacio protegido por el Norte y que rodea al charcón del Hornillo de las salinas en su parte más próxima al golf de Playa Serena. Dentro de los límites del Paraje y en la misma zona, se ha procedido desde entonces y por parte de una empresa privada a la destrucción de vegetación halófila de orla de interés conservacionista por la Directiva Hábitats, quebrantándose el articulo 38, del título IV de la Ley 2/1989 y la Directiva 92/93 del Consejo de la CEE, entre otras disposiciones, sin que la Consejería de Medio Ambiente, como administración responsable, haya procedido hasta la fecha a la denuncia y paralización inmediata de dicha obra. Sería de gran utilidad aplicar aquí el Acuerdo de 27 de marzo de 2001, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba el Plan para la Recuperación y Ordenación de la Red de Vías Pecuarias de la Comunidad Autónoma de Andalucía, especialmente ante una Zona de Especial Protección dentro de la Unión Europea y propuesta como Lugar de Interés Comunitario. |