5. CORTAS O TRAVIESAS.
Son
pequeños surcos con presilla de tierra practicados en los pasos de agua
ocasionales, caminos o pendientes del terreno, que al igual que la
boquera, pero en menor medida, dirigen el agua de lluvia hacia los
cultivos. Permiten incrementar el volumen de agua en el bancal a la vez
que impiden que un a avenida excesiva produzca barranquera en los cauces y
caminos evitando el efecto producido por la erosión. Se recrecen tras las
lluvias y permiten aumentar la producción de abancalamientos de secano.
En
ocasiones para evitar que el agua la destruya, la pequeña derivación de
tierra es sustituida por un empedrado
6.
CHARCO O PRESILLA DE RAMBLA.
Es
una pequeña presa, que corta el paso de agua de la rambla, total o
parcialmente y que se construye de manera rudimentaria utilizando barro y
piedras
Si
el caudal de la rambla es pobre y la zona de cultivo a la que se dirige el
agua está alejada, se va almacenando el agua en su interior y bien cuando
se llene o bien cuando corresponda regar por el sistema de tanda, el
propietario del agua hará uso de ella.
Son
construcciones efímeras ya que las avenidas, las destruyen con facilidad,
pero dada su necesidad, la comunidad de regantes la reconstruye de
inmediato.
7.
CHORTALES.
Se
les denomina también como charcos, hondos o cocones. Constituyen pequeñas
hondonadas cultivables, que se practican en el terreno y hacia las que se
dirige un sistema de captación similar al de un aljibe.
Durante
el tiempo en que se mantienen con agua, se emplean para dar de beber a los
animales y en cubrir necesidades domésticas. Una vez absorbida el agua
por el suelo y tras las lluvias de otoño, se plantan algunas hortalizas o
cereales con la esperanza de que la humedad retenida por la tierra y
alguna lluvia posterior permitan su crecimiento.
Este
sistema permite aportar algo de verduras a la dieta de los habitantes de
los secos Campos de Níjar alejados de los puntos de agua y que no
disponen de un caudal estable.
En
la actualidad no se utilizan, pero quedan sus huellas en el terreno de
muchos cortijos aislados.
8.
FUENTES.
Son
muy escasas y coinciden con los poblamientos más antiguos. Las más
importante es la de Huebro, situado en las estribaciones de la sierra
sobre el pueblo de Níjar. Es un afloramiento estable que además de regar
les huertos aterrazados en el barranco que desciende hacia Níjar,
movieron el siglo pasado 28 pequeños molinos hidráulicos.
Le
sigue en importancia la fuente de Níjar, siendo el resto pequeñas
fuentes aisladas, pero muy aprovechadas.
El
descenso de los acuíferos ocurrido a partir de la introducción de los
motores de bombeo, ha secado la mayoría de los pequeños nacimientos.
9.
POZAS.
Son
hoyos simples de escasa profundidad que se practican en la ramblas o
humedales para dar de beber al ganado. Se excavan normalmente en épocas
de estío cuando las aguas desaparecen bajo las arenas en sitios que la
experiencia de años anteriores aconseja, ocupando casi siempre el mismo
lugar que su antecesora.
Otra
modalidad es la practicada entre las dunas de Cabo de Gata cercanas al mar
y que permiten obtener aguas salobres aptas para el ganado y algunos
cultivos.
10.
POZOS.
El
pozo no esta vinculado tradicionalmente al regadío, ( hablamos desde el
punto de vista de la hidráulica tradicional) sino al consumo humano y
animal, lo que se entiende dada la dificultad de irrigar todo un espacio a
base de extraer vasijas manualmente.
En
Cabo de Gata, Aguamarga y algunos otros puntos del litoral han existido
pozos junto o dentro de las casas, para el abastecimiento domestico ya que
la capa freática, queda a escasa profundidad y las tierras son fáciles
de horadar.
También
en los márgenes de las ramblas o grandes vaguadas junto a los núcleos de
población existen pozos, que en caso de tener caudal suficiente son
optimizados mediante norias y molinas.
En
la actualidad el Campo de Níjar esta horadado por cientos de profundos
pozos, pero evidentemente ya no hablamos de la hidráulica tradicional.
11.
MINAS.
Son
galerías cortas y sin encimbrar que mejoran sustancialmente un
afloramiento natural escaso y suelen situarse en los márgenes de las
ramblas. Cuando son minas a las que se desciende por una escalera sirven
para abastecimiento humano y en algunos casos se sitúan en el lecho mismo
de la rambla protegiéndose el acceso con una sólida obra en forma de cuña
hidrodinámica, que permite el acceso en la parte contraria al sentido del
discurrir de las aguas.
En
caso de ser horizontales y si el agua sale por la boca pueden irrigar un
pequeño espacio.