Ambientalistas piden boicotear los productos pesqueros canadienses

31-03-05

http://www.fis.com/   ESPAÑA Thursday, March 31, 2005, 21:30 (GMT + 9)

Representantes de organizaciones internacionales de protección de los animales acordaron solicitar un boicot mundial a los productos pesqueros canadienses como parte de una campaña contra la matanza de focas en Canadá y su posterior comercialización.

"La caza comercial de focas en Canadá es la mayor y más cruel matanza de mamíferos marinos en la tierra", señaló Núria Querol, responsable de Relaciones Internacionales de la Fundación Altarriba y coordinadora de la campaña en España y Latinoamérica.

"A pesar de la masiva oposición pública, que cristalizó en manifestaciones en 56 ciudades y 27 países el pasado día 15 de marzo (Día Mundial contra la Matanza de Focas), el Gobierno canadiense continúa promoviendo e incluso subvencionando este brutal negocio", sostuvo Querol.

Los detractores de la matanza de focas creen que "el Gobierno de Canadá pronto se dará cuenta de que el impacto de un boicot a las industrias pesqueras es un precio demasiado alto a pagar".

Los ambientalistas rechazan las acusaciones de las autoridades pesqueras canadienses sobre un chantaje económico, y aseguran que su objetivo es proteger el ecosistema marino y a los animales.

Algo más de 300.000 focas serán sacrificadas hasta mediados de mayo, cuando termine la temporada de caza. La actividad permitirá aportar cerca de USD 16 millones a las comunidades costeras pobres de Canadá.

La organización ecologista Greenpeace calificó como "la mayor matanza de mamíferos de todo el mundo" a la caza de cerca de un millón de focas autorizada por las autoridades canadienses en el período 2003-2005

"La arrogancia del Gobierno de Canadá va más allá de cualquier lógica. El Plan de Gestión de caza de focas canadiense se basa en argumentos pseudo-científicos, suposiciones incorrectas y modelos fallidos y no tiene en consideración aspectos fundamentales. Cientos de miles de focas van a ser exterminadas a pesar de que se desconocen los impactos ecológicos que tendrán estas muertes en el ecosistema", declaró María José Caballero, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, mediante un comunicado de prensa.

El Gobierno de Canadá sostiene que la caza de focas es una actividad sustentable y económicamente viable basada en sólidos principios de
conservación, y estableció una cuota total o captura total admisible (TAC) de 975.000 focas dentro del plan de gestión trienal 2003-2005 elaborado por el Ministerio de Pesca y Océanos (DFO).

Por Analia Murias
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PENA DE MUERTE PARA LAS FOCAS

El Ministerio de Pesca y Océanos ha establecido una cuota de capturas trienal (entre el 2003 y el 2005) de 975.000 crías. El próximo 12 de abril comenzará la caza en las zonas heladas de Terranova, donde este año se podrán capturar 319.500 focas, el 95% de las cuales tienen menos de un año de edad. El Gobierno de Ottawa argumenta en su defensa que la caza de esta especie representa una salida económica para las comunidades nativas, indios e inuits del norte del país, y para muchos pueblos de pescadores que se encuentran especialmente afectados por el cierre de las pesquerías debido al agotamiento de los bancos pesqueros.

James W. Baird, representante del ministerio en la península de Terranova y Labrador, sostiene que la explotación de las focas del Atlántico canadiense parte de un planteamiento de conservación de los recursos y de equilibrio del ecosistema. «La población en Canadá es abundante y de ninguna manera está en peligro de extinción. El número de focas se ha incrementado en varios millones desde los años setenta», dice.

Pero la tesis oficial del Gobierno no se sostiene ante los movimientos ecologistas. «Lo que está reduciendo las colonias de peces es el empleo abusivo de métodos de pesca destructivos y la sobreexplotación, y no las focas», afirma Robert Rangely, director de World Wildlife, en Halifax. «La manera en que se acaba con la vida de las focas es brutal y vergonzosa: son apaleadas hasta la muerte», explica. El arma es un garrote llamado hakapik, que normalmente se utiliza para romper el hielo. Según Rangely, equipos internacionales de veterinarios que observan la caza cada año, han examinado los cadáveres de las focas desolladas, «y han descubierto que hasta el 40% son despellejadas mientras aún son capaces de sentir dolor». Su afirmación contradice al Gobierno: «El Colegio Veterinario Canadiense ha confirmado que los métodos utilizados para la captura son incruentos», sostiene James W. Baird que añade: «Los estudios demuestran que los sistemas de captura son comparables con los que se utilizan para matar cualquier otro animal doméstico o salvaje». 

 En medio de una nueva polémica, algunos de los grupos ecologistas más activos, como Sea Shepherd, que dirige uno de los fundadores de Greenpeace, Paul Watson, han solicitado el boicoteo de productos canadienses. Pero no sólo las organizaciones ecologistas están enfadadas con Ottawa. La actriz francesa Brigitte Bardot, que en la década de 1970 encabezó las protestas contra la caza de focas, contestó con un «sois unos gilipollas» cuando un medio de comunicación canadiense la entrevistó por teléfono para recabar su opinión sobre la matanza masiva de esta especie. «He escrito durante años a todos los primeros ministros canadienses, pero no han hecho nada para detenerlo. ¡Nada!», exclamó la actriz francesa, que ahora tiene 70 años.

Los grupos ecologistas están decididos a retomar la lucha contra la caza de focas a los niveles de las décadas de 1970 y 1980, en las que prácticamente se logró una moratoria a partir de 1983. De momento, Paul Watson ya ha llevado a Terranova al actor Richard Dean Anderson, protagonista de la serie McGyver, y promete que ahora se concentrará en llevar a Canadá a nombres como Sean Penn o Pierce Brosnan, que ya han expresado su oposición a la caza de focas harpa.

Jonathan Hayward  (La Voz de Galicia)

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