BOLETÍN INFORMATIVO DE PROMAR – ALMERÍA

26-07-04

1.  EL OCÉANO Y SUS RECURSOS. I.- PANORAMA OCEÁNICO. Autor: JUAN LUIS CIFUENTES LEMUS / PILAR TORRES-GARCÍA / MARCELA FRÍAS M.

 

II. LAS DIMENSIONES DEL OCEANO. DIFERENTES TIPOS DE MARES

Los océanos, conformados por grandes extensiones de agua salada, cubren las tres cuartas partes de la superficie de la Tierra.

Para los antiguos habitantes del planeta, el mar fue, durante cientos de años, un lugar impenetrable y hasta cierto punto hostil.

Según la tradición bíblica, Dios empleó barro para crear al hombre, y se supone que, a partir de esta creencia, se le dio el nombre de Tierra al planeta que habitamos.

A lo largo del tiempo, el hombre empezó a conocer el mar conforme se atrevía a realizar cortas navegaciones, motivado por afanes de aventura o por la necesidad de buscar alimento. Así comenzó también a darse cuenta de la verdadera dimensión de los océanos y, años después, descubrió que ocupan una mayor extensión en la Tierra que los continentes.

Lo anterior ha llevado a muchos pensadores a proponer que el nombre Tierra sea cambiado por el de Agua, Mar, Planeta Acuático u Oceanía. Sin embargo, dichas propuestas no han prosperado.

Gracias a la tecnología moderna se pueden apreciar mejor estas proporciones de agua y tierra en nuestro planeta, que ha sido observado desde los satélites artificiales. El comandante Frank Borman, cuando viajaban en la cápsula Apolo VIII, que se encontraba a 380000 kilómetros de distancia del globo, exclamó: "¡La Tierra parece una gema azul sobre seda negra!" Tal expresión se comprende, pues la escena que vio el astronauta estaba dominada por los océanos.

Los continentes, tierras que emergen por su altura, son sumamente pequeños en comparación con las profundas depresiones de la corteza terrestre, que son llenadas por las aguas océanicas. Se ha dicho que, en los abismos del Océano Pacífico occidental, el fondo del mar se aproxima al núcleo en fusión de nuestro planeta.

Cuando la Tierra se encontraba en formación y toda su materia estaba en estado cambiante, el mar la abarcaba en absoluto y no permitía que sobresaliera ninguna cumbre terrestre; sin embargo, cuando se presentaron fenómenos como las glaciaciones, las aguas se fueron concentrando hasta dejar superficies al descubierto donde quedaron las huellas del oleaje sobre las rocas, depósitos de agua salada y multitud de esqueletos y conchas.

CUADRO 1

Área total del planeta

510 millones Km2

Continentes

139 millones Km2

Islas e islotes (aprox. 2500 km)

11 millones Km2

Total tierras emergidas

150 millones Km- 30%

Océanos (profundidad + 200 m)

332 millones Km2

Zona costera (Plataforma continental)

28 millones Km2

Àrea cubierta por agua marina

360 millones Km- 70%

Estos continentes emergidos de los mares han llegado a ocupar 139 millones de kilómetros cuadrados que, sumados a los 11 millones constituidos por las islas grandes —que tienen una longitud de más de 2 500 kilómetros— y los islotes de menor dimensión, alcanzan un total de 150 millones de kilómetros cuadrados, que representan el 30 por ciento de la superficie terrestre.

En cambio, los océanos, con profundidades mayores de 200 metros, abarcan 332 millones de kilómetros cuadrados, y el agua que se encuentra sobre la plataforma continental, considerada de cero a 200 metros, cubre 28 millones; o sea que el total de área cubierta por agua marina es de 360 millones de kilómetros cuadrados —de los 510 millones que conforman la totalidad del planeta—, que representan el 70 por ciento de la superficie de la Tierra.

 

Figura 3. Comparación del Monte Everest con la Fosa de las Marianas.

Las aguas oceánicas tienen una profundidad media de 4 kilómetros, y alcanzan hasta 11 kilómetros de profundidad en los grandes abismos del Océano Pacífico, como la Fosa de las Marianas, que tienen una profundidad de 11 034 metros y una longitud de 2 550 kilómetros, y cuya dimensión es superior a las más altas montañas terrestres, como la del Everest, que alcanza 8 800 metros.

El volumen de las tierras emergidas es inferior al de las sumergidas. Si los materiales de las montañas rellenaran los valles y los bajos niveles, la tierra firme alcanzaría solamente una altura uniforme de 700 metros. Si lo mismo sucediera con las tierras sumergidas, si todas ellas se situaran en un nivel uniforme, la profundidad de los mares sería de 3.5 kilómetros.

 

Si en este momento la superficie de la esfera terrestre se volviera plana y los hielos de los polos se licuaran, la Tierra quedaría totalmente cubierta por una masa de agua de 2.4 kilómetros de profundidad y a la cual se le ha dado el nombre de "nivel medio del planeta".

CUADRO 2

Hemisferio norte

Océanos

155 millones Km2  - 60 %

Continentes

100 millones Km2  - 40 %

Hemisferio sur

Océanos

206 millones Km2  - 80 %

Continentes

49 millones Km2   -  20%t

La distribución actual de la tierra emergida y de los océanos no es regular, ya que, mientras los continentes se adelgazan hacia el sur, los océanos se ensanchan en ese mismo punto. Por lo tanto, los continentes se acumulan principalmente en el Hemisferio Norte —ocupado por toda Europa, una buena parte de África, toda Asia, América del Norte, América Central y una parte de América del Sur—, donde la proporción de tierra es de 40 por ciento, contra 60 por ciento de mar. El Hemisferio Sur, con 80 por ciento de agua, es en consecuencia eminentemente océanico; el resto de las porciones continentales, como Oceanía, la otra parte de África y de América del Sur, así como todo el Continente Antártico, ocupan sólo el 20 por ciento de dicho hemisferio.

Los continentes se extienden en dirección norte-sur, con una repartición de tierras y mares completamente irregular. En algunas áreas el mar avanza tierra adentro, semejando grandes laberintos, y en otras se han formado rosarios de islas, algunos de los cuales alcanzan grandes dimensiones, constituyendo los archipiélagos. En otros lugares, son las masas continentales las que invaden cientos de millas en el dominio océanico formando penínsulas.

Con esta caprichosa distribución, el océano se ha resguardado en el espacio de su propia grandiosidad, y el hombre, por su pequeñez ante él, se ha visto obligado a dominarlo por etapas. Como con todas las cosas que utiliza, el hombre ha clasificado los océanos valiéndose de límites arbitrarios que le han permitido establecer una jerarquía lógica para el conocimiento y conquista de sus aguas.

Los factores utilizados para definir esa jerarquía son diversos. Entre ellos se pueden nombrar la proximidad de las costas, su aislamiento y su tamaño, así como la distribución y extensión geográfica de las plataformas continentales y de las regiones abisales. Esto permite hacer una primera diferenciación entre océanos y mares.

Los términos mar y océano se emplean a menudo como sinónimos para referirse a las extensiones de agua salada. Sin embargo, desde el punto de vista geográfico, un mar es una masa de agua sustancialmente menor que un océano.

En la Antigüedad, antes de que se iniciaran las grandes travesías marítimas, se conocían siete superficies de agua. Convencidos de que no existían otras, los navegantes adoptaron la expresión Siete Mares, que se refiere a los mares conocidos por los mahometanos antes del siglo XV: el Mar Mediterráneo, el Mar Rojo, el Mar de África Occidental, el Mar Africano Oriental, el Mar de China, el Golfo Pérsico y el Océano Índico. Esa idea se mantuvo durante mucho tiempo, y comenzó a cambiar cuando se iniciaron las grandes expediciones oceánicas, que fueron descubriendo otras zonas que recibieron nuevos nombres.

Figura 4. Distribución de los océanosAsí se fue perdiendo el viejo concepto de los Siete Mares y, en la actualidad, según los datos aportados por la Oficina Hidrográfica Internacional, existen 54 mares distribuidos en cinco grandes océanos.

Los océanos han sido divididos —de manera convencional y utilizando un criterio geográfico que en realidad no existe— en Océano Glacial Ártico, Océano Atlántico, Océano Pacífico, Océano Índico y Océano Glacial Antártico.

 

Debemos subrayar que el océano, considerado en su conjunto, abarca toda la Tierra como un inmenso manto de agua jamás interrumpido, aunque parecería que los continentes también tratan de hacerlo, pues sus puntas principales avanzan, como son, hacia el sur, el Cabo de Buena Esperanza, en África; el Cabo de Hornos, en Chile, y Tasmania, al sur de Australia; hacia el norte, el Cabo Chelyuskin, en la Unión Soviética; el Cabo Norte, en Noruega, y el Cabo Bathurst, en Canadá. Todas ellas reciben el nombre de finisterres. Estas puntas son menos destacadas en la región antártica, en donde las pocas que existen se encuentran cubiertas por hielo, lo que las hace inaccesibles e inhóspitas. En consecuencia, se puede decir que por todos lados reina el majestuoso océano. .

La continuidad del océano sólo se ve ligeramente interrumpida por lo cambiante de los climas, que van desde las temperaturas bajas e implacables, que forman los hielos polares —paisajes marmóreos de altas dimensiones—, hasta las templadas de las regiones tropicales, en donde la calma atmosférica deja tersa la superficie del océano, que parece entonces un espejo.

Al desplazarnos desde los polos hacia el ecuador se va encontrando, sobre cualquier punto del océano que se observe, una gran variedad de climas que lo hacen cambiar de humor, volviéndolo cruel —cuando provoca enormes oleajes— o tierno y lánguido —cuando manifiesta una gran calma—, determinando que sean de diversas características la flora y la fauna que habitan en cada región del océano.

Sin embargo, estos cambios climáticos no son tan fuertes como en los continentes. El océano no tolera saltos bruscos de calor y frío; por ejemplo, la helada penumbra polar es sustituida lentamente por la cegadora luz tropical.

Lo anterior se puede comprobar si observamos que desde el Círculo Polar Antártico, lugar donde abundan los icebergs o hielos polares, hasta el Ecuador, existe una distancia de 6 600 kilómetros, y que, sin embargo, el aumento en calor es de sólo 30ºC.

Esta uniformidad climática permite que en las islas y en las zonas costeras bañadas por el océano exista una armonía bienhechora entre todos los seres vivos —vegetales, animales y el hombre mismo—, e incluso llega a caracterizar los climas de la tierra cuando se establece la relación océano-atmósfera.

Todo parece inconmensurable en el dominio oceánico. Por ejemplo, las regiones abisales superan en extensión a las plataformas continentales, que no ocupan más del 15 por ciento de la superficie total del fondo. Las costas están normalmente alejadas unas de otras, existen pocas islas, y las dimensiones de los océanos son amplias, como las del Atlántico, que forma una majestuosa avenida de 13 500 kilómetros de largo y 1 080 kilómetros de ancho, desde los mares polares del norte a los del sur.

En esta inmensidad oceánica se encuentran periodos muy largos de calma, pero también se hallan fuertes temporales, que maduran durante los procesos de acumulación de la energía que se produce en todo el planeta. Cuando los temporales llegan a estallar, se puede decir que el océano monta en cólera, tanto en la superficie como en el fondo. Estas perturbaciones reciben nombres muy variados: borrascas, ciclones, tifones, etcétera.

Como se observa, la actividad océanica está reglamentada por fuerzas sobre las cuales ningún poder humano es capaz de imponerse. Por eso se le ha calificado de Océano Rey.

Los mares son, por otra parte, porciones determinadas en los océanos; tienen dimensiones menores que éstos y, según sus características, han recibido diferentes nombres, aunque tal nomenclatura es completamente arbitraria y se utiliza indistintamente sin gran precisión. Sin embargo, los mares se pueden clasificar en tres grandes grupos:

Figura 5. Mares cerrados.Mares cerrados o interiores. Se encuentran aislados de los océanos y de otros mares, por lo que están desligados completamente de la vida oceánica. No obstante, por la característica de sus aguas saladas se les considera mares. Su existencia es difícil y se mantiene gracias a los ríos que anfluyen a ellos; están sometidos, pues, a la variación de las crecientes, que les ofrecen su caudal. Su salinidad es muy variable: disminuye durante las lluvias, mientras que en época de secas se incrementa por la evaporación.

Algunos de estos mares llegan a quedar aislados en las altas mesetas continentales, como el Lago Salado de Utah, en Estados Unidos, y el Urmía, en los limites de Armenia, los cuales tienen poca profundidad, además de que sus aguas están situadas a altitudes de 100 metros sobre el nivel del mar.

En cambio, otros mares cerrados, como el Caspio, ubicado entre la Unión Soviética e Irán, y el Muerto, entre Jordania e Israel, tienen sus aguas bajo el nivel del mar —el primero a 26 metros, y el segundo a 394—, por lo que sus aguas se han transformado en grandes depósitos de sales de sodio, bromo y cloro, de tal manera que en sus orillas sólo se encuentra una vegetación muy escasa.

Figura 6. Mares, litorales y golfos. Mares litorales. Se encuentran aislados en el borde de los océanos, formando grandes escotaduras en los costados de los continentes. Sus límites están definidos por puntas avanzadas de las tierras que los rodean, y pueden estar subdivididos en áreas caracterizadas por los accidentes costeros. Reciben el nombre de golfos, bahías y ensenadas, entre otros. El comportamiento de estos mares no es autónomo, pues está determinado por el de los océanos, que los somete a una perpetua servidumbre: les imponen sus mareas, sus calmas y sus furias. También son influenciados por la tierra, que les envía tempestades, así como el caudal de los ríos.

Estos mares son más abundantes en el Hemisferio Norte, como el Mar del Norte, en Europa, y el Mar de Siberia Oriental, en la Unión Soviética.

Dentro de la categoría de los golfos, los cuales tienen una dimensión mayor a la de los mares litorales, se pueden citar algunos: el Golfo de California y el Golfo de México, en América; el Golfo Pérsico y el de Bengala, en Asia, y el Golfo de Guinea, en África.

Mares continentales. Poseen características singulares, ya que las tierras no los han podido cerrar por completo. Además, como se encuentran casi aislados, presentan regímenes de salinidad y temperatura muy especiales. Uno de los mares continentales más importantes es el Mediterráneo —limitado por los continentes europeo y africano—, que apenas hace contacto con el Océano Atlántico, por el Estrecho de Gibraltar, formando un sistema, ya que contiene seis diferentes "mares": el de Liguria, el Tirreno el Adriático, el Jónico, el Egeo y el de Mármara, de modo que uno puede navegar por varios meses en esas aguas sin aventurarse siquiera en el océano.

Estos mares, aunque son poco influenciados por el océano, tienen largas épocas de calma —de seis meses de duración que se ven interrumpidas repentinamente por tempestades de gran intensidad durante los otros seis meses del año.

Otros mares continentales más pequeños que el Mediterráneo son el Mar Rojo, limitado por África y Asia, y el Mar Negro, por Europa y Asia, en el que se encuentra el minúsculo Mar de Azov.

La inmensidad de las aguas oceánicas constituye un conjunto maravilloso en profundidad y grandeza, el cual posee una fecundidad y hermosura que se traducen en la "afluencia de vida y mansión de belleza"

2.      SUERTE DE LAS BALLENAS EN MANOS DE PANAMÁ     Por Rosalina Orocú Mojica *

 

Presidente de Brasil pide apoyo del Perú y de otros países para la conservación de las ballenas. El mundo voltea los ojos hacia Panamá.

 

El mundo voltea los ojos hacia Panamá. El voto de nuestro país en la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que se reúne en Italia, podría decidir entre el 19 y 22 de julio la suerte de las ballenas del mundo, entre ellas las que vienen a parir a nuestro país en agosto y a fortalecer a sus ballenatos para que puedan sobrevivir en las heladas aguas donde les tocará vivir gran parte de su vida.

 

Asociación Verde de Panamá, Alianza Verde, Greenpeace y Asociación Marina de Panamá (AMAR Panamá), como parte de su cruzada "Salvemos las Ballenas, Panamá", realizaron la noche del viernes en Exedra Books un conversatorio apelando a la comunidad nacional para que se una al clamor internaci onal en defensa de este cetáceo en vías de extinción por la ambición de naciones como Japón, que en su afán de seguir lucrando a costa de la bien pagada carne de ballenas arriesga la especie.

 

Luego de que la Fundación Albatros Media p royectó el documental "Colosos en Las Perlas", donde se mostraba, entre otras que allí en enero abunda el pez más grande del mundo el Tiburón Ballena, que puede medir hasta 20 metros y pesar hasta 30 toneladas, y a la vez se revelaba "su mayor secreto", cómo nuestro país se constituye durante dos meses en hábitat temporal de las Ballenas Jorobadas, que bajan a este achipiélago para dar a luz y enseñar a sus críos cómo sobrevivir en los mares. Las hay que han vivido hasta los 77 años de edad. Los votos en la CBI están 24 a 24, Panamá, al votar ¡NO! a la cacería de ballenas, no importa lo que vote Japón, no sólo rescataría su imagen, ya que se la cuenta entre "el grupo de los países comprados" por el coloso oriental, sino que además podría salvar todas las ballenas y delfines del mundo, e iniciar un programa de ecoturismo de avistaje de ballenas jorobadas que según informó Milko Schvartzman, de Greenpeace, podría generarle ingresos de entre 50 y 100 millones de balboas al año.Greenpea cepppEn nuestro país, se han visto ballenas en Punta Mala, Las Perlas, Taboga, San Blas y Bocas del Toro

 

Presidente de Brasil pide apoyo del Perú y de otros países para la conservación de las ballenas

 

RADIO NACIONAL DE PANAMA - Resumen: En una carta abierta el presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió el apoyo de los otros países de América Latina y del mundo para la implementación del Santuario de Ballenas en el Atlántico Sur en la próxima reunión de la Comisión Ballenera.

 

Por su parte, Mundo Azul, asociación peruana sin fines de lucro para la conservación de la biodiversidad marina, costera y acuática, recomendó al inicio de esta semana al gobierno peruano entre otros puntos, apoyar firmemente la propuesta de Brasil y de Argentina para la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico sur, así como la creación de un Santuario de Ballenas del Pacífico Sur.

 

Ambas propuestas, en los años pasados no lograron la mayoría necesaria de votos en la CBI, debido a los votos comprados por parte del Japón, nación que lucha por el regreso de la caza comercial de ballenas.

 

"La carta del señor Presidente Lula da Silva es un paso de suma importancia", manifestó Stefan Austermühle, Director Ejecutivo de Mundo Azul, "ya que es la primera vez que un presidente de un país del América Latina se dirige de forma oficial y directa a sus homólogos, para que apoyen a la conservación de las ballenas, resaltando el derecho de los pueblos de la región para optar por un uso no-letal en vez de la caza destructiva y depredadora de ballenas."

 

En su carta el Presidente del Brasil dice:

 

"Saludándoles muy cordialmente, deseo pedirles su invaluable apoyo para la propuesta de establecer el Santuario de Ballenas del Atlántico Sur, la cual será presentada de nuevo por parte del Brasil y de Argentina ante la Comisión Ballenera Internacional. La propuesta cuenta con el apoyo y el co-auspicio de varios naciones, promoviendo políticas nacionales para la protección de cetáceos mayores.

 

En este año, en el cual la Convención de la Biodiversidad cumple sus diez años de existencia, el Gobierno del Brasil desea expresar su confianza en lograr el apoyo de otros países para la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur como un gesto concreto de la comunidad internacional hacia la conservación de la biodiversidad.

 

Es importante resaltar nuestra preocupación sobre la innegable responsabilidad de la humanidad para la conservación de la biodiversidad en la forma en la cual la hemos heredado, debido a su valor intrínseco, cultural, ético y religioso, así como para su rol en el mantenimiento de los procesos ecológicos y servicios ambientales los cuales sustentan la humanidad.

 

Desde el año 1987, con la aprobación de la ley federal N° 7,643, el Brasil se unió al grupo de las naciones, las cuales escogieron el uso no-letal de las ballenas como la manera sostenible, ambientalmente correcta y socialmente adecuada de un uso del recurso de ballenas en sus aguas.

 

Particularmente el eco-turismo, la investigación científica, así como los valores culturales de las ballenas como especies bandera para la conservación marina, son de mayor importancia para los países de nuestra región, justificando de esta manera nuestros esfuerzos para protegerlos de intentos de retomar la caza de ballenas en aguas internacionales en el futuro.

 

Aunque tenemos respeto por otras opciones de manejo realizadas en otras regiones del mundo, la generación de ingresos y trabajo, aparte de otros beneficios que obtiene nuestro pueblo de ballenas vivas, exigen nuestro máximo esfuerzo para garantizar su existencia en el futuro.

 

Estamos convencidos que la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur contribuirá a fortalecer la cooperación internacional en la investigación científica y promoverá a nivel regional los múltiples valores que representan estos animales en nuestro océano. Nos basamos en estas razones cuando buscamos el privilegio de su apoyo para la propuesta, sobre la cual se votará en la reunión 56 de la Comisión Ballenera Internacional entre los días 19 y 22 de julio del presente año en Sorrento, Italia

 

Estoy seguro de su consideración hacia nuestros esfuerzos. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para mandarles mis más cordiales saludos.

 

Rosalina Orocú Mojica     El Panamá América     14 DE JULIO DE 2004

 

Por mayor información, escribir a esta dirección: salvemoslasballenas2004@yahoo.com

 

3.      COMISIÓN BALLENERA INTERNACIONAL.  LA MORATORIA A LA CAZA DE BALLENAS SIGUE VIGENTE

 

 http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/23/ciencia/1090560575.html

Viernes, 23 de julio de 2004.

Aumenta el número de países arponeros. La comisión ballenera mantiene la moratoria sobre la caza comercial. EFE

 

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) clausuró en Sorrento (al sur de Italia) su asamblea anual con el renovado compromiso de mantener la moratoria a la caza, pese a la presión de Japón y el resto de los países balleneros. La reunión dio el visto bueno a la propuesta neozelandesa de acabar con los métodos más sangrientos de caza de los grandes cetáceos.

 

Los 57 Estados que integran la CBI, divididos en la facción de arponeros y la de conservacionistas, pusieron punto final a un encuentro que ha supuesto un paso "positivo" para la protección de los grandes cetáceos, según los grupos ecologistas.

 

"Se han producido avances, aunque bien es cierto que podían haber sido más", indicó la directora del Programa de Especies Protegidas del WWF, Susan Lieberman.

 

Entre los aspectos más positivos, subrayó Lieberman, destaca el de la instauración del comité dedicado exclusivamente a políticas de conservación de los cetáceos, una iniciativa aprobada en la reunión del año pasado en Berlín y que "progresa lentamente pero en la dirección adecuada".

 

Otra victoria para los ambientalistas ha sido la decisión de prorrogar por al menos diez años la protección del santuario de cetáceos de la Antártida, creado en 1994 como una de las mayores áreas protegidas para garantizar la supervivencia de ejemplares como la ballena azul, la ballena franca austral y el cachalote.

 

También ha obtenido el visto bueno de la CBI la resolución presentada por una docena de países, entre ellos Nueva Zelanda, México, Brasil y Argentina, que contempla la adopción de medidas para mitigar el sufrimiento de los grandes mamíferos marinos durante la caza, como los causados por los arpones con granadas en su cabeza.

 

Contra las redes. La agenda de la reunión de Sorrento abordó, por otra parte, la cuestión de las capturas accidentales de delfines y ballenas, "el mayor problema al que actualmente se enfrentan estos cetáceos", afirmó Lieberman.

 

Según el WWF, los miles de kilómetros de redes desplegadas diariamente en los mares del mundo provocan cada año la muerte accidental de cerca de 300.000 ballenas, delfines y marsopas.

 

Está previsto que en su próxima asamblea, que tendrá lugar en Corea en junio de 2005, la CBI debata medidas concretas como la regulación de los tipos de redes autorizados para la pesca a fin de solventar este problema.

 

Más países arponeros. En la reunión de Sorrento, y por primera vez desde la instauración de la moratoria en 1986, los países arponeros estuvieron a punto de obtener la mayoría simple en el seno de la comisión, tras la entrada en los últimos meses de nuevos miembros que apoyan al grupo a favor de la caza, liderado por Japón.

 

Este "reparto de fuerzas" se evidenció en la primera jornada, cuando la Comisión votó en contra de reanudar la pesca comercial de las ballenas por 29 votos a favor y con la opinión contraria de 24 Estados, el número más elevado de las últimas décadas.

 

Por ello, los grupos ecologistas han lanzado más de un suspiro de alivio durante el encuentro por las amenazas que se han podido evitar, después de que la Comisión rechazara con ajustadas mayorías propuestas de Japón para aumentar la cuota de caza o suprimir santuarios marinos.

 

También rehusó implantar el voto secreto dentro de la asamblea, una iniciativa que la delegación nipona presenta puntualmente todos los años y que, de salir adelante, significaría un duro golpe a la transparencia de la CBI, según los ecologistas.

 

Una de las pocas concesiones que se ha otorgado al frente ballenero ha sido la autorización a ciertas comunidades locales para que practiquen de forma controlada la caza ballenera, "por tradiciones culturales y gastronómicas".

 

Durante el encuentro, y como ya es habitual, se han repetido las acusaciones contra Japón por escudarse en los que denomina programas "de caza científica" para continuar con la pesca de los cetáceos, un método con el que ya ha cazado más de 8.000 ballenas desde la introducción de la moratoria, según el WWF.

 

Fundada en 1946, la Comisión Ballenera Internacional es el único órgano reconocido internacionalmente para regular la caza de los grandes mamíferos marinos y tiene como objetivos "proporcionar una conservación adecuada a las poblaciones de ballenas" y "hacer posible el desarrollo ordenado de la industria ballenera".

 

4.      ¿POR QUÉ RESPETAR LA VIDA DE LAS BALLENAS?     por Mariano Sironi *

 

Las ideas que siguen han sido extraídas del artículo "Beyond whale species survival peaceful coexistence and mutual enrichment as a basis for human-cetacean relations", escrito por R. Barstow y publicado en Mammal Review en 1990.

 

"Las ballenas jorobadas son las creadoras de las canciones más largas y complejas desarrollas por cualquier animal no humano".

 

En tiempos en los que el debate acerca de la necesidad de cazar ballenas con fines científicos (o, por caso, con cualquier fin) ha vuelto a instalarse, creí conveniente acercar a ustedes una serie de conceptos biológicos, ecológicos y éticos acerca de la naturaleza única y especial de las ballenas que hace de su cacería comercial algo condenable desde todo punto de vista.

 

Las ideas que siguen han sido extraídas del artículo "Beyond whale species survival peaceful coexistence and mutual enrichment as a basis for human-cetacean relations", escrito por R. Barstow y publicado en Mammal Review en 1990.

 

Barstow se pregunta si es moralmente aceptable matar ballenas y cosecharlas como a cualquier otro recurso natural renovable sólo para obtener un rédito comercial, incluso asumiendo que esta actividad pueda ser regulada para mantenerla a largo plazo.

 

Sostiene que los argumentos en contra de la matanza de ballenas ya no deben basarse en la prevención de la extinción de especies, sino que el razonamiento debe ser otro.

 

Así como en la actualidad existe una ética mundialmente aceptada de que ninguna especie de ballena debería ser cazada hasta su extinción, quizás en el futuro este principio ético será reemplazado por otro que sea simplemente no cazar ballenas.

 

En el intento de establecer las bases racionales y morales sobre las cuales debería fundamentarse el futuro manejo de los cetáceos y el abandono total de su cacería, Barstow propone cinco categorías que hacen de las ballenas animales especiales y únicos.

 

Primero, las ballenas son biológicamente especiales.

 

Entre otras cosas, incluyen a los animales más grandes que hayan existido jamás, como la ballena azul. El cerebro de los cachalotes es más grande que el de cualquier otro animal y pesa cuatro o cinco veces más que el del ser humano. Las ballenas jorobadas son las creadoras de las canciones más largas y complejas desarrollas por cualquier animal no humano. La corteza cerebral de las toninas y otros odontocetos excede en grado de complejidad de sus circunvoluciones a la de los humanos y todos los demás grupos animales. Estas y otras características, sostiene Barstow, hacen de los cetáceos animales biológicamente especiales.

 

Segundo, las ballenas son ecológicamente especiales.

 

Las ballenas han evolucionado como mamíferos marinos a lo largo de unos 25 millones de años, mucho antes de la aparición del hombre y de su intrusión en los ecosistemas oceánicos. Los cetáceos se encuentran en la cúspide de las vastas cadenas alimentarias del mar.

 

Debido a su tamaño, su distribución amplia en todos los mares, y a una extensa variedad de estrategias de alimentación, los cetáceos afectan el océano de manera especial y con un impacto global. A pesar de que aún se desconoce mucho sobre ellos, es claro que tienen un rol único en estos ecosistemas.

 

Tercero, las ballenas son culturalmente especiales para los humanos.

 

Los cetáceos vivos tienen una capacidad casi increíble de enriquecer las vidas de las personas con las que llegan a entrar en contacto pacífico. Ejercen una atracción universal única sobre el espíritu humano. Son incomparables generadores de asombro y admiración. Existe una mística a su alrededor que inspira un sentido de maravilla y

felicidad en personas de todas las razas y nacionalidades algo que ningún otro grupo animal ha llegado a igualar con tal magnitud. Los cetáceos ejercen tal fascinación en la gente que se han transformado en poderosas herramientas para la educación de personas de todas las edades. Además, parecen tener una afinidad especial por los seres humanos. A pesar de su tamaño y fuerza amenazadores, y a pesar de siglos de haber sido víctimas de la depredación humana, las ballenas en su ambiente natural demuestran una y otra vez ser excepcionalmente tolerantes de la proximidad de los humanos, y no sólo toleran sino que además muchas veces inician deliberadamente interacciones positivas con las personas.

 

Cuarto, las ballenas son políticamente especiales.

 

Su espacio vital, al contrario del de los animales terrestres, no está delineado por límites nacionales claramente definidos. Sus territorios pertenecen en buena medida a la globalidad de las naciones: son los mares del mundo que no pertenecen a ninguna nación en particular, constituyendo un recurso especialmente global. Así, las ballenas se encuentran bajo el control internacional y dado que legalmente no son un recurso de ningún país ninguna nación puede reclamar el derecho moral de matarlas. Las decisiones sobre la explotación o la protección de las ballenas lógica y legalmente deben ser tomadas a través de un organismo internacional como la Comisión Ballenera Internacional, y en esto también las ballenas son únicas.

 

Por último, las ballenas son simbólicamente especiales.

 

Más que ninguna otra forma de vida no humana, las ballenas han logrado simbolizar la

preocupación por el medioambiente. Al menos en la sociedad occidental, la protección de las ballenas se ha transformado en una fuente de inspiración para conservar las interrelaciones de todas las formas de vida de este planeta. Existe amplio apoyo para no cazar ballenas porque son un símbolo tan especial del compartir el planeta.

 

Todas estas consideraciones racionales deberían bastar para prohibir la cacería de ballenas. Sin embargo, Barstow sostiene que quizás en el futuro las bases más fuertes para terminar con esta matanza provengan de la base más irracional: la respuesta emocional universal que generan las ballenas en los seres humanos que no intervienen en el negocio de la matanza. Más allá de la supervivencia de las especies, gracias a todo lo que sabemos acerca de las ballenas, y dados los sentimientos de las personas hacia las ballenas, sus características especiales y únicas merecen un nuevo paradigma moral y ético en el mundo global que las proteja definitivamente de la explotación comercial.

 

Finalmente, Barstow se pregunta: ¿acaso la coexistencia pacífica y el enriquecimiento mutuo no deberían ser el objetivo de las futuras relaciones entre humanos y ballenas en el mundo moderno?

 

http://www.icb.org.ar       Instituto de Conservación de Ballenas 21 DE JULIO DE 2004

 

 

5.      PRESENTARON PUBLICACIONES SOBRE CAZA DE BALLENAS Y DELFINES

 

La ONG peruana Mundo Azul presentó la publicación “Ballenas Bajo Fuego” sobre la caza de ballenas a nivel internacional y la publicación “Playas de Sangre” sobre la matanza ilegal de delfines para el consumo humano.

 

Lima, 14/07/2004: Ayer, en el auditorio “Julio Guerra Tóvar”, del INRENA se presentaron las dos últimas publicaciones de Mundo Azul:

 

A.) Publicación: “Ballenas Bajo Fuego”

 

Ocho de las catorce especies de ballenas que existen a nivel mundial se encuentran a lo largo de la costa peruana. Las ballenas son objeto de las regulaciones de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), siendo amenazadas con su posible extinción a causa de la caza para el consumo humano. El documento resume la historia de la depredación de las especies y del nacimiento de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). Discute la pregunta si las ballenas se encuentran realmente fuera del peligro siendo en este momento protegidas por la moratoria para la caza de ballenas y brinda información detallada sobre como los países balleneros rompen acuerdos internacionales,  abusan de los vacíos legales y hasta distribuyen coimas a nivel estatal para poder continuar con la caza de ballenas.

 

Aparte de dar información biológica sobre las ballenas del Perú, la publicación toca temas como la crueldad de la matanza de ballenas, los efectos negativos del consumo de carne de ballenas para la salud humana. Finalmente el documento muestra posibles soluciones como el uso no letal (turismo) de las ballenas y su conservación mediante Santuarios de ballenas.

 

B.) Publicación: “Perú – Playas de Sangre”

 

La caza de cetáceos menores no es una costumbre cultural de los peruanos, sino que ha sido incentivada por extranjeros desde hace pocas décadas. El consumo masivo de carne de delfín tiene su raíz en la pobreza. Hoy en día, catorce años después del primer intento de prohibir el aprovechamiento de la carne de cetáceos menores y conservar las especies para las futuras generaciones, sigue la matanza ilegal a lo largo de la costa, poniendo en peligro la sobre vivencia de estas especies.

 

La publicación “Perú – Playas de Sangre” es el primer documento completo en español resumiendo la historia de la matanza de delfines para el consumo humano en el Perú, así como la lucha contra la matanza desde el año 1989 hasta el día presente. El documento además resume la legislación vigente en el país, así como datos biológicos de las especies afectadas. 

 

Con datos actuales y documentos fotográficos chocantes, el documento es una muestra cruel de la realidad actual en la cual continua la matanza ilegal en casi todos los puertos a lo largo del litoral. La publicación también cuenta de las actividades en común realizadas por Mundo Azul y de la Dirección Policial de Turismo  y Ecología para detectar y capturar vendedores ilegales de carne de delfín.

 

Presentación:

 

La ceremonia de presentación se inició con las palabras del Coronel PNP, Carlos Herrera Gonzáles, que en su calidad de representante de la Dirección de la Policía de Turismo y Ecología, felicitó a Mundo Azul por su trabajo a favor de los cetáceos y enfatizó el trabajo en común de Mundo Azul y de la Policía Nacional investigando el mercado negro de carne de delfín y realizando operativos para captar infractores.

 

Seguidamente, el Director Ejecutivo de la Asociación Mundo Azul, Stefan Austermühle,  inició una presentación técnica de los temas. Con respecto a la caza de ballenas dijo: “Hoy en día no existen razones aceptables para la caza comercial de ballenas. No se necesitan productos hechos de huesos de ballena. Tampoco es necesario usar su grasa, carne o aceite. Sin embargo ellas están en peligro. Los países balleneros quieren reiniciar la caza comercial de las ballenas poniendo en grave riesgo su sobre vivencia. Dicen que es posible establecer la caza sostenible. La historia ballenera demuestra lo contrario.”

 

Austermühle saludó la decisión del gobierno peruano por haber recuperado su presencia y su derecho a voto en la Comisión Ballenera Internacional (CBI), para oponerse a la caza y comercialización de delfines en su litoral. Pero también expresó que el Perú por la gran diversidad de ballenas y delfines en sus aguas, tiene una responsabilidad especial a contribuir a la conservación de este patrimonio natural del Perú y del mundo y por esto debería tomar una actitud pro-activa en las reuniones de la CBI, luchando firmemente para su conservación incondicional y su uso no-letal en forma del turismo de avistamiento, actividad que actualmente genera en 500 comunidades de 87 países del planeta un ingreso superior al billón de dólares anuales.

 

La actual caza ilegal de delfines existente en el Perú, de acuerdo a Austermühle ha llegado a una dimensión muy preocupante con un estimado 3,000 delfines muriendo cada año. Austermühle felicitó el esfuerzo de la Policía Nacional que controla los mercados y se comprometió en el nombre de Mundo Azul a continuar  apoyando en todo lo posible a esta tarea.

 

Luego se dio paso a los comentarios de los panelistas : el señor Alfredo Rondon, representante del Consejo Nacional del Medio Ambiente (CONAM); el médico veterinario, Pavel Cartagena, representante del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA); y el Coronel de la PNP, Carlos Herrera.

 

El evento fue cerrado por el Director Ejecutivo de Conservación Internacional, Antonio Telesca, quien felicitó nuevamente a Mundo Azul por su trabajo y terminó con las palabras: “Continúen su trabajo, crean más Mundos Azules en todo el país, aporten a hacer conocido el tema en toda la población, porque en un mundo moderno no hay lugar para la matanza de ballenas y delfines.”

 

6.      LA GAVIOTA, PRINCIPAL ENEMIGA DE LA BALLENA PENÍNSULA VALDÉS: PROPONEN UN MEJOR MANEJO DE LOS RESIDUOS PESQUEROS.

 http://www.lanacion.com.ar/     La Nacion, Buenos Aires, Argentina 19.07.2004

 

El 70% de los cetáceos de la zona pasa seis horas cada día escapando de los ataques de las aves que picotean sus lomos.

Conservacionistas temen que el desgaste energético de las ballenas afecte a sus crías.

 

El acoso es resultado del crecimiento excesivo de la comunidad de gaviotas de la zona A los picotazos. Así reciben las gaviotas cocineras a sus temporarias vecinas, las ballenas francas, que todos los años, entre mayo y diciembre, visitan Península Valdés para procrear. Y no es que las gaviotas no estén a gusto con los monumentales cetáceos que acaparan la atención de los turistas. Muy por el contrario: se han acostumbrado a abrir con sus picos los lomos de las ballenas para alimentarse de su piel y de su grasa.

 

"Más del 70% de las ballenas francas de Península Valdés son atacadas por las gaviotas cocineras, lo que está alterando el comportamiento de los cetáceos: hemos determinado que pasan el 25% de su jornada escapando de esos ataques", comentó a LA NACION Diego Taboada, presidente del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), organización no gubernamental dedicada a la protección de esos mamíferos.

 

Pero lo que más preocupa de esos ataques a los conservacionistas es que afectan en mayor medida a las ballenas con crías, señaló Taboada. "Las ballenas se sumerjan rápidamente para escapar del acoso, lo que incrementa en gran medida su gasto energético. Así, en vez de estar descansando y amamantando a sus ballenatos, pasan buen parte del día escapando de las gaviotas a velocidades que no son comunes en ellas."

 

Durante su estancia en Valdés -ahí radica el problema- las ballenas no se alimentan, sino que viven a expensas de la grasa que han podido acumular dentro de sus cuerpos. "Toda esa energía que gastan en escapar de las gaviotas es energía que no están dirigiendo a la producción de leche para sus crías, lo que puede traducirse -aunque todavía no le hemos comprobado- en una mayor mortandad de ballenatos", agregó Taboada.

 

Días atrás, el ICB, junto con la Fundación Patagonia Natural y la Fundación Ecocentro, organizó una reunión en Puerto Madryn, para la que se convocó a representantes del gobierno nacional, provincial y municipal, y en la que se elaboró un plan de acción destinado de reducir el acoso del que son víctimas las ballenas. El encuentro fue avalado por la administración del Area Natural Protegida Península Valdés.

 

El plan de acción propone optimizar el manejo de los residuos pesqueros y urbanos de la zona, a fin de reducir el acceso de alimento a las gaviotas. Así, proponen los conservacionistas, se podrá poner un freno al crecimiento desmedido de la población de aves que amenaza a sus vecinas, las ballenas.

 

Mala convivencia.

Las desavenencias entre ballenas francas y gaviotas cocineras parecen ser el resultado del crecimiento desmedido que ha experimentado la población de aves de Península Valdés, como resultado de la gran oferta de alimento que genera la industria pesquera local y el deficiente manejo de los residuos urbanos de la zona.

 

"Los basurales urbanos y descartes pesqueros ofrecen recursos que son en general relativamente predecibles y abundantes, y se ha argumentado que varias especies de gaviotas han incrementado sus poblaciones debido a esas fuentes de alimento -explicó Taboada-. Estos favorecerían el éxito reproductivo de las gaviotas y la supervivencia durante el invierno".

 

Así es como la comunidad de cocineras crece un 15% cada año, mientras que las de ballenas aumenta un 6,8 por ciento. Se estima que en Península Valdés viven 30.000 gaviotas y poco más de 3700 ballenas.

 

Por eso, señaló Taboada, " la primera medida del plan de acción que hemos propuesto consiste en optimizar el manejo de los residuos urbanos y pesqueros que constituyen una fuente extra de alimento para las gaviotas: tratarlos, pero principalmente no dejarlo expuestos ni media hora al alcance de las gaviotas".

 

Probablemente, al reducirse la disponibilidad de alimento, las gaviotas intensifiquen sus ataques contra las ballenas, reconoció el conservacionista. Pero a mediano plazo la medida permitirá controlar el crecimiento de la población de aves.

 

Durante el reciente encuentro, concluyó Taboada, "la implementación inmediata del plan de acción fue consensuada por los participantes.

 

Seguramente jugará un rol clave para el futuro de las ballenas de la región".

 

7.          DONDE OTROS NO LLEGAN. EL PEZ MARIPOSA

 

En el arrecife de coral todos parecen estar hambrientos. Tal vez se trate de que conseguir el sustento diario no es sencillo en medio de tanta competencia. El pez grande se come al chico y el pez chico come lo que puede, o lo que le dejan comer. Ser más veloz, más agresivo o más astuto parece ser la norma general para alimentarse convenientemente.

 

El simpático pez mariposa ha adaptado su cuerpo a la obtención de una franja de alimento desperdiciado, o al menos inalcanzable, para los otros peces. En el largo proceso evolutivo su boca se fue alargando dándole una apariencia de pico extensible. Las mandíbulas, muy pequeñas, se trasladaron al extremo del  hocico. Con esta herramienta el pez mariposa puede acceder a las pequeñas hendiduras y rajaduras del coral de donde, raspando con sus pequeños dientes, obtiene el musgo que le sirve de alimento.

 

Claro que no se trata de mucho alimento, pero no necesita más. Su pequeño cuerpo, convenientemente aplanado, le permite pasearse entre los intrincados corales, no requiere ser veloz ni agresivo por lo que no gasta demasiadas energías en procurarse el sustento. Una ecuación ideal si el alimento no es mucho. Los peces mariposa se adaptaron tanto a este tipo de alimentación que se observó en animales en cautiverio que, cuando se les exponía el mismo musgo sobre una piedra, ellos no lo tomaban y había que introducirlo en las pequeñas rajaduras de las piedras del fondo para que ellos mismos lo alcanzaran.

 

Ser lento, tranquilo y consumir poco alimento es ideal para el gasto energético aunque no es bueno para defenderse de los depredadores. Pero la astucia vence a la velocidad. En cada uno de sus flancos el pez mariposa tiene dibujado una gran mancha negra conocida como "falso ojo", mientras que una mancha lineal esconde al ojo verdadero. Cuando un depredador lo ve, ve un gran ojo, al que seguramente le corresponderá una gran boca y elige otra presa. Este truco es utilizado también por muchos tipos de mariposas terrestres, de ahí proviene su nombre.

 

Sumisos, tímidos, casi distraídos, a veces huidizos, siempre hermosos; los peces mariposa son los animales más bellos del fondo. Ellos dan vida y movimiento al coral. Tan frágiles y suaves que los buzos, al verlos, bajamos nuestro ritmo de respiración para no asustarlos con el ruido de nuestras burbujas y nos quedamos inmóviles en el fondo tratando de entender tanta belleza en movimiento.

 

Tito Rodriguez    Director    Instituto Argentino de Buceo     photo: Ben Cropp

 

8.      El texto completo de la CONVENCION DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR, en pdf se encuentra en:   http://www.un.org/Depts/los/convention_agreements/texts/unclos/convemar_es.pdf

 

Para quien tenga interes de leerlo completamente, analizarlo, y empezar a formarse una opinion propia, sobre su propia lectura e interpretacion.   Consta de 223 paginas en Acrobat Reader.

 

9.      OCEANA APOYA A LOS PESCADORES DEL CANTÁBRICO PARA ERRADICAR EL ARRASTRE DE BOLOS

 

Estudios en Noruega, el Mar de Bering o Alaska, previos al realizado por el Instituto Español de Oceanografía, demuestran el devastador efecto de este arte de pesca. Un arrastrero de bolos puede arrancar y desplazar por el fondo marino rocas de hasta 18 toneladas

 

 Como ya hizo en abril, cuando su Junta Directiva Internacional viajó a Hondarribia para reunirse con las Cofradías del Cantábrico, Oceana ha reiterado a los pescadores de bajura de la zona que apoya su petición de erradicar el arrastre con tren de bolos e impulsar métodos de pesca menos dañinos para el medio marino.

 

Con este gesto, Oceana, organización internacional para la investigación y protección de los océanos, reafirma su compromiso con la prohibición de este destructivo arte de pesca, y paralelamente, con la necesidad de desarrollar un plan que dé más respaldo al sector de bajura del Cantábrico, del que viven 15.000 pescadores, sin contar los puestos de trabajo que su actividad genera en tierra.

 

Oceana también se ha dirigido al diputado asturiano del Partido Popular, Luis Peláez, quien recientemente demandaba al Principado que se hicieran públicos los estudios