BARCOS Y TRIPULACIONES

- EMBARCACIONES DE ARRASTRE - LA BACA

- EMBARCACIONES DE CERCO - LA TRAIÑA

- EMBARCACIONES MENORES.-

- RELACIÓN DE EMBARCACIONES QUE ACTUALMENTE TIENEN SU BASE EN ALMERÍA

EMBARCACIONES DE ARRASTRE

Entre la diversa gama de embarcaciones que se pueden dedicar a la técnica de arrastre vamos a considerar la baca y la baquilla por ser las que predominan en aguas almerienses.

LA BACA. Ocupa una posición intermedia en cuanto a tonelaje en el grupo de embarcaciones que pescan al arrastre, pero constituye la de mayores dimensiones entre las que pescan con base en Almería. Las partes fundamentales que debemos distinguir son: el puente, la sala de máquinas, la cámara de hielo, el habitáculo y la cubierta.

EL PUENTE. Se local iza en el centro del barco ligeramente inclinado hacia la proa y apoyándose sobre el guardacalor que comprende la sala de máquinas y el habitáculo. Si exceptuamos el mástil de proa constituye la estructura más elevada de toda la embarcación desde donde el patrón dirige todas las actividades pesqueras En el puente se instala una serie de aparatos tales como la sonda y el radar, que han multiplicado en los últimos tiempos la eficacia de los métodos tradicionales de la pesca de arrastre. Entre los elementos principales del puente debemos destacar:

El timón. Constituye un instrumento fundamental en toda embarcación, mediante el cual se establece el rumbo que marca el patrón de altura o el patrón de pesca. Actualmente existen dos tipos de timones en la flota arrastrera almeriense, el "tradicional", movido por dos cadenas que rodean el eje y provisto de un recuadro donde se determinan los grados de variación del rumbo, y el "Timón hidráulico", mucho más moderno, que funciona con bombas de aceite, lo que se traduce en un viraje mucho más rápido, y en general, una dirección suave y manejable. En casos de emergencia, cuando se avería el timón hidráulico, cabe la posibilidad de utilizar la "caña del timón", barra adosable a un eje de la popa que permite, no sin cierta dificultad, dirigir el barco a modo de fuera-borda.

Equipos de radio. Todas las bacas llevan instalados equipos de radio que les permiten comunicar con otras embarcaciones o con la costa, y conectar las frecuencias normales de las emisoras de radio comerciales.

Las bacas se comunican entre sí para planificar o comentar el trabajo, para transmitir noticias importantes, como por ejemplo la llegada del mal tiempo y, en casos de emergencia para solicitar todo tipo de ayudas como la necesidad de remolcar a un barco averiado, la extracción de redes del fondo, etc.

La conexión con tierra para la comunicación de los marineros con sus familiares y amigos, en los casos de emergencias sanitarias y en cualquier otro tipo de situaciones anómalas se real iza también gracias a la radio. Desde el barco se establece contacto con la "Costera", estación emisora dependiente de la Compañía Telefónica que, a su vez, se encarga de establecerlo con el lugar a donde se dirige la llamada. De este modo tienen lugar las conversaciones que, además se transmiten por el sistema de radioteléfono. Cada baca esta obligada a pagar a la Costera una cuota mensual de quinientas pesetas, abonándose aparte las conferencias.

Cuando se tiene la oportunidad de poder escuchar las animadas conversaciones que se establecen entre los barcos que faenan en la misma zona, se ve muy claro que la radio representa para los pescadores, no solo un imprescindible instrumento de trabajo, sino también una enorme e invisible red que les une a todos con tierra firme.

El radar. Es un instrumento de uso generalizado en los arrastreros almerienses. Funciona mediante ondas radioeléctricas que permiten detectar la presencia de cualquier tipo de objeto sobre la superficie del agua en un área de amplitud variable en tomo a la embarcación, según la potencia y la calidad del mismo.

Aunque el radar suele funcionar prácticamente durante todo el día, se hace imprescindible durante las faenas de arrastre y es de uso obligado, también, durante la navegación nocturna o en niebla cerrada. Un mismo tipo de radar puede abarcar espacios de actuación o de cobertura de muy diferente radio entre unos valores mínimos y máximos. Utilizando radios de cobertura relativamente pequeños, los barcos u objetos se traducen en puntos que aparecen en la pantalla muy grandes y claros, lo que permite distinguir, incluso, el tipo y dimensiones de la embarcación que se aproxima. Cuando el radar funciona con radios de máxima cobertura, la ventaja que significa el aumento de distancia en la percepción de los barcos, se compensa por la pérdida de nitidez de los puntos en pantalla y la consiguiente dificultad en su análisis.

A pesar de que existen señales obligatorias que deben exhibir las bacas en su puente mientras realizan las corridas de arrastre, el radar suele trabajar con radios de acción de valores medios, lo que permite detectar con facilidad la aproximación de los grandes buques y evitar el cruce de los mismos sobre las artes y los catastróficos resultados que se suelen derivar de estos percances.

La sonda. El Eco-Sonda es un aparato que permite conocer las profundidades de los fondos marinos y denunciar la presencia de cualquier tipo de obstáculo o accidente topográfico en el perfil de los mismos. Su fundamento es muy simple y consiste en enviar haces de sonido hacia el fondo para controlar el tiempo que tardan en llegar de vuelta los ecos. El sonido es reflejado por el fondo o por los objetos que se interpongan entre éste y la quilla de la embarcación. Conocida la velocidad de propagación del sonido en el agua, mil quinientos metros por segundo, y pensando que los ecos tardarán tanto en llegar según la distancia al fondo en el que "rebotan", no es difícil imaginar por qué el ecograma que aparece en la pantalla del Eco-Sonda es una línea sinuosa que reproduce con bastante exactitud el perfil submarino.

Gracias a la sonda, los patrones de pesca de los barcos de arrastre conocen la peculiaridades del fondo de los caladeros casi con la misma precisión que la tierra firme y evitan que las artes se rompan como sucedía antes de su empleo generalizado.

 

SALA DE MÁQUINAS. Se localiza hacia la popa de la embarcación, en la parte baja del casco, casi siempre bajo el guardacalor y contiguas a las literas de los tripulantes. La sala de máquinas aloja el motor y los grandes tanques de combustible. Tradicionalmente la conexión entre el puente y la sala de máquinas se realizaba haciendo sonar un timbre próximo al motor. El empleo de un código muy simple le permitía al patrón transmitir las órdenes oportunas de encendido, parada, aminoramiento, marcha atrás, etc.

Actualmente las bacas llevan incorporadas en el puente una serie de palancas que permiten controlar desde allí el funcionamiento del motor y sólo es necesario bajar a la sala de máquinas para encenderlo, pararlo o arreglar cualquier avería.

En Almería predominan los motores diesel, que llevan entre cinco y ocho pistones, y los semidiesel que contienen solamente dos. La potencia del motor depende, naturalmente, de las dimensiones de la baca, pero sobre todo, de la mayor o menor longitud del arte. Existe en vigor una reglamentación que correlaciona el caballaje del motor y la longitud del arte, de modo que a los arrastreros de doscientos caballos corresponde un arte de setenta y nueve metros de longitud y a los de seiscientos, máxima potencia permitida en nuestras costas, un arte de ciento veintiún metros de longitud.

Todas las bacas de Almería funcionan con motores de gasoil, del que se proveen en el mismo puerto. El número de tanques oscila entre cuatro y ocho, y la capacidad media de los mismos varía de dos a tres mil litros por lo que se utiliza dependiendo del tiempo que se va a estar en la mar.

En las bacas más modernas se instala un pequeño motor auxiliar que genera la energía eléctrica para la iluminación y el resto de aparatos eléctricos de la embarcación, lo que representa una buena mejora con respecto a las baterías antiguas.

CÁMARA DE HIELO O NEVERA. Es una sala situada justo debajo del puente, que se adapta a la estructura cóncava del casco de la embarcación y cuya misión es la de almacenar y conservar el pescado hasta arribar a puerto. Desde cubierta se alcanza mediante una rudimentaria escalera, después de traspasar una gruesa trampilla de madera y una compuerta de hierro que impiden que se "escape" el frío que genera el hielo almacenado. La nevera es una cámara de tres o cuatro metros de altura que, en algunas ocasiones, llevan de dos a tres metros de hielo, dejando huecos para poder moverse en su interior y colocar las cajas de pescado.

La cantidad de hielo almacenado depende del tiempo de faena previsto y, naturalmente, de la capacidad de la cámara, por lo que las bacas se ven a veces obligadas a atracar para repostar hielo. Por término medio, una semana de mar exige entre diez y quince toneladas y las bacas que faenan durante dos semanas necesitan cargar entre veinticinco y treinta toneladas. Generalmente la nevera se llena de hielo picado que termina por consolidarse hasta una distancia de un metro y medio del techo, dejando un amplio espacio vacío en la mitad posterior de la misma.

El pescado de una misma clase, extraído de la red y perfectamente limpio, se coloca en las cajas muy bien ordenado, procurando la mayor vistosidad de cara al comprador. La caja se cubre con un plástico fino y, posteriormente, con hielo para mantener el pescado fresco y limpio. El método seguido para el almacenamiento del pescado es muy curioso: las cajas de pulpo. lenguados, jibias y en general, de cualquier especie que pueda soltar líquidos que manchen, se ordenan formando hileras a ambos lados de la cámara y las cajas de marisco, por el contrario, siempre en el centro de la misma y todas apiladas unas encima de otras. Si no se actúa de este modo, el color e incluso el sabor de los mariscos podría quedar alterado. Esta operación que hemos descrito siempre se comienza por popa y se avanza rellenando en dirección a proa. A medida que se colocan nuevas cajas en una zona, es necesario picar el hielo de la misma para aumentar el espacio disponible y poder esparcirlo de nuevo sobre ellas.

EL HABITÁCULO. Es la zona donde comen, duermen y pasan los tripulantes sus escasos momentos de ocio.

El patrón de pesca suele dormir en el puente y también puede instalarse e patrón de altura o un motorista. Las literas para el resto de la tripulación se disponen generalmente contiguas al motor de la embarcación. En algunos barcos los tripulantes se reparten, para dormir, entre estas literas y otras que se instalan muy cerca de la proa.

Si el tiempo es bueno, la tripulación pasa en cubierta sus ratos libres, y en Caso contrario, busca refugio en alguna parte del guardacalor, comedor, etc. para leer, jugar a las cartas o ver la televisión. Aunque el patrón come, a veces, en el puente, el resto de la tripulación, lo hace en cubierta, en las literas, o en un pequeño comedor que ha comenzado a instalarse en los barcos, de pocos años para acá, casi siempre debajo del puente.

La cocina, a pesar de ocupar un espacio muy reducido, dispone de todo lo indispensable para preparar comidas caseras en abundancia para más de diez personas y con ella hay que contar a la hora de diseñar el barco. El guardacalor es usado como lugar donde se almacena la ropa de agua de los marineros, las provisiones, el servicio de cocina, herramientas y repuestos, etc.

LA CUBIERTA. En la cubierta se disponen un conjunto de aparatos y utensilios que son imprescindibles para la pesca y entre los que destacan:

La maquinilla: Instalada a popa, detrás del guardacalor, se utiliza para elevar el arte y echarlo al mar. Funciona con un pequeño motor acoplado al de la embarcación y está constituida por dos grandes rulos en donde se recoge el cable que conecta con el arte. En plena faena es manejada por uno de los marineros que se encarga de mover los rulos para enrollar el cable de modo correcto. El cable debe manejarse constantemente para su mantenimiento, y cada cierto tiempo, debe cambiarse para evitar que el deterioro termine por romperlo.

El arte. Las bacas suelen llevar dos artes que se amontonan en la cubierta, en los laterales de la mismo. El arte es lo primero que se sumerge y lo último que se iza durante la faena. Después de cada corrida o calado (tiempo en que el arte y las demás malletas o cables son arrastrados por el fondo) hay que limpiar el arte y mojarlo en agua dulce para su mejor conservación. Cada vez que la baca llega a puerto, las redes son revisadas y reparadas por el redero en los espigones del puerto.

Las malletas, Son las cuerdas o cabos que van enganchados al arte cuando es arrastrado por el fondo. Se colocan generalmente en la popa para facilitar su misión durante la faena. Enganchadas al arte, las malletas salen solas, ya que están preparadas formando círculos.

En cubierta también suelen verse cajas vacías amontonadas en espera de pasar a la nevera, a medida que se captura el pescado. Dos tinas de madera situadas a babor y estribor, más bien hacia la proa, sirven para lavar el pescado y el marisco antes de introducirlo en las cajas.

El anda, unida a una larga cadena, permite fondear al barco cuando hay mal tiempo o cuando se produce un imprevisto (parada del motor, etc.) y una serie de barrotes que sirven para mantener separadas las cajas de pescado en el interior de la nevera también constituyen elementos familiares sobre la cubierta de nuestras bacas. Por último, también se amontona sobre la cubierta todo el conjunto de Cabos para amarrar el barco al puerto o a otras embarcaciones, y las llamadas por los pescadores "defensas", que son grandes balones de goma dura o neumáticos que se cuelgan por la borda y protegen de los choques con el muelle y demás embarcaciones.

TRIPULACIÓN. El número de tripulantes de las bacas oscila de 8 a 12, según el tamaño de la baca y la cantidad de trabajo que se tenga que realizar para rentabilizar la pesca.

Entre estos tripulantes los cargos que existen son; patrón de litoral, mecánico (11 y 21), motorista (11 y 21), contramaestre, cocinero y marinero.

El cargo de patrón de litoral abarca al patrón de pesca y patrón de altura. El patrón o técnico de pesca es el que se hace cargo de los marineros durante el tiempo en que se está faenando y a la hora de subir o calar las redes. El patrón de altura es el encargado de llevar al barco a los rumbos y caladeros que le indique el técnico de pesca, y es el que maneja todos los aparatos que hay en el puente. Estas dos funciones, pueden, a veces, estar representadas en una misma personas.

El contramaestre realiza las funciones de mantenimiento, o sea, es el encargado de tener el barco listo (limpio, adecuado, con víveres, etc.), a la hora de salir a la mar. Al margen de esto, trabaja en el barco lo mismo que un marinero: ajusta las cuerdas, ordena las malletas, pone a punto los cables, etc.

El nombramiento de motorista compete a motores de menos de 50 caballos y el mecánico es para motores de más potencia. En las bacas almerienses, los motoristas y los mecánicos van indistintamente en barcos de diversos motores, pero lo ideal y lo reglamentario es que vayan un motorista (de 11 y 21 grado) y un mecánico (de 11 y 21) en un mismo barco. La función de ambos es idéntica. Se trata de cuidar el motor, su mantenimiento, su limpieza, etc. Ellos mismos se encargan de solucionar muchas de las averías. Cuando el barco está en tierra, casi siempre se tienen que quedar limpiándolo o arreglándolo, encargándose también de la distribución del combustible y de mantener bien engrasado el motor. En la mayoría de los barcos también efectúan las maniobras de parada, marcha atrás, etc. para atracar el barco en el puerto. Esta última función se está descartando en los barcos que se construyen nuevos y en los cuales se maniobra desde el puente.

Los marineros realizan todas las funciones de pesca, como la izada. del arte, el calado (leí mismo, la preparación del pescado en cajas y su almacenamiento, la limpieza del barco el traslado de los artes a tierra, la preparación de las malletas, el manejo de la quilla, etc. En tierra también disponen el pescado, lo descargan y lo colocan en la lonja.

El cocinero hace la comida y puede, incluso, ayudar algo a los marineros.

Además de la tripulación el barco, también cuenta con personal de tierra. Entre este personal se encuentra el carrero, que se encarga de transportar todo lo que hace falta al barco (redes, cadenas, piezas del motor, etc.). Se le da el nombre de carrero porque en un principio, este servicio de llevar las redes se hacia con carros tirados por mulas. El carrero tiene que estar en el puerto siempre que llega el barco para ver si hacen falta sus servicios. El sueldo del carrero es fijo. El cincuenta por ciento de esta paga se extrae de lo que le toca al dueño y el otro cincuenta por ciento se saca del dinero destinado a los tripulantes. Como un carrero trabaja sobre un barco sólo cuando este esta en el puerto cobra poco en relación con los demás; un carrero siempre se suele encargar de tres o cuatro barcos como mínimo, con lo cual adquiere en total un sueldo medianamente aceptable. Un trabajo para el cual tiene que estar siempre dispuesto es transportar las redes desde el barco a algún lugar del puerto y extenderlas en el suelo. Esto se hace para que se encargue de ellas el redero. Este se encarga de tener siempre listas las artes. Cada vez que el barco llega, el carrero extiende el arte en el suelo y el redero lo revisa, lo limpia, lo arregla si se ha roto, lo agranda o cualquier otra faena que le diga el armador. También es frecuente que los rederos arreglen las redes de varias embarcaciones.

El último de los componentes del personal de tierra es el apuntador, que lleva las cuentas y gastos del barco. En algunas ocasiones, el que lleva los gastos y las cuentas es el mismo armador si este no trabaja como patrón en el barco pero, en caso contrario se necesita de un apuntador. La paga o sueldo que recibe el apuntador proviene del armador y no es fija, sino que varia según la pesca y la venta. Es exactamente un cuarto de una parte.

Todo armador tiene un almacén donde se guardan las redes de repuesto, donde el carrero tiene los utensilios que debe llevar al barco, donde el redero guarda los hilos y cuerdas que son sus herramientas de trabajo, etc. Allí también generalmente se realiza la "cuenta", o sea, la participación de las ganancias obtenidas en la lonja con la venta del pescado capturado

En la cuenta o partición de las ganancias están presentes todos los tripulantes incluidos el personal de tierra. Únicamente el redero puede ausentarse ya que es el dueño personalmente quien le paga.

Si el barco tiene apuntador, este es el que va a llevar la voz cantante durante la partición. Cada hombre recibirá una cantidad de las ganancias según el cargo que ostente. Como el número de tripulantes y las cargas varían de un barco a otro, vamos a poner un ejemplo de una cuenta en la cual estuvimos presentes. Esta cuenta pertenece al "Costa Sabinal", cuyo número de tripulantes y cargos son:

-Dos patrones litorales:

- Un patrón de pesca o técnico de pesca.

- Un patrón de altura o patrón de costa.

- Un mecánico

- Un motorista

- Un contramaestre

- Un cocinero

- Seis marineros

En la cuenta empieza el apuntador dando a conocer los gastos (gasoil, alimentos, hielo, aceite, etc.). La repartición se hace de la siguiente manera: de la venta del pescado en total se obtiene de la lonja una cantidad determinada, de la cual se le quita el cuatro por ciento, siendo de este cuatro por ciento, el tres por ciento para la vendiduría (lonja) y el uno por ciento para la Cofradía de Pescadores.

Al dinero que resta a merced del barco al quitarle el 40 % a la venta total, el apuntador le quita los gastos del barco citados. Y finalmente el dinero resultante es repartido en un 50 % para el dueño y la otra mitad para los tripulantes del barco (en Almería hay algunos armadores dueños que además están incluidos en la tripulación del barco).

Para hacer la repartición entre los tripulantes, se hacen varias partes (se divide el dinero entre todos) pero siempre teniendo en cuenta que hay que hacer dos partes más del número de tripulantes que hay. Por ejemplo, en el Costa Sabinal se harán catorce partes ya que hay doce tripulantes. De los cuales, las doce primeras partes corresponden a los doce tripulantes, las otras dos partes se reparten entre los dos patrones litorales, el segundo mecánico y el segundo motorista, entre el contramaestre y, por último, el cocinero. El resultado al final quedará así, dentro de los dos patrones litorales: al patrón o técnico de pesca le tocarían una parte más el 600/o de una de las dos partes que sobran, y al patrón de altura le tocarían una parte más el 40% de una de las dos partes sobrantes.

Al mecánico le correspondería una parte más el 400/o de las restantes; al motorista le correspondería el 1,20%, o sea, una parte más el 20 0/o de una de las dos que se ponen de más, el 1,20 % también se le haría corresponder al contramaestre y al cocinero. A los demás, que son marineros, le correspondería una parte solamente.

Del 50 0/o que le corresponde al dueño, este tiene que pagar a algunos empleados suyos aparte de la tripulación (apuntador, redero, mecánicos, etc.).

CONSTRUCCIÓN DEL BARCO

La construcción del barco tiene lugar por partes, primero se hace el casco, seguidamente se le colocan los tanques de combustible, de agua y de aceite; los ejes de las "palas" (hélice), el motor y el timón; a continuación se coloca el "guardacalor", los mástiles, la chimenea y el puente. Estas partes del barco ya enumeradas son las principales, después vendrían la "tareas de relleno", donde se colocan todas las cuerdas o cabos, barandillas, escaleras, grifos, cajones en la cámara de las literas y en el puente, luces, focos, armarios para equipo, etc.

En la elaboración del casco se utiliza normalmente pino para el forro y eucalipto para la zona de la nevera, pero en algunos barcos también se emplea el roble. Este proceso se realiza en el astillero, lugar donde se prepara la madera para hacer las partes del barco en las que son utilizados estos materiales. La mejor clase de madera que se utiliza para el forro es el pino tea.

Las partes que componen el casco son:

- El ligazón (esqueleto del barco).

- El forro, que lo forman todas las maderas que cubren al ligazón.

- La armadura, que son mamparas (tabiques) que dividen las distintas partes del barco (cámara de hielo, motor, cámara de las literas. ..).

- La "Tabla llave", que es una tabla o madera gruesa que bordea al barco y que se pinta de azul. Separa la obramuerta (de la tabla llave hacia arriba) de la obraviva (zona de la tabla llave hacia abajo, es la zona que está en contacto continuo con el agua).

- La borda (cubierta) del barco se llama en orden pesquero la "tapa regalá".

- La roda, se llama a la proa del barco.

- El codaste, se le llama a la popa del barco

- La quilla, es una madera muy gruesa que recorre el barco por debajo y de frente divide a este en dos partes iguales.

Estos tres elementos del barco (roda, codaste y quilla) son los primeros que se hacen a la hora de construir el casco en el astillero.

Cuando el casco está terminado se colocan los tanques de combustible y de agua. de tal forma que estén equilibrados (el mismo número de tanques a los bordes del barco).

El motor se instala por partes:

- Bocina, donde va el eje metido para que no ruede el eje de la madera.

- Eje del motor, va desde el motor hasta las palas, este eje cuando el motor está en marcha se mueve continuamente, y de su velocidad de giro depende la velocidad o rapidez del barco.

- Palas (o hélice). seguidamente se encaja la hélice en el eje. La hélice tiene tres aristas, y el material con el que está fabricada es generalmente de bronce.

-Después se coloca el motor. Éste puede fabricarse aquí en los talleres aunque las partes de las que se compone siempre vienen de fuera (las más importantes), o también se puede traer entero desde fuera.

- Separando las distintas partes del barco se colocan unas, mamparas que dividen: la sala de proa (literas o almacén) de la nevera; la nevera del motor y este de las literas.

- A continuación se hace y se coloca el guardacalor. que resguarda todas estas partes del viento, lluvia, agua y además sirve para mantener una temperatura suave en las distintas partes. El guardacalor está repleto de puertas por las cuales se accede a las distintas partes del barco.

- El guardacalor se fabrica en talleres almerienses con planchas de acero inoxidable y ocupa el centro del barco.

- Encima del guardacalor se sitúa el puente que, como todas las piezas de madera, es competencia del astillero. Es diseñado por un ingeniero para que ajuste sobre el guardacalor. En el puente. la sonda, la radio y el timón. En el motor diversos accesorios entre ]os que destaca el tubo de escape que se abre al exterior por la chimenea. También se completan las literas, el almacén de proa etc. Finalmente se colocan sobre cubierta los utensilios más directamente relacionados con la pesca y el mantenimiento del equilibrio de la embarcación.

Dentro de las primeras nos encontramos principalmente con la maquinilla, donde van enrollados los cables. La maquinilla se encuentra en la popa, justo detrás del guardacalor. También en este grupo y como de los más importantes nos encontramos con la cabria o pescante, que son unos hierros gruesos al final del barco. en la popa. que sostienen las puertas para después sumergirlas en el agua cuando se arrastra. Estas puertas están aguantadas por cables que van a parar a las maquinillas. Los cables pasan por una especie de rodillo al izar y calar que se llama patesca.

 

Estos dos aparatos (la cabria y la maquinilla) son la base de la técnica de arrastre en general. porque estos, unidos a las malletas, realizan todo el mecanismo del arrastre.

También hay un sistema de equilibrio en el barco, que principalmente es desarrollado por la parte alta del mismo (mástiles), a partir de los cuales se bifurcan unos cables que contactan con el otro mástil o con el techo del puente. haciendo así del barco una estructura más sólida.