DESCRIPCIÓN DE LA PESCA DE CERCO EN LA REGIÓN SURMEDITERRANEA

ROGELIO ABAD* y ANA GIRALDEZ*

 *Instituto Español de Oceanografía

Centro Oceanográfico de Málaga – Fuengirola

Puerto Pesquero de Fuengirola

29640 - Fuengirola (Málaga)

Original entregado en noviembre de 1989

Este informe debe ser citado con la referencia:

Inf. Téc. Inst. Esp. Oceanogr. Nº 86-1990

Edita: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General Técnica.

D.P.: M. 13501-1995

I.S.S.N.: 0212-1565

N.I.P.O.: 251-90-036-2

Imprime: Artes Gráficas Gala, S.L. – Miguel Yuste, 36 – 28037 Madrid

Edición digital Almediam - febrero de 2003

RESUMEN

Se hace un resumen histórico sobre la evolución de esta pesquería en la zona, viendo los cambios que se han producido a lo largo de los años. Se describe la flota actual, sus desplazamientos temporales y zonas de pesca habituales, así como los artes y sistemas de pesca utilizados.

Se analizan las capturas diarias en los puertos de Málaga (1985—1988), Fuengirola (1988) y Almería (septiembre 1982-octubre 1983),con especial atención a las especies objetivo: sardina (Sardina pilchardus Walb.) y boquerón (Engraulis encrasicholus Li.).

SUMMARY

A lnstorical summiary about the evolution of this fishery is made in the zone.The changes which have been produced during the years are notíced.The actual fleet,their temporary displacement,their usual físhing ground and the fishing gears used are described.

The daily captures in Málaga (1985-1988), Fuengirola (1988) and Almería Port (September 1982-October 1983) are analyzed, with a special heed to objective species: sardine (Sardina pilchardus Walb.) and anchovy (Engraulis encrasicholus L.).

1. INTRODUCCIÓN

La pesca de cerco se practica en la Región Surmediterránea desde principios de este siglo.

Esta región comprende la parte española del Mar de Alborán (fig. 1), en ella se localizan los puertos comprendidos entre Cabo de Gata y el Estrecho de Gibraltar: Almería, Raquetas, Adra, Motril, Caleta de Vélez (Vélez-Málaga), Málaga, Fuengirola, Marbella y Estepona en la parte norte y Ceuta y Melilla en la parte sur.

figura 1

Las especies objetivo son la sardina (Sardina pilchardus Walb.) y el boquerón (Engraulis encrasicholus L.); sus capturas han sufrido una serie de oscilaciones a lo largo de los años y el interés que presentan para la pesca ha cambiado a lo largo del tiempo, a raíz del aumento de precios registrado por el boquerón en los últimos 25 años, lo que ha hecho que esta especie constituya, en la mayor parte de los casos, la base para el sostenimiento económico de la pesquería.

El resto de las especies como el jurel (Trachurus spp) ,boga (Boops boops L.) y caballa (Scomber scombrus L.) resulta de escaso interés, aunque algunas capturas de temporada realizadas sobre melva (Auxis rochei Risso) y algarín (Scomberexos saurus Walb.), son importantes en los puertos más orientales, estableciendo unas características diferenciales para las actividades de los cerqueros según su puerto base.

Hasta el momento no se había hecho una descripción general de esta pesquería. Sólo se encuentran trabajos esporádicos y parciales que no aportan una visión del conjunto, más necesaria en el momento actual en el que se acusa un descenso generalizado de las capturas.

2. NOTAS HISTÓRICAS

El arte de cerco con jareta fue introducido en esta región a partir de 1910 y recibió el nombre de mamparra. Donde más se empleaba era en la provincia marítima de Almería. Utilizaban para esta pesca la luz artificial sobre el agua o el “faro submarino’ (Rodríguez Santamaría, 1923).

El uso de este arte promovió, al igual que en otros puntos del litoral español, controversias y disputas, achacándosele una labor destructiva sobre las poblaciones de peces. En realidad, el problema radicaba en la competencia que planteaba a los artes que tradicionalmente se utilizaban para pescar las mismas especies: el sardinal y la jábega. En estos años las jábegas eran los artes más utilizados en toda la costa. Rodríguez Santamaría (1923), censaba 472 en todo el sur de España siendo Málaga uno de los lugares donde más se empleaba.

Los problemas suscitados por la mamparra se intentaron corregir promulgando una serie de leyes que regularan su uso, características, vedas, etc.

Para Almería la Dirección General de Navegación y Pesca aprueba el uso de este arte, según las bases propuestas por la Junta Provincial de Pesca, el 5 de febrero de 1917. Las luces se regularon por R.O. 12 de mayo de 1919, indicando que debían tener una intensidad menor de 150 bujías.

Aún así, las diferencias entre mamparras y sardinales seguían surgiendo de manera continua; esto dio lugar a la creación de una normativa que establecía la prohibición de practicar la pesca con luz, entre las ocho de la noche y las tres de la mañana, hora en que los sardinales hacían las caladas “de prima” y “de alba” respectivamente. La altura del arte debía ser inferior a 50 m y la malla de 10 mm de lado (Almería, 29 de Octubre, 1920).

La importancia de las capturas, así como el supuesto daño que el nuevo arte causaba, promovió la implantación de una veda para este tipo de pesca durante los meses de junio y julio (R.O. de 14 de julio de 1922), ampliada después al mes de agosto. Esta medida fue recurrida por los armadores y gremios derivados de la pesca de Almería, recursos que fueron sucesivamente desestimados por las autoridades (R.O. de 9 de junio de 1923 y R.O. de 13 de junio de 1925).

La pugna subsistió durante años, cobrando nuevo interés durante la crisis pesquera de finales de los años veinte, de forma que la Junta Local de Pesca de Almería acordó en mayo de 1929, solicitar la ampliación de la veda de tres a cinco meses, sin poder lograr su propósito.

En Málaga, el uso de esta modalidad de pesca no adquirió tanta importancia. Su utilización no se recoge en la descripción de la pesca de esta provincia que hizo Miranda en 1923. El uso de las luces fue regulado por R.O. 9 de mayo 1924 y este tipo de pesca por R.O. 9 de mayo 1929. Posteriormente fue expresamente prohibida la pesca de cerco en Málaga (O.M. 8 de junio de 1932).

El arte utilizado en esta zona presentaba algunas características propias y notables diferencias con los actuales. Rodríguez Santamaría (1923) lo describió así para Almería:

- Forma rectangular o algo más ancho en el centro, teniendo 150 m de largo y entre 25 - 50 m de alto.

- La presencia en el centro de la jareta de un tornillo grillete giratorio cosido a la relinga inferior.

- El "matador" ocupa la parte central del arte. La recogida se realizaba jalando los dos extremos a la vez.

- La pesca era realizada por tres embarcaciones. Todas llevaban luces de acetileno, aunque en una de ellas ("chinchorro"), se instalaban las más potentes. A bordo de la principal iba el arte y otra hacía de "enviada" transportando la pesca 

 

Este tipo de artes solía dedicarse a la pesca de la sardina desde septiembre u octubre hasta marzo, y al boquerón desde junio a septiembre, en fondos de 20 a 25 brazas y a una distancia de 1 ó 2 millas de la costa.

A partir de 1925 estas embarcaciones empezaron a ser dotadas de motor. En esta fecha lo tenían 10 mamparras en Almería (López Suárez, 1929).

No hay estadísticas específicas por arte. Sólo se dispone de algunas esporádicas por especies, recogidas por diversos organismos: el Pósito de Pescadores de Almería tomó las capturas de sardina en 1920 (Miranda, 1923) y el Laboratorio Oceanográfico de Málaga recogió las estadísticas de capturas de ese puerto, desde el año 1925. La toma generalizada de estadísticas se organizó en 1928, encargándose de realizar esta función en Andalucía Miranda. En concreto, en la Región Surmediterránea se contó con 27 puntos de toma de datos. A partir de 1930 cesa este sistema de recogida de estadísticas y ya en 1933 se comienzan a editar las estadísticas de la Dirección General de Marina Civil y Pesca, en las que aparecen sólo las descargas del puerto de Málaga. Las capturas eran considerables, si las comparamos con el resto de la serie histórica, a pesar de utilizarse mayoritariamente los artes menos productivos (tablas I a IV).

 

Tabla 1

 

Tabla 2

 

Tabla 3

 

tabla 4

Las actividades de estos pesqueros también alcanzaban el norte de África. Para el año 1923 se citan en el puerto de Melilla las siguientes embarcaciones que pescaban con luz (Buen, 1930):

Puerto base

Embarcaciones

Toneladas

Personal

Almería

5

26

27

Málaga

2

6

9

Estas embarcaciones se desplazaban por temporadas y la pesca era desembarcada en ese puerto para consumo en fresco y conservas.

A partir de los años 40 se lleva a cabo la implantación generalizada de la pesca de cerco. Los artes evolucionados recibieron el nombre de traiñas (por extensión este mismo nombre se le dio al barco que lo utilizaba), y se fueron incorporando a la pesquería en los lugares en que no eran utilizados: a partir de 1939 en Málaga (Bellón, 1950) y en 1941 en Motril.

Para este período contamos con el trabajo realizado por Bellón sobre la sardina y el boquerón de Málaga (1950) en el que prestó especial interés a la descripción meticulosa de las embarcaciones y los artes.

En el censo de embarcaciones desde Estepona a Motril figuraban 31 unidades con un tonelaje medio entre 20 y 30 TRB estando equipadas con motores de 35-40 HP. El arte tenía 468 m de largo por 40 m de caída o peralte, el "matador" estaba en un extremo y en los botes de luces se utilizaban lámparas de vapor de gasolina.

Los demás artes que tenían como objetivos las mismas especies, seguían utilizándose. Los sardinales eran los más abundantes (412 en la provincia de Málaga), y las jábegas estaban declaradas como artes a extinguir, sin posibilidad de nuevas construcciones.

Las cifras de captura de sardina y boquerón hacen referencia a los seis Distritos en que se dividía la provincia Marítima de Málaga: Estepona, Marbella, Fuengirola, Málaga, Vélez-Málaga (Caleta) y Motril.

La cobertura estadística es menor que a finales de los años veinte, al haberse desarrollado un proceso de concentración de embarcaciones en los puertos pesqueros y en puntos del litoral con una población en aumento. Con relación a la exactitud de las cifras el autor aclara: "son deficitarias ... porque los pescadores para eludir tasas o posibles impuestos no declaran u ocultan parte de la pesca" (sic) (pg .102).

Los rendimientos de cada arte no se pueden concretar, pero podemos suponer que los artes de cerco obtenían, como en otros puntos del litoral, los mejores resultados, desplazando paulatinamente a los tradicionales sardinales y jábegas. En su conjunto los resultados obtenidos eran altos, siendo las capturas de sardina superiores a las de boquerón, situándose la Región Surmediterránea en el segundo lugar en la pesca de estas especies en el conjunto nacional, sólo superada por la Región Cantábrica.

Los caladeros habituales eran: el Placer de las Bóvedas, cercanías de Málaga capital y Benajarafe en la provincia de Málaga y las Llanas en Almería. Estos mismos puntos de pesca son los más frecuentados en la actualidad (Abad et al., 1987b). Debe destacarse que en el minucioso trabajo de Bellón antes citado, no se encuentra ninguna referencia a la pesca de cerqueros malagueños en aguas norteafricanas, por lo que se puede suponer que su presencia en esa área era nula o muy escasa.

En el resto de la Región Surmediterránea la flota estaba compuesta por 33 cerqueros en Almería, 18 en Roquetas y 22 en Adra (Guitán, 1948).

En el curso de la década de los cincuenta la pesca en Málaga tuvo un gran auge. El puerto de esta ciudad fue utilizado por traiñas gallegas, valencianas y alicantinas, conjuntamente con las malagueñas, como punto de descarga de las capturas conseguidas en esta costa y en el Norte de África. La especie que ofrecía mejores resultados era la sardina. Málaga servía como centro de comercialización a la vez que desarrollaba la industria conservera ya existente, auspiciada por industriales locales y gallegos.

Las embarcaciones que se construyeron eran de mayor tonelaje y comenzaron a instalarse ecosondas (denominadas "radar" entre los pescadores). En Estepona lo llevaban varias traiñas en 1955.

Este proceso de gran actividad tuvo su declive en 1958, achacándose a varias causas; algunas de las más destacadas fueron:

- Jábegas y boliches continuaron actuando. Se transformaron disminuyendo su tamaño y centrando su actividad en la pesca de inmaduros (falso chanquete), utilizados. en gran parte para la elaboración de harina y abono.

- La pesca en Marruecos se vio dificultada tras la independencia de este país.

- Los rendimientos de la pesca local disminuyeron.

Resulta imposible cuantificar todo el proceso, dada la escasez de datos existentes.

Las únicas cifras disponibles, a partir de este momento, son las estadísticas publicadas por la Secretaría General de Pesca Marítima, en la que aparecen las capturas desembarcadas en la Región Surmediterránea sin desglosar por puertos.

Durante los años sesenta se incorporaron innovaciones en el campo técnico. Las fibras naturales fueron sustituidas por fibras sintéticas en la fabricación de redes, se generalizó el uso de ecosondas, mejoraron los motores y comenzó a mecanizarse la recogida del arte incorporando el halador mecánico ("jalaor" entre los pescadores), disminuyendo el número de personas necesario para este trabajo.

Esta década se inició con una recuperación en las cifras de captura, volviendo a descender entre los años 1967 a 1969 la pesca de las especies objetivo.

Al mismo tiempo se inició un proceso de interés económico al aumentar el precio del boquerón; éstos y los de la sardina se igualaron en esta región en 1962 (Abad et al., 1987a), continuando en años sucesivos el aumento del valor del boquerón de una manera acelerada, mientras que el ascenso de precios de la sardina se producía en un grado mucho menor. Favoreció este proceso el desarrollo de las grandes fábricas de conservas de anchoa y la resistencia a la putrefacción que presentaban los nuevos artes de fibras sintéticas.

Un cierto número de traiñas se desplazaban por temporada a las costas de Levante. En Adra, de las 16 traiñas que había en 1969, 7 se iban cada año a realizar una temporada de pesca a Castellón (Lozano, 1969).

Nuevamente en los años setenta recomenzó un período de recuperación, aunque el interés de los cerqueros estaba encauzado hacia el boquerón.

La pesca en caladeros ajenos al Mar de Alborán ha seguido manteniéndose de manera regular, incrementándose en ciertos momentos por diversas causas. En 1973 numerosos barcos con base en esta costa se desplazaron al puerto de Alicante, debido a la abundancia de boquerón en las aguas cercanas y a los problemas que tenían para poder faenar en aguas marroquíes (Anónimo, 1973). En los puertos más al norte se denota su presencia en años sucesivos. En 1976 había cinco cerqueros de Andalucía occidental y cinco de Melilla en el puerto de Tarragona (Veiga, 1976).

A partir del año 1979 se registra un aumento en las capturas de boquerón en todo el Mar de Alborán. Los puertos de Adra, Almería, Motril, Barbate y en menor medida Málaga, recibieron las descargas de esta especie capturada en el Norte de África. Los barcos de cerco que faenaban en aguas locales, también vieron aumentadas sus capturas de la misma especie en este período, a la vez que se registraba un descenso en las descargas de sardina. Este mismo proceso de sustitución de las capturas de la sardina por las de boquerón, lo estaba registrando la flota marroquí del Mar de Alborán (Turner & Bencherifi, 1983).

En 1984 se detecta un descenso generalizado de las capturas de boquerón, tanto en aguas marroquíes como en las españolas, adquiriendo esta escasez un carácter muy intenso en 1985. paralelamente las capturas de sardina aumentaban de forma considerable, aunque su precio en primera venta seguía siendo bajo.

Por esta causa, a partir de 1985-86 los caladeros del Norte de Marruecos dejaron de ofrecer interés, hecho que produjo un descenso en el número de unidades de la flota, que analizaremos más adelante, y una mayor actividad de los cerqueros de Almería y Adra en Cataluña y Golfo de León.

3. FLOTA

3.1. Descripción

La flota de cerco de la región Surmediterránea está compuesta por 172 unidades, con un tonelaje total de 3.293 TRB Y una potencia total de 29.179 CV. El tonelaje medio es de 19.15 TRB Y el caballaje medio 170 CV (tabla V).

 

Tabla 5

El censo ha sido realizado a partir de los listados de flota suministrados por las Cofradías de Pescadores. A estas embarcaciones se le suman esporádicamente unas 20 pequeñas unidades que faenan el resto del tiempo con artes menores.

La característica más destacable es el gran número de embarcaciones menores de 20 TRB (70%), aunque es muy probable que algunas estén subvaloradas en su arqueo.

En los cinco puertos de la provincia de Málaga se encuentra el mayor número de cerqueros menores de 20 TRB, 60 unidades que representan el 79% del total de la provincia.

En los puertos de Adra y Almería tienen su. base la mayoría de los barcos con más de 20 TRB, 29 unidades que representan el 41% del total de la provincia marítima de Almería de este intervalo de tonelaje.

En los últimos años la flota ha sufrido una recesión ocasionada por la disminución de capturas en el boquerón pescado en Marruecos. En el puerto de Adra la flota se redujo entre 1985-89 en 9 unidades que sumaban 590 TRB, mientras que sólo se dieron de alta dos cerqueros con un total de 73 TRB. En el puerto de Almería, en este mismo período, la reducción fue de 8 barcos con 373 TRB Y las altas fueron sólo 3 barcos con 41 TRB. En la provincia de Málaga este proceso sólo afectó a un barco de 46 TRB, que era el único que contaba con licencia para faenar al cerco en Marruecos, y sólo se dio de alta un cerquero de 21 TRB.

En total las bajas suman 948 TRB, lo que supone una reducción del 22.7% en tonelaje, mientras que el número de unidades sólo disminuyó en un 9%. El resultado es una reducción considerable en el tonelaje medio de la flota en su conjunto aunque, como se ha mencionado anteriormente, este descenso afectó a la flota que faenaba en aguas marroquíes, continuando la parte de la flota que faena en aguas locales sin cambios notables.

3.2. Desplazamientos de la flota

Atendiendo a los desplazamientos la flota puede considerarse dividida en dos grupos:

Las de mayor tonelaje realizan una temporada de pesca fuera de la región. En primavera y verano faenan en la Región Levantina, Cataluña y Golfo de León, realizando las principales descargas en los puertos de la provincia de Gerona.

Este grupo comprende 5 barcos de Almería, 14 de Adra, 2 de Caleta de Vélez y 3 de Málaga (B.O.E. 30-6-1989).

En aguas del Atlántico sólo ha faenado por temporada un cerquero con base en Adra y suele realizar sus descargas en el puerto de Barbate.

El resto de la flota, de menor tonelaje, faena en las aguas inmediatas a sus puertos. Como excepción a esta actuación general debe destacarse la presencia en la Bahía de Málaga de cerqueros de toda la provincia en los meses de septiembre y octubre (tabla VI) atraídos por las capturas de boquerón. El puerto de Almería suele registrar descargas de barcos de Carboneras y Mazarrón que se desplazan siguiendo la migración de la melva.

Tabla 6

3.2. Zonas de Pesca

Ciertas zonas del litoral son consideradas de especial interés por los pescadores de cerco, obteniéndose en ellas mejores capturas (fig. 3).

Entre los caladeros de sardina detallados en el mapa y los resultados obtenidos en las campañas de bioacústica, se han encontrado grandes coincidencias (Abad et al., 1987b).

El único caladero de boquerón que aún tiene una relativa importancia es el de la Bahía de Málaga.

continúa