BOLETÍN INFORMATIVO DE PROMAR – ALMERÍA

Nº 13

09-09-04

 

Hola, continuamos con la entrega nº 5  sobre el Océano y sus recursos.

 

Recordaros que seguimos recogiendo firmas contra las jaulas de engorde de atún que se están construyendo frente a la costa del levante almeriense (Vera), darle el máximo de difusión para entre tod@s conseguir frenar esta salvajada: http://www.PetitionOnline.com/veravera/petition.html

 

Lo que nos puede ayudar la última noticia que nos acaba de llegar:

 

Japón logra reproducir atunes en cautividad

 

MÓNICA CHÁPULI  -  Tokio. EL PAÍS  -  Sociedad - 04-09-2004

 

Investigadores japoneses han logrado por primera vez la reproducción de atún en cautividad mediante técnicas de laboratorio. Un equipo de científicos de la Universidad de Osaka ha anunciado que pronto se comercializará. Los primeros atunes así logrados son tres. Tienen un metro de largo y pesan unos 20 kilos, menos de lo habitual.

Hasta ahora se criaban atunes a partir de larvas pescadas en el mar. Pero los obtenidos ahora, de la especie conocida como bluefin del norte del Pacífico, han nacido a partir de huevos puestos en piscifactorias, con lo que se ha conseguido el ciclo completo de reproducción del atún en cautividad, han destacado los investigadores.

 

Y para ver los anteriores boletines lo podéis hacer en la web: http://almeriware.net/almediam/Promar/Promar_000.htm

 

Si queréis realizar cualquier sugerencia o aportación, como sabéis, estamos a vuestra disposición.

Un saludo

 

Ecologistas en Acción-Almería
almeria@ecologistasenaccion.org
www.ecologistasenaccion.org/andalucia
PROMAR-Almería
promar.almeria@nodo50.org
(Programa de Recuperación de Fauna Marina de Almería)
Apdo, 15 C.P. 04770-Adra, Almería (España)
http://almeriware.net/almediam/Promar/Promar_000.htm

 

1.  EL OCEANO Y SUS RECURSOS. I.- PANORAMA OCEÁNICO. Autor: JUAN LUIS CIFUENTES LEMUS / PILAR TORRES-GARCÍA / MARCELA FRÍAS M.

V. LOS RAROS HABITANTES DEL OCEANO. MONSTRUOS Y DIOSES DEL MAR. FANTASÍA Y REALIDADES.

LOS fenómenos que se desarrollan en el océano, tanto los de origen físico-químico como biológico, siempre han estimulado la imaginación de los hombres, y en todas las latitudes y épocas han sido motivo de las interpretaciones más fantásticas. De allí la multiplicidad, y a menudo la contradicción de las leyendas y creencias marinas.

Desde tiempos remotos, el mar ha sido un lugar misterioso, insondable y desconocido para la humanidad. La historia antigua afirmaba que la extensión del mar era tan inmensa que llegaba hasta el lejano país de los muertos, y que estaba habitada por criaturas terroríficas y monstruosas.

No es mucho lo que conoce la ciencia contemporánea acerca de los habitantes del océano. La gran diversidad en forma y tamaño de los seres marinos ha permitido crear toda clase de historias y leyendas sobre monstruos, las cuales han dado origen a un sinnúmero de fantasías.

La vida en el mar nos depara, aún hoy, sorpresas y narraciones fantásticas que sólo comienzan a descifrarse mediante la investigación sistemática del océano.

El hombre siempre ha considerado que la inmensidad del mar está poblada por una fauna de fantasía. Los "monstruos legendarios" nacen entonces al calor del temor o de una imaginación desbordada ante tantas maravillas que los ojos humanos pueden contemplar en el océano.

Como señalan algunos científicos, "los griegos llenaron al Mare nostrum de las más variadas criaturas. Monstruos y deidades formaban la más animada población de las aguas del mar. Nereidas, oceánidas y gorgonas, en formación con sirenas y tritones, constituyen el brillante desfile, que da su mayor esplendor a la corte de Poseidón y Anfitrite".

Uno de los mitos griegos más bellos es el de las sirenas, en el que se conjugan la mujer y el mar, dos elementos que desde tiempos inmemoriales son motivo de alabanzas y leyendas para el hombre.

Según la mitología griega, las sirenas eran las hijas de Calíope y de Aqueleo, compañeras de Proserpina y víctimas del furor de Ceres, quien las transformó precisamente en monstruos marinos en virtud de que no opusieron resistencia al rapto de aquella. Estas mujeres oceánicas poseían los más dulces y terribles atributos femeninos: la belleza y la crueldad, o el amor y la perdición.

Estas mujeres-pez son una constante mitológica de todos los pueblos marítimos, y su forma ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Para Ovidio, esas desdichadas criaturas que fueron a esconder sus monstruosos cuerpos en unas rocas situadas entre Capri e Italia eran aves de plumaje rojizo con cara de virgen. Apolonio de Rodas aseguraba que tenían busto de mujer y cuerpo de ave marina.

La historia de las sirenas griegas, sin saber cómo, se transformó en la de pez-mujer u ondina con cola de pescado y esbelto cuerpo femenino. Tirso de Molina las describe así: "la mitad mujeres y peces la mitad."

En el gran poema épico La Odisea, del poeta griego Homero (siglo IX a. C.), obra monumental de la antigüedad clásica, se narran las aventuras de Ulises y sus hombres ante las terribles y maléficas sirenas, cuyo canto fascinaba a cuantos lo oían. "Aquel que imprudentemente se acerca a ellas y oye su voz, ya no vuelve a ver a su esposa ni a sus hijos [...] al ser hechizados por las sirenas con el sonoro canto, sentadas en una pradera y teniendo a su alrededor enorme montón de huesos de hombres putrefactos cuya piel se va consumiendo."

Este hechizo fue burlado por Ulises, quien, por consejo de Circe, tapó con cera los oídos de los remeros, mientras él se hacía atar de pies y manos del mástil para resistir el efecto fascinador del canto de las sirenas, quienes, para tentarlo, le ofrecieron el conocimiento de todas las cosas. Después de haber sido burladas por Ulises, las sirenas se precipitaron en el mar para convertirse en peñascos. Aún hoy se les conoce con el nombre de siremusas.

Hombres-pezLa leyenda de las sirenas se popularizó rápidamente; se extendió por toda Europa y llegó incluso a territorios muy alejados, como la India, Rusia y Japón, pasando después a América. Algunas de las historias las representaban crueles, como la de Ulises, y otras las describían dulces y amorosas, como en el caso de Ondina, que según el relato apareció en la costa de Francia.

Como se ve, el mito se ha extendido en el tiempo y en el espacio. La sirena, ambigua deidad del mar, es dueña del horror de la muerte, pero también de un incansable amor. Muchos hombres del mar tienen aún la esperanza de encontrar algún día una sirena, a pesar de que la ciencia haya demostrado la inexistencia de las mismas.

Las sirenas no son los únicos personajes mitológicos marinos con características humanas, ya que tienen un paralelo simétrico con Tritón, hijo del dios Poseidón, "el de la cabellera azul" y de la diosa Anfitrite quienes rodean al dios de los mares y son mitad humanos, mitad peces, con larga cabellera flotante y gran cola cubierta de escamas.

Los tritones, que han recibido diferentes nombres, como hombre-pez u hombre marino, gozaban de fama por su sabiduría y dones adivinatorios, y su labor principal consistía en escoltar a los dioses marinos más poderosos al tiempo que soplaban sus bellas caracolas.

La leyenda de los tritones, descritos en las obras de Plinio, Gesner y otros autores, se extendió también por toda Europa, y pasó a la orilla del Atlántico apareciendo en América, en donde el ambiente era propicio para darle crédito. Incluso, algunos autores pensaban que esas leyendas eran patrimonio de las culturas nativas.

La creencia en el hombre-pez y las sirenas se conserva aún entre la gente de mar que siempre está relatando nuevas historias. Una posible explicación al respecto desde el punto de vista científico es que estas leyendas pudieron tener su origen en el aspecto de ciertas focas del Mediterráneo. *

Además, la imaginación de los griegos dotó a su mitología de otras criaturas marinas de forma humana, con lo cual aquellos hombres demostraban el gran amor y respeto que sentían por el océano. Dichas criaturas son las ninfas del mar, las nereidas y las oceánidas.

Las ninfas del mar, cuyas largas trenzas adornadas con conchas llegaban hasta sus hermosos y diminutos pies, eran la representación de un ser marino amable, inspirador de poetas. Las nereidas, 50 hermanas hijas de Nereo, habitaban el Mar Egeo, cantaban con voz melodiosa y bailaban alrededor de su padre. A pesar de que eran deidades menores, los griegos les construyeron altares ante los que depositaban ofrendas. Las más célebres fueron Anfitrite, Tetis y Galatea. Las oceánidas, hijas de Océano y Tetis, en número de por lo menos 13 000, tenían semejanza con las nereidas. Eran alegres, bondadosas y cuidaban a los marinos durante sus travesías con tanto afecto y dedicación que llegaban a enamorarse de ellas.

MedusaAristóteles (384-322 a. C.), que puede ser considerado padre de la historia natural, y en especial de la zoología, y cuyos escritos constituyen una enciclopedia del saber antiguo que perduró hasta el Renacimiento —algunos de sus conocimientos son válidos en la actualidad—, tampoco pudo escapar de la tentación de crear fantasías sobre la vida en el mar. Pensaba que los corales, a los que llamaron korallion, que significa adorno del mar, tenían su origen en una planta marina que crecía "entre las horrísonas serpientes de la cabeza de Medusa". A las medusas, animales de cuerpo transparente en forma de sombrilla, las nombraba pulmones del mar, pues creía que el océano respiraba por medio de ellos debido a sus rítmicos movimientos natatorios.     

Estas leyendas y tradiciones de los griegos permanecieron durante 16 siglos, y cambiaron según las épocas y los países a los que se extendieron. Algunas de ellas lograron ser aclaradas a partir del conocimiento que se fue obteniendo acerca de los animales marinos, aunque ciertas especies siguieron prestándose a confusión.

Los pulpos y calamares, por el aspecto poco grato de su cuerpo blando, sus brazos viscosos y musculosos provistos de pegajosas ventosas, han dado origen a numerosas leyendas y fábulas. Así, siguen vigentes hasta nuestros días los relatos llenos de colorido que hace Víctor Hugo en Los trabajadores del mar, o las feroces luchas de los secuaces del capitán Nemo, audaz y enigmático piloto del Nautilus, contra el gigantesco pulpo que nos describe Julio Verne en su novela 20 000 leguas de viaje submarino.

En muchas leyendas de los pueblos marinos y pescadores figura el pulpo como uno de los más importantes y tenebrosos personajes. Su extraño aspecto ha despertado cierta antipatía y repulsión, no exentos de respeto y temor. Son muchas las narraciones sobre pulpos colosales que arrastran a los abismos del mar, ayudados por sus potentes brazos, navíos y bergantines de los que no queda rastro alguno.

Durante siglos se creyó en la existencia del kraken, calamar o pulpo gigante, de una milla o más de longitud. Se dice que cuando asomaban sus lomos a la superficie del mar, parecían más unas islas que seres vivientes. Se cuenta también que con sus largos brazos podían aprisionar a los navíos para engullirlos.

Esta leyenda llegó a influir en el naturalista sueco Linneo, creador de la taxonomía científica, quien en una de las primeras ediciones de su obra Systema naturae, en la que clasifica a los animales, describe a un calamar de enormes proporciones con el nombre de Sepia micromicrocosmus, basándose en las historias que le contaron los fantasiosos hombres de mar.

Pulpo hundiendo un barcoLos mitos forjados en torno a la presencia de pulpos colosales en el mar tenían sus bases en el considerable tamaño que algunas especies de cefalópodos alcanzan, y sobre todo en la existencia real de ciertos calamares gigantes, como el Architeuthis, que vive en la costa atlántica de Norteamérica, en una extensa zona que abarca de las Bermudas a Terranova, y que ocasionalmente es arrastrado por las tormentas hasta las costas de Europa.

Esos calamares fueron desconocidos por los científicos durante siglos; sólo se sabía de ellos por los relatos de los pescadores, quienes solían encontrar trozos de tentáculos de hasta 10 metros de longitud en el estómago de los cachalotes o en las orillas de las playas. No fue sino hasta el periodo de 1871 a 1876 cuando una veintena de Architeuthis aparecieron en la playa de Thimble Tickle, en Terranova, lo que permitió que el naturalista Addison Verril los estudiara. El mayor de ellos medía, desde el extremo de la cola hasta la boca, de 8 a 10 metros. Sus brazos alcanzaban casi 20 metros de largo y tenía el grosor del cuerpo de un hombre. Estaba dotado de poderosas ventosas, la circunferencia de su cuerpo medía 2 metros y su peso se calculó en varias toneladas.

Los científicos han comprobado que estos grandes cefalópodos habitan las partes más profundas del océano y que sólo por accidente alcanzan la superficie. Se encuentran repartidos en diversas regiones oceánicas, muy separadas unas de otras, y parece que son un alimento muy apreciado por los cachalotes, con los que libran titánicas batallas. Las marcas en forma de disco encontradas en los lomos de algunos cachalotes constituyen la evidencia de estas luchas. Así pues, se sabe que los calamares succionan el pigmento de la piel de estos animales.

Indudablemente, fueron la fuerza y dimensiones de estas especies lo que hizo pensar que, si alguna de ellas llegaba a aferrarse al casco de un bergantín de tres palos, era capaz de hacerlo zozobrar.

Muchos navegantes, sorprendidos por los violentos movimientos de los grandes calamares, que excepcionalmente se debaten en la superficie del mar, llegaron a creer que los tentáculos que veían eran serpientes marinas, ilusión posible a cierta distancia, sobre todo con la imaginación un poco exaltada.

No es posible hablar de monstruos marinos sin mencionar a las "serpientes del mar" y a los "dragones" que, según las creencias, habitaban las oquedades y las cavernas costeras, haciendo más peligrosas las rompientes del oleaje. Los relatos sobre estos fantásticos animales se repiten desde tiempo inmemorial, e incluso han sido tomados en cuenta por algunos naturalistas de renombre.

En los mares de todo el mundo, desde el ártico hasta el trópico, se ha hablado de la existencia de esas serpientes. Tales versiones provienen desde la antigua Grecia y Roma, y sería un error pensar que, en la actualidad, la gente ya no cree en esos monstruos.

Olaüs Magnus, obispo de Bergen en 1600, cuenta en una de sus obras que, según los marinos que navegaban en aguas de Noruega, entre las rocas y en las cavernas de la costa vivía una serpiente de 70 metros de largo y 10 metros de grosor; dotada de una larga melena, de ojos como llamas, y cubierta por afiladas escamas de color negruzco. Acostumbraba, decían, perseguir a las embarcaciones, y se elevaba como una columna para barrer con los marineros de cubierta y devorarlos.

Una versión más reciente es la de Erik Pontopiddan, de la Universidad de Copenhague, quien asegura haber visto en 1752 a una serpiente de 20 a 30 metros de longitud, negra y lisa, tan gruesa como el cuerpo de un hombre y provista de una especie de crin en la cabeza.

Estos mitos han llegado a interesar de tal forma a ciertos naturalistas que, incluso, han discutido seriamente la posibilidad de que ese hipotético animal exista.

No es de extrañarse, por consiguiente, que los zoólogos comenzaran a tomar en serio la existencia de estos animales, a los que clasificaron aun con el nombre científico de Megophias megophias. Oudemans, en 1892, publicó en Londres un singular libro que reúne 162 relatos de supuestas apariciones del discutido Megophias ocurridas entre 1522 y 1890.

Monstruo escocés de Loch NessSe dice que la tripulación del yate Valhalla encontró, el año de 1905, una serpiente de mar cuya silueta fue dibujada. El último reporte relacionado con hallazgos de Megophias fue hecho en 1925, en aguas de Australia, por el naturalista Jaillard.

Quizá la leyenda contemporánea más famosa sea la del monstruo de Loch Ness, llamado cariñosamente Nessie, que supuestamente vive en el Lago de Ness, al norte de Escocia. Se considera que es un Plesiosauro, reptil acuático que vivió durante el Jurásico Temprano y que aparentemente habita en las profundidades del lago.

El primer reporte sobre su supuesta existencia data del año 565, y hasta 1969 fue observado 251 veces, habiéndose hecho descripciones detalladas de él, pero siempre con base en fotografías muy borrosas, que bien podrían ser de algún otro animal. A la fecha se han realizado numerosas expediciones, sin haberse obtenido pruebas concluyentes sobre su existencia.

Por otra parte, hay referencias sobre supuestos unicornios que eran tan corpulentos como una ballena; de acuerdo con las leyendas, cuando se encolerizaban podían perforar el casco de una embarcación.

La única especie que parece unicornio es el narval macho, de la familia de los cetáceos, pues uno de sus dientes, de duro marfil, crece tanto que le sale de la boca.

Actualmente se han descubierto restos de serpientes prehistóricas en los depósitos de los mares del terciario primitivo de África (en Egipto), Europa y América del Norte. No se han obtenido esqueletos completos, sino sólo vértebras cuyo tamaño ha permitido estimar que esas especies medían más o menos 12 metros de longitud. Los paleontólogos no han podido comprobar que las serpientes de los mares primitivos hayan alcanzado los extraordinarios tamaños mencionados con anterioridad.

En efecto, en los mares viven serpientes, pero éstas son semejantes en forma y dimensión a las que habitan en los continentes, con la única diferencia de que su cola está comprimida lateralmente, por lo que pueden utilizarla como remo. Estos animales abundan en el Océano Índico, en las costas orientales en África, específicamente en el litoral de Madagascar, y en diversas áreas del Pacífico tropical. Su veneno es muy tóxico, pero su mordedura es poco dolorosa.

Algunos peces, por la forma y características de su cuerpo, también han sido inspiradores de diversas leyendas, como los hipocampos o caballitos de mar, que dieron origen a la creencia de que el carro de Neptuno era arrastrado por caballos con dos patas y cola de pez.

Pez diabloLas mantarrayas, peces muy conocidos, son inconfundibles debido a que su cabeza, tronco y primer par de aletas constituyen una sola unidad, de aspecto romboidal aplastado. En ambos lados de la cabeza llevan un par de prolongaciones, a manera de cuernos, y en la región posterior poseen una cola en forma de látigo, que es muy flexible y termina en punta. Se les ha llamado diablos de mar, y posiblemente son las especies que Aldovrandi nombró, en el siglo XVI, dragones de mar.

El diablo de mar siempre ha causado gran temor entre los habitantes de las costas, y hasta se afirma que ataca fieramente al hombre, aunque esto no es cierto. En la actualidad, las mantarrayas son comúnmente atrapadas por las redes de los barcos arrastreros.

Algunos pescadores venden "peces diablo" a los turistas. Sin embargo, no se trata de mantarrayas, sino de una especie perteneciente a la familia de éstas llamada pez guitarra, a la cual le cortan el cuerpo y la cola de tal modo que aparenta la figura de un diablo.

Las historias sobre los tiburones son numerosas. A estos animales siempre se les ha considerado peligrosos para el hombre, pues son muy voraces y poseen una poderosa dentadura. Sin embargo, según estudios recientes, los tiburones sólo atacan al hombre cuando se encuentran excitados o hambrientos, lo cual sucede pocas veces, ya que en el mar encuentran gran cantidad de presas para su alimentación.

Dos tiburones que por su aspecto y tamaño han llamado la atención son el tiburón elefante, que mide de 15 a 16 metros y vive en los mares nórdicos, y el tiburón ballena, que puede alcanzar de 17 a 20 metros y habita en todos los mares tropicales, en especial en las costas del Pacífico mexicano.

El tiburón ballena es un caso singular para los científicos, pues su tamaño compite con el de los cetáceos. Hasta mediados del presente siglo sólo se habían capturado 76 ejemplares de estos tiburones, cuya piel de manchas blancas los hacen fácilmente reconocibles.

En algunos lugares lo nombran tigre de mar, pero en realidad no es tan terrible. En sus mandíbulas tienen 6 000 dientes distribuidos en varias hileras, los cuales son pequeños y resultan inadecuados para atacar presas de gran tamaño. El alimento de este tiburón consta de crustáceos pelágicos, pececillos, medusas e infinidad de seres diminutos del plancton.

Las ballenas, las orcas y los cachalotes, animales enormes del grupo de los mamíferos, están perfectamente adaptados a la vida acuática, al grado de que mueren si se exponen durante determinado tiempo a la superficie, a pesar de su respiración pulmonar. Sobre estas especies también se han creado leyendas. Las ballenas, principalmente, han estimulado la imaginación humana, ya que su longitud de 30 metros y su peso de 160 toneladas infunden temor.

Las partes más profundas del océano nos reservan muchas sorpresas, pues, como se ha dicho ya, albergan una curiosa fauna. En las profundidades viven los animales más raros de cuantos pueblan la Tierra. Por ejemplo, las dragas y redes de arrastre han sacado seres vivos que testimonian procesos ocurridos hace millones de años.

En 1938, frente a la costa de Sudáfrica, fueron atrapados con redes los especímenes vivos de un pez que se creía extinguido, el coelacanto, considerado el animal superior más antiguo del mundo que vive en la actualidad. Se le atribuye una antigüedad de 300 millones de años; su cuerpo está cubierto de escamas azules y tiene aletas lobuladas unidas al cuerpo por una especie de pedúnculo, por lo que parece poseer cuatro miembros.

Los fenómenos físico-químicos que suceden en el océano, como las mareas, corrientes, oleajes y remolinos, y en la atmósfera, como los eclipses, relámpagos, vientos y tempestades, han originado una serie de creencias fantásticas provocadas por la imaginación del hombre. Estas leyendas y fantasías, nacidas de un hecho observado primero y deformado después, han sido aclaradas por la ciencia.

Por lo anterior, el océano es una fuente de controversia: así como impone temor, también ejerce una atracción apasionante. Toda persona que ha tenido la oportunidad de hacer contacto con él, ya sea desde la orilla, a bordo de una embarcación o sumergiéndose, seguramente ha experimentado las dos sensaciones.

Tales sensaciones han sido interpretadas de diferente manera por los habitantes de los distintos lugares del planeta. A los nórdicos, el mar les sugería nuevas leyendas, las cuales significaban un reto que debían afrontar con valor, pues para los vikingos la bravura era una virtud religiosa. La principal aliada de aquellos hombres era la fuerza de las olas y de las tempestades, que los ayudaba a transportarse a donde quisieran; también representaba a sus antepasados, cuyo origen se remontaba al principio de la humanidad. En cambio, a los meridionales, esta fuerza les provocaba asombro cuando surcaban el mar, y los hacía regresar pronto a sus puertos para resguardarse de los peligros.

Sin embargo, el espíritu aventurero del hombre fue venciendo estas supersticiones. Los grandes navegantes, que podían ser comerciantes, piratas, exploradores, conquistadores o científicos, han constribuido, a través del tiempo, a tratar de aclarar esta serie de ideas fantásticas, como la de Hércules, quien declaró que el estrecho de Gibraltar era infranqueable, después de haber construido sus columnas a ambos lados. Lo cierto es que la navegación resulta dificultosa en dicho lugar, sobre todo por la combinación de las fuerzas de las corrientes —que van hacia el sur—, con los vientos —que soplan desde el noreste—. El Mediterráneo fue descrito en la Antigüedad como un mar tenebroso" lleno de peligros y fantasmas, lo que hacía dudar a los marinos cuando se aprestaban a iniciar sus travesías.

Uno de los fenómenos físico-químicos en torno al cual se han forjado historias, y que seguramente originó una de las primeras preguntas que el hombre se hizo, es la salinidad del agua del mar. Algunos filósofos, como Teofrastro (371-264 a. C.), filósofo griego cuyo nombre significa "el de la palabra divina", trataron de explicarla, e imaginaron que posiblemente se debía a que en las profundidades existían montañas de sal.

Aristóteles explicó así ese fenómeno: "El Sol arranca al fondo del mar intensas exhalaciones que queman y cuecen cuando salen a la superficie del agua; esto es lo que produce su salinidad." Basándose en ello dedujo que, posiblemente, en el fondo del océano el agua era dulce, lo que hizo que otros pensadores, siglos después, sostuvieran que algunos buceadores habían sacado vasos llenos de agua dulce de las profundidades.

La existencia de las corrientes marinas fue explicada en relatos fantásticos durante mucho tiempo, hasta que el conquistador español Juan Ponce de León descubre en 1513 la corriente del Golfo de México llamada Gulf Stream. Benjamin Franklin, científico e inventor norteamericano, la incorporó al dominio de la hidrografía, siglos después.

En algunas partes del planeta, las corrientes se combinan dando origen a los remolinos. En ello se basan leyendas como la de Caribdis y Escila, que relata La Odisea: Eran dos grandes rocas errantes, entre las cuales se estrellaban las olas de Anfitrite; los navegantes, cuando huían de una, caían en la otra. De aquí nació la expresión "salió de Escila para caer en Caribdis".

En estas rocas, pues, naufragó Ulises, quien perdió marinos y embarcación. En la actualidad, se sabe que la corriente y los remolinos del estrecho de Mesina, donde se sitúa este relato, no son tan peligrosos, y que navegando con cuidado pueden ser sorteados.

Además de esas historias que tuvieran como escenario las costas, existen otras no menos interesantes y fantásticas de mar adentro, como la de la Atlántida y el misterioso caso del triángulo de las Bermudas.

Según la leyenda que inspiró el Critias y el Timeo de Platón, la Atlántida era una isla situada al oeste del Mediterráneo, más extensa que Libia y Asia Menor reunidas, donde habitaban los atlantes, quienes conocían muy bien la navegación. Se dice que esta isla contaba con un suelo tan fértil que producía manzanas de oro, y que en ella vivieron o transitaron las ninfas, Atlas, Hércules, Perseo, las amazonas y los titanes.

De acuerdo con la misma leyenda, aquella isla desapareció de repente durante un terrible cataclismo que la sumergió en un día y una noche, cuando se separaron los peñones del Estrecho de Gibraltar para dar paso a las aguas del Mediterráneo. Se ha especulado que esto pudo haber ocurrido en el año 6000 a. c.

Esta concepción antigua sobre la Atlántida difiere de la interpretación actual, que admite la posible existencia de la isla —situándola en un tiempo prehistórico—, aunque señala que se trataba de un continente que pudo haber unido a África con América.

Según algunos científicos, la Atlántida era una fabulosa isla o una montaña que desapareció bajo el agua a causa de un terremoto prehistórico. Otros expertos sobre el tema consideran que esa tierra no existió, pues aseguran que sólo fue una historia inventada por Platón. Sin embargo, esta leyenda ha inquietado a la humanidad durante diez siglos, y sobre ella se han escrito más o menos 30 000 libros. Incluso, muchos aventureros han realizado travesías marítimas con la intención de encontrar la Atlántida para extraer los supuestos tesoros que hay en ella.

Además de estos relatos de la Antigüedad, en nuestros días se comenta con mucha frecuencia uno de los hechos más enigmáticos relacionados con el mar: el Triángulo de las Bermudas, que ha sido abordado de manera poco seria en varios trabajos literarios y cinematográficos. Durante más de 30 años, los fenómenos que ocurren en esa zona provocaron la desaparición de numerosos barcos y aviones.

El triángulo de las BermudasEl Triángulo de las Bermudas es una delimitación imaginaria situada frente a la costa atlántica suroriental de los Estados Unidos. Se extiende desde las Bermudas, por el norte, hasta el sur de la Florida; va por el este hasta un punto situado a través de las Bahamas, más allá de Puerto Rico, y luego regresa a las Bermudas. Los vértices del triángulo son las Bermudas, Miami y San Juan de Puerto Rico.

En esta zona han ocurrido hechos inquietantes y casi increíbles que, por lo tanto, entraron al catálogo de los misterios no resueltos del mundo. Más de cien barcos y veinte aviones han desaparecido en esa zona, en medio de una atmósfera transparente. La mayor parte de las desapariciones han sucedido desde 1945, y en los últimos treinta años se han perdido allí más de mil vidas humanas.

Este enigma despertó la curiosidad e interés de los científicos de varias partes del mundo, quienes iniciaron una serie de estudios sobre las corrientes marinas a diferentes profundidades, la temperatura y salinidad de las aguas y sobre la topografía del fondo, para aclarar el misterio.

En 1978 se organizó un grupo internacional de expertos encabezado por científicos soviéticos y norteamericanos para trabajar en el área, con base en un ambicioso programa conjunto llamado Polymode. Sin embargo, hasta la fecha sólo han logrado elaborar hipótesis, que a veces resultan contradictorias entre sí.

Algunos autores consideran que las ondas infrasónicas son las causantes de los trastornos tanto en los barcos y aviones como en los pasajeros. Otros achacan estos problemas a fenómenos de magma y magnetismo, los cuales podrían alterar compases, girocompases y toda clase de instrumentos eléctricos y electrónicos que sirven a los aviones y barcos para la navegación.

Ciertos investigadores sostienen que, para explicar el Triángulo de las Bermudas, se tienen que remontar al origen y estructuración de la Tierra, la cual, según ellos, se formó a raíz de una aglomeración de asteroides que giraban en torno a un centro de gravedad. De esta aglomeración surgió pues el planeta, que según esos investigadores era semejante a un gigantesco cristal que estaba compuesto por 20 triángulos. Entonces, se supone que en el lugar donde se unen los vértices de los triángulos suelen presentarse fenómenos atmosféricos específicos. De acuerdo con la teoría en cuestión, una de estas uniones coincide con el Triángulo de las Bermudas, y otras con algunas áreas donde también han desaparecido barcos y aviones.

Por último, se cree que los fenómenos en el Triángulo de las Bermudas tienen relación con una poderosa corriente que parte de la superficie del océano y llega hasta el fondo. Dicha corriente, que es producida por el movimiento de olas ocasionadas a su vez por la acción de los vientos del norte, se localiza en la costa de Puerto Rico.

Este conjunto de hipótesis llevará posiblemente a establecer algún día la explicación científica del misterio que rodea al Triángulo de las Bermudas.

Algunas de las leyendas de la mitología hablan de las acciones divinas de dioses y semidioses que supuestamente gobernaban los fenómenos oceánicos. El hombre siempre ha sentido la necesidad, ante lo desconocido, de creer en algún ser sobrenatural que lo protege, y de esta manera ha tratado de explicar el origen de sus aciertos y desventuras. Estas inseguridades, presentes de diversas maneras durante la evolución de las distintas culturas, se han expresado como creencias religiosas, mitos y supersticiones.

Hechos tales como que el mar se encrespe durante la tempestad o que el viento se niegue a soplar, o que un navío se hunda o navegue en calma chicha, han sido atribuidos a los dioses, los cuales pueden ser crueles o amables o estar acompañados de gran cantidad de santos. De esa manera, los navegantes escogen a sus patronos, a quienes imploran, con la oración y la ofrenda, favores y protección.

La mitología escandinava da cuenta de un hábil navegante llamado Odin, quien era el dios protector de la valentía. Los relatos hacen intervenir con frecuencia a esta deidad en la vida de los vikingos.

Homero consideraba que el dios Océano era el padre de los dioses, lo que daría a los marinos una posición privilegiada. Entre los dioses grecorromanos relacionados con el mar destacan Neptuno, Anfitrite y Afrodita, esta última poseedora de un doble papel: diosa del amor y protectora de la navegación.

En la Edad Media y el Renacimiento, el dios de los cristianos se impuso en las creencias de los marinos. Se dice que los santos que lo acompañan proporcionan ayuda en los casos difíciles; por ejemplo, San Telmo auxiliaba a los navegantes en caso de grandes tempestades, permitiéndoles llegar a puerto.

Los marinos griegos del siglo XVII invocaban a San Nicolás durante las tempestades, y cuando iniciaban sus travesías siempre llevaban 30 panes para este patrono. Otros santos los protegían contra los monstruos del mar o contra la acción de las tormentas, como Santa Bárbara, quien los cuidaba del rayo y de la ballena.

Las culturas americanas también sintieron necesidad de ofrecer tributo a sus dioses, a quienes les daban diferentes nombres y les atribuían distintos poderes.

En el México prehispánico, la cultura azteca, la más floreciente de todas, veneraba a una serie de deidades relacionadas con el mar y la pesca, según informaciones que quedaron registradas en las crónicas y en los códices. Entre estos dioses destaca Tláloc, al cual imaginaban poderoso y consideraban engendrador del agua. A su compañera Chalchiuhcueye se le daban varios nombres muy expresivos que significaban, unos, los diversos elementos que producen las aguas, y otros, los diferentes visos y colores que forman las mismas con su movimiento. Ella tenía gran poder sobre las aguas del mar y de los ríos.

Los pescadores aztecas veneraban a un dios protector, Opochtli, a quien creían inventor de las redes y demás instrumentos para pescar.

Conforme aumenta el conocimiento sobre el mar y sus habitantes, van cambiando las creencias del hombre respecto a las manifestaciones divinas del océano.

Como se ha podido ver a lo largo de estos ejemplos, el océano y sus maravillas han permitido que la imaginación y creencias humanas se explayen ilimitadamente, que el hombre pueda apreciar el mar en toda su belleza y esplendor y hacer suya esta frase: "¡Cuántos misterios encierra el océano y, sin embargo, el hombre no duda en lanzarse al mar abierto!"

  NOTAS   * Cf. José Durán, Ocaso de Sirenas, FCE., México, 1985.

 

2.            ANTÁRTIDA: MITOS Y FANTASÍAS 


La Antártida, el continente blanco, la última frontera, continua siendo el lugar más apartado y misterioso de mundo conocido a principios de este siglo XXI. 

 

Tan árida como el desierto del Sahara y tan fría como el planeta Marte, este árido y desolado continente tiene como centro el Polo Sur, donde se acumula el 90% de hielo que hay en el planeta, lo que lo transforma en la principal reserva de agua dulce de la humanidad.

Es un lugar donde no existen las tormentas eléctricas, donde los vientos corren libres a más de 200 Km por hora,  donde existen misteriosos oasis de tierra que nunca se congela, lagos sumergidos bajo 2.000 metros de hielo que pueden albergar formas de vida desconocidas.

Hace millones de años, existió vida en la Antártida. Lo prueba el hallazgo de restos fósiles de dinosaurios y plantas... pero hasta ahora, nunca se encontraron rastros de seres humanos, ni huesos, ni construcciones... a pesar de que algunos imaginan la mítica Atlándida, sumergida bajo los hielos del polo sur.  

 

En el año 650 A.C. los griegos aseguraban que debía existir un continente al sur del mundo para poder equilibrar las enormes masas terrestres del hemisferio norte. A este continente hipotético Parménides lo nombra "Antarktikós", opuesto al "Arktikós" o Polo Norte.   Herodoto en su obra "Relaciones" habla de un continente ignoto austral.  En el año 300 A.C. Aristarco de Samos menciona un "País del Hielo" en los extremos australes del mundo.


En 1350 un fraile franciscano español de nombre desconocido escribió  un libro que figura en la Biblioteca Nacional de Madrid donde menciona que la fuentes del Nilo, se encontraban en las tierras frías de Africa, en el Polo Antártico, donde estaba el Paraíso Terrenal.

En contradicción , por el año 1324, Dante en su obra "La Divina Comedia", ubica en la región de los hielos eternos, la zona reservada para los que merecían el mayor castigo, los traidores, donde habitaba el Traidor por excelencia, aquel que defraudó la confianza del Creador. Lejos de su luz, lejos del calor que anima al resto de las criaturas...

 

En el siglo XVI,  el navegante turco Piri Reis, entre los años 1513 y 1517 confeccionó varios mapas, destacándose una compilación conocida como el Kitabi Bahriye, donde dibuja con extraordinaria precisión las costas atlánticas de África, la Antártida, España y Sudamérica...Piri Reis anotó en los márgenes de los mapas que cartografió que para la confección de sus cartas de navegación había utilizado una compilación o colección de mapas que ya existían con anterioridad.


Estos mapas fueron encontrados en el museo de Topkapti en 1929, y pese a la extraordinaria precisión geográfica que demuestran, tuvieron que pasar casi tres décadas hasta que en 1960, luego de analizar y comparar los mapas, con las costas actuales de América, se concluyera que la costa antártica que representaba el mapa debió, "ser cartografiada antes de que fuera cubierta por la capa de hielo", añadiendo que, en nuestros días, "la capa de hielo en esta región tiene más de un kilómetro de grosor".

 

Una vez comparado el mapa de Piri Reis con los perfiles de tierra submarina obtenidos por los más modernos medios científicos, se dedujo que hace miles de años, al final de la Era Glacial, existió un puente continental entre Sudamérica y la Antártida.


En 1531, otro cartógrafo sorprendía al mundo. Aparece el mapa de Oronce Finé. Su descripción del continente helado se ajusta casi totalmente a las cartografías de la Antártida desarrolladas a partir de su descubrimiento oficial en 1818,  dibujando detalles de sus costas no descubiertos hasta fechas recientes, ubicando correctamente el emplazamiento del Polo Sur. Investigadores modernos, después de su análisis, confirmaron que Finé copió su carta de otras anteriores y que las originales muestran el perfil de los ríos antárticos con el aspecto que debían presentar hace miles de años.

 

Pero Finé no fue el único en copiar esos misteriosos "mapas madre".

 

Un contemporáneo suyo, el conocido Mercator, trazó un Atlas en 1569 en el que ubicaba con precisión lugares descubiertos muchos siglos más tarde, como el Mar de Amudsen o el Mar de Bellinghausen.

 

Mercator tuvo lazos muy estrechos con Egipto, llegando incluso a visitar la Gran Pirámide en 1563. Y no sería descabellado suponer que, fruto de esos viajes, accediera a los perdidos mapas originales, que le sirvieron de base para su obra.

 

Doscientos años más tarde, Philippe Buache, basándose en Mercator, dibujó la Antártida desprovista de hielos de manera muy similar a como los modernos investigadores la conocen.

 

Los rusos con la expedición de Bellinghausen en 1819 que descubrieron las actuales Islas Shetland del Sur y los españoles con el Proyecto San Telmo que pretende confirmar el descubrimiento de la Antártida, por parte de náufragos españoles en 1819,  se atribuyen el hallazgo del continente helado, aunque posiblemente el mismo ya estuviera localizado por las flotas balleneras que operaban en los mares australes desde principios del siglo XVII. 

 

Pero finalmente, lo que por muchos años fue mito, se confirmó con la expedición del famoso navegante inglés James Cook quien circunnavegó la Antártida, entre los años 1773 y 1775 James Cook realizó varias tentativas "para llegar más allá del fin del mundo", cruzando el Mar de Drake, siendo rechazado por los icebergs; cuando llegó a los 71º10' Sur y 106º54' Oeste, sin encontrar tierra firme... En ese momento llegó a la conclusión que la "Terra Incógnita", es decir la Antártida, era solo "un mito".  Sin embargo, Cook en verdad, logró cruzar el Círculo Polar Antártico y visualizó materialmente el continente.

 

A pesar de esta comprobación, Julio Verne, le deja el honor de ser el primero en poner su bandera en el Polo Sur al Capitán Nemo, tal como describe en la novela "20.000 leguas de viaje submarino", al decir que en 1867, "el 21 de marzo, con el Nautilus, llegaron al Polo Sur, desplegaron una bandera negra con una N de oro bordada en el centro, el capitán había cumplido su gran reto..."

 

Desde que se confirmó el descubrimiento, los mitos se reavivaron y nuevas teorías fantásticas cobraron fuerza como la "La teoría Symmes de las esferas concéntricas" que aseguraba que la Tierra era hueca, habitable y tenía puertas en los polos, o la novela utópica Symzonia (John Cleves Symmes) que sirvió de inspiración al explorador americano Jeremiah Reynolds, quien logró que su país lanzara la primera expedición a tierras antárticas en 1840.

 

Edgar Allan Poe, se inspiró a su vez en este aventurero, para escribir su novela "Aventuras de Arthur Gordon Pym" (1837), donde relata las penurias de un joven que viaja al confín del mundo, y se encuentra con extrañas criaturas y vive misteriosos sucesos como el encuentra con salvajes de "tez negrísima" y "cabellos largos, espesos y lanudos" que jamás han visto a individuos de raza blanca ("color este que parecía inspirarles repugnancia").

 

El libro de Poe es crucial en la literatura antártica fantástica. Inspirado en el personaje de Gordon Pym,  el escritor H. P. Lovecraft publicó su novela "En las montañas de la locura" (1931), donde describe un terrible mundo prehumano, el de los primordiales, sepultado hace miles de años. El relato se iniciaba, con una advertencia inquietante que aún hoy debería hacernos pensar: "Porque los hombres de ciencia han rehusado seguir mis consejos, me siento obligado a hablar, aunque sé que mis advertencias serán inútiles.

 

Expondré las razones por las que me opongo a ese proyecto de invadir las tierras antárticas en busca de fósiles y de horadar y fundir las antiguas capas de hielo".

 

El escritor chileno Miguel Serrano en su ensayo "La Antártica y otros mitos" (1948) dice: "el Polo Sur es el sexo del mundo, su parte sensible e irracional, en las antípodas del Norte lógico y utilitario".  Serrano comparte las teorías de la Tierra hueca, con entradas por los polos, y manifiesta incluso la posibilidad, que muchos autores han empleado como tema de ficción, de que Hitler, habría sido sepultado en las profundidades heladas, por un misterioso convoy alemán, a fines de la Segunda Guerra Mundial (1945).

 

Otros autores comparan esto con lo descrito por Dante en la Divina Comedia: Lucifer, confinado en los hielos eternos, preparándose para desencadenar un nuevo Apocalipsis...  

 

El mito de los nazis en la Antártida es uno de los más extendidos, y ha servido como tema para muchas novelas.


José Lesta en su libro "El enigma nazi" dice que "Antes de la guerra los Alemanes habían creado no uno, sino varios reductos y pequeñas bases en la costa antártica con víveres y diverso material para el abastecimiento de sus buques, cargueros, y submarinos en el Atlántico sur. En el 43 se pusieron a construir algo mayor según los datos que manejo en el ultimo capitulo del libro, y que hablan de aleaciones metálicas que soportan temperaturas inferiores a los 63 grados bajo cero. Además, la gigantesca expedición nazi del capitán Ritscher en  los años treinta, demuestra que habían cartografiado y explorado más de 600.000 km. cuadrados de superficie en el polo sur. Todos ellos, incluidos sus macizos montañosos, totalmente inexplorados por el  hombre anteriormente. Bautizaron esa zona como New Schwabeland, y curiosamente fue en esa misma zona, donde se centraron la mayor parte de las "búsquedas" americanas, cuando en 1947 el almirante Byrd llevo un contingente militar sin precedentes a los gélidos suelos antárticos. Sobre lo que sucedió en esa expedición y si realmente "destruyeron" la supuesta base de submarinos nazis sigue siendo otro de los misterios históricos que esperan ser desvelados cuando se desclasifiquen los informes militares. En cuando al dinero, lingotes, piedras preciosas, tesoros artísticos, etc, que se llevaron muchos nazis a Sudamérica, y que manejaron a través de cuentas bancarias suizas, habría mucho qué hablar."

 

Atlántida
Tal vez impulsada por todas estas distintas fuentes de inspiración, la creencia en la Atlántida también ha encontrado un nuevo "continente perdido" en donde alojarse. Después de diecisiete años de arduas investigaciones, los escritores ingleses Rand y Rose Flem-Ath, completaron un manuscrito titulado When the Sky Fell (Toronto: Stoddart, 1995), dedicado no tanto a encontrar el continente supuestamente sumergido en las aguas del mar, sino los posibles lugares donde se hubiesen refugiado los sobrevivientes de semejante catástrofe. El matrimonio Flem-Ath enfocó sus estudios en dos lugares concretos: la región que circundan al Lago Titicaca en América del Sur y al Lago Tana en Etiopía, argumentando que los entornos particularmente estables de ambas regiones lacustres son resultan propicios para reiniciar la agricultura después de un cataclismo.

 

"La Antártida," escriben los Flem-Ath en su libro, "es el contintente menos entendido, ya que la mayoría de la gente supone que esta inmensa isla ha estado cubierta de hielo por millones de años. Pero los nuevos descubrimientos comprueban que partes de la Antártida estuvieron completamente libres de hielo hace sólo miles de años. Es precisamente en la Antártida dónde debemos buscar el origen de las mismas raíces de la civilización--respuestas que aún pueden estar conservadas en las heladas profundidades de la olvidada isla-continente."

Siguiendo las controvertidas teorías científicas acerca del desplazamiento de la corteza terrestre, el matrimonio Flem-Ath, Graham Hancock y otros autores sugieren que hace quince mil años, gran parte de la Antártida se encontraba fuera del circulo polar Antártico y que pudo haber estado habitada, "con clima y recursos adecuados para el desarrollo de una civilización," como apunta Hancock en su monumental Fingerprints of the Gods (Nueva York:Crown, 1995). ¿Habrán estos investigadores resuelto la cuestión de la "cultura madre" que conocemos como la Atlántida?


Atlántida o Antártida, vale la pena recordar las profecías vertidas por Edgar Cayce, el célebre "profeta durmiente" del sur de los Estados Unidos. Aparte de efectuar curaciones en estado de trance, Cayce aportó una serie de profecías sobre la Atlántida que se conservan y estudian hasta el día de hoy. Una de ellas hacía mención de una enorme gema utilizada por los supuestos atlantes como su "fuente de energía". Cayce vaticinó que se descubriría dicho objeto a fines del siglo XX, pero sin precisar donde. Si las profecías de Cayce coinciden con las teorías de los Flem-Ath y Graham Hancock, ¿será la anomalía del Lago Vostok la antigua fuente de potencia de los atlantes?

 

Bases OVNIS y extraterretres

En fechas más recientes, películas como The Thing (1982) del director John Carpenter y X-Files: Fight the Future (1998) han utilizado el continente blanco como lugar que sirve de guarida a fuerzas extraterrestes--llegadas a nuestro mundo accidentalmente o como parte de un funesto plan de conquista--y los esfuerzos realizados por los protagonistas humanos de ambos rodajes por vencer dichas presencias.

En la serie de ciencia-ficción inglesa, Dr.Who (1979), el protagonista epónimo tiene que enfrentarse al "Crinoide", una forma de vida alienígena inteligente que tiene que apodera de los cuerpos de otros seres vivientes para perpetuarse.


Una película para ver:

Después de leer todo lo anterior, muchas dudas le deben estar surgiendo. Como corolario de esta reseña, que es solo una compilación de datos, algunos de ellos analizados, y otros no tanto, le recomendamos que vea un film que se estrena por estos días.  Se titula "Alien vs. Depredador" y es una historia de ciencia ficción en la cual los dos famosos monstruos reaparecen y se plantea una posible conexión entre los seres extraterrestres que protagonizan un enfrentamiento con las culturas azteca, egipcia y camboyana.

 

En la película, una antigua pirámide enterrada en el hielo de la Antártida, que fusiona estilos arquitectónicos de dichas civilizaciones, resulta ser un criadero de Aliens manejado por Depredadores.

 

La película no ubica la confrontación de los personajes en el futuro, sino en octubre de este año 2004, fecha en la que un grupo de científicos supuestamente encontrará y explorará la mencionada pirámide.

 

Volviendo a la sentencia de H.P. Lovecraft en Las Montañas de la Locura: "Porque los hombres de ciencia han rehusado seguir mis consejos, me siento obligado a hablar, aunque sé que mis advertencias serán inútiles. Expondré las razones por las que me opongo a ese proyecto de invadir las tierras antárticas en busca de fósiles y de horadar y fundir las antiguas capas de hielo".

 

Gentileza Antawa. (www.geocities.com/antawa).

 

3.            AVES, TORTUGAS MARINAS, MAMÍFEROS TERRESTRES Y MARINOS, PECES E INSECTOS

 

Están entre las especies migratorias que se verán beneficiadas por una iniciativa  dirigida a mitigar las amenazas que sufren  en sus vastas áreas de distribución, y a capitalizar sobre los esfuerzos locales y regionales existentes.

 

La protección de sus diversos hábitat, el control de la sobreexplotación y extracción ilegal, así como la mitigación del daño incidental en pesquerías, son algunos de los objetivos que planteó el comité directivo de esta iniciativa de las Américas, que integra a representantes de los gobiernos del hemisferio occidental, organizaciones no gubernamentales y tratados internacionales.

Los representantes regionales de gobiernos, provenientes de países como EEUU, Colombia,  Costa Rica, Uruguay y Santa Lucía,  se reunieron en Sarapiquí, Costa Rica, del 10 al 13 de agosto para concertar una iniciativa por la conservación de las especies migratorias, mediante el aumento del apoyo político y la vinculación aditiva de los múltiples programas de conservación que involucran especies migratorias.

Los anfitriones de esta reunión fueron el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica y la Secretaría de la Convención Interamericana para la Conservación y Protección de las Tortugas Marinas. También hubo representantes de la Convención de Especies Migratorias, la Convención de Humedales Ramsar, BirdLife International, American Bird Conservancy y Western Hemisphere Shorebird Reserve Network.

El presidente del comité directivo interino, Herbert Rafaelle, dijo que  lleva “más de 20 años esperando las condiciones internacionales propicias para un programa hemisférico de este tipo. Ha llegado el momento”. El documento producto de esta reunión será presentado antes de fin de año a los ministros de ambiente de las naciones americanas para su ratificación, y luego quedará abierta la iniciativa a cualquier entidad que desee involucrarse.

“Es una iniciativa promisoria, pues conjuga de manera coordinada y concertada las agendas de conservación de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. Muchas especies migratorias están en inminente peligro de extinción, a pesar de los beneficios que generan para la sociedad y los ecosistemas”, declaró Carlos Drews, Coordinador Regional para Conservación de Tortugas Marinas de WWF y quien representa a las organizaciones que trabajan con especies no aves en esta iniciativa.

Tortugas marinas viajan desde México y Costa Rica hasta las aguas de Chile, las ballenas jorobadas del norte y sur del Pacífico viajan anualmente hacia las aguas centroamericanas, y algunos murciélagos vuelan miles de kilómetros en el transcurso de las estaciones. “El desafío de su conservación es difícil, pues implica la cooperación entre todas las naciones que estos animales recorren durante sus migraciones”, concluyó Drews.

Para más información:

Cinthya Flores, Oficial de Comunicaciones, Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF Centroamérica. Sede en Costa Rica. Teléfono: +506 234 8434. Email: cflores@wwfca.org 

Carlos Drews, Coordinador Regional para Conservación de Tortugas Marinas de WWF.
Teléfono: +506 234 8434. Email: cdrews@wwfca.org

4.            UNA BOLSA DE BASURA Y OTRA DE UN SUPERMERCADO ESPAÑOL MATAN A UN CACHALOTE EN LA COSTA FRANCESA


PARÍS.- Una bolsa de basura y dos más pequeñas, una de ellas con el nombre de un supermercado español, provocaron la muerte de un cetáceo de grandes dimensiones encontrado en las costas francesas Finisterre (oeste).


Era un joven cachalote que había cometido el fatal error de confundir con apetitosos calamares esos plásticos cada vez más abundantes en los mares del mundo, de acuerdo con su imparable proliferación en los establecimientos comerciales grandes y pequeños del planeta. 

 

El problema no es nuevo, otros ocho cetáceos encontrados en las costas francesas desde 1970 fueron ya víctimas de la ingestión de bolsas de plástico, aunque, según los expertos, las mayores víctimas de esos peligrosos falsos moluscos etiquetados son las tortugas marinas. 

 

El mamífero encontrado el lunes pesaba 6,7 toneladas y, aunque débil, había llegado vivo a las playas de Plozévet, pero en lugar de volver al océano se golpeó gravemente contra un arrecife rocoso y terminó muriendo. 

 

No fueron, sin embargo, sus heridas las causantes de su defunción, sino, sobre todo, la debilidad que sufría por haber tragado las tres bolsas de plástico halladas en su aparato digestivo al hacerle la autopsia, explicaron fuentes del departamento de mamíferos marinos del Centro Oceanográfico de Brest. 

 

Según explicó su responsable, Sami Hassani, al diario "Le Parisien", exasperado por la grave polución de los océanos, en el caso de las tortugas son el 50% de la especie las que van a morir a las costas tras haber tomado una bolsa de supermercado por un buen pulpo. 

 

Sólo en Francia, recordó el rotativo, se calcula que cada segundo estos grandes establecimientos comerciales distribuyen 500 ejemplares, de los cuales 122 millones llegan al litoral, donde disponen de cuatro siglos para biodegradarse.

 

5.            PROHIBIR EXTRACCIÓN CABALLITOS DE MAR

 

La ONG Mundo Azul dirige carta al Ministro de Producción para la prohibición de la extracción de caballitos de mar, pez peruano amenazado por la posible extinción.

 

Lima: 25.08.2004: En una carta oficial la ONG peruana Mundo Azul para la conservación de la biodiversidad marina, costera y acuática felicitó al Ministro de Producción, Alfonso Velasquez Tuesta por haber emitido la prohibición de la extracción de caballitos de mar mediante resolución ministerial.

Existen tres amenazas principales para los Caballitos de Mar a nivel mundial y también en el Perú:

* La destrucción de sus habitats naturales

* La extracción de caballitos de mar para ser utilizados como adornos (caballitos disecados) o para la medicina asiática en países como China, Hong Kong y Taiwan

* La captura para cautiverio (acuarios).

A nivel mundial se comercializan 20 millones de caballitos de mar anualmente de forma viva o disecada. El Perú mostró en los últimos años un incremento fuerte en la exportación de caballitos disecados para el mercado asiático. En el año 2002 se exportaron alrededor de 1.5 toneladas (aprox. 190,000 individuos), en el año 2003 tres toneladas (aprox 380.000 individuos) y sólo en los primeros seis meses del año 2004 la exportación llegó de nuevo a las tres toneladas.

El Caballito de Mar del Pacífico está listado como una especie en estatus vulnerable por parte de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La especie está en peligro de ser extinguida en un futuro mediano. Se estima una posible reducción de su población mundial en un 80 por ciento durante los próximos diez años. En el año 2002 se incluyó la especie en el anexo 2 de la Convención Internacional para el Comercio Internacional con Fauna y Flora en peligro de extinción (CITES). De acuerdo a este listado cualquier exportación a partir de abril 2004 debe contar con un permiso de CITES basado en un estudio científico que demuestra que la exportación no pone en peligro la sobre vivencia de la especies.

"En el Perú, manifestó Stefan Austermühle, Director Ejecutivo de Mundo Azul, se desconoce el estatus de conservación y el tamaño de la población y por esto es imposible otorgar un permiso de exportación por que nadie puede afirmar que el comercio existente es sostenible. Bajo estas circunstancias la prohibición de la exportación, tomando en cuenta el principio de precaución es el paso correcto y la medida más responsable, razón por la cual felicitamos la decisión del ministro Velasquez".

De acuerdo a la ONG Mundo Azul es importante que el Instituto del Mar Peruano (IMARPE) investigue el estatus de conservación de las especies a lo largo de todo el litoral de manera exhaustiva y detallada. El caballito de mar, en comparación con otros peces, tiene un ritmo de reproducción muy lento, lo que hace que la especie sea aun más vulnerable a la sobre pesca y destrucción de su hábitat.

"Dado que se conoce muy poco sobre la ecología de la especie y su distribución en el Perú, para nosotros es importante," dijo Austermühle, "que antes de reabrir la pesca de esta especie los resultados de las investigaciones del IMARPE sean discutidas de manera amplia y abierta en un grupo de trabajo integrado por representantes del sector pesquero, de entidades científicas y de ONGs de conservación para desarrollar un plan de manejo sostenible del uso de este recurso."

Para más información contacte a: mundoazul@terra.com.pe

Mundo Azul es una asociación peruana sin fines de lucro para la conservación de la biodiversidad marino-costera y acuática y el desarrollo sostenible.

6.           LIBRO

 

"Mamiferos Marinos  de  Patagonia  y Antartida"  realizado  por  dos  investigadores Ricardo  Bastida  y  Diego  Rodriguez,  con  impresionantes  y  excelentes fotografias  a  color,  muy  buen  contenido,  es  un libro  que obtuvo  el Primer Premio  en  la  categoria  "Obras  de  estudio y  consulta".

 

El libro  esta  disponible  en  el sitio web   www.todo.com.uy/pameneiros  

 

7.      VICTORIA PARA LOS DELFINES

 

ONGs de conservación ganaron juicio contra el gobierno de los EE.UU. Queda prohibida la importación de atún con falsos sellos de calidad, si  murieron delfines durante la faena. Ministerio de Producción del Perú mal informó a la prensa nacional para esconder la  mortalidad de los delfines. Mundo Azul pide cambio de actitud y voluntad de cooperación departe del Ministerio de Producción.

 

Lima, 27.08.2004: En la última semana un grupo de ONGs de los Estados Unidos, entre ellos la “Sociedad Humana de los Estados Unidos” (Humane Society of the United States), teniendo como socio a  la ONG peruana Mundo Azul, así como la ONG “Eart Island Institute” ganaron un juicio contra el gobierno de los Estados Unidos. De acuerdo a este resultado queda prohibida la importación de atún de países como México, Venezuela o Perú, en cuya pesca  mueren delfines.

 

En el Pacifico Tropical Este (PTE) cardúmenes de adultos del atún de aleta amarilla (Thunnus albacares) nadan frecuentemente junto con los delfines (por asociación). Conocedores de esta situación, los pescadores  hacen de la pesca del atún algo muy fácil, simplemente buscan a los delfines, los cuales son vistos con facilidad porque nadan en la superficie.

Una vez ubicado el grupo de delfines, los buques pesqueros utilizan botes pequeños para perseguirlos y asustarlos. Cansados y al verse atrapados, los delfines se juntan en un grupo denso, no sabiendo a donde más escapar. Enseguida los pescadores atrapan a los delfines y a los atunes utilizando redes de cerco con jareta.

Los delfines al ser perseguidos son traumatizados y se desorientan por el ruido de los motores y por la red. Por estos motivos muchos son incapaces de escapar. Anteriormente estos delfines fueron extraídos del mar con la red y se descartaron porque estaban  muertos o se estaban ahogando  en el agua. Antes de la implementación de la ley para la protección de los mamíferos marinos (Marine Mammal Protection Act - MMPA) en los E.E.U.U. en el año 1972, murieron hasta  medio millón de delfines por año, acumulándose  un total de 5 a 7 millones de delfines muertos.

 

Al final de los años ochenta la creciente presión de los consumidores estadounidenses causó la creación de un sello de calidad (Dolphin-safe – “pesca segura para delfines”), el cual fue adoptado por las empresas más grandes del negocio del atún en 1990. El sello demostraba que el atún había sido capturado sin perseguir delfines y capturarlos en las redes.  En solo cuatro años hasta el final de mayo de 1994, se logró convertir a toda la flota atunera de los E.E.U.U. en una flota segura para los delfines. Mediante el MMPA se prohibió la importación de atún, que proviene de los países que no cumplen con los estándares de captura segura para los delfines.

 

Para evitar problemas con la Organización Mundial del Comercio (OMC) el gobierno estadounidense trató de debilitar la legislación nacional creando el falsamente llamando "Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines" (Agreement on the International Dolphin Conservation Program - APICD). Este acuerdo internacional, ratificado entre otros por el Perú, permite la matanza de hasta cinco mil delfines anuales durante las faenas de pesca de atún.

 

El 07 de Junio de este año, antes de la reunión de los países miembros del acuerdo en Lima, la ONG Mundo Azul solicitó al Ministro de Producción, señor Alfonso Velásquez Tuesta tomar una posición de conservación de los delfines y promover una legislación nacional más estricta garantizando que los pescadores peruanos no maten a delfines durante la pesca de atún y de esta manera dar un buen ejemplo para los otros países miembros del acuerdo.

 

Lamentablemente”, resumió Stefan Austermühle, Director Ejecutivo de Mundo Azul, “el Ministro Velásquez ignoró nuestras sugerencias y ni siquiera tuvo la gentileza de responder a nuestra carta oficial, mostrando un total desinterés para la conservación de los delfines en el Perú. Hasta hoy día no hemos recibido ningún comunicado por parte del Ministerio al respecto.

 

En vez de esto el gobierno peruano firmó bajo la gerencia del Ministro Velásquez una declaración oficial de varios países, la cual de manera intencional mal informó a la prensa peruana, declarando falsamente que el sello “Dolphin safe” indicaría “con precisión al consumidor que el atún (…) fue capturado de una forma que no causo la muerte o daños graves a los delfines.”

 

El Ministro Velásquez”, aclaró Stefan Austermühle “sabe exactamente que esta permitido bajo este acuerdo matar a miles de delfines y que además de la mortalidad oficial, hay un gran número de delfines que muere después de ser liberados a causa de heridas y cuya mortalidad no esta registrada por los inspectores. Declaraciones de esta naturaleza sólo se pueden interpretar como un intento de ocultar la realidad.”

 

Además el documento oficial declaró que el cien por ciento de los buques grandes cuenta con observadores a bordo. “Lo que no dice el documento,” corrigió Austermühle, ”es que los buques pequeños no cuentan con observadores a bordo y nadie registra cuantos delfines mueren durante sus actividades de pesca – lo cual es otra omisión del gobierno peruano para esconder el hecho de que si mueren miles de delfines durante la pesca de atún.”

 

La decisión de la corte americana comprobó ahora el punto de vista de las organizaciones de conservación. El Juez Federal Thelton Henderson, llegó a la conclusión que el gobierno de los EE.UU., trató de debilitar el sello “dolphin safe” de forma ilegal, ignorando muestras científicas, que comprobaron que la captura de atún practicado bajo el acuerdo APICD resulta en una continua disminución de las poblaciones de delfines por la alta mortalidad existente.

 

En Diciembre del 2002, el Secretario de Comercio Evans, del gobierno de Bush emitió un documento diciendo que “no hay impactos negativos significativos” de la pesca de atún sobre los delfines para que países como  México, Colombia, Perú y otros puedan continuar exportando al mercado de los EE.UU. bajo el sello “dolphin safe” aunque se murieron delfines durante la pesca. El gobierno mantuvo más de 300 documentos en secreto para no tener que admitir la realidad.

 

La decisión del juez terminó con este juego y cerro el mercado de los EE.UU. siendo el segundo más grande consumidor del mercado de atún, para el falso sello “dolphin safe” del APICD. “Es posible todavía para los  pescadores peruanos exportar hacia los Estados Unidos”, clarifica Austermühle, “pero ya no pueden usar el sello “dolphin safe” y de esta forma es muy improbable que puedan vender su producto porque la conciencia del cliente americano es muy alta y simplemente no lo va a comprar.”

 

Creo que es tiempo de que el Ministerio de Producción cambie su actitud y deje de negar los problemas evidentes que causa esta pesca para la conservación de los delfines,” manifestó Austermühle. Hay métodos alternativos de pescar atún y es nuestro interés el cooperar con el gobierno para que se empleen estas artes de pesca. Es posible pescar atún y al mismo momento conservar a los delfines – solo falta que el Ministerio de Producción inicie un diálogo con las ONGs de conservación para  establecer  la legislación nacional que garantice que realmente no mueren delfines durante la faena y de esta manera abrir el acceso al mercado de los EE.UU con un sello de conservación real”, resumió Austermühle la posición de su institución.

 

Para más información y fotos de la pesca de atún para medios de prensa, escriba a:

 

mundoazul@terra.com.pe

 

ACLARACIONES EN EL DEBATE:

 

En lo siguiente me gustaría responder a algunos correos y darles una idea más clara sobre las preocupaciones de Mundo Azul acerca de la mortalidad de delfines en la pesca de Atún.

 

El gobierno peruano firmó el  8 de junio del  2004 juntos con otros países pesqueros de atún, la “Declaración en apoyo del APICD (Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines)”. En esta declaración manifestaron  que “el atún que lleva el sello del APICD fue capturado de una forma sin causar  mortalidad o daños graves a los delfines” . Para decirlo claramente: con esta frase los países pesqueros firmantes declaran que en la pesca de atún (no importa si fueron pescadores peruanos o mejicanos o en  que parte del Pacífico Tropical Este se capturaron los delfines) no murió ni un delfín y tampoco fue herido ni un delfín.

 

La realidad sin embargo es otra: El APICD permite una mortalidad máxima general de 5 000 delfines por año. Significa claramente que es mentira lo que dice la declaración. El consumidor no puede tener ninguna certeza que para este atún sellado como “dolphin safe” no murieron delfines – más bien es probable que murieron delfines. De acuerdo al “Informe sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines” del mismo acuerdo internacional, el documento MOP-11-04 publicado el 9 de junio 2004 en Lima se murieron en el año 2003 un total de 1,501 delfines en la pesca de atún. Con 901 salidas de pesca de buques grandes sería un promedio de 1.67 delfines por buque.

 

En la misma declaración del día 8 de junio los gobiernos  firmantes declaran que a bordo del 100% de los buques grandes había observadores a bordo, mientras que el informe oficial del 9 de junio m