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5.0.- MATORRALES Y PASTIZALES 5.1.- La fauna del matorral y pastizal Los matorrales nevadenses son uno de los biotopos más ricos en cuanto a endemismos y subespecies, entre las que destaca la mariposa "Apolo de Sierra Nevada" (Parnasius apollo nevadensis), quizá la más hermosa y sin duda la más buscada de todas ellas, de alas blanquecinas y ocelos naranjas, que puede llegar a alcanzar los 42 mm. En este sentido cabe destacar la gran riqueza de lepidópteros de este macizo montañoso, que va paralela a la de su flora. Se pueden citar algunas subespecies como Agriades glandon spp. zullichi, Agrodiaetus thersites spp. tova, endemismos locales como Plebicula golgus, o ibéricos como Erebia hispania. Por desgracia, los coleccionistas de mariposas hacen autenticos estragos sobre la población de estos invertebrados nevadenses, existiendo un gran número de especies amenazadas o en claro peligro de extinción. No se puede hablar de un biotopo concreto sino de un conjunto de hábitats con características ecológicas similares, que pasan desde los pastizales, tomillares y espartales, a matorrales densos, mayoritariamente espinosos y aromáticos, que aparecen como etapas de degradación de los bosques climácicos preexistentes. Desde el punto de vista ecológico son importantes al actuar como microhábitats donde encuentran protección y guarida diversos animales. En estos parajes existe una variada comunidad de animales propios de estos ecosistemas, además de actuar como cobijo de muchas especies que frecuentan espacios abiertos. También son frecuentados por animales más propios de otros biotopos como el bosque o el roquedo, que utilizan estos hábitats como cazaderos. Este es el caso concreto del Águila real (Aquila chrysaetos), el Águila perdicera (Hieraetus fasciatus), el Halcón común (Falco peregrinus), el Búho real (Bubo bubo), y otros predadores. También puede verse algún ejemplar de Ratonero común (Buteo buteo), o de Buitre común (Gyps fulvus) que de forma ocasional destaca sobre los cielos nevadenses, que antaño formaron parte de su hábitat normal de distribución.
Entre los mamíferos, principalmente herbívoros, de estos biotopos se encuentran el Topillo común (Pitymys duodecimostatus), el Lirón careto (Eliomys quercinus), la Liebre común (Lepus capensis), el Conejo común (Oryctolagus cuniculus) o el Ratón de campo (Apodemos sylvaticus). Como en gran parte de la serranía también están presentes el Zorro (Vulpes vulpes) y la Comadreja (Mustela nivalis).
Los
matorrales, pastizales, áreas pedregosas y roquedos son un hábitat
propicio para el desarrollo de distintas especies de reptiles como la Víbora
hocicuda (Vipera latasti) único reptil ibérico cuya picadura
ponzoñosa puede llegar a ser mortal en niños pequeños y ancianos, La Culebra
bastarda (Malpolon monspesulanus), la Culebra lisa (Coronella
girondica),
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