Aspectos generales
El área de la que hablamos se encuentra en el extremo del sudeste
peninsular siendo su referente mas conocido el Cabo de Gata. Pertenece a
la provincia de Almería y se encuentra delimitado al norte por las Sierra
Alhamilla y Cabrera, al oeste por la cuenca del Río Andarax y al sur y
levante por el Mar Mediterráneo. Son los llamados Campos de Níjar, en
referencia al municipio central y que mas extensión aporta. Además se
extiende por los vecinos municipios de Almería, Lucainena de las Torres,
Sorbas y Carboneras. Incluye el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y es
una zona singular en cuanto a sus valores ambientales, antropológicos,
botánicos, etnográficos, paisajísticos y geológicos.
Actualmente
la zona, se encuentra inmersa en un vertiginoso proceso de transformación
y crecimiento debido a la expansión del cultivo bajo plástico, donde la
obtención y uso del agua sigue siendo el objetivo principal de la
comarca. Aunque el objetivo es el mismo, las necesidades de agua para
consumo domestico y agrícola se han disparado. Al ser el cultivo bajo plástico
muy rentable no se repara en gastos para su obtención y aunque la
legislación limita la extensión del invernadero y la perforación de
pozos , lo cierto es que no se respeta, por lo que lo que se está
llegando al agotamiento y salinización de los acuíferos. Además la
multiplicación de pozos de varios centenares de metros ha hecho descender
la capa friática con lo que todos los acuíferos superficiales de los que
se abastecía la sociedad tradicional han desaparecido o en el mejor de
los casos son estacionales con lo que parte del sistema hidráulico
tradicional ha quedado inservible. La desaparición de zonas verdes y
pequeños humedales ha hecho descender y en muchos casos desaparecer la
flora y fauna que albergaban.
En cuanto al relieve y aspectos
geológicos, el Campo de Níjar
constituye un extenso piedemonte que va desde Sierra Alhamilla hasta
el mar. La Serrata lo parte en dos separando el Campo de Acá y el de Allá.
Junto al mar y paralela a la costa de levante se levanta la Sierra de
Gata, con una altitud máxima de 500m., formada por la parte emergida de
un macizo volcánico que se extiende bajo el mar y surgida de tres
episodios de vulcanismo ocurridos, entre los que hubo un extensos periodo
de tranquilidad que añadieron al conjunto amplias capas de caliza
arrecifales.
La parte de la Bahía es llana y arenosa, extendiéndose hacia el
interior con extensas formaciones dunares, esquilmadas por la extracción
de arena para invernaderos.
El
clima queda condicionado por la escasez de precipitaciones, las altas
temperaturas y los fuertes vientos, lo que le confiere un alto índice de
evapotranspiración. La zona queda por debajo de la isoyeta de 250 mm y se
dan menos de 30 días de precipitación, concentrándose el grueso de las
lluvias en dos o tres aguaceros que suelen hacer correr el agua por
barrancos, cañadas y ramblas. Estas condiciones atmosféricas determinan
la hidrografía y fisonomía de los cauces, verdaderas arterias en donde
se concentra el grueso de la vida humana y animal. El abundante caudal del
preciado liquido que discurre brevemente por los lechos de las ramblas,
laderas y barrancos ha estimulado al hombre para aprovecharlo, de forma
que pueda servir de riego para sus cosechas, de recarga de sus acuíferos
y de reserva de supervivencia humana y animal para el resto del año. La
torrencialidad es pues un factor fundamental y determinante que es
aprovechado por el hombre para dirigir el agua a los lugares deseados
mediante la construcción de diversos sistemas hidráulicos
Dentro de esta
concepción impuesta por la naturaleza y la hidrografía, las ramblas son
el aglutinante de vida mas importante y aprovechado ya que hacia ellas se
van dirigiendo las aguas, tanto en superficie, en los breves momentos de
las avenidas, como bajo sus arenas, que sirven de almacén de reserva
durante buena parte resto del año.