
DENUNCIA PÚBLICA: ASESINATO DE GERARDO ANTONIO CIRO
La Corporación Jurídica Libertad, organización no gubernamental de
derechos humanos, denuncia ante la comunidad nacional e internacional,
el homicidio cometido contra el señor GERARDO ANTONIO CIRO, reconocido
dirigente campesino del oriente del departamento de Antioquia, Colombia.
HECHOS:
El pasado domingo 30 de marzo, cuando se desplazaba hacia su lugar de
lugar de residencia en la Vereda El Jordán del Municipio de Cocorna,
oriente del departamento de Antioquia, fue asesinado el líder campesino
y dirigente comunal GERARDO ANTONIO CIRO. De acuerdo con los datos
parciales suministrados por la comunidad los victimarios pudieron haber
utilizado un arma de fuego con silenciador, ya que ninguno de los
moradores del lugar se percató de los hechos, ni escucharan detonaciones
de la misma. Esto es evidencia del grado de preparación de este
asesinato.
El Señor GERARDO ANTONIO CIRO fue un destacado dirigente comunal en el
Municipio de Cocorna y de la Asociación de Pequeños y Medianos
Productores de Oriente antioqueño ASOPROA, lo que le valió no sólo el
reconocimiento de su comunidad, sino también el de organizaciones no
gubernamentales nacionales e internacionales con las cuales desarrollo
varios proyectos productivos en la región, que redundaron en el
bienestar de los asociados, en las acciones comunales y en el
fortalecimiento organizativo de las comunidades que se abstuvieron de
desplazarse de manera forzada de la región.
Desafortunadamente el reconocimiento del señor GERARDO ANTONIO CIRO como
líder comunitario también le generó la animadversión de algunos
funcionarios estatales y fundamentalmente de la fuerza púbica, quienes
miraban con recelo el ejercicio legitimo que hacía de los derechos
fundamentales, al punto que de manera temeraria trataron de vincularlo
con organizaciones alzadas en armas en contra del Estado, valiéndose
para ello de guerrilleros conversos al servicio de los organismos de
seguridad, los cuales son utilizados indistintamente como guías en
operaciones militares y testigos de cargos en actuaciones judiciales.
Desde el mes de febrero del año 2006, tanto dirigentes comunales del
Oriente Antioqueño, como la Corporación Jurídica Libertad solicitaron la
intervención de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas
para Los Derechos Humanos ante las autoridades civiles y militares para
que garantizaran la vida de los dirigentes comunales, entre ellos el
señor GERARDO CIRO, y de los pobladores del Oriente Antioqueño en
general.
En relación a la situación del Señor GERARDO ANTONIO CIRO se sostenía
por parte de nuestra institución que:
“GERARDO ANTONIO CIRO es un reconocido líder campesino del municipio de Cocorná,
varias veces ha sido presidente de la junta de acción comunal de su
vereda El Jordán, miembro de la Asocomunal del municipio y ha
representado la región del Oriente Antioqueño en una gira internacional.
La persecución empezó en el 2002 cuando
era representante de la Empresa Comunitaria de El Molino “ECOMOROS”.
Producto del bloqueo económico que se impuso sobre las zonas rurales
fueron amenazadas y saqueadas las tiendas comunitarias. Los
paramilitares instalados en el casco urbano iniciaron la persecución
obligándolo a desplazarse forzadamente para proteger su vida.
Gerardo vuelve a su vereda en el 2005 y se
vincula nuevamente al proceso organizativo que se está desarrollando, en
la coordinación de 12 veredas que se integran para buscar mejorar sus
condiciones socioeconómicas con la ejecución de proyectos productivos,
organizativos y de derechos humanos.
A pesar de la desmovilización de los
paramilitares del Oriente antioqueño reconocidos miembros de esta
organización permanecen en el casco urbano de Cocorná sembrando el miedo
entre los habitantes del municipio. Estas personas empezaron a
preguntar por él a mediados del 2005 y al no dar con su paradero
amenazaron a una de sus hijas y su esposa.
A raíz de todas estas amenazas, se buscó
la intervención de las autoridades civiles, militares y de policía
produciéndose una reunión en junio de 2005 promovida por la personería,
que contó con la presencia del inspector de policía Roberto Arias y el
personero Ossman Castaño como autoridades civiles y el teniente Peña, el
cabo Romero del ejército y el comandante de policía Mendoza como
autoridades militares, en esta reunión se establece que no pesa ningún
cargo sobre Gerardo Ciro y que tanto el ejército como la policía se
comprometen a investigar y procurarle seguridad.
En noviembre de 2005 Gerardo salió al
pueblo en compañía de dos líderes campesinos, allí se acercaron para
observarlos detenidamente dos paramilitares a quienes se les reconoce
como los nuevos comandantes de esta organización en Cocorná. La misma
semana le comentaron que estos paramilitares lo estaban buscando en el
pueblo. El 6 de Enero de 2006 llegó una nota hasta la finca de Javier
Ciro, uno de sus hijos, en la cual se informaba a la familia Ciro que en
vista que su padre no salía al pueblo los iban a matar a ellos. En esta
nota también advierten que tanto la familia Ciro como las familias que
denunciaron la ejecución de Ubaldo Antonio Buitrago Giraldo vecino de la
vereda, ejecutado extrajudicialmente el 13 de octubre de 2005 por el
ejército, quedaban en la mira de los paramilitares, razón por la cual,
hasta el momento se han desplazado forzadamente cinco familias de esta
vereda.
El 4 de febrero de 2006 a través de la
personería de Cocorná se citó a una reunión a los nuevos comandantes
del ejército y la policía que operan en el municipio, a la reunión
asistieron: por el ejército un dragoniante y el teniente Carrillo, el
comandante de policía sargento Norberto Quintero como autoridades
militares y como autoridades civiles hicieron presencia el personero
Ossman Castaño y el alcalde de Cocorná Jorge, también participaron
varios líderes comunitarios de distintas veredas del municipio, la
Corporación Jurídica Libertad y Gerardo. Tanto las autoridades civiles
como militares del municipio se comprometen a hacer lo necesario para
brindarle condiciones de seguridad tanto en el casco urbano, como en la
zona rural.
Estas personas son líderes de la
organización campesina, han contribuido en el proceso de resistencia al
desplazamiento que se vive en la zona rural de los municipios de
Granada, San Luis Y Cocorná y se encuentran trabajando en la búsqueda de
mejores condiciones sociales y económicas para sus comunidades.
Los actos de intimidación sobre los
líderes no sólo son una amenaza directa a sus vidas e integridad sino
que se constituye en una agresión a toda la comunidad rural y en
especial a la organización comunitaria, en tanto la labor que ellos
desempeñan en este territorio ha contribuido a evitar el desplazamiento
de las familias campesinas y al fortalecimiento de la organización
campesina.
Pedimos su intervención ante las
autoridades civiles y militares de la región del Oriente Antioqueño y el
Departamento para generar mecanismos de protección al derecho a la vida
de estos líderes campesinos.”
El asesinato del señor GERARDO ANTONIO CIRO es prueba fehaciente de lo
inocuo de los mecanismos de protección del Estado para los defensores de
los Derechos Humanos y los dirigentes sociales que siguen siendo
estigmatizados y víctimas de acciones criminales.
En el caso que hoy lamentamos y denunciamos, la persecución y asesinato
del señor GERARDO ANTONIO CIRO fue sistemática y estuvo determinada por
su condición de dirigente comunitario, resaltándose que hace
aproximadamente un mes personas que los pobladores de la región
identifican como reinsertados que patrullan conjuntamente con la fuerza
pública estuvieron indagando por Don GERARDO ANTONIO.
SOLICITUDES:
1.
Exigimos a la Fiscalía General de la Nación y demás organismos de
control que ejerzan todos los mecanismos legales para investigar este
crimen y juzgar y sancionar a todos los responsables.
2.
Exigimos a la fuerza pública que cumpla su obligación de proteger la
vida, seguridad e integridad de toda la población del oriente
antioqueño, en especial a los dirigentes campesinos y sociales de la
región. Así mismo se abstenga de estigmatizar, señalar o acusar a los
dirigentes por su trabajo comunitario.
3.
Solicitamos a los organismos de control, humanitarios y a las
organizaciones de derechos humanos, brindar un acompañamiento especial a
la comunidad del Centro Zonal El Jordán que hoy se encuentra atemorizada
por el asesinato de su lidere y quien además era el gestor de la
propuesta de resistencia ante el desplazamiento forzado.
4.
Solicitamos a los organizamos internacionales de Derechos Humanos y a la
comunidad internacional que exijan al gobierno colombiano el pronto
esclarecimiento de este crimen, el castigo de los responsables y la
protección de los demás dirigentes campesinos y comunales de la región y
de la comunidad en general.
Martes, 01 de abril de 2008