ALMERÍA: CAPITAL EUROPEA DE LA BIODIVERSIDAD

© TEXTO y FOTOGRAFÍA:  JOSÉ JAVIER MATAMALA GARCÍA

Artículo publicado por la revista F&H (2002) : nº 49: 18

Violeta de Sierra Nevada. JJ Matamala.Efectivamente, Almería puede definirse como la capital europea de la biodiversidad. Esta tierra llena de contrastes que cabalga entre las cumbres alpinas de Sierra Nevada, los “BadLands” del desierto de Tabernas, el bosque mediterráneo de Sierra María o las praderas de posidonia oceanica de sus fondos submarinos, ofrece a los seres vivos multitud de hábitats diferentes, constituyendo un mosaico natural sin parangón en el resto de Europa.

La flora y la fauna almeriense es una de las más abundantes y variadas de la Península Ibérica. En pocos lugares, como en Almería, están representadas tantas formas vivas, algunas tan singulares que han evolucionado adaptándose a estas tierras y convirtiéndose en especies únicas en el mundo, los endemismos. Otras han encontrado en este rincón de la “piel de toro” el último refugio donde sobrevivir; así, esta provincia se ha convertido en una de las áreas con mayor porcentaje de especies amenazadas y en peligro de extinción.  

Esta situación se debe a la confluencia de multitud de factores ambientales, entre los que destacan sus singulares características geográficas y climáticas. Almería es punto de encuentro y encrucijada entre Europa y África, y a la vez entre el Sudeste peninsular, las sierras béticas occidentales y la meseta castellano–manchega, lo que le confiere una singularidad biogeográfica extraordinaria. Por otro lado, la extremada aridez climática que caracteriza a gran parte de su territorio condiciona, tanto el tapiz vegetal, como las especies animales que lo pueblan, lo que ha favorecido la aparición en estas tierras de la mayor concentración de endemismos por unidad de superficie de toda Europa. Por otro lado, el aislamiento y distanciamiento provincial del desarrollo económico, hasta bien entrado el siglo XX, ha favorecido paradójicamente la conservación de estos hábitats naturales.

Entre los endemismos destacan diferentes elementos de la flora que, como consecuencia del proceso evolutivo, presentan especies y subespecies únicas, incluso representantes exclusivos de un solo género como Euzomodendrom bourgaeanum en el desierto de Tabernas, y que colonizan diversos hábitats, desde los secarrales y promontorios volcánicos litorales, hasta las principales serranías. Pero también aparece un nutrido grupo de endemismos entre los invertebrados de la provincia, donde destacan diferentes especies de mariposas diurnas como la Apolo que tiene cuatro variedades específicas en otras tantas serranías almerienses –Filabres, Nevada, Gádor y María- catalogadas de interés lepidopterológico.

El hecho de que esta provincia cuente con dos Reservas de la Biosfera –Cabo de Gata y Sierra Nevada- y diferentes espacios protegidos no es gratuito, sino consecuencia directa de su importancia medioambiental. Su futuro, amén de la reglamentación administrativa, depende directamente de nuestro sentido común y de nuestra voluntad de adoptar fórmulas de desarrollo capaces de hacer compatibles el progreso social y económico con el mantenimiento de un patrimonio natural único.