ALMERÍA BAJO TIERRA: EL KARST EN YESOS DE SORBAS
© TEXTO: José Javier Matamala García, Eloy Gil González y Francisco Joaquín Aguilar Delgado. © Fotografía: José Javier Matamala García Artículo publicado por la revista Foco Sur (2001) : nº 56: 44-47Tras atravesar los calcinados llanos de Tabernas al llegar a Sorbas, el paisaje cambia drásticamente. Las "casas colgantes" de esta fortaleza pétrea se asoman sin vértigo a un profundo barranco, modelado por la acción erosiva del agua de un río actualmente convertido en meandro, mientras que en su vertiente Norte se puede observar discurrir al Río Aguas. Avanzando hacia el Este, por la carretera comarcal que une a ésta localidad con la de Carboneras, nos adentramos en un valle cincelado por este río que le confiere un impresionante aspecto. La aparente asolación contrasta con un abanico de paisajes de peculiar belleza que esconden, tanto en su superficie, como bajo el suelo, una colección de los mayores tesoros de "los desiertos almerienses". Principales características geológicas y climáticas:
La porosidad de este tipo de materiales, su elevada solubilidad y facturación permiten una fácil circulación del agua en el subsuelo. El Río Aguas, sus diferentes afluentes, ramblas y manantiales constituyen parte esencial en la dinámica actual y pasada de estos sistemas de cuevas. Entre estos últimos puede destacarse el Manantial de los Molinos, la principal de todas ellas, que emite más de 40 litros por segundo. También son notables la Surgencia de Las Viñicas, de la Fuente del Peral de la Cueva del Agua, de la Fortuna, del Infierno, etc. El clima del área puede definirse como subtropical mediterráneo desértico, caracterizado por precipitaciones medias anuales inferiores a los 250 Lm2 y por un período de insolación superior a 3.000 horas. Almería bajo tierra. En un karst yesífero los relieves pueden ser superficiales, destacando algunas formaciones características como los túmulos, las dolinas o los poljes, así como subterráneos, como cavidades que contienen simas verticales, galerías, salas, lagos, meandros, sifones, etc. Con más de un millar de cavidades en yeso, la mayoría aún sin explorar, este gran complejo kárstico es uno de los de mayor importancia en su género a escala mundial. Aunque con una superficie notablemente inferior a la de otros, como los de Bolonia en Italia y Podolia en Ucrania, el de Sorbas posee unas características y peculiaridades que lo hacen único desde el punto de vista geomorfológico y le confieren un extraordinario valor científico.
Datos básicos sobre vegetación y fauna Dentro de un contexto árido la presencia de un suelo pobre y con un eleveado contenido en yesos constituye un factor altamente limitante para el desarrollo de la mayoría de las especies. Sin embargo, la austeridad de estas comunidades vegetales contrasta con la riqueza y diversidad de su flora, compuesta por plantas altamente especializadas, resistentes y capaces de poder colonizar este tipo de sustratos. Son precisamente éstas las que le confieren un valor botánico de extraordinario interés que se acrecienta por la presencia de endemismos de carácter local, especialmente, entre las especies adaptadas a los suelos yesíferos, denominadas gypsófilas.
En suelos principalmente arenosos aparecen otro tipo de comunidades dominadas por espartos, atochas, aulagas y formaciones de tomillar, entre las que destacan el rabo de gato o la jarilla blanca almeriense, además de escobillas, bojalagas y un largo etcétera. Los suelos lavados de yesos presentan la que debió ser la vegetación potencial del área, constituida por bosquetes de arbustillos mediterráneos como el espino negro, el palmito, el lentisco o el acebuche. Mermadas por factores antropógenos suelen apacer sustituidas por series de degradación donde abundan retamares y esparragueras. En algunos tramos el cauce del Río Aguas aflora en forma de pozas, lagunillas o cursos permanentes, lo que favorece la formación de vegetación palustre como eneas, carrizos, cañaverales y juncadales, especies arbustivas como el taray, la adelfa y la zarzamora y arbóreas como las choperas y otras especies de rivera que forman pequeños sotos fluviales. Fauna En estos secarrales de Sorbas donde comienza el último "reino" de la tortuga mora, también está presente el galápago leproso, ligado a los cursos de agua al igual que las culebras de agua y algunos anfibios, como la rana común o los sapos corredor y común. Adaptados a condiciones menos favorables, entre otros reptiles y anfibios destacan el lagarto ocelado, las culebras bastarda, de herradura, de escalera, las lagartijas colirroja e ibérica y las salamanquesas común y rosada.
Los mamíferos de mediano aparecen representados por excelentes cazadores como el zorro, la gineta, la marta, o la comadreja representada aquí por una subespecie endémica del Sudeste ibérico. También se distribuyen por los diferentes hábitats del entorno tejones, conejos y erizos, así como algunos micromamíferos entre los que destacan musarañitas, musarañas, topillos comunes, ratones de campo y lirones caretos. Mención aparte merecen los murciélagos orejudo y troglodita, ilustres moradores de cavidades y cuevas. Los datos sobre invertebrados son muy escasos y precisarán de estudios específicos. Recursos humanos y realidad social.
Actualmente, Sorbas y sus múltiples barriadas, que en conjunto cuentan cómo más de 2800 habitantes, siguen manteniendo una vocación marcadamente agrícola basada en cultivos de cereal, olivo, alcaparra, vid y, en menor proporción de regadío. También destaca su rica artesanía concentrada principalmente en su antigua y singular alfarería y en algunos maestros de forja, hojalata y cestería del esparto. Lugar importante dentro de su economía lo ocupa la actividad minera, concretamente las canteras de extracción de yeso. Durante los últimos años, cabe destacar la proliferación de diferentes empresas e instalaciones, dedicadas al desarrollo de actividades relacionadas con el "turismo rural", demostrando su capacidad para generar riqueza y para crear empleo. Rutas de interés. - Sorbas: Entre sus singulares edificios destacan algunas construcciones señoriales como la casa del Duque de Alba y la del Duque de Valoig, el Teatro Villaespesa o la casa del Marqués de Carpio. Cabe destacar también a la Iglesia de Santa María, construida durante el siglo XVI sobre una antigua mezquita árabe. Los distintos miradores, como el de "La Deá", El Puntal, El Calvario o El Porche, ofrecen espectaculares panorámicas sobre este balcón natural del Río Aguas. - Cuevas: Para visitar las cuevas del complejo kárstico es necesario contratar los servicios de alguna de las empresas especializadas que se encuentran en esta localidad y que también ofertan otra serie de actividades. - Rutas en vehículo: La antigua carretera comarcal que une la localidad de Sorbas con la "Venta del Pobre" ofrece diversas posibilidades, espléndidos paisajes y localidades interesantes como Los Molinos de Río Aguas; desde aquí se puede descender al cauce del río y observar la frondosidad de la vegetación de este pequeño "oasis". Régimen de protección.
El futuro del complejo kárstico depende en gran medida de la adecuación de las canteras de extracción de yesos, a las medidas necesarias para la conservación de los tesoros subterráneos a los que amenazan directamente y que en ningún caso pueden ni deben perderse. Asimismo, es necesario y urgente establecer una normativa adecuada que controle el uso de los manantiales que drenan el karst yesífero y que son fundamentales para el mantenimiento presente y futuro de los sistemas de cuevas.
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