ISLOTES
LITORALES DEL LEVANTE ALMERIENSE
Para
finalizar esta imaginaria singladura por las ínsulas
almerienses, se realizará un breve recorrido
descriptivo por las islas más cercanas al
litoral y situadas en el levante de la provincia
que, pese a su cercanía, son las menos
estudiadas y más desconocidas. En común tienen
su origen volcánico, aunque su génesis geológica
sea distinta. Todas se caracterizan por su pequeña
superficie, la ausencia de agua potable y de
asentamientos humanos de carácter permanente o
temporal. Están rodeadas por fondos submarinos
únicos en el Mediterráneo y dominados por la
especie Posidonia oceanica. Son
reposadero habitual de aves marinas y acuáticas
comunes al resto del litoral almeriense como
diferentes especies de cormoranes, pagazas,
pardelas, gaviotas, charranes y garzas.
Isla
de San Andrés.
Situada
en el término municipal de Carboneras, tiene
una altura máxima de 13 metros sobre el nivel
del mar, aunque sus fondos no superan los 10 de
profundidad. Está separada de la orilla a través
de un istmo sumergido y a una distancia
aproximada de 350 metros al Suroeste de la playa
de la Puntica, situada dentro del barrio de
pescadores de dicha localidad. Según Pascual
Madoz (1845 - 1950) su superficie era de 2.000
varas cúbicas y actuaba como fondeadero usual
de navíos durante los fuertes temporales de
levante.
Sin
embargo, actualmente aparece rodeada por
uno de los complejos portuarios más
importantes y desproporcionados del
Mediterráneo.
Entre
las especies que nidifican habitualmente
en ella destacan la gaviota
patiamarilla y el paiño común,
siendo su vegetación de cobertura muy
escasa y ligada a la flora costera.
Islas
de Pulpí.
Frente
a las privilegiadas playas, acantilados y
calas de este municipio, que cabalga entre
las provincias de Almería y de Murcia,
aparecen dos pequeños islotes de
singulares características. Al Sur de la
playa de Terreros se sitúa el mayor de
ellos: La Isla de San Juan de los
Terreros o de Terreros.Su
escasa vegetación, compuesta por
matorrales rastreros, presenta alguna
singularidad botánica ornitocoprófila.
Durante
1994, pudimos constatar la cría de algunas
especies como la gaviota patiamarilla y
el paiño común. Durante
ese mismo años comprobamos la exitosa
reproducción de la gaviota de Audouin en
la localidad, a lo largo de cinco
controles realizados entre el 15 de mayo y
el 20 de junio; el resultado final fue el
de seis parejas reproductoras y el
nacimiento de 21 pollos, lo que supuso la
primera y única cita de nidificación de
la especie en el litoral almeriense hasta
la fecha.
Estudios
posteriores, realizados por la Delegación
Provincial de Medio Ambiente, indican la
presencia de nuevas especies nidificantes para
Almería en dicha localidad, como la garceta
común, la garcilla bueyera y la pardela
cenicienta que han colonizado con éxito el
islote. Como anécdota destaca el intento de
construcción en la Isla de un casino durante la
década de los sesenta, según consta en los
archivos municipales. Alrededor de la misma
existen espléndidos fondos submarinos e
importantes caladeros pesqueros, como el de
"chancla”, situado a una distancia de 3
millas de la línea de costa.
Isla
Negra
es un peñón oscuro y abrupto,
situado al Norte de los acantilados que
rodean el Castillo de Terreros y separados
de éste por un estrecho brazo de mar. Está
compuesto por andesitas y otras rocas volcánicas
que presentan una fuerte porción de
hornblendas y magnetitas, responsables de
sus tonos oscuros.
Sin
vegetación de cobertura, nidifican en él
especies marinas como la gaviota patiamarilla
y otras aves terrestres vinculadas a la costa
adyacente como la collalba negra o la grajilla
común.
Régimen
de protección
La
Isla de Alborán fue inicialmente establecida por
el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación,
según “Orden y de 31 de julio de 1997 por la
que se establece una Reserva Marina y una Reserva
de Pesca en el entorno de la isla. En esta Orden,
que constituye la primera acción de protección
legal del espacio, se delimita una Reserva Marina
sobre el área de aguas exteriores
correspondientes a fondos superiores a los 100 m
de la dorsal de la que forma parte la propia Isla
de Alborán, comprendiendo una superficie de 429
hectáreas; dentro de ésta se establecen dos
zonas de reserva integral: la primera situada en
el entorno del bajo conocido con el nombre de
“Piedra Escuela” y la segunda en el área que
se extiende hasta media milla de la isla de Alborán,
medida a partir de las líneas de base, donde
queda prohibida cualquier tipo de pesca marítima,
extracción de fauna y flora y actividades subacuáticas.
Por su parte, la reserva de pesca comprende la
totalidad de las aguas jurisdiccionales españolas
que rodean a la isla, excluyendo a la reserva
marina, lo que supone un área total de 49.015
hectáreas.
La
Consejería de Medio Ambiente de la Junta de
Andalucía ha propuesto recientemente la inclusión
de la Isla de Alborán como Lugar de Interés
Comunitario, con una extensión de 268,31 Has.
Asimismo, se encuentra elaborando un plan de
ordenación de los recursos naturales que afectará
a la superficie emergida de la Isla, la cual queda
enmarcada territorialmente dentro de la comunidad
autónoma Andaluza. Este plan será el documento básico
para su inclusión dentro de alguna de las figuras
de protección legal que prevé, tanto la Junta,
como la Administración Central del Estado, entre
las que se encuentra en fase de estudio su posible
declaración como Parque Nacional. Cabe destacar,
que los fondos submarinos de la Isla de Alborán
están siendo estudiados por expertos de la Junta
con el apoyo económico de la U. E. a través de
su programa “Interreg II”,
investigaciones que serán decisivas para el
sector pesquero almeriense ya que permitirán un
conocimiento actualizado de las condiciones
actuales de este caladero, así como adoptar las
medidas oportunas para su conservación. Entre las
acciones puntuales llevadas a cabo en los últimos
años destaca, el anillamiento de pollos de gaviota
de Audouin o la reintroducción de Diplotaxis
siettiana maire durante el mes de abril de
1999; este endemismo local, que habría
desaparecido en el medio natural pese a anteriores
reintroducciones realizadas en 1993, ha sido
reimplantado en la Isla gracias a la existencia de
semillas conservadas en bancos de germoplasma.
Esta especie junto con Anacyclus
alboranensis constituyen taxones en máximo
riesgo de extinción en Andalucía, estando ambas
catalogadas como estrictamente protegidas en el
Convenio de Berna.
Isla
Negra y la Isla de Terreros han sido declaradas
recientemente como Monumentos Naturales, por parte
de la Junta de Andalucía, amén de incluirlas
como zonas susceptibles de formar parte de la próxima
red de Lugares de Interés Comunitario, la cual
está actualmente en fase de proyecto.
En
cualquier caso, los usos de estas ínsulas, auténticos
laboratorios al aire libre, deberían ceñirse
exclusivamente al científico o, en cualquier
caso, al turístico - didáctico guiado por
especialistas en la materia. Otras alternativas
turísticas, como las excursiones realizadas desde
el Puerto Deportivo de Almerimar hasta la Isla de
Alborán, tan solo han contribuido durante los últimos
años a su deterioro y por lo tanto deberán
evitarse. Son ecosistemas tan sumamente frágiles,
que quizá la mejor fórmula para su protección
efectiva sea su propio aislamiento.