Cabo de Gata: Un falso paraíso
FUENTE :
IDEAL/ANA LÓPEZ OTERO.
18-11-07
Los vecinos de esta barriada de Almería salen a la calle para protestar
por falta de infraestructuras, servicios y la presencia de una antena de
móviles
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LA barriada almeriense de Cabo de Gata es el paraíso natural de
muchos 'capitalinos' y de miles de turistas que disfrutan de la
inmensidad de su playa cada verano. Pero los 1.300 ciudadanos
allí censados durante el invierno aseguran que lejos de esa
imagen idílica que tiene la gente, su día a día está marcado por
carencias que el Ayuntamiento no les soluciona.
No están dispuestos a soportar más que el cementerio se esté
agrietando, que la línea de autobús no sea regular o que los
niños de hasta tres años no cuenten con una guardería a la que
asistir. Así al menos lo manifestaron ayer en una
concentración-manifestación convocada por la asociación El
Charco a la que acudieron varias decenas de vecinos.
El presidente de la entidad, Antonio Salas, no dudó en hacer un
repaso a todo aquello que necesitan y no tienen. Empezó por
recordar que el mercado de abastos está cerrado desde el año
2005 y que aún hay que tirarlo y volver a ponerlo en marcha,
según los planes municipales. Por otro lado, los más mayores
temen que con el proyecto de un gran parque cementerio en la
capital se termine cerrando cada camposanto presente en «San
José, Cabo de Gata y La Cañada» porque, según resaltó el líder
de la convocatoria «a ver cómo podemos velar a nuestros muertos
cuando estamos a 40 kilómetros de Almería si no tenemos ni tan
siquiera un autobús». |
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Antena de
móviles en Cabo de Gata. Foto: José Javier Matamala |
En
ese sentido, desde la asociación remarcaron «que hemos venido reclamando
los autobuses del centro de Almería como llegan a cualquier otro barrio»
aunque por el momento no han tenido éxito con el Consistorio. La lista
sigue y podrían haber estado sin parar de enumerar 'faltas' durante todo
el recorrido que los asistentes realizan a pie. Desde la plaza de la
Iglesia hasta el mercadillo ilegal del sábado, que se ubica al principio
del paseo marítimo, recuerdan también que no tienen parques infantiles y
que, hoy por hoy, ya hay una treintena de niños de entre 0 y 3 años que
no pueden acudir a una guardería cerca de sus casas.
Un poco más adelante en la marcha toca hablar de limpieza. El punto sale
a la luz mientras que se puede deducir lo sucia que quedará la calle una
vez que los puestos de venta ambulante sean retirados. «El barrio es
cada vez más grande -crece de manera extensa- y nosotros seguimos con
una persona como barrendero que se está matando a trabajar. En cuanto
hace viento las calles están sucias porque el hombre no puede llegar y
parece lógico que necesitamos, al menos, dos barrenderos».
En esa idea, al igual que en el resto de reivindicaciones que califican
como comunes, les apoya Cristóbal García, de la asociación Desalysol. No
duda tampoco en sacar a relucir el tema de un mercadillo con el que
conviven cada sábado que no tiene ningún elemento que le caracterice de
manera positiva, por ejemplo la venta de productos artesanales del
parque natural Cabo de Gata-Níjar, y que «genera un montón de suciedad
que con el viento se va a la playa, al parque natural o llega a los
flamencos», lamenta.
A su juicio, está claro: «Lo que no se puede tener es todos los
inconvenientes por estar en parque natural y ninguna ventaja
porque Almería -en referencia al Ayuntamiento- pase del tema». Y
si todos estos puntos les preocupan, hay uno que no se ha
mencionado todavía y que, en determinados casos, les alarma: La
presencia de una antena para dar cobertura a la telefonía móvil
en el centro del barrio y a menos de 50 metros del colegio en el
que están escolarizados, según sus cálculos, unos 600 menores de
edad del barrio y de otros núcleos cercanos como Pujaire.
«¿Quién controla las radiaciones que emiten estas antenas?», se
pregunta Salas.
Todas estas reflexiones que ayer elevaron en voz alta las
analizan, sirva como ejemplo de falta de infraestructuras, en la
propia casa de Salas que se ha convertido en sede de la
asociación que representa. Y es que ni jóvenes ni mayores tienen
un centro social en el que reunirse y la diversión, cuando no es
verano, está en Níjar o Almería. |
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REIVINDICACIONES. Los participantes que se
manifestaron frente a una de ellas, el mercadillo ilegal del
sábado |