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Vivimos en un mundo en la que el consumo gu√≠a la vida de millones de personas. Con la irrupci√≥n de las nuevas tecnolog√≠as hace algunas d√©cadas, es habitual cambiar de dispositivo m√≥vil, Tablet, ordenador o televisi√≥n pasado un tiempo relativamente corto porque existen en el mercado nuevos modelos que potencian a√ļn m√°s la experiencia del usuario, permitiendo aumentar en celeridad al realizar sus diferentes acciones con los mismos.

Pero no solo se produce basura electr√≥nica como consecuencia del cambio de gustos. Las fabricaciones cada vez consideran que es conveniente hacer aparatos electr√≥nicos con menor vida √ļtil, con los problemas que esto genera para la poblaci√≥n y para la viabilidad del planeta.

Un reciente estudio de Betway el casino online pone de manifiesto la problem√°tica del e-waste a nivel mundial, entendiendo como tal cualquier residuo¬† en forma de aparato que incorpore enchufe y bater√≠a y que ha llegado el momento de su eliminaci√≥n. Cada a√Īo aumenta la cantidad con respecto al a√Īo anterior de todo este tipo de chatarra, siendo China el pa√≠s que mayor n√ļmero de toneladas generada, 7,2 millones de toneladas al a√Īo. Muy de cerca, y con el dudoso honor de ser segundo en esta hipot√©tica clasificaci√≥n se encuentra Estados Unidos con 6,2 millones de toneladas de residuos electr√≥nicos.

Pero la problemática va mucho más allá de focalizar este hecho en determinados países. Es labor de cada persona intentar realizar una buena acción con su basura electrónica y no tirarla en un contenedor habitual o directamente al medio ambiente, con los problemas que eso conllevaría para nuestro entorno. Lo correcto para desechar este tipo de materiales, es llevarlos a un centro especializado de recogida, para que allí mediante un tratamiento óptimo cause el menor trastorno en términos de contaminación medioambiental.

La concienciaci√≥n por la naturaleza debe estar a la orden del d√≠a en cada hogar de los pa√≠ses desarrollados, principales generadores de este problema. Si no se lleva a buen t√©rmino estas buenas acciones los problemas de salud generados por estas malas pr√°cticas ser√°n una constante en forma de problemas respiratorios y da√Īos en el sistema nervioso a medio plazo. Por no hablar de la contaminaci√≥n generada, que repercutir√° directamente en la flora y la fauna de nuestro entorno, causando da√Īos irremediables en un futuro cercano.

El cambio de mentalidad es obligatorio con respecto al cuidado del planeta, si este no se produce de manera generalizada, a mediados de siglo estaremos ante una situación irreversible para las generaciones venideras.