"Y
llegaron los Incas" también al Arqueológico ALMERIENSE
FUENTE:
IDEAL. 15-11-07
La
muestra presenta piezas de la cultura precolombina pertenecientes al
Museo de América, de Madrid.
Mostrar y dar a conocer el pasado cultural del Perú antes de la llegada
de los conquistadores españoles, es decir, desde el segundo milenio
antes de Cristo hasta el Imperio Inca constituye uno de los objetivos de
la exposición 'Y llegaron los Incas. Unidad en diversidad', que
acoge el Museo de Almería desde hoy hasta el día 20 de enero de 2008. El
'Tahuantinsuyo' o Imperio de los Incas abarcó un territorio tan extenso
como el que hoy ocupan Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, el norte de
Chile y el noroeste de Argentina.
Ana Verde Casanova y María Jesús Jiménez Diaz, comisarias de la muestra,
han recurrido para hacer visible toda esa cultura a piezas que forman
los fondos que albergan los almacenes del Museo de América (Madrid). Los
datos aportados por la arqueología, los vestigios materiales llegados
hasta nuestros días, los estudios etnográficos con comunidades indígenas
actuales y las fuentes escritas por los cronistas desde el siglo XVI son
los fundamentos para la exposición, que ha recibido ya los aplausos del
ciudadano en Madrid, San Sebastián y Budapest (Hungría).
Recorrido
Otro objetivo de 'Y llegaron los Incas. Unidad en la
diversidad' pasa por «mostrar que fueron los grandes sintetizadores
de la cultura andina, cuya historia se ha ido fraguando a lo largo de
los siglos y está unida al desarrollo y florecimiento de variadas y
diferentes culturas, que se suceden en el tiempo y el espacio, adaptando
su existencia a diferentes ámbitos ecológicos como son la costa, la
sierra y la selva», aseguran las comisarias.
En ese sentido el recorrido de la exposición comprende una
representación de culturas Chavín, Cupisnique, Paracas, Nazca, Sihuas,
Moche, Tiahuanaco, Huari, Sicán, Recuay, Ica-Chincha, Chiribaya, Chimú e
Inca. Y ese recorrido se hace a través de materiales inherentes a su
desarrollo material y espiritual como son cerámicas (rituales y
funerarias), textiles, metales, plumria y objetivos de madera y de
piedra. Todos permiten poner de manifiesto la continuidad de elementos
de su cosmovisión, creencias y rituales, organización
socio-administrativa y técnicas artísticas.
Para las comisarias «la cultura andina constituye un proceso de
acumulación de experiencias y de conocimientos, una relación estrecha
con la naturaleza, a la que se le da un carácter sagrado. Así se
establece un hilo de comunicación del mundo natural con el sobrenatural,
que da una identidad propia a la religión de estos pueblos, con unos
conceptos básicos que no cambian, aunque sí los objetos a través de los
que se expresan».
Para
esta organización, "en toda negociación con los parcelistas no se
aconseja la falta de generosidad de las instituciones públicas, pero se
recomienda que no tengan el mismo trato (fiscal, valoraciones, etcétera)
que tendría cualquier otro ciudadano que hubiese construido conforme a
la legalidad". "Se debe resolver el conflicto, pero no premiar a las
personas que actúan al margen de la legalidad y normativa urbanística",
sostiene Icomos, que recuerda que desde 1986 el suelo donde se
construyeron posteriormente las casas está clasificado como "suelo no
urbanizable de especial protección agrícola" (Las Pitas y Córdoba La
Vieja) y como "suelo urbanizable de especial protección paisajística"
(La Gorgoja II). Actualmente la zona está protegida.