La Junta comienza los trabajos de limpieza y mejora del entorno de la Balsa del Sapo, en El Ejido

FUENTE: Noticias Indalia.es. Informa Junta de Andalucía. Almería. 15-11-07

La Consejería de Medio Ambiente ha comenzado los trabajos de limpieza y mejora de la Balsa del Sapo, ubicada en el Paraje de la Cañada de Las Norias, en El Ejido (Almería) consistentes en la retirada de todo tipo de residuos en el perímetro de la balsa así como en su zona inundable. La segunda fase de las obras consistirá en la reparación del vallado perimetral existente en la Balsa del Sapo y la Cañada del Puerco. La inversión total que destinará la Junta para ambas actuaciones asciende a 806.994 Euros

Entre los trabajos previstos, que afectarán a 1.345.066 metros cuadrados y tendrán una duración de doce meses, se incluyen la recogida, segregación, apilado, carga y transporte de residuos en el entorno del citado paraje. Además, se utilizarán medios acuáticos para intervenir sobre los residuos que se pudieran encontrar en la misma lámina de agua.

El humedal de la Cañada de las Norias, compuesto por dos lagunas independientes (Balsa del Sapo y Cañada del Puerco), se sitúa en el término municipal de El Ejido (Almería) a unos 10 Km. al interior de la línea de costa y es producto de la extracción antrópica de arcillas y limos que se inició a principios de los años 80 del siglo XX con fines de aprovechamiento agrícola.  

El calado de las  excavaciones en la zona, al ser superior en muchas ocasiones a la hondura a la que se encuentra el nivel freático del acuífero local, ha hecho que la cota hídrica quede por encima del perfil del suelo, resultando, por consiguiente,  un afloramiento de agua que ha dado lugar a las charcas. En relación con ello se presentan, dependiendo del nivel de la extracción en cada zona, profundidades del agua oscilantes en torno a los 3-5 metros y hasta 10 m en ciertos puntos aislados. Sin embargo, dado el  abandono y la paulatina sobrecarga del acuífero del cual se nutre el complejo, los niveles de inundación suben de forma paulatina con el paso del tiempo.

La vegetación de orla está constituida principalmente por Carrizales (Phragmites australis) y Tarayales  (Tamarix sp.) estos últimos de considerable porte y edad en algunas orillas Norte del complejo, formando también concentraciones importantes dentro de la lámina de agua. En los puntos más internos se encuentra asimismo la Enea (Typha dominguensis) y  el Bayunco (Scirpus littoralis). Entre los macrófitos sumergidos se dan las Najas marinas y la Espiga de agua.

La fauna acuática está representada por la Rana común (Rana perezi), Culebra viperina (Natrix maura) y Galápago leproso (Mauremys leprosa) probablemente introducido. Otro importantísimo grupo zoológico que habita en el humedal de las Norias es el de los pájaros palustres, entre los que  cabe destacar al Buitrón (Cisticola juncidis) a lo largo de todo el año, al Carricero común (Acrocephalus scirpaceus ) y Carricero tordal  (Acrocephalus arundinaceus) en la primavera-verano, al Carricerín real (Actocephalus melanopogon), Pájaro moscón (Remiz pendulinus), Pechiazul (Luscinia svecica), Ruiseñor bastardo (Cettia cetti) y Escribano palustre (Emberiza schoeniclus) exclusivamente en el invierno, así como al Avión zapador (Riparia riparia) y Lavandera boyera (Motacilla flava) en los pasos migratorios.

Sin embargo, son las aves acuáticas las que otorgan el máximo valor ecológico al humedal. Este ultimo conjunto lo compone un rico y variado grupo ornítico  en el que destacan el Zampullín común (Tachybaptus  ruficollis) presente durante todo el ciclo anual; Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) para el que las Norias representa el único humedal almeriense en el que se reproduce; Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) nidificante hasta 300 parejas / año; Garceta común (Egretta garzetta) Martinete común (Nycticorax nycticorax) Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) y Focha común (Fulica atra) presente durante todo el ciclo anual, siendo la especie más abundante con alrededor de 3.000 ejemplares en los últimos períodos.

Aún siendo algunas de ellas raras, ciertas especies de anátidas son de las aves acuáticas con mayor importancia para el espacio, ya sea por su abundancia  o por su crítico estado de conservación. De esta forma, podemos encontrar el  Cuchara común (Spatula clypeata) principalmente invernante, aunque ha  llegado a nidificar en las lagunas, alcanza concentraciones próximas a los 2.000 ejemplares en los momentos centrales de la estación fría; el Ánade friso (Anas strepera) presente durante todo el año; Pato colorado (Netta rufina) nidificante con hasta unas 6 parejas / año y presente durante todo el ciclo anual y la Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) que supera los 500 ejemplares en algunos momentos, con hasta más de 20 polladas por año y con un máximo de 60 pollos observados en una época de cría. Estos patos destacan significativamente debido a que conforman a las Norias como uno de los pocos humedales españoles y europeos donde nidifican, encontrándose catalogadas como “En Peligro de Extinción”.

 

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