Azata, Medio Ambiente y la Junta mantienen una nueva
reunión infructuosa para llegar a un acuerdo y derribar el hotel de El
Algarrobico
FUENTE:
IDEAL/ÁFRICA MATEO. 15-03-08
Cómo restaurar un paraje cubierto por 65.000 m3 de hormigón armado
El
conflicto de El Algarrobico tiene visos de resolverse antes en los
juzgados que a través de la negociación entre las partes implicadas.
Precisamente lo que las partes quieren evitar son «10 años de pleitos».
En esta línea, representantes del Ministerio de Medio Ambiente, de la
empresa promotora Azata del Sol y de la Consejería de Medio Ambiente de
la Junta iniciaron conversaciones hace diez días escasos, con el
objetivo de llegar a un acuerdo económico que satisfaga las pretensiones
de las dos administraciones implicadas: el derribo inmediato del hotel y
la no urbanización de las parcelas colindantes, detallaron a IDEAL
fuentes del Ejecutivo andaluz.
Pero el acuerdo se presenta harto complicado.
Después de tres reuniones, las partes no han conseguido establecer un
precio, aunque el delegado de Azata en Almería, Antonio Baena -que a
pesar de estar autorizado para hablar no ha asistido a ninguna de las
reuniones- hablaba ayer de «avances» en la tasación del inmueble.
Lo que sí han acertado consensuar las tres partes es que cualquier
decisión que se adopte pasa por hacer un paquete en el que se incluya
tanto el 'macro hotel' como el resto del proyecto turístico que en su
día programó la empresa Azata del Sol para el paraje de El Algarrobico,
en Carboneras.
En un principio, los responsables de la promotora aseguraron que los
otros siete hoteles, el campo de golf y las viviendas previstas eran
edificaciones irrenunciables. Pero dentro de los 300 millones iniciales
que Azata ha puesto sobre la mesa para compensar no sólo la inversión
realizada sino el coste de oportunidad que pierden al no poder realizar
su negocio, no se habla sólo del hotel de 22 plantas y 411 habitaciones,
sino que se incluye también el resto del proyecto turístico. Es decir,
en el caso de alcanzar un acuerdo, Azata cogería la indemnización y
haría las maletas. Aún superada la compleja situación actual, y con
Azata fuera del tablero, en la playa de El Algarrobico quedaría un
pesado lastre difícil de borrar: 65.000 metros cúbicos de hormigón
armado plantados en pleno paraje natural, incrustados en la montaña. La
Junta y el Ministerio de Medio Ambiente se han comprometido a restaurar
paisajísticamente la zona, pero sería un nuevo reto revestido de una
gran complejidad.
Por ahora, la realidad es que las tres partes se han emplazado a una
nueva reunión, cuando pase la Semana Santa, en la que tratarán de
acercar un poco más las cifras, por ahora muy distantes. Sobre la mesa
están las cifras de Azata, que ha auditado toda su inversión en
Carboneras. Pero el departamento de Cristina Narbona también ha
realizado los deberes y ha presentado estudios encargados a empresas
externas de tasación, que han cuantificado la inversión de la promotora.
De estos números no se sabe nada, porque los implicados los guardan con
celo para no torpedear la negociación, que se está llevando a cabo en
Madrid.
El único que habló ayer fue Baena, quien explicó que en estos dos
últimos encuentros, celebrados el miércoles pasado y esta misma mañana,
el Ministerio ha expuesto los datos económicos y técnicos de dos
tasaciones externas encargadas para establecer el justiprecio del hotel
y que aportan a la Administración un mayor conocimiento sobre el valor
de los bienes a expropiar, el coste de la demolición y las dificultades
que implicaría.
El portavoz de Azata en Almería rehuyó los números pero, finalmente,
ratificó la petición de la promotora de 300 millones. De ellos, 200
corresponderían a todo tipo de indemnización sobre el hotel y los 100
millones de euros restantes servirían para costear los gastos de
urbanización, proyectos y expectativas generadas en las parcelas
colindantes.
El Ministerio de Medio Ambiente, la Consejería del ramo andaluza y la
propietaria del hotel mantuvieron el pasado día 5 la primera reunión a
tres bandas para alcanzar una solución extra judicial que permita la
demolición del inmueble y que frene los cuatro contenciosos que Azata ha
interpuesto ante distintos órganos judiciales para defender el hotel.
El Ministerio cuenta con el respaldo de la sentencia dictada por la
Audiencia Nacional el pasado día 23 contra el Ayuntamiento de
Carboneras, que da pie a la Dirección General de Costas a expropiar el
suelo ubicado en la zona de servidumbre, para a la postre, derribar el
inmueble