FELIZ CUMPLEAÑOS, GUADALUPE

© Francisco Fernández Antón -2002-*

Revista Guardabosques, nº18 paginas:40-41.

 

©Edición digital Almediam, abril de 2003

 

Con este nombre fue bautizada una cría de tortuga boba que nació junto a sus hermanas el año pasado en una playa naturista de Vera (Almería).

Su nombre se debe a la persona que presenció el desove en la madrugada del 28 al 29 de julio. Esa madrugada, una tortuga boba de aproximadamente un metro de envergadura salió del mar en la playa nudista Vera Natura, de la localidad de Vera, en la provincia de Almería, se arrastró unos cuantos metros por la arena y entre las hamacas hizo un agujero de unos 60 cm. de profundidad depositando 97 huevos. Una vez finalizada la tarea de la puesta, tapó los huevos con arena y se sumergió en el mar.

Inmediatamente después, la persona que tuvo el privilegio de asistir a este excepcional acto se puso en contacto con distintas administraciones, las cuales pusieron todos los medios posibles para que dicho acontecimiento tuviese un final feliz, acotando el terreno donde estaba el nido con sacos llenos de arena para evitar las posibles mareas, así como con la colocación de una valla para evitar el paso de personas y perros. El lugar estuvo vigilado 24 horas diarias por Policía municipal, Agentes de Medio Ambiente y personal voluntario.

Transcurridos unos 60 días empezaron a eclosionar los huevos y a salir las crías de tortuga.

El próximo mes de julio se cumple un año de este hecho que bien merece la pena recordar.

Cronología de los nacimientos:

Día 24 de septiembre: Nacen 30 tortugas (entre ellas Guadalupe, que fue la primera que se introdujo en el agua).

Día 26 de septiembre: Nacen 6 tortugas.

Día 28 de septiembre: Nacen 2 tortugas.

Día 6 de octubre: Nacen 2 tortugas.

En total, de los 97 huevos depositados eclosionaron 40. Todo un acontecimiento, si tenemos en cuenta que las últimas noticias conocidas que tenemos de una puesta de tortuga boba en las costas españolas se localizó en Mallorca, y de esto hace ya unos 100 años.

La tortuga boba (Caretta caretta)

Orden: Testudines

Familia: Cheloniidae

Género: Caretta

Especie: Caretta caretta

Descripción:

Tortuga marina que mide entre 90 y 120 cm. y puede llegar a pesar 150 Kg. Tiene la cabeza grande y gruesa y unas fuertes mandíbulas en forma de gancho. Cada miembro posee dos garras o uñas, que con el crecimiento puede perder una.

Son de coloración pardo-rojiza en la zona de la espalda y mas clara (amarillo crema en la zona ventral.

Parece ser que su nombre (BOBA) se debe a la costumbre de tomar el sol en superficie, quedándose dormida, por lo que es fácil capturar.

Distribución:

Habita en todos los mares cálidos, llegando a desplazarse miles de kilómetros desde los lugares donde se alimentan para ir a anidar en las playas donde nacieron. Aproximadamente 2.000 tortugas bobas hembras desovan anualmente en las costas nororientales, sobre todo en las playas de Turquía y Grecia y de manera especial en la playa de Dalyan (Turquía). Algunos grupos reducidos anidan en otros países  del este y sur del Mediterráneo.

Biología-ecología:

Al amparo de la oscuridad, la hembra deposita los huevos (entre 60 y 150) en la arena de la playa (generalmente por encima de la última marca de las mareas) y los entierra para que estén siempre a la temperatura y humedad constante. El sexo de las tortugas está determinado por la temperatura del periodo de incubación.

Al cabo de unos 60 días eclosionan los huevos, saliendo las crías del nido, normalmente por la noche, utilizando el reflejo de la luna sobre el mar para orientarse hacia el agua. En dicho trayecto están expuestas a las aves y los cangrejos, que pueden devorarlas. Si logran introducirse en el agua, las posibilidades de sobrevivir son mayores. Se calcula que una sola de cada mil puede llegar a ser adulta.

Alimentación:

Es una especie carnívora que se alimenta de cangrejos, moluscos, erizos, medusas y de otros invertebrados marinos.

Amenazas:     

Debido a la presencia humana y los proyectos urbanísticos como resultado del turismo, esta especie está disminuyendo considerablemente de nuestras costas. La contaminación de nuestros mares -algunas mueren por la ingestión de plásticos al confundirlos con medusas- y la pesca accidental en palangres, hacen que este reptil marino tenga un futuro bastante incierto.

Esperemos que de los 40 ejemplares que nacieron en la playa VERA NATURA a alguno se le ocurra volver de nuevo a visitarnos, depositar sus huevos en nuestras playas  y seguir perpetuando la especie.

*Agente de Medio Ambiente. Delegación Provincial de Almería