Los paisajes agrarios forman parte de la fisionomía de estos calcinados páramos. © FJAD.En Las Negras llaman poderosamente la atención los altos acantilados de color oscuro que quedan en su margen izquierda. Regresando por el camino recorrido existe una carretera que comunica a esta localidad con la de Fernán Pérez, donde recientemente se ha inaugurado una interesante reserva zoológica y botánica.

 

Playa de los Muertos. © FJAD.Rodalquilar, decorada por las ruinas de la otrora rica minería del oro, presenta una de las mejores playas del litoral almeriense, el Playazo.

Antes de alcanzar la playa se pasa al lado de la torre fortaleza de Rodalquilar (siglo XIV); una vez en la misma no se puede dejar de visitar los acantilados y dunas fósiles que están junto al castillo de San Ramón.

Desde esta localidad parte una pista de tierra que llega hasta Agua Amarga y al acantilado calizo de Mesa Roldán, dejando atrás calas singulares como la del Plomo y la de Enmedio.

Desde Mesa Roldán se observan las enormes chimeneas de la central térmica de Carboneras; y bajando hacia dicha localidad aparece, casi escondida, otra de las mejores playas de la comarca la de Los Muertos.

Cortijo de Los Frailes donde, según algunos, se inspiró García Lorca en su magistral obra "Bodas de Sangre". © JJMG.Para los amantes de la antropología y de la historia puede ser interesante descender desde la autovía del Mediterráneo en dirección hacia El Barranquete, que conserva una necrópolis de la cultura la Los Millares.

 Al buen observador no se le escaparán elementos singulares como aljibes, cisternas y otras estructuras capaces de retener agua, que han existido en la comarca desde la época romana.

 Dejando atrás Los Nietos, se llega a la aldea de Los Albaricoques, desde donde parte una pista que conduce al Cortijo del Fraile, testigo mudo de un cruento suceso en el que García Lorca basó su obra “Bodas de Sangre”.

Régimen de protección

La mayor parte de las zonas descritas en estas líneas están incluidas dentro del Parque Natural de Cabo de Gata - Níjar, declarado por la Junta de Andalucía en diciembre de 1987. Con una extensión aproximada de 38.000 Has., de las cuales más de 12.000 corresponden a una franja de protección marina de una milla de anchura. Dicho espacio ocupa parte de los municipios de Almería, Níjar y Carboneras. En el ámbito comunitario, está considerada como Zona de Especial Protección para las Aves, estando las Salinas de Cabo de Gata incluidas en el Convenio Ramsar sobre Zonas Húmedas de Importancia Internacional. En 1998 la Sierra de Cabo de Gata fue declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera. Además, cuenta con una legislación específica, consistente en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural. Se ha propuesto su inclusión como Lugar de Interés Comunitario, ocupando una extensión aproximada de 49.547 Has., a las que habría que añadir la superficie correspondiente a la Serrata de Cabo de Gata y a las ramblas del Sur de Sierra Alhamilla que se extienden a partir del espacio actualmente protegido.

Existe limitación de acceso y actividades en diferentes Áreas de Reserva, así como una red de observatorios, miradores, puntos de información e interpretación, etc. Con una superficie de carácter privado superior al 80% del espacio, parece evidente que la protección y conservación de este rincón único del Mediterráneo dependerá en gran medida de la sensatez y sabiduría de sus pobladores, del respeto de sus visitantes y de una buena y eficaz gestión por parte de la administración, potenciando una mejor calidad de vida sin detrimento de la calidad ambiental y aplicando las fórmulas de desarrollo sostenible o integrado adecuadas.