Rutas
de interés.
La
localidad de Sorbas constituye un punto fundamental a la
hora de establecer itinerarios por la zona. En sí
mismo, como ya se ha comentado con anterioridad, es un
pueblo con recursos humanos, etnológicos y paisajísticos
que lo hacen merecedor de ser visitado. Entre algunos de
sus más singulares edificios destacan algunas
construcciones señoriales como la casa del Duque de
Alba y la del Duque de Valoig, el Teatro Villaespesa o
la casa del Marqués de Carpio. Cabe destacar también a
la Iglesia de Santa María, construida durante el siglo
XVI sobre una antigua mezquita árabe. Otro de los
atractivos de la localidad son los distintos miradores
que jalonan a esta “muralla pétrea”, como el de
“La Deá”, El Puntal, El Calvario o El Porche, que
ofrecen espectaculares panorámicas sobre este balcón
natural del Río Aguas.
Para
visitar las cuevas del complejo kárstico es necesario
contratar los servicios de alguna de las empresas
especializadas que se encuentran en esta localidad y que
también ofertan otra serie de actividades. Por un lado,
se garantiza así la seguridad de las personas, adaptándose
los recorridos y la dificultad de los mismos a la
composición de los grupos; por otro, constituye un método
de preservar la integridad de estos tesoros escondidos,
evitando en lo posible ejecución de actos vandálicos
por parte de desalmados.
Para
los que prefieren los espacios abiertos, la
antigua carretera comarcal que une la localidad de
Sorbas con la “Venta del Pobre” ofrece
diversas posibilidades y espectaculares paisajes.
A unos pocos kilómetros del lugar de partida se
encuentra (en dirección Sur) una de las
principales canteras a cielo abierto de extracción
de yesos, a las que se puede acceder a través de
un camino asfaltado; antes de llegar a las mismas
y sobre la altiplanicie por la que serpentea la
carretera se encuentran distintas plantas
singulares y algunos de los más importantes
endemismos gypsófilos como la jarilla de
Sorbas (Helianthemum alypoides).
Regresando
a la vía principal y tras un pronunciado descenso
se accede a un pequeño núcleo de cortijos
diseminados, denominado Los Molinos de Río Aguas;
desde aquí se puede descender al cauce del río y
observar la frondosidad de la vegetación de este
pequeño “oasis” y quizá, con suerte, la
presencia del enigmático galápago leproso. Sí se continua el curso contra corriente se alcanzarán
pronto las inmensas moles de yeso que interrumpen drásticamente
el paisaje; esté tipo de desplomes son una constante
característica dentro del paisaje kárstico.
De
vuelta a la carretera comarcal y tras ascender una
empinada loma se accede a una de las vistas más
impresionantes del paraje; a la izquierda queda el verde
vergel del Molino Río Aguas y a la derecha el majestuoso
Barranco del Tesoro, sobre el que pende un puente de la
autovía Almería - Murcia, que puede considerarse una de
las obras de ingeniería más importantes y, a la vez, más
polémicas realizadas en Almería durante la última década.
Se puede continuar por la carretera hasta llegar a la
“Venta del Pobre”, disfrutando de un paisaje agreste y
a la vez salpicado por distintos matices, donde la gran
mole constituida por la Sierra de Cabrera va dando paso a
otro de los rincones de esta polifacética tierra
almeriense.
Régimen
de protección.
Parte
de las zonas descritas anteriormente están incluidas
desde 1989 dentro del Paraje Natural del Karst en Yesos de
Sorbas, declarado por la Junta de Andalucía mediante la
ley 2/1989 y que afecta a un total de 2.375 hectáreas del
municipio de Sorbas. También aparecen catalogadas como
“paraje sobresaliente” dentro del Plan Especial de
Protección del Medio Físico de la Provincia de Almería
y reconocida y regulada su importancia medioambiental en
las Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico del Término
Municipal de Sorbas. En tramitación se encuentran el Plan
Especial de Protección del Karst en Yesos de Sorbas, así
como el Plan de Uso Público. Asimismo, cabe destacar el
estudio que se está llevando a cabo al objeto de que
parte o la totalidad del espacio protegido pudieran formar
parte de un futuro Parque Nacional y la propuesta para su
inclusión como Lugar de Interés Comunitario.
El
futuro del complejo kárstico depende en gran medida
de la adecuación de las canteras de extracción de
yesos, a las medidas necesarias para la
conservación de los tesoros subterráneos a los que
amenazan directamente y que en ningún caso pueden
ni deben perderse. Asimismo, es necesario y urgente
establecer una normativa adecuada que controle el
uso de los manantiales que drenan el karst yesífero
y que son fundamentales para el mantenimiento
presente y futuro de los sistemas de cuevas. También
parece prioritario realizar los estudios de impacto
ambiental oportunos, para regular la carga de visitantes
que pueden soportar las cuevas, que son objeto de
aprovechamientos lúdicos, turísticos o científicos,
reorientando este tipo de actividades a aquellas cavidades
más resistentes y potenciando la diversificación de la
oferta de turismo rural a otros aspectos menos explotados
cómo, el histórico-antropológico o el botánico, por
poner sólo algunos ejemplos de sus múltiples
aprovechamientos en este campo. 