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ROCAS VOLCÁNICAS Y MINERALES Almería se caracteriza por la gran diversidad y por la complejidad de su génesis geológica, que se pone de manifiesto en su notable riqueza y variedad mineralógica y petrográfica. Estos yacimientos minerales han tenido desde la prehistoria una notable influencia sobre la ubicación de los asentamientos humanos. Su uso como materia prima para la construcción de todo tipo de instrumentos y utensilios ha evolucionado, desde el paleolítico, hasta la actualidad, de forma paralela al propio desarrollo de las culturas y civilizaciones. Desde las hachas de pedernal, hasta el sílice empleado en los microchips que dominan esta era tecnológica, la relación entre el hombre y los minerales y rocas constituye una constante secular. El origen volcánico de la Sierra de Cabo de Gata y de otros puntos del litoral almeriense, le confiere un carácter diferente en cuanto a su génesis y composición geológica, aumentando la singularidad de este rincón del Sudeste peninsular. Los filones metalíferos originados por las primitivas erupciones y enriquecidos por posteriores depósitos de óxidos y de sulfuros metálicos dieron lugar a distintos yacimientos explotados desde muy antiguo, entre los que destacan los de plata, plomo, hierro y oro, que aparecen en estado nativo o en forma de sulfuros. A estos yacimientos metalíferos hay que añadir las características específicas de sus rocas y minerales no metálicos y de carácter volcánico, que dieron nombre a esta serranía desde la antigüedad. El promontorio Charidemo o de las Ágatas presenta otras variedades de cuarzo como el amatista, así como diferentes rocas que se originaron en las sucesivas etapas que caracterizaron al volcanismo de estas serranías. Antes de proseguir es necesario establecer algunos conceptos básicos. Se consideran minerales a “cada una de las sustancias naturales sólidas de composición química definida y cristalización fija” y rocas al “agregado natural de minerales originados en virtud del mismo proceso”. En los siguientes párrafos se va a realizar una breve descripción de algunos de los minerales y rocas característicos de los macizos almerienses de origen volcánico que, además del valor derivado de su uso industrial y científico, poseen un indudable interés para el naturalista en su afán por conseguir acercarse a un conocimiento amplio y global del medio que le rodea. Las imágenes que ilustran este capítulo corresponden a minerales y rocas almerienses, constituyendo un modo de coleccionismo muy gratificante y que no impacta sobre el medio. Conviene recordar aquí, que la recogida de muestras de campo puede estar limitada dentro de algunos espacios protegidos. Para la descripción de estos elementos se utiliza un lenguaje específico que, en ocasiones, puede dificultar su comprensión para el lector profano en la materia. Para una mayor comprensión y conocimiento de las siguientes exposiciones se recomienda el uso de cualquiera de las guías existentes en el mercado, alguna de las cuales se han reflejado en la bibliografía consultada. HORNBLENDA. (Ca, Na, K)2-3 (Mg, Fe, Fe, Al)5 [(OH, F)2 (Si, Al)2 Si6 O22] Inosilicato o anfíbol muy extendido como mineral integrante en la composición de diferentes rocas ígneas básicas y ultrabásicas, tanto plutónicas como el granito, la granodiorita, la diorita, el gabro o la hornblendita, como volcánicas entre las que destacan los basaltos, aunque en estas últimas tienen una incidencia mucho menor que en las primeras. También tienen importancia en la constitución de ciertas rocas metamórficas como las anfibolitas, determinadas granulitas y más raramente en las eclogitas. En ocasiones puede originarse por transformación de la augita, con la que presenta ciertas similitudes al igual que le sucede con la turmalina. Se altera con cierta facilidad dando lugar a biotita y clorita, así como a epidota bajo condiciones muy determinadas. Suele
aparecer formando cristales prismáticos generalmente
aplastados, cortos y de pocas caras. También puede
estar constituida por cristales aciculares o fibrosos
en agregados paralelos o en gravilla. A menudo, en las
formaciones cristalinas aparecen otros minerales que
crecen paralelamente, como la augita y la dialaga. La
hornblenda es un cristal mixto, en cuya estructura
cristalina pueden incorporarse átomos de todos los
metales, indicados en su fórmula general, en
proporciones cambiantes y que van a determinar entre
otros caracteres el color, que varía del verde oscuro
al negro.
Entre otras propiedades físicas principales destacan su dureza (5-6), el elevado peso y la perfecta exfoliación según el prisma vertical. Traslúcida, presenta un brillo vítreo. Insoluble en agua, su fusibilidad, siempre compleja, es mayor en relación con la cantidad de hierro que contenga. Cuando se consigue fundirla el resultado es un botón de color oscuro y magnético, atacable por ácido clorhídrico, lo que permite diferenciarla de otros minerales similares. Dada la composición muy variable de la hornblenda, se distinguen numerosas variedades, cada una de ellas con presencia en localidades determinadas, como la edenita, la tschermakita y la hastingsita. Las hornblendas basálticas se hallan sólo en rocas volcánicas. Entre estas destacan las tobas basálticas de Borislav/Bohemia y las andesitas del Siebengebirge. Dentro de la Península aparecen en la Mancha, Murcia y Almería, concretamente en las andesitas de la Sierra de Cabo de Gata y en los afloramientos volcánicos de la vecina Sierra de Cabrera, donde se han hallado cristales de considerable tamaño. La variedad que aparece en la provincia de Almería se caracteriza por presentar cristales prismáticos de seis caras, maclados en un alto porcentaje, y de color negro azabache. Aparece como elemento accesorio de las andesitas, presentando en ocasiones cristales de considerable tamaño. Los usos de este mineral carecen de importancia industrial o comercial y se limitan estrictamente a su interés científico y coleccionístico. GRANATE Granate es el nombre genérico por el que se conoce a un grupo de minerales cuyos miembros se parecen mucho entre sí, pero que presentan una composición química significativamente diferente. Si bien no se trata estrictamente de una roca volcánica puede aparecer, como en el caso de Almería, dentro de estos ambientes. Pueden definirse como nesosilicatos dobles de un metal bivalente y otro trivalente. En la fórmula general AA23 + B23 + [SiO4]3, “A” representa a átomos pequeños y “B” a átomos mayores. Los eslabones finales no aparecen puros en la naturaleza, estando siempre incorporadas partes más o menos pequeñas de otro miembro de la red cristalina. Cada uno de los eslabones finales posee un nombre propio. De esta forma pueden distinguirse las variedades piropo Mg3 Al2 [SiO4]3, almandino Fe3 Al2 [SiO4]3, espesartina Mn3 Al2 [SiO4]3, grosularita Ca3 Al2 [SiO4]3, andradita Ca3 Fe2 [SiO4]3, uvarovita Ca3 Cr2 [SiO4]3, existiendo otras menos comunes como calderita, goldmanita, hidrogrosularita, knorringuita y skiaguita. A partir de éstas se genera un número casi indeterminado de variedades mixtas. Durante la formación de los cristales puede cambiar la composición química del medio donde se desarrollan, manifestándose en la configuración de su crecimiento posterior y dando lugar a un fenómeno típico de los granates, como es la estructura zonal de los mismos.
El sistema de cristalización es el cúbico holoédrico, presentándose en la naturaleza en cristales generalmente de muchas facetas y de aspecto esferoidal, constituyendo su hábito común el rombododecaedro (“granatoedro”) que aparece característicamente asociado al icositetraedro. También pueden presentarse de forma aislada implantados o en agregados a veces de estructura testácea, en masas compactas, o granudas, densas y criptocristalinas o sueltos en cantos rodados. En cuanto a la coloración ocupa casi toda las tonalidades excepto el azul, apareciendo variedades incoloras, verde esmeralda, verde claro, amarillo, pardusco, rojo naranja, rojo sangre y rojo violáceo, entre otros. Los usos y aplicaciones dependen del tipo de mineral y de los yacimientos. Los piropos con cristales puros y de color rojo sangre uniforme son gemas de valor, destacando los procedentes de Bohemia (granates de Bohemia) y de Sudáfrica (Rubí de El Cabo), así como otra tonalidad más pálida que se encuentra en yacimientos escoceses (Rubí de Ely). La grosularia es tallada y comercializada como gema especialmente la variedad anaranjada denominada hesonita o la verde esmeralda, conocida comercialmente con el nombre de jade de Transvaal. También son comercializadas como gemas de valor la rara uvarovita de color verde y la andradita, concretamente la variedad demantoide de color verde esmeralda y que es abundante en los Urales (esmeralda de los Urales). El almandino es el granate que aparece en distintos lugares de la geografía almeriense. Entre estos destaca el Hollazo de Níjar, una antigua caldera volcánica donde crecen entre sus rocas cristales rombododecaédricos de color rojo y de la variedad piropo, apareciendo algunas piezas que tuvieron valor como gema (falso rubí). Sin embargo, su explotación comercial está actualmente ligada a su uso como abrasivo, utilizándose en la fabricación de diferentes tipos de lijas (de papel, textiles, flexibles, etc.) y como arena de chorreo. Además tienen aplicación como filtrantes. También aparecen bellos ejemplares de color marrón oscuro en algunos micaesquistos granatíferos que llegan a aflorar en ciertos puntos de la Sierra de Los Filabres. El historiador romano Plinio usaba la denominación carbunculus referida a diferentes gemas rojas. Durante la Edad Media se englobaba al granate en ese nombre común. En 1250, Alberto Magno se refirió por primera vez al granutus, que procede del nombre también latino granun y que significa grano. El granate era una de las 29 piedras a las que se atribuían poderes mágicos y curativos en la antigüedad y en la Edad Media; aún hoy se encuentra entre las piedras planetarias y zodiacales. |