El juzgado respalda la polémica construcción de 440 casas
en los acantilados de Aguadulce
FUENTE:
IDEAL/AGENCIAS / F.GRANADOS. 08-11-07
El juez Rivera desestima un recurso de la Junta
contra la licencia de obra concedida por Roquetas La administración
andaluza estudia seguir 'peleando' el asunto apelando este auto ante el
TSJA
El Juzgado de lo Contencioso-administrativo número
dos ha respaldado la polémica construcción de 440 casas plurifamiliares
en los acantilados de Aguadulce (Roquetas de Mar) al desestimar el
recurso interpuesto por la Junta contra la licencia de obra concedida a
la mercantil Almeragua S.L.
El auto del magistrado Jesús Rivera sostiene en los fundamentos de
derecho, según informó el Ayuntamiento roquetero en un comunicado de
prensa, que del trámite municipal no deriva que el permiso «contravenga»
el planeamiento en su aplicación pese a que la Administración autonómica
consideraba como irregularidad el cambio de un 60 por ciento de la
edificación de unifamiliar a plurifamiliar.
Los argumentos
El juez asegura que, del examen del expediente administrativo y de
la documentación aportada por ambas partes implicadas en la cuestión, se
deduce que la decisión de la propia empresa de ejecutar menos obra de la
permitida en el Plan Parcial «nunca puede constituir infracción alguna».
Otro de los fundamentos que refuerzan la desestimación del recurso de la
Junta de Andalucía, según el auto, es que dentro del Plan General de
Ordenación Urbana se recoge que los Planes Parciales del mismo -donde se
incluye esta actuación urbanística que está transformando el paisaje de
la entrada a Aguadulce- «podrán configurar condiciones particulares de
usos y ordenanzas de edificación distintas a las previstas inicialmente
a través de sus ordenanzas específicas». Es la segunda vez que el juez
Rivera desestima una petición de protección de los acantilados frente a
la obra. En octubre de 2006 se solicitó, y fue rechazada por Rivera, la
concesión de la medida cautelar de suspensión de obras y desmonte en el
acceso Este a Aguadulce -en la misma zona- al entender que no existía «prevalencia
de un interés general de la Administración autonómica sobre el de la
corporación local de Roquetas de Mar».
En el mismo auto advirtió que la licencia para la construcción de
sótanos, garajes, locales y 440 viviendas plurifamiliares se otorgó como
«desarrollo de un plan parcial aprobado definitivamente en noviembre de
2002» que no consta que fuese impugnado en aquel momento por la Junta de
Andalucía -aunque podría haberlo hecho- por lo que, según subrayó, no
tendría sentido la impugnación del acto por el que el Ayuntamiento
concedió la licencia a Almeragua S.L.
Por su parte, Obras Públicas ha venido defendiendo que el Plan Parcial
se aprobó sin los preceptivos informes de la administración autonómica,
ha señalado que el 60 por ciento de casas pasaron de ser unifamiliares a
plurifamiliares y que el sistema general de espacios libre se había
ubicado en zonas que calificó «de difícil uso».
Alegaba, además, un posible incumplimiento de la Ley de Costas al
invadir la zona de servidumbre pública del dominio marítimo-terrestre.
Por su parte, y ante el varapalo del contencioso-administrativo, la
Junta estudia interponer ahora un recurso ante el Tribunal Superior de
Justicia de Andalucía (TSJA) contra este último auto dictado. El
delegado de Obras Públicas y Transportes, Luis Caparrós, detalló que el
asunto está en manos del gabinete jurídico de la Consejería «para
decidir si procede ejercer el derecho de recurso». A pesar del «respeto
absoluto» a la decisión del juez , Caparrós no valoró los argumentos
esgrimidos.