Playazo de Rodalquilar. © JJMG.Las últimas manifestaciones de este largo proceso fueron principalmente de carácter hidrotermal, responsables de la riqueza mineralógica de esta sierra, donde se han explotado yacimientos de galenas argentíferas y de plomo, piritas de hierro y otros elementos como el zinc y el oro. Destacan también los materiales sedimentarios del final del Terciario y principio del Cuaternario, como las margas, conglomerados calcáreos, y calizas arrecifares que afloran en algunos puntos como en Mesa Roldán. Por último, cabe destacar la gran llanura litoral de origen sedimentario más reciente (Cuaternario) que conforma la cuenca de Almería - Níjar y que aún conserva hábitats y paisajes únicos en el litoral mediterráneo.

En la actualidad pueden distinguirse elementos paisajísticos que delatan su origen, entre los que destacan las chimeneas volcánicas, cuyo exponente más conocido es el Arrecife de las Sirenas, las espléndidas coladas basálticas que aparecen en distintos puntos del litoral, los conos volcánicos como el Cerro de Enmedio en San José o el Cerro de los Guardias en Rodalquilar o, incluso, calderas volcánicas cuyo mejor ejemplo es Majada Redonda, situada al Noroeste de Las Presillas Bajas y parte integrante de la cuenca fluvial de Los Escullos.

Las estructuras volcánicas están presentes en cada rincón del litoral. © JJMG. Las pequeñas calas de origen volcánico emergen entre los acantilados costeros. © FJAD.

"Los Frailes" constituyen la cota más elevada por debajo de los 500 m. © FJAD.En la quebrada orografía de esta sierra, que raramente sobrepasa los 400 m de altitud (El Fraile: 493 m), contrastan los perfiles redondeados y desgastados por la erosión, con grandes barrancos como el del Sabinal. Los acantilados de origen volcánico abundan en la zona litoral, alcanzando en ocasiones alturas considerables, como el de San Pedro con más 200 m de caída; los de origen calizo, más raros, tienen su mejor ejemplo en Mesa Roldán. Las pequeñas calas, abundantes en esta costa volcánica, suelen situarse al final de ramblas que, en ocasiones, arrastran aguas torrenciales; habitualmente presentan un diseño semicircular, estando jalonadas por acantilados. 

Ensenada de los Genoveses. © JJMG.Entre otras muchas, destacan las calas de San Pedro, del Cuervo, de la Media Luna, de Enmedio, del Toro,  Raja, del Plomo, etc. Las grandes playas son más escasas dentro del litoral serrano, aunque presentan magníficos exponentes como la de Las Negras, la Isleta del Moro, Agua Amarga, y San José, las cuales aparecen “levantadas” y son el resultado de la retirada del mar de la primitiva línea de costa. Otros espléndidos representantes de este tipo de perfil costero están constituidos por la playa de Los Muertos, Los Genoveses con su coqueta ensenada, Los Escullos y El Playazo de Rodalquilar. 

Dunas fósiles oolíticas del Playazo de Rodalquilar. © JJMG.En estas dos últimas aparecen dunas fósiles, constituidas por areniscas compactas y modeladas por la acción del viento (dunas oolíticas), que en El Playazo forman un impresionante paisaje de roquedales de color claro, erosionados por la acción del mar y con presencia de cuevas y cavernas que, según fuentes testimoniales, fueron refugio de las últimas focas monje del mediterráneo peninsular hasta mediados de los años sesenta.

Se puede observar en Mónsul la acción erosiva del mar sobre las blandas andesitas, creando un modelo de cornisas litorales característico de éste y de otros puntos de la costa; así mismo, presenta una de las formaciones dunares mejor conservadas del entorno, “cabalgando” sus arenas a favor de los vientos dominantes (duna rampante). La mayor playa del entorno, con más de 15 Km de longitud, se sitúa entre La Fabriquilla y Torregarcía, quedando interrumpida por algunas ramblas entre las que destacan las Amoladeras y Morales. Está amplia franja litoral presenta también frentes dunares, que han sido mermados considerablemente por la acción del hombre.