Rutas de interés. 

Atreverse a dar consejos para la visita de una zona tan extensa como esta no deja de ser una osadía por parte de los autores que, sin duda, dejarán en el tintero mil y un fantásticos lugares. En cualquier caso, corresponde al viajero preguntar a esos “libros amables” que son los paisanos de la comarca, auténticos conocedores de su entorno, acerca de los secretos que guardan estos parajes. 

Por la Costa: Para obtener una visión general de esta amplia franja litoral se puede realizar un recorrido pausado en coche, desde Carboneras, hasta San Juan de Los Terrenos (Pulpí). Tras salir de Carboneras aparece una de las carreras costeras más singulares del Mediterráneo ibérico, donde el mar y la Sierra de Cabrera son los protagonistas. 

Torre vigía de El Perulico. © JJMG.A los pocos kilómetros de pasar el pintoresco barrio Sopalmo se divisa en la playa la Torre de Macenas (siglo XVIII) desde la que se accede a playas y a calas de inigualable belleza, presididas por una torre vigía de la época Nazarí, El Perulico. Deshaciendo el camino pronto se llega a Mojácar, pueblo blanco de indiscutible belleza y “sabor” árabe, que ofrece, encaramado en un cerro, excelentes vistas del entorno e invita a pasear por sus estrechas callejuelas. Volviendo a la carretera de la costa, tras atravesar Garrucha, se llega a la urbanización de Puerto Rey, donde desemboca el Río Antas, lugar frecuentado por diversas especies de aves acuáticas y marinas. A partir de Villaricos, tras dejar atrás la desembocadura del Río Almanzora, aparece Sierra Almagrera que ofrece espectaculares panorámicas y excelentes calas.

En San Juan de Los Terreros destaca su castillo desde cuyos acantilados se observan, tanto la Isla de Terreros, como Isla Negra. Continuando por la costa se accede a algunas de las playas más hermosas de la provincia, como la de Las Palmeras o la de los Cocedores, en el límite con la provincia de Murcia. 

Por el interior: Desde Turre parte una pista que llega hasta “La Carrasca”, donde se obtienen inigualables vistas de la Sierra de Cabrera. También se puede acceder al complejo serrano a través de Cortijo Grande y Cortijo Cabrera, este último asentado sobre el antiguo poblado Nazarí de Cabrera. La carretera que une Turre con Los Gallardos ofrece espléndidas vistas del Río Aguas en cuyo cauce se conservan ruinas de antiguas norias, pudiéndose visitar las ruinas del poblado íbero romano de Cádima que se sitúa en la ribera derecha, accediéndose a través de una pista señalizada. Desde esta última localidad se puede acceder a Antas, pudiéndose visitar el yacimiento prehistórico del Argar, el Acueducto Real y el Cabezo de María. Antas es un pueblecillo serrano de indudable interés, inmerso en un ambiente rural y agrícola de alto valor estético y paisajístico. Desde Cuevas de Almanzora, donde destacan su ayuntamiento (1844), el Castillo del Marqués de los Vélez (siglos XVI - XVII) donde recientemente se ha inaugurado un museo arqueológico y algunas casas señoriales producto de la minería decimonónica, se puede acceder a la presa del embalse del mismo nombre, donde se obtienen espectaculares vistas de la Sierra de Almagro y del Bajo Almanzora; existe una pista que bordea el pantano hasta la localidad de Overa, no siempre en condiciones adecuadas para circular sobre ella. Desde San Juan de los Terrenos se puede acceder hasta Pulpí por el Pilar de Jaravía, donde existe un hermoso palmeral; desde aquí se llega a los llanos de Pulpí, tras atravesar La Sierra del Aguilón; en esta última localidad se puede preguntar cómo llegar hasta la Sierra de los Pinos desde la pedanía de La Fuente; seguro que merecerá la pena. 

Régimen de protección. 

Dentro del Plan Especial Protección del Medio Físico de la provincia de Almería se sugiere la protección de algunos de los relieves descritos; así, las Sierras de Cabrera y de Almagro aparecen catalogadas como Complejos Serranos de Interés Ambiental, al igual que la de Almagrera que además está afectada por la normativa particular de Paraje Sobresaliente en su zona litoral. 

En 1996, la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Medio Ambiente, propuso la declaración del Parque Natural de las Sierras de Cabrera y Bédar, afectando a parte de los términos municipales de Bédar, los Gallardos, Lubrín, Lucainena de las Torres, Mojácar, Sorbas y Turre, ocupando una superficie aproximada de 36.250 hectáreas. En ese mismo año se presentó una propuesta inicial del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales para dicho espacio protegido, no llegando a prosperar y quedando paralizado por “la fuerte contestación social” según argumentaron los responsables políticos. Lo cierto es que en se produjeron fuertes confrontaciones en el plano político y algunos aprovecharon este “estado de confusión” para difundir todo tipo de rumores infundados. Por otro lado, también es cierto que la administración responsable del proyecto pudo y debió informar con más detalle y durante más tiempo de los objetivos y repercusiones del plan que, en un cualquier caso, supondrían una mejora substancial en el ámbito socioeconómico dentro de la comarca y garantizarían la protección, la conservación y el disfrute de los valores ecológicos, paisajísticos y etnológicos de gran parte del área. Es necesario retomar el diálogo y negociar puntualmente el modelo de conservación y gestión que puede y debe hacerse por respeto, tanto a las generaciones presentes, como a las futuras. 

Recientemente se han propuesto como Lugares de Interés Comunitario diversas localidades que afectan al área de estudio como la Sierra de Cabrera - Bédar, Fondos Marinos del Levante Almeriense, Sierra del Alto de Almagro, Sierras de Almagrera, de Los Pinos y del Aguilón, Rambla de Arejos y Río Antas que, en conjunto, suman una superficie aproximada de 52.184 hectáreas.