3.- BREVE RECORRIDO HISTÓRICO

De la Prehistoria poco sabemos de las técnicas de aprovechamiento del agua y de sus tipologías constructivas. Las culturas y asentamientos documentados en estas tierras se desarrollan en torno a cursos o nacimientos de agua que la utilizan para su abastecimiento, aseo, aprovechamiento de los recursos cinegéticos, recolección de plantas y semillas y uso agrícola. No es casualidad que el asentamiento más importante descubierto, esté localizado junto al que fue un curso de agua que comunicaba el interior del Campo de Níjar con la bahía de Almería. Nos referimos a Barranquete, punto de desagüe natural de los acuíferos de gran parte del Campo de Níjar.

Por su posición geográfica, clima, recursos mineros y, ateniéndonos a la cantidad de yacimientos arqueológicos encontrados (más de un centenar hasta la fecha), este área debió de ser especialmente colonizada en época prehistórica. 

  Aljibe Bermejo

 De la época romana destaca el aljibe Bermejo, situado en las proximidades de Campohermoso, y el aljibe Jabonero, demolido en los años 70, en el paraje del mismo nombre. Estos aljibes, considerados por algunos autores como romanos, junto con otros que debieron existir en la zona, han tenido históricamente una función de aprovechamiento ganadero. Se ubicaban junto a las vías ganaderas y pastizales que empleaban hasta hace no muchos años los rebaños trashumantes que bajaban de las cercanas sierras de Filabres, Nevada y Gádor en época de invierno.

Otra construcción de origen romano es la factoría de salazones ubicada en Torregarcía, donde se observan depósitos y canalizaciones.

En el Medievo la población estaba fundamentalmente concentrada en torno a los manaderos naturales de Níjar y Huebro, en medianas alquerías como las de Inox, Tarbal y Hualix, en marchales asociados a pequeños cursos de agua en Rambla Morales y río Alías, en michares de Sierra Alhamilla y en algunos lugares costeros como las Negras, Agua Amarga y Las Salinas que también estaban habitados. El valle de Huebro, a tenor del imponente castillo que lo defendía, fue la zona más productiva y poblada.

Todas las zonas donde manen aguas estables o estén asentadas sobre acuíferos extraíbles con técnicas tradicionales, son potencialmente un asentamiento musulmán. No olvidemos que la agricultura musulmana era de regadío, siendo éstos grandes horticultores, tanto por sus técnicas de cultivo como por sus sistemas de irrigación y control del agua.

  Agricultura tradicional.

La Época Moderna empieza con la conquista del Reino de Granada. Níjar cayó en la campaña de 1488 sin oponer resistencia. Los Reyes Católicos prometen a los vencidos musulmanes dejarlos vivir según sus costumbres, respetando sus vidas y posesiones. Pero los continuos incidentes y la intransigencia religiosa llevaron a la corona a suprimir los privilegios a los moriscos y a la expropiación de sus bienes. Es el comienzo de la repoblación y el repartimiento a finales del siglo XV, reflejados en los primeros libros de Apeos. Con la ocupación cristiana y la marcha de parte de los moriscos se empieza a implantar un nuevo orden económico y social. Una parte de los territorios de la provincia se cedió a los nobles como pago por servicios de guerra, quedando bajo su administración directa; otros, como la zona que nos ocupa, por su importancia fronteriza, quedó en régimen de jurisdicción realenga.

Mientras la población morisca fue mayoritaria se cultivaban los huertos y obtenían, gracias a sus técnicas agrícolas e hidráulicas, un elevado rendimiento.

Pero en 1568, la difícil convivencia, los saqueos del corso, la presión de los monfíes y el aumento de la presión económica, derivó en la rebelión de los moriscos, con epicentro en la Alpujarra, y su resultado fue la deportación masiva de 1570. A partir de aquí se impone un enorme vacío humano y una profunda crisis económica del territorio.

Comienza entonces otro proceso de repoblación dirigido por la corona, pero la presión del corso, dejó este área casi deshabitada. Para evitar la piratería (que dio lugar al triste apelativo de costa de los piratas, debido a la facilidad con la que podían desembarcar y esconderse, al abrigo de las numerosas calas), se construye un sistema defensivo en época de Felipe II.

 Saqueo pirata de la costa.

En el siglo XVII comienza la recuperación demográfica de Almería y Níjar cuadruplica su población. No sólo se puebla la huerta y se restauran y crean sistema hidráulicos sino que se cultivan también espacios mas áridos con cereales de secano, cuyas técnicas dominaban los nuevos pobladores. Es ahora cuando el aljibe, sistema tradicional, va a conocer una nueva época de expansión y se van a colonizar nuevos espacios no necesariamente vinculados a los manantiales o cursos estables de agua.

 

La minería, sobre todo la del hierro trabajado por genoveses, la barrilla, el esparto y la artesanía viven momentos de alza dando lugar a nuevas construcciones en los campos y en la Sierra, proceso que continua en el siglo XVIII. En este siglo la iniciativa privada va a abordar un ambicioso y desafortunado proyecto hidráulico con la construcción de una gran presa de piedra de cantería para poner en producción una gran extensión de terreno baldío. Fue un gran fracaso económico y de cálculo, al quedar totalmente anegada la presa al poco de construirse.

  Antiguo pozo del IRYDA.

Durante el siglo XX sigue aumentando la demografía, decae la minería, el esparto y la barrilla. Es una comarca empobrecida y seca que Juan Goytisolo refleja magistralmente en su obra Campos de Níjar. Los sistemas hidráulicos tradicionales, aunque a pleno rendimiento, se muestran insuficientes, por lo que se impone la emigración.

A finales de los sesenta, en la época del desarrollismo franquista, el IRYDA encuentra agua en el subsuelo, se construyen poblados de colonización agraria, se traen colonos y se implanta el cultivo extensivo. Se construyen nuevas casas y nuevos entornos con nuevos materiales. En los años 80 llegan los invernaderos, en los 90 el mar de plástico invade todo, los acuíferos se agotan y salta la alarma. El agua lo es todo y sin agua no hay futuro.

  Proyecto de conducción desde la desaladora de Carboneras

En el año 2.001 se empieza a construir una potente desaladora en Carboneras, a la que seguirá la de Rambla Morales, potenciadas por el Plan Hidrológico Nacional, junto con los transvases que traerán agua de lejanos lugares. Sofisticados invernaderos se instalan por doquier y el capital extranjero toma posiciones. Los usos y costumbres tradicionales han pasado a la historia, mientras una nueva explosión demográfica alimentada por mano de obra inmigrante procedente del Magreb, Sudamérica y países del Este fluye sin cesar.