ESPECIES SINGULARES ALMERIENSES: GAVIOTA DE AUDOUIN (Larus audouinii)

© TEXTO Y FOTOGRAFÍA:   JOSÉ JAVIER MATAMALA GARCÍA, MANUEL FRANCISCO MATAMALA GARCÍA

Artículo publicado por la revista Foco Sur (1998) : nº 22: 48-49

Entre las aves marinas más raras y singulares de Europa destaca la Gaviota de Audouin (Larus audouinii), que alberga en el Mediterráneo sus únicas colonias de nidificación a nivel global. De un tamaño similar al de la abundante Gaviota Patiamarilla (Larus cachinnans) es menos voluminosa que ésta, presentando características específicas como el color verde oscuro de sus patas, el rojo de su pico (pincelado de amarillo en su ápice) o los suaves tonos grisáceos de las partes inferiores de las alas y del vientre que resaltan y contrastan su blanca cabeza. Sin embargo, estos caracteres son válidos tan solo para los elementos adultos; jóvenes e inmaduros presentan un plumaje pardo oscuro similar al de otros Láridos.

Ave pelágica (de mar abierto) se acerca a tierra para descansar, nidificar y, en menor medida, para alimentarse. De hábitos principalmente nocturnos, su dieta esta compuesta por peces clupeidos como la sardina, cefalópodos (calamares y sepias) y algunos artrópodos (crustáceos, coleópteros y ortópteros). Localmente puede actuar como predadora sobre otras aves de menor tamaño que, durante sus trasiegos migratorios, paran exhaustas a descansar en los islotes donde nidifica la gaviota, convirtiendose en presa fácil. En ocasiones aprovecha los descartes que realizan los pesqueros cuando levantan las redes; de esta forma, pueden acompañar a barcos de actividad, tanto nocturna (sardineros), como diurna (arrastreros), ampliando y modificando sus hábitos dietéticos.

Población y distribución 

La Gaviota de Audouin está globalmente amenazada aunque, desde hace tres décadas, mantiene un ritmo de crecimiento muy notable no ajeno a la puesta en marcha de medidas de conservación y protección de la especie, así como de sus hábitats. La población actual se estima en torno a 18.600 parejas, lo que contrasta con las no más de 1.000 de los años sesenta o las 1.500 de los setenta. La aparición en 1981 de una nueva colonia de nidificación en el Delta del Ebro significó un punto de inflexión en la evolución de la especie en el Mediterráneo, tanto a nivel cuantitativo, como cualitativo; así, doce años más tarde de las 14.024 parejas que criaron en territorio español, el 67% correspondían ya al Delta del Ebro.

Las colonias de cría se distribuyen desde el Líbano hasta el Mediterráneo español donde se concentran más del 90% del total. También nidifica en las costas de Argelia, Túnez, Chipre y Mar Egeo. La invernada tiene lugar mayoritariamente a lo largo de las costas atlánticas de África, entre Marruecos y Senegal, aunque cada vez es mayor el porcentaje de individuos que permanecen en las costas del Mediterráneo peninsular.

Los últimos datos sobre la población nidificante española (1997) la sitúan en torno a 17.112 parejas, de las que el 68% corresponden al Delta del Ebro ratificándose como la principal área de cría a nivel mundial. A la más antigua de las colonias españolas, situada en las Islas Chafarinas, se han ido añadiendo otras áreas como las Islas Columbretes, Archipiélago Balear  (distintas colonias en Menorca, Mallorca, Cabrera, Ibiza y Formentera), Delta del Ebro, Isla de Alborán y más recientemente Isla Grosa (Murcia). En el litoral almeriense nidificó en la Isla de Terreros durante 1994, sin que se hayan producido citas posteriores.

Anida en islas pequeñas o islotes rocosos, generalmente deshabitados y  excepcionalmente en la costa, como la colonia de nidificación de Punta de la Banya (Delta del Ebro) situada en una península arenosa. Los nidos suelen localizarse al resguardo de matas y muy próximos entre sí; consisten en una  excavación  superficial tapizada con algas y otros restos vegetales. La época de cría transcurre desde finales de abril hasta primeros de julio. A partir de febrero comienzan a llegar las parejas a las áreas de cría, ocupándolas a primeros o mediados de abril. La puesta consiste en 2 o 3 huevos que son incubados por ambos progenitores durante 21 a 25 días. Los pollos, que nacen recubiertos de plumón, abandonan el nido transcurridas las primeras 24 horas, situándose en los alrededores del mismo donde serán alimentados por sus padres. La mayoría comienza a volar entre primeros y mediados de julio.

Crónica de la Gaviota de Audouin en Almería 

El primer registro de la especie en Almería se remonta a mayo de 1970 en las Salinas de Cerrillos, donde el naturalista Antonio Cano capturó a un elemento adulto. Tras más de una década de ausencia comenzó a ser observada de manera regular y creciente a partir 1981 en las Salinas de Cabo de Gata, coincidiendo con el asentamiento de la colonia de nidificación del Delta del Ebro, con la que mantienen una estrecha relación de dependencia.

Utiliza a los aguazales almerienses, especialmente los salinos (Salinas de Cabo de Gata, Cerrillos y Guardias Viejas y Charcones de Entinas), como zona de reposo y acicalamiento, abandonándolos para alimentarse mar adentro, generalmente, al anochecer. Su presencia está ligada principalmente a los movimientos migratorios asociados a las colonias de cría más septentrionales y a la invernada de un contingente cada vez más importante que queda en aguas del Mediterráneo durante estas fechas, nidificando en pequeño número en la Isla de Alborán y esporádicamente en la de Terreros (Pulpí).

Las campañas de anillamiento nos han permitido determinar el grado de influencia de las diferentes colonias de nidificación sobre la población almeriense. Así, a partir de la lectura de anillas podemos afirmar que la máxima relación se establece con el Delta del Ebro (72,7%), al que siguen en orden descendente las Islas Columbretes (15,2%), Archipiélago Balear (9,1%) e Islas Chafarinas (3%), sin que poseamos datos de las islas de Alborán y Grosa.

A lo largo del ciclo anual presenta cuatro períodos bien diferenciados. El de mayor importancia cuantitativa es el paso postnupcial que puede acumular a más de 5.000 aves en el litoral almeriense durante un solo día, desarrollándose entre julio y octubre, aunque tiene su apogeo en agosto. La invernada (noviembre-febrero) se caracteriza por mantener poblaciones estables con ausencia de individuos jóvenes. El paso prenupcial (marzo, abril) coincide con el regreso de las poblaciones invernantes en las costas Norteafricanas hacia las áreas de nidificación, detectándose en Almería a partir de la última semana de febrero. El período estival (mayo, junio) es la única época en la que la presencia de jóvenes e inmaduros es porcentualmente mayor a la adultos que se encuentran nidificando en otras zonas.

La sociabilidad de la especie en las áreas de descanso es muy elevada, formando bandos mixtos con otras gaviotas y charranes en más del 85 % de los casos. A finales de los ochenta realizamos un exhaustivo estudio de Gaviota de Audouin en las Salinas de Cabo de Gata; al realizar el tratamiento estadístico de diferentes variables mediante el test de x² obtuvimos intensas asociaciones biológicamente significativas (p# 0,05) con otros lariformes, como las Gaviotas Sombría, Patiamarilla y Reidora, el Fumarel Común y el Charrancito. Así mismo, presentaron  asociaciones con algunos de los meteoros medidos en el área de estudio (temperatura; horas de insolación; vientos de componente SW, ESE, SSW y NE y precipitaciones).

Problemática y estrategias de conservación

Gaviota estrictamente protegida se considerada en la actualidad como Rara en España. Su estatus global de conservación ha pasado de Rara a la nueva categoría de Dependiente de Conservación.

La amenaza más inmediata es la perturbación por parte de personas de sus colonias reproductoras, por lo que es necesario establecer medidas de protección legales para algunas de sus áreas más importantes de nidificación como las Islas Chafarinas, Isla de Alborán y Grosa e islotes de Ibiza, Menorca y Formentera.  Paradójicamente, el alto grado de concentración de los elementos reproductores (alrededor de tres cuartas partes de la población mundial se sitúan en las colonias españolas del Delta del Ebro y las Islas Chafarinas) supone por sí mismo un elevado factor de riesgo.

El descaste de poblaciones de Gaviota Patiamarilla se ha practicado en algunos puntos donde sus colonias de cría coinciden con las áreas de nidificación de la Gaviota de Audouin, como en Islas Chafarinas y Archipiélago Balear, al objeto de evitar o disminuir la predación de nidos y polluelos de la segunda especie por parte de la primera; sin embargo, los resultados de este tipo de acciones aún son confusos y poco concluyentes en cuanto a su relación con el aumento del éxito reproductor de la gaviota amenazada. También se ha trabajado en el manejo de otros vertebrados, como en la eliminación de la población de ratas (Rattus rattus) en las Islas Chafarinas, o en la erradicación del conejo (Oryctogalus cuniculus) en Columbretes; en este último caso se ha producido un efecto paradójico consistente en un crecimiento anormal de la vegetación, que ha influido negativamente en las colonias de la gaviota.

Se ha demostrado la influencia negativa que las vedas en la pesca de arrastre mantienen sobre algunas de las colonias de nidificación, como las de Columbretes y Delta del Ebro. En estas localidades el calendario de dichas moratorias coincide con el período de puesta (mayo - junio), produciendo una notable disminución en el éxito reproductor de la gaviota. La solución más inmediata es cambiar el calendario de estas paradas que responden más a razones de tipo administrativo que biológicas.

El hecho de estar en lo alto de la cadena alimenticia supone una mayor exposición a los elementos contaminantes que se encuentran en el mar. En aves adultas se han encontrado importantes cantidades de metales pesados y cloro orgánico; así mismo, se han detectado concentraciones de mercurio en proporción de 1,2 partes por millón en huevos y de 15 en pollos, cifras similares a las de otras aves marinas del Mediterráneo, pero no por ello menos preocupantes.