2.
AZUDES

El
azud consiste en un grueso muro transversal que se embute en el fondo de
la rambla y que encajado en la roca o parte mas dura del lecho corta el
paso de las aguas subálveas y las hace aflorar por arriba, siendo
canalizadas hacia un embalse.
Para su construcción se utilizaba cal
abundante, arena y gruesas piedras, lo que les confería una gran solidez.
Se construían en los lechos de ramblas con un pequeño caudal estable e
irrigaban los huertos situados aguas abajo, siendo mas corrientes en los
cursos altos de las ramblas.
3.
BOQUERAS
Son
sistemas que consisten en dirigir las aguas turbias de las avenidas
torrenciales a un lateral del cauce mediante la obstaculización de su
paso por un dique de arena que confluye oblicuamente con el margen de la
rambla, para desde aquí canalizarla sobre un vasto cauce que se aleja de
la entrada buscando irrigar el máximo posible de tierra de labor.
La
envergadura de la boquera y la porción de paso que corta (como mínimo se
debe dejar paso de rambla para un carro), dependerá de la anchura de la
rambla y del volumen de agua que se pretende captar.
Es
un sistema destinado a irrigar grandes áreas de cultivo cerealístico,
sobre todo trigo y cebada, en un mínimo de tiempo y que se extiende
fundamentalmente por la comarca con la colonización castellana ocurrida
tras la expulsión de los moriscos.
La
red hidrográfica del Campo de Níjar es extensa, con ramblas de suave
pendiente y terrenos llanos en sus márgenes, susceptibles de cultivo
siempre y cuando puedan irrigarse. Por eso la importancia de la boquera es
fundamental ya que permite poner en cultivo estos extensos márgenes de
las ramblas en los cursos medio y bajo de las mismas, lo que ha permitido,
junto al aljibe absorber el crecimiento demográfico desde la edad media
hasta mediados de nuestro siglo.
Todas
las ramblas del Campo e Níjar en el que el terreno lo permite, están
flanqueadas por boqueras, sucediéndose unas a continuación de otras.
La
boquera consta de cola, canalización y boca.
La
cola es el dique de tierra y arena que
corta la rambla y se dirige a sus márgenes.
La
cola de la boquera se levantaba al finalizar las siegas y trillas, para
aprovechar las primeras nubes, y al igual que estas, era una tarea comunal
desarrollada por los propios agricultores con ayuda de bestias de tiro a
las que se les enganchaba una trajilla a manera de arado, y con la cual
iban desplazando la arena y recreciendo el cordón o presa.
El
cañón o canalización es una gran
acequia o canal de tierra, que discurre entre la rambla y la tierra de
labor y de la que parten los ramales que van a parar a los bancales. Una
vez en el bancal, se produce un rápido riego a manta que lo inunda
completamente y cuando el bancal se embota o llena, el agua salta al escalón
inferior a través del sangradero o aliviadero. Obvia decir que en el
momento de máximo caudal de la boquera toda la mano de obra disponible se
dedica controlar que el riego se efectúe con normalidad sin dañar los
cultivos ni los bancales, cuidando sobre todo que no se forme portillo. El
gran volumen de agua canalizado casi sin previo aviso exigía tener a
punto la boquera, los brazales, el nivelado de los bancales, los sangrares
y saltos que desaguaban una vez efectuado el embote del bancal.
La
boca de la boquera se sitúa en el punto
en que desaguan de nuevo en la rambla los sobrantes o agua no utilizada.
Existen grandes boqueras capaces de desviar la avenida de agua casi en su
totalidad para devolver el sobrante por la boca. Las longitudes oscilan
entre unos cientos de metros y los 3km..
La
aparición de los tractores simplifica el trabajo y hace desaparecer los
usos, técnicas y costumbres tradicionales inherentes a la construcción
de boqueras pasando de ser una tarea social arraigada en el ciclo agrícola
a un mero acto mecanizado por encargo, aunque en la actualidad, con el
auge de los invernaderos y la nueva agricultura, las boqueras están a
punto de desaparecer.
4.
CIMBRAS
Son
galerías subterráneas que se construyen en el lecho arenoso de la rambla
para captar las aguas subterráneas que discurren bajo las arenas, pero
que también pueden dirigirse a los bordes o en perpendicular a estas
buscando algún venero o acuífero
Aunque
no es lo normal , estas galerías pueden también recorrer el subsuelo de
grandes cañadas o vaguadas.
Al
ser sus paredes permeables, las raíces de las plantas se introducen en
ellas obstaculizando el discurrir del agua, por lo que se deben efectuar
limpiezas anuales, que corresponden normalmente con el fin del verano.
Para permitir este mantenimiento la galería debe permitir el paso de un
persona y se les dota de accesos o lumbreras cada 25m. aproximadamente
Se
construyen con piedra y cal hidráulica y se cierran por arriba con
grandes piedras planas