"Yo estaba jovencito cuando empecé"

Fuente: BBC Mundo. Julio 2007

“Empecé a los 17 años en las zonas bananeras, en planta de empaque. Pero, como no había corta todos los días, nos mandaban al campo. Eso fue en el 72, el Valle de la Estrella, con la Standard, yo estaba jovencito. Pero la última vez que estuve en las bananeras fue en el 94.

Y aunque he trabajado en las bananeras sólo como en cuatro ocasiones, ese veneno era tan fuerte que personas que tan siquiera trabajaban, fueron afectadas.

Le doy gracias a dios que me dio una señora que, tal vez, no la merezca. A pesar de que nunca pude darle un hijo, Nunca me hizo reclamos.

A veces llegaba, y la encontraba llorando...

Yo me ponía muy triste. Le dije: yo entiendo, yo se que llora por eso. Toda mujer que se casa quiere tener un hijo y yo no podía dárselo.

Y le dije: 'hagamos una cosa, yo le doy la libertad, le doy el divorcio, se puede casar con otro'... En tres ocasiones le propuso, pero ella me dio que no.

La resignación del tiempo

Mauricio Arias

Mauricio Arias tiene 54 años

Cuando comenzaron los problemas, primero le hicieron un exámen a ella y le dijeron: 'Ud. está bien'.

Un día me llama una hermana mía y me dice: 'Mauricio, ¿Ud. no se va a hacer esos exámenes en esas demandas que están haciendo en las bananeras?' Me fui a hacer exámenes y estaba mal, ya no podía pegar hijos...

Yo estuve un tiempo un poco extraviado, a veces me echaba unos tragos, por despecho, agüevado, no me sentía bien. Pero después llegué a la conclusión que si mi esposa se portaba bien, ¿por qué yo iba a hacerla sufrir?

Psicológicamente ella estaba muy mal y yo también.

Yo le echo la culpa de lo que nos está pasando al gobierno de Costa Rica. Al ministerio de Salud, porque todo producto que entra al país tiene que ser revisado. Nosotros no hemos tenido ayuda de ningún gobierno.

Ya yo tengo 54 años, ya me resigné cuando me di cuenta que era estéril. ¿Qué voy a hacer? Si no puedo darle un hijo a una mujer, tengo que resignarme a lo que soy, definitivamente.

¿Cómo es posible que el gobierno de Costa Rica, y el de Estados Unidos, no nos ayuden?

Ahora yo estoy tranquilo. Cuando me acuerdo, a veces cosas me pasan en la cabeza. Malos pensamientos, en realidad, meterme un balazo, por la desdicha que sentía yo. Porque uno se siente más hombre cuando tiene un hijo.

Pero ahora hay que estar tranquilo, y esperar, ¡a ver si se saca algo!.”

 

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