INSTANTES INDALIANOS: SAPOS S.O.S.

Llegó la época de las lluvias. Si bien, este año parece que “la época de las lluvias” ha sido más permanente que temporal. Cuando llegan dichas “aguas de marzo” y la temperatura comienza a ascender un poco, algo sucede entonces bajo la tierra en nuestros campos y aldeas. 

Es la llamada de la vida, el canto a la reproducción… los sensores biológicos de los anfibios comienzan a ponerse en marcha, y paulatinamente comienzan a abandonar sus huras para ofrecerse al cortejo nupcial. Unos a otros se llaman desde las charcas o balsas cercanas, y en nocturna bacanal ensordecedora, a la luz de la luna competirán los machos por poder cubrir a una hembra receptiva. En ocasiones, es tal el acoso… que la hembra morirá ahogada bajo el peso de varios machos que le impedirán salir a tomar aire que respirar. 

Este año, gracias a la abundantes aguas que han cado sobre nuestras tierras, será un buen año para ellos; no obstante, de cada puesta con miles de huevos, sólo llegarán a estado de adulto unos pocos ejemplares. El resto formarán parte de la cadena alimenticia para otros seres superiores o bien terminarán desecados según la primavera avance y las charcas vayan quedando secas. 

Este es el proceso natural al que se enfrentan año tras año estos maravillosos seres, víctimas a su vez de las malas creencias populares durante décadas, lo que les ha llevado a un estado de conservación crítico.

Actualmente, el abandono de los cultivos, del pastoreo y el abandono en general del ambiente rural están haciendo desaparecer muchos de los hábitats naturales de estos anuros; igualmente el acoso de las cada vez más abundantes carreteras, fragmenta su hábitat, cortando sus pasos naturales de camino a sus puntos de reproducción (aguas, balsas, acequias, abrevaderos) y muriendo así multitud de ejemplares atropellados por el tránsito de vehículos a motor, cuando cruzan las mismas en busca “de amor”.

 

Los sapos y las ranas tienen cada cual sus hábitats específicos y sus preferencias. Por lo que si desaparecen estos hábitats, con ellos desaparece la

posibilidad de reproducción y vida de estas especies. Por ejemplo, el sapo común, arriba a la izquierda, habita en balsas y otros nichos acuáticos más

o menos profundos, mientras que el sapo corredor, arriba a la derecha, prefiere charcas someras para realizar sus puestas; su nombre de “corredor”

se debe a la costumbre de corretear por el suelo mientras sale o entra de las dichas charcas.

 

 

Fotografías: Sierra de los Filabres (Almería) – Marzo de 2010

 

 

Como complemento a nuestra anterior información, indicamos acerca de un interesante documento sobre los anfibios presentes en la provincia de Almería y su distribución geográfica. 

Para visualizar el presente documento, lo pueden hacer desde el portal ambiental almeriense www.almediam.org

 http://www.almediam.org/PDF/Anfibios_Almeria.pdf

 

Más información sobre Anfibios y Reptiles de Almería en el portal del ATLAS HERPETOLÓGICO DE ANDALUCÍA en el que les invitamos a participar con sus citas, aportaciones, sugerencias y denuncias. 

 

Jesús M. Contreras

 Naturalist curator, Birdwatching guide & Wildlife photographer

 Oz  Nature Tours & Trips -   Almería

 Phone nr. +34 626260641   indalodeoz@indalodeoz.com    www.indalodeoz.com

 

 

Página de inicio