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LAS
NORIAS DE SANGRE Juan Ant. Muñoz Muñoz (1996): Viviendo con nuestra tierra: "Las Norias de sangre". Rev. Paraíso Natural, Nº 2. Págs. 18-19. La noria de sangre es una máquina compuesta básicamente de dos grandes ruedas, una horizontal que movida por un animal, transmite su giro a otra vertical instalada sobre la boca del pozo, la cual lleva aparejada una cuerda circular con vasijas adosadas que cuelga hasta el fondo del pozo y que con el girar de la rueda eleva el agua hasta la superficie. Sobre su origen se han barajado diversas procedencias (Egipto, Mesopotamia, China, India, Grecia) pero lo que parece estar claro es que la noria de sangre no se comprende sin que previamente haya existido la mecánica helenística. La mecánica griega en el siglo III a.c. poseía ya las bases teóricas y técnicas para construir este tipo de aparatos con ruedas hidráulicas dentadas, además de tener experiencia en el uso de la tracción animal para mover artilugios. La expansión de la
cultura islámica a través de sus conquistas, extiende el uso de la
noria por Africa y Asia. En Europa además de la península Ibérica
queda implantada en todo el ámbito mediterráneo. Es decir su uso se
hace necesario en zonas con escasez de agua superficiales, con pocas
lluvias y donde hay que buscar el agua en el subsuelo. A España llegó la
noria de la mano de agricultores asirlos que se afincaron en Andalucía
y Levante peninsular a partir del siglo VIII. Los árabes la
emplearon no solo en la agricultura sino también para abastecimiento
urbano y de baños públicos. En Almería el príncipe Hairan (siglo XI)
ordenó construir una cana1ización para proveer de agua al barrio del
Oratorio, continuando esta canalización hasta la mezquita (hoy iglesia
de San Juan) y elevándose el agua a través de una rueda hidráulica a
modo de noria. La
literatura castellana hace referencia a norias a través de todos sus clásicos,
apareciendo con el término de norias, anorias y hanorias. El Arcipreste de
Hita en su libro del Buen Amor alude a un caballo que antes fue un
brioso corcel de guerra pero que ahora ya viejo queda relegado a tareas
viles: A mediados del siglo
XIX con la generalización del uso del hierro se construyen norias de
metal con mecánicas mas perfeccionadas que tienen su origen en Francia.
No obstante en el área de Almena y salvo alguna excepción se sigue
empleando la noria clásica de madera.
La elaboración de
la maroma era una tarea comunal en la que intervenían varios vecinos o
familiares tal como se hacía en las matanzas o en la trilla. Para ello
se hacían guitas con las que se trenzaban sogas de tres ramales, las
cuales se unían a su vez en grupos de 4 para formar cabos. Grupos de 4
cabos se trenzaban para constituir finalmente la maroma. Este proceso
exigía el trabajo y la pericia de 6 ó 7 hombres que estiraban,
manipulaban y trenzaban las cuerdas. Un artilugio simple de madera con
cuatro canales (uno por cabo ) en forma de pirámide alargada llamada
borrego cerraba el proceso de trenzado juntando los cabos de la maroma. En
cuanto a la fuerza motriz, aunque en alguna época lejana fue
ocasionalmente humana, la llevaban a cabo bestias de tiro, básicamente
mulos y asnos. Sin embargo en el entorno del Cabo de Gata se solían
emplear vacas, ya que además de ser muy resistentes, sus crías eran
muy cotizadas y se podían utilizar en el resto de las tareas agrícolas.
No eran, evidentemente, vacas lecheras. Los
pozos de noria son alargados, casi siempre rectangulares y como los demás
pozos, fuentes, galerías subterráneas y otros sistemas de captación
de aguas se localizaban generalmente en las zonas abancaladas que
existen junto a las ramblas, buscando las corrientes subterráneas de
aguas poco profundas con que abastecer a las fértiles huertas y núcleos
de población. El
entramado de la noria se colocaba sobre una plataforma elevada, de aquí
bajaba el agua para depositarse en la balsa y luego mediante un sistema
.de turnos de riego llamados tandas (caso de ser comunal la noria y la
balsa) se regaban los bancales. La instalación de
motores de bombeo y el descenso generalizado de los acuíferos debido a
su sobreexplotación han hecho desaparecer las norias dejando de
funcionar las últimas existentes en esta provincia a principio de los años
80. Una
de las últimas norias que han dejado de funcionar en el P.N. de Cabo de
Gata-Níjar -año 1983- ha sido la noria del Pozo de los Frailes; la
cual fue construida a principios de siglo mediante la ampliación de un
pozo existente que fue financiado por un particular a cambio de quedarse
con los sobrantes del agua. En fechas recientes una ejemplar actuación
de la Consejería de Medio Ambiente en colaboración con la Consejería
de Cultura han hecho posible la reconstrucción de la noria respetando
fielmente el modelo original de madera. De norias como la
que acabamos de comentar estaban llenos nuestros campos hace escasamente
medio siglo, explotando los escasos recursos hídricos de que disponemos
de manera racional ya que la escasa profundidad de los pozos impedía
abusar de las extracciones, manteniéndose por tanto los niveles freáticos. La introducción de
potentes motores y el aumento de sondeos cada vez a mayor profundidad
nos esta llevando a una catástrofe ecológica de imprevisibles
consecuencias y de la que la mayoría de la población aun no es
consciente. No solo se secan pozos y fuentes existentes sino que la
salinización de las aguas esta volviendo improductivas extensiones de
tierra cada vez mas extensas en un
proceso difícilmente reversible. Reivindicamos desde aquí, sino la
noria por utópicos, si el uso racional del agua que conllevaba la
noria. Cuando en la
elaboración de este artículo, se preguntaba a agricultores hoy
ancianos sobre las norias, siempre afloraba la nostalgia de felices
momentos en torno a ella: chiquillos que se bañaban en las balsas, de
aquel borrico tan bueno, de las tardes de verano sentados junto al
chorro de agua contando las historias de los abuelos, o de aquel amigo o
compañera hoy ausente ...tan ausente como las norias.
NORIAS
DOCUMENTADAS EN EL ENTORNO DE SAN MIGUEL DE CABO DE GATA.
SAN MIGUEL Noria de Antonio
Lico Noria del Tejar Noria de los
Rubiales Noria de Antonio
Nieto Noria de Manuel
Pincela Noria del Huerto del
tío Gutiérrez Noria del tío
Manolico PUJAIRE Noria del Cortijo
del tío Antonio Barranco Noria del Cortijo
Ferrón Noria de
Torremarcelo RUESCAS Noria de Juan Andújar Noria del Artalejo Noria del Dios RAMBLA MORALES Noria del Cortijo de
Abajo Noria del Cortijo
Nuevo Noria de Fuente
Amarguita MAZARRULLEQUE Noria de los
Rellenos Noria de la Palmera SALINAS Noria del Pozo del
cabo Noria del Cortijo
Caparrós Noria del Cortijo de
los Canos POZO DE LOS FRAILES
12 LOS ESCULLOS
12 RODALQUILAR
13 LAS NEGRAS HORTICHUELAS
27 AGUAMARGA
12 FERNAN PÉREZ
14 EL PLOMO
6 TOTAL ......................... 95 EL ARTE DE LA NORIA La
noria se compone de la rueda del agua, vertical, formada con una maza
central con cojinetes en los extremos para sujetarla al pozo, y 32
puntos de madera para engranar con el arbolete. En ella se situa la
maroma con 18 arcaduces de barro. El
arbolete, rueda horizontal asentado sobre el plato de hierro situado
encima de una piedra, tiene en su centro una caña de madera terminada
en 2 guijos de hierro y 30 puntos o husillos. En
la maza se sujeta el mayal de olivo o de eucalipto de unos 4,5 mts. Al
que se enganchaba el aparejo de la bestia. Sobre
el arbolete se enganchaba la guiadera, que servía para guiar al animal
en su marcha por el andel. Los arcauces dejaban caer el agua sobre una artesilla de madera de la que patía una tajea que conducía el agua bajo el endel y a través del lavadero a una balsa donde se acumulaba para el riego. |