
Carta abierta al Sr.
Rosell
Almediam 30-07-03
Creo que pocos pueden cuestionar la
labor del Sr. Rosell en cuanto a la promoción turística de Almería durante
las últimas décadas. Esta provincia posee infinidad de recursos naturales y
etnológicos como para atraer a cualquier mercado nacional o extranjero. Sin
embargo la oferta turística almeriense adolece de una marcada estacionalidad
–con puntuales excepciones-, además de estar orientada principalmente al
mercado de “sol y playa”.
El litoral de este rincón del Sudeste
peninsular se mantuvo al margen del desarrollismo a ultranza de las décadas
de los setenta y finales de los sesenta. Las pésimas comunicaciones, la
ausencia de agua e inversores en amplias zonas del litoral, contribuyeron
decisivamente al actual panorama, donde casi un tercio de los 224 Km. de
costa, con los que cuenta esta provincia, están sin urbanizar; situación que
marca una notable diferencia con otros lugares de la “Costa del Sol”.
Precisamente estos antecedentes han dado
lugar a uno de los lugares más singulares del mediterráneo occidental, donde
la mayor parte de nuestros visitantes encuentran y gozan de espacios sin
parangón dentro del área descrita.
Evidentemente, Almería necesita
diversificar su espectro económico, basado actualmente en el sector
primario. Los que solemos ilustrarnos a través de la lectura, conocemos bien
el derrumbe –y sus consecuencias ambientales- de la minería decimonónica y
solemos apuntar, siempre que somos requeridos, sobre la importancia de
dimensionar los sectores secundario y terciario. Pero estos argumentos,
supongo que compartidos, no son óbice como para aplaudir su intervención en
los Cursos de Verano de la Universidad de Almería.
Usted ha afirmado –según los medios
consultados- que el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es “un basurero”
y aún siendo crítico con la actuación de la Administración responsable de
este espacio protegido, no puedo darle la razón. La única “suciedad” que
reclamamos muchos es la presencia de invernaderos y urbanizaciones ilegales
dentro de esta Reserva de la Biosfera.
Según las mismas fuentes usted afirma
que “no hay tanto terreno disponible en primera línea de playa para ello,
que es al final lo que busca el cliente”. Afortunadamente, esta estrecha
franja del litoral está protegida por el Parlamento Andaluz, impidiendo la
especulación urbanística sobre la misma. Los Patrimonios de la Humanidad, se
pueden rentabilizar, pero no urbanizar como usted propone cuando afirma
que “no hay tanto terreno disponible en primera línea de playa para ello,
que es al final lo que busca el cliente”. No llego a entender lo que usted
denomina como “cliente”, pero he visto circular sus vehículos por este
Parque Natural durante años y me intriga personalmente cual fue la opinión
de sus asiduos visitantes.
Afirma usted que “si se decide qué
hacer con el Parque Natural y se deciden los usos y las zonas y hay espacio
para un desarrollo de baja densidad hotelera, pues es un sitio que puede
tener mucho futuro”. Considero que está en lo cierto, aunque me pregunto
a mi mismo cual es el concepto que usted tiene de “baja densidad hotelera”.
En su magistral lección en los Cursos de
Verano de la Universidad de Almería, dice “ahora mismo el Parque no da
nada de sí y si alguien se pierde ahí lo que sale es horrorizado. Ésa es la
realidad y las cosas hay que empezar a decirlas como son. Ya está bien de
vender una burra y luego ir allí y encontrarse todo lleno de basura. Ya
llega al límite el tema”. En mi condición de librepensador suelo llamar
a las cosas por su nombre, pese a quien pese, pero lo que afirma es irreal.
Dada mi precaria “salud de hierro” un amigo me trasladó hasta el Playazo de
Rodalquilar, al atardecer, el pasado 28 de julio. Acostumbrado, por mi
profesión y vocación a censar aves, en esta ocasión lo hice con nuestros
congéneres. Si no me falla la memoria, conté a 1.132 personas a eso de las
19 horas, pero lo que más me sorprendió fue el estado de la playa en
cuestión: limpia y con equipos retirando cualquier tipo de residuos.
Pese a esta evidencia, fácilmente
constatable, usted afirma que “A nadie le interesa ir y si alguien ha
oído hablar de él y lo ha visitado, sale normalmente horrorizado. Esto es lo
que hay que cambiar”. Sinceramente Sr. Rosell: le puedo asegurar que los
únicos que salen horrorizados son aquellos visitantes “de toda la vida” que
ven crecer la superficie “invernada” y la creciente especulación urbanística
sobre este privilegiado litoral.
Si tuviera el honor de asesorarle,
intentaría hacerle comprender que la superficie urbanística del litoral
almeriense tiene recursos más que suficientes, si la demanda así lo
solicita. Que contar con espacios naturales protegidos constituye un
aliciente para gran parte de nuestros visitantes. Que, entre todos, debemos
potenciar y difundir el turismo rural de la “Almería olvidada”. En resumen,
tan sólo quiero advertirle que Almería es muchísimo más que una zona
costera. En su interior se hallan las primeras culturas de occidente, donde
viajar desde el Argar, hasta el período islámico se encuentra a “tiro de
piedra”.
Puedo asegurarle que no tengo nada en
contra del turismo de “sol y playa”, aunque este rincón del Sudeste
peninsular merece la atención de aquellos que se arriesguen a la promoción
turística de nuestra cultura e idiosincrasia, y no tanto de aquellos que
apuestan por fórmulas desarrollistas y obsoletas.
Si lo que pretende realizar es una
crítica sobre los espacios naturales protegidos, su gestión y situación
actual, bienvenida sea –hasta los más ignaros tienen la posibilidad de
aprender-, pero por favor: no caiga en la demagogia populista y ofrézcanos
un modelo turístico de calidad y, ante todo, apueste por la Almería
interior. Seguramente no se darán los espectáculos del “Far West”,
pero sí lecciones de lo que fuimos y de lo que somos.
Atte.
José Javier Matamala García
Editor de “Almediam”:
http://almeriware.net/almediam/
Artículo publicado en:
Indalia
(31-07-03)
Parque Natural de Cabo de
Gata-Níjar (30-07-03)