LA UNIVERSIDAD DE ALMERÍA: NUEVO REFERENTE PARA LA EVALUACIÓN Y SEGIMIENTO DEL CAMBIO GLOBAL

 

Almediam.org/Redacción/JJ Matamala. 18-05-10

 

Ayer se presentó oficialmente en auditorio de la Universidad de Almería –UAL- el Centro Andaluz de Evaluación y Seguimiento del Cambio Global –CAESCG-, fruto de la Fundación Patrimonio Natural, Biodiversidad y Cambio Global, ante la presencia de autoridades, investigadores, organizaciones no gubernamentales, representantes de empresas e instituciones, medios de comunicación y público en general

Acto de presentación en la UAL del CAESCG. Foto: José Javier MatamalaCon la participación del rector de la Universidad de Almería, Pedro Molina, la delegada de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía, Sonia Rodríguez, el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, José Luis Martínez, el director del CAESCG, Hermelindo Castro y la ausencia por motivos de agenda del delegado provincial de Medio Ambiente, se presentaba de forma oficial un proyecto multidisciplinar que sitúa a Almería como referente para el estudio, evaluación y seguimiento del Cambio Global, así como de la gestión del medio natural. 

El origen del CAESCG, cuyo principal objetivo es el aportar conocimientos científicos sobre los efectos y consecuencias del Cambio Global, al objeto de transmitirlos a la comunidad científica, administraciones ambientales y agentes sociales y económicos, se remonta a enero de 2008. Durante este año se firmó un acuerdo entre las Consejerías de Economía, Innovación y Ciencia y de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para impulsar la Fundación Patrimonio Natural, Biodiversidad y Cambio Global del que depende el CAESCG, encontrándose adscrito a la UAL.

 

Almería, laboratorio natural

La localización en Almería de este centro de investigación no es casual, respondiendo a las características biogeográficas de esta provincia del sudeste ibérico, con la presencia de espacios protegidos como el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar o el Paraje Natural del Desierto de Tabernas “que debería ser declarado Parque Nacional”, según comentó Hermelindo Castro en su exposición, y que representan ambientes subdesérticos únicos en Europa, por su singularidad y biodiversidad. Además existe una dilatada experiencia en la investigación científica por parte de expertos de la propia UAL, del Centro de Investigación de la Energía Solar – centro mixto entre la UAL y el CIEMAT- y de otros organismos como la veterana Estación Experimental de Zonas Áridas, dependiente del CSIC.

Paraje Natural del Desierto de Tabernas. Foto: José J. Matamala

Según el director del Centro Andaluz para la Evaluación y el Seguimiento del Cambio Global, Hermelindo Castro,  “Almería constituye un laboratorio privilegiado en el que ensayar modelos de gestión adaptativa”; los paisajes del piso termomediterráneo almeriense “son muy interesantes y singulares ya que constituyen lugares donde ha habido una aridificación natural, donde se conservan usos y aprovechamientos tradicionales de la tierra y donde ha existido una magnífica y ejemplar gestión de los escasos recursos hídricos existentes”.

Gestión de los recursos hídricos en zonas áridas. Foto: José Javier Matamala 

Cambio Global y Cambio Climático

 

Castro diferenció entre el concepto de Cambio Global y el de Cambio Climático, afirmando que este último es “un capítulo dentro del Cambio Global”. Explicó que el fenómeno hace referencia al conjunto de causas e impactos que la actividad humana, especialmente a partir de la revolución industrial, ha generado sobre los procesos que determinan el equilibrio del sistema Tierra. Entre las mismas se encontrarían la destrucción, fragmentación y sobreexplotación de los ecosistemas, la entrada de especies invasoras, la alteración de ciclos biogeoquímicos o la contaminación difusa por nitrógeno y fósforo y, muy especialmente, “los cambios de uso del suelo y el abandono de tierras que son considerados científicamente más preocupantes en el siglo XXI, actuando de forma negativa sobre la biodiversidad, más que el propio Cambio Climático”.  Los estudios previstos desde este centro pretenden evitar, en la medida de lo posible, y paliar  los efectos de este fenómeno “que ya ha ocurrido en el Mediterráneo oriental y que se predice que ocurrirá durante este siglo en numerosas áreas de la Cuenca Mediterránea”. 

Los modelos predictivos de Cambio Climático indican que, a lo largo del siglo XXI, habrá cambios importantes en la temperatura media a mitad del mismo- entre 1,7 y 2,2 grados centígrados -. En este sentido, según el director del CAESCG "habrá cambios importantes en la temperatura media hacia arriba y una disminución en torno al 20 por ciento de las precipitaciones en la Cuenca Mediterránea lo que influirá en muchos sectores económicos claves y en muchos paisajes ecológicos importantes que hemos protegido jurídicamente desde hace años”.

Parque Natural Marítimo Terrestre de Cabo de Gata-Níjar. Foto: José Javier Matamala García 

Tres ejes para la articulación del CAESCG

El CAESCG puede sintetizarse en tres ejes fundamentales. En primer lugar, el desarrollo de estrategias para la evaluación del nivel y provisión de los beneficios que los ecosistemas ofrecen a la mejora del bienestar humano, y su aplicación a la ordenación sostenible del territorio; o dicho de otra forma, “poner en valor los bienes y servicios que los ecosistemas generan, y que los planes de ordenación tengan en cuenta los procesos ecológicos que subyacen” y que según Castro "no se han tenido en cuenta hasta ahora”. En segundo, la identificación y caracterización de indicadores para la evaluación del seguimiento de los efectos del Cambio Global sobre los procesos ecológicos y socio-ecosistemas y, en tercer lugar, el diseño de medidas de gestión “investigando cuál debe ser el papel de las áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad a lo largo del siglo XXI e identificar y cualificarán indicadores de seguimiento de Cambio Global que nos permitan prevenir las afecciones de la manera más inteligente”.

Patronato

Castro destacó que “tenemos que ser capaces de ser predictivos y adelantarnos a las afecciones negativas”. Así mismo, indicó que el centro se encuentra trabajando en la creación de un Patronato que lo gestionará y que estará integrado por instituciones, empresas, investigadores, Junta de Andalucía, así como por la Fundación Patrimonio Natural Biodiversidad y Cambio Global.

Según el director del CAESCG “el Patronato que gestionará el centro pretende ser territorio de encuentro con tres vértices: investigadores competentes, administraciones competentes y tejido empresarial”. En este sentido indicó que tendrán cabida en el mismo “tanto las empresas que agudizan el cambio global, como las empresas tecnológicas, ecoturísticas o forestales que trabajan a favor de paliar los efectos del Cambio Global”. Este proyecto tiene como objetivo proponer una batería de indicadores de seguimiento de Cambio Global “tanto para sectores ecológicos, como sectores socioeconómicos” que son más vulnerables potencialmente al Cambio climático y al Cambio global.

Proyecto GLOCHARID  

El Centro Andaluz para la Evaluación y Seguimiento del Cambio Global ha puesto en marcha este año el proyecto GLOCHARID (Global Change Arid) “Diseño experimental de indicadores y metodología del programa de seguimiento de los efectos del Cambio Global en zonas áridas y semiáridas del levante andaluz”. Este proyecto, de tres años de duración, vincula a 13 grupos de investigación de diferentes universidades y del CSIC, y forma parte de la estrategia andaluza para el seguimiento de los efectos del Cambio Global. De esta forma, el CAESCG se convierte en uno de los agentes del conocimiento que integrará la Red de Observatorios Andaluces del Cambio Global.

Camachuelo trompetero. Foto: José Javier Matamala

GLOCHARID está concebido para el estudio de las zonas áridas y semiáridas de Andalucía, con especial atención a las almerienses, para elaborar un sistema de indicadores ambientales que permitan hacer un seguimiento de los efectos del Cambio Global sobre estos ecosistemas y que, como elemento fundamental del programa, sirvan para apoyar la toma de decisiones. Este trabajo nace con un alto interés por trasladar sus investigaciones a la práctica, a la gestión que las diferentes administraciones realizan sobre el medio natural, aspirando a compilar y evaluar información sobre variables que pueden usarse como bioindicadores; a diseñar un sistema de indicadores medibles;  a poner en marcha un sistema de seguimiento sobre los efectos del Cambio Global en los ecosistemas áridos;  y el apartado más importante y novedoso del programa, consolidar la interacción entre científicos y gestores, así como contribuir al desarrollo de estrategias de gestión adaptativa, es decir, la investigación aplicada a la gestión y la gestión basada en la investigación.

Los datos resultantes de esta investigación y del seguimiento de los indicadores seleccionados se pondrán al servicio de las instituciones y del resto de la comunidad científica en una aplicación Web, de forma que su acceso sea más sencillo y la interpretación de los datos emitidos por el programa sea más asequible.

Al final del programa, los investigadores esperan contar con un sistema de indicadores que den información sobre las variables climáticas, los balances de carbono y agua, seguimientos de fauna, seguimientos de flora, y seguimiento de ecosistemas.

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