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4.2.3.- Vías pecuarias
El Campo de Níjar ha sido históricamente una tierra de pastos a donde los ganados trashumantes de las vecinas sierras de Filabres, Gádor y Nevada, bajaban en busca de los pastos de invierno. Durante los siglos XVI y XVII se produce un auge de la actividad ganadera, llegando a venir rebaños de vacuno procedentes del Norte del Reino de Granada. Esta tradición hacia las llanuras litorales almerienses se remonta a época romana y durante siglos se han habilitado caminos para que el ganado pueda llegar, y han supuesto una carga importante para las arcas de los concejos o entidades locales. Las principales vías pecuarias estaban jalonadas de grandes aljibes ganaderos como los descritos. Algunos de éstos están aún hoy en pie, ya que en algunos casos se han reutilizado como depósitos para el invernadero o simplemente quedan todavía fuera del dominio del cultivo bajo plástico. La mayoría de estos caminos de herradura, cañadas y veredas se han mantenido en uso hasta la llegada del desarrollismo, siendo a partir de aquí usurpados por colonos sin escrúpulos, engullidos por nuevas urbanizaciones, reconvertidos en carriles y carreteras, o simplemente desechados. Pero, aunque sus trazados hayan desaparecido, queda constancia planimétrica de ellos, sobre todo en los viejos mapas civiles y militares. |