La ONU celebrará en Almería una cumbre sobre el Mar
Mediterráneo
FUENTE:
IDEAL/ALEJANDRO BAO.
24-11-07
El
Gobierno da la autorización para este importante evento, que reunirá a
todos los países bañados por el 'mare nostrum' Sus aguas reciben al año
un millón de toneladas de fuel, que equivalen a veinte desastres como el
del Prestige.
Por
las aguas del Mediterráneo circula uno de cada cuatro litros de petróleo
que viaja por mar, como carga o combustible de los trescientos grandes
barcos diarios que lo atraviesan. El 'mare nostrum' recibe cada año,
debido a la limpieza de los tanques, hasta 1,3 millones de toneladas de
fuel, que equivalen a veinte desastres como el del Prestige. Además, es
el vertedero de países como Albania o Siria, que arrojan sin ningún tipo
de tratamiento la totalidad de sus aguas residuales costeras. Marruecos,
Croacia, Líbano, Argelia y tampoco hacen los deberes adecuadamente y
algunas industrias europeas originan vertidos de metales tóxicos como
cobre y plomo. Por si fuera poco, la agricultura intensiva produce
pesticidas. Este inmenso cóctel de sustancias contaminantes son una
bomba de relojería que la ONU intenta desactivar desde hace dos décadas,
aunque con un éxito relativo.
A pesar de los programas de protección que están en marcha, queda mucho
por hacer. Ayer, el Consejo de Ministros aportó un granito más de arena
al autorizar la celebración de una reunión en Almería entre España, que
se hará cargo de los gastos, y la ONU. En el orden del día un único
punto: la protección del medio marino mediterráneo.
El acuerdo entre el Gobierno de Rodríguez Zapatero y el programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) garantiza la celebración
de la XV Reunión Ordinaria del Convenio para la Protección del Medio
Marino y la Región Costera del Mediterráneo y sus Protocolos, así como
su aplicación provisional. Este Convenio se firmó en Barcelona en 1978,
por Albania, Argelia, Bosnia-Herzegovina, Chipre, Croacia, Egipto,
Eslovenia, España, Francia, Grecia, Israel, Italia, Jordania, Líbano,
Libia, Malta, Marruecos, Serbia-Montenegro, Siria, Túnez, Turquía y
Líbano.
Entre los objetivos que se comprometieron a cumplir los firmantes,
países de tres continentes, Europa, Africa y Asia, está «evitar,
reducir, combatir y, en la medida de lo posible, eliminar la
contaminación en la zona del mar Mediterráneo» y «proteger el medio
ambiente y contribuir al desarrollo sostenible aplicando el principio de
cautela y el de quien contamina paga». Para ello, promueven la
cooperación de los estados , la gestión integrada de las zonas costeras,
teniendo en cuenta la protección de zonas de interés ecológico o
paisajístico y la utilización racional de los recursos naturales.
Las partes contratantes se comprometen a tomar medidas contra la
contaminación causada por vertidos o descargas efectuados desde buques y
aeronaves o incineración en el mar; contra la contaminación que provoca
la exploración y explotación de la plataforma continental, del fondo del
mar y de su subsuelo, o contra la contaminación de origen terrestre por
los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y de su
eliminación.
La celebración de la reunión de Almería obliga a España a buscar una
sede y a regular las obligaciones asumidas en relación con los
preparativos y la organización de la reunión, como, por ejemplo, la
concesión de privilegios e inmunidades otorgados a las Naciones Unidas y
a los participantes en la reunión, o las medidas de seguridad que se
deberán adoptar.
España, como país anfitrión, estará obligada a proporcionar las
infraestructuras necesarias para la organización de la reunión, tales
como locales, recursos materiales, personal local de apoyo, servicios de
telefonía y fax o equipos de oficina. También deberá asegurar una
protección policial adecuada.
Los casi 46.000 kilómetros de costas del Mar Mediterráneo estarán sobre
la mesa de la reunión, que estará coordinada por el Ministerio de Medio
Ambiente. Los espacios en los que se celebre la conferencia tendrán la
consideración de locales de las Naciones Unidas.