Economía

Concurso de acreedores de la mano de expertos

concurso de acreedores
Escrito por Redacción

Las empresas pueden atravesar por diferentes motivos, épocas en que el crecimiento es constante y otras en que la liquidez escasea y las deudas se multiplican. Es en esas épocas más oscuras cuando se necesita de consultores expertos para sacar el negocio adelante o al menos con la menor pérdida posible.

Cuando las deudas inundan una empresa existen sentencias judiciales que obligan a la empresa a pagar lo que debe, y una de las formas de provocar la devolución de créditos es por medio de un concurso de acreedores. Este proceso es temido por muchos empresarios y administrativos, pero lo cierto es que, con el personal adecuado la empresa puede tener grandes posibilidades de éxito.

Todo acerca de los concursos de acreedores

Los concursos de acreedores son un proceso judicial en el que una empresa o sociedad acepta diversas líneas de un juzgado mercantil con el propósito de pagar las deudas adquiridas con los acreedores. Este procedimiento se lleva a cabo con el objetivo de construir una vía para la continuidad de la empresa.

Existen dos tipos de concurso de acreedores, el necesario y el voluntario. El concurso de acreedores necesario se caracteriza por que la empresa se somete a una nueva directiva concursal, por lo que la directiva anterior pierde por completo el control de las decisiones de la empresa y dicho proceso es abierto por petición de los acreedores en defensa de sus intereses. Mientras que en el concurso de acreedores voluntario es la propia sociedad la que se somete al procedimiento ante el escenario de una posible quiebra.

Los administradores pueden incurrir en delito si no notifican a los acreedores el momento en la empresa está en situación de riesgo de insolvencia. Una vez que el administrador sabe la situación de la sociedad, tiene 2 meses para comunicarla y solicitar un proceso de concurso de acreedores voluntario. Un administrador que conoce el estado de una empresa insolvente y no lo comunica en el plazo estipulado puede quedar inhabilitado para formar parte de una administración en un periodo de 2 a 15 años, asimismo, puede ser condenado a responder por las deudas que la empresa no alcance a pagar.

Proceso del concurso

Las fases del concurso de acreedores supone en primer lugar los actos previos, relacionado con la admisión al concurso y preparación de documentos e informes. En segundo lugar, se habla de una fase común en la que se solicita el concurso y se definen las funciones del administrador; aquí también se hacen los cálculos pertinentes a las deudas y el activo patrimonial de la sociedad. Y por último, la fase de calificación, en la cual se determina la responsabilidad del administrador antes de empezar el concurso.

Cuando se ha dado inicio al concurso ya se han clasificado las deudas de los acreedores, es decir, que se han jerarquizado las deudas por prioridad de pago. Dentro de esa clasificación se encuentran los créditos contra la masa, que serían principalmente los salarios, estos son los que guardan mayor prioridad. Luego se encuentran los créditos concursales, que engloban los créditos hipotecarios, empleados, administración pública, proveedores y socios, este suele ser el orden de prioridad.

Preconcurso de acreedores

Esto se trata exactamente de un procedimiento previo al concurso, que le permite a la empresa ganar tiempo para intentar redefinir las dudas y evitar la intervención de una administración concursal dentro de la sociedad. El preconcurso paraliza las ejecuciones, ya que en este proceso la empresa no puede ser llamada por un acreedor para someterse a concurso, la sociedad tiene la libertad de pedir que su proceso no sea público y los gastos suelen ser más bajos debido a que no existe un administrador concursal.

La mejor asesoría y el más conveniente acompañamiento

Finalmente, cada uno de estos procesos puede llevarse a cabo de la mejor manera si se cuenta con un interim management, que gestiona y asesora todo el proceso del concurso. Existe la posibilidad de hacerse de los servicios de este tipo de directivos, un experto que ofrezca las mejores soluciones para los problemas de la empresa por un periodo determinado y sin contratación o gastos sociales. Un interim management aporta experiencia, ofrece una perspectiva alejada de la situación y es capaz de formar a los directivos propios de la empresa.