4. - EL PATRIMONIO ETNOGRÁFICO. RIQUEZA CULTURAL DE UN ESPACIO PRIVILEGIADO 

4. 1.- EL AGUA COMO RECURSO. LA HIDRÁULICA TRADICIONAL.

Los primeros pobladores se instalan junto a manaderos naturales, que luego son optimizados mediante minas y encimbrados. Paulatinamente se van perfeccionando sistemas de captación en el ámbito de las ramblas y cauces, tales como pozas, pozos, azudes cimbras y galerías, proceso que culmina con la introducción de la noria por los árabes. En la Edad Moderna se da un paso más audaz, colonizando los espacios abiertos y secos mediante el uso de boqueras, cortas, chortales y con la inestimable ayuda de los aljibes y tanques. Los tiempos modernos empiezan con los motores de combustión y culminan con la instalación de potentes motores eléctricos, capaces de agotar y salinizar los acuíferos en un breve espacio de tiempo, para llegar al siglo XXI dependiendo de los trasvases y desaladoras.

 

  Camino entre pitacos.

La hidráulica tradicional en los Campos de Níjar es una muestra sublime de cómo los habitantes de un medio hostil y árido, acuciados por la necesidad, no sólo logran sobrevivir junto a los escasos y pobres manaderos, sino que, tras aumentar y perfeccionar éstos para extraer agua de su subsuelo, llegan a colonizar espacios “a priori” inhabitables, utilizando sólo lo que, en otros lugares, constituye una adversidad (las fuertes tormentas o aguaceros).

Paradójicamente, en estos momentos en que se planifican costosas y polémicas actuaciones hidráulicas para traer agua al Sur, todos los años tras las lluvias torrenciales, los cauces vierten al mar millones de litros, obviando las prácticas y conocimientos tradicionales sobre la captación de agua de lluvia.